Chile, el Invitado de Piedra y Unasur

 Rafael Correa, de Ecuador, nos ha informado que este primer trimestre viajará a Cuba para participar en la cumbre de la Comunidad de Estados de Latinoamérica y el Caribe (Celac) y  luego vendrá a Chile. Como sorpresa nos trae un negocio: nos va a ofrecer la venta de energía eléctrica renovable. El vicepresidente ecuatoriano, Jorge Glas, lo explica así: “Estamos realizando los estudios del sistema de interconexión eléctrica andina. Con la producción de las hidroeléctricas ecuatorianas podremos exportar energía eléctrica”. Con ese fin, tiene previsto construir ocho hidroeléctricas hasta 2017, con una inversión de unos 5.000 millones de dólares.”Tendremos una matriz energética situada entre las más amigables con el ambiente. El 93% de nuestra energía provendrá de hidroelectricidad, energía renovable que no contamina”. Nadie le ha dicho que en Chile la Izquierda considera anatema a la energía hidroeléctrica.

También vendrá para la toma de posesión de Bachelet: “Vamos a tener viajes para posesión de mandos en países amigos”, dijo el Mandatario con ocasión de su informe semanal, durante el cual anticipó la planificación de sus giras internacionales para el año 2014. “Todo esto ya está agendado, planificado como debe ser. No está grabado en piedra, es flexible, puede retrasarse, adelantarse un viaje, puede anularse”. Curiosa reflexión respecto a su eventual anulación. Será que podría dejar de interesarle asistir, también podría ser una forma de dejar claro que su presencia se producirá sólo si el gobierno de Chile se hace acreedor a su augusta presencia, aunque también podría ser que no lo inviten y tenga que quedarse en su casa.

Este mensaje llega justo detrás del recado del Chamán de Bolivia, Evo Morales –que va para su tercera reelección para completar 14 años de gobierno–, quien, justo antes de su viaje al funeral de Alba, notificó a Bachelet que la prueba de fuego de la autenticidad de su filiación socialista pasa por su adhesión a Unasur y Alba y su abandono de la Alianza del Pacífico.

Correa dice que viajará a países amigos entre los cuales se encontraría Chile. No es tan así. Correa ha sido inamistoso con Chile tanto durante el pleito al que nos arrastró Perú como con su estrepitoso apoyo a Morales durante su reciente visita a Bolivia, que también ha demandado a Chile. La uniformidad de su comportamiento desafecto hacia Chile se ha dado tanto habiendo gobiernos de Izquierda como de Derecha; pareciera que su desamor es hacia Chile, como país, más que hacia gobiernos. Sorprendente si se considera que Ecuador es un país que ha recibido múltiples y variadas muestras de apoyo y afecto del nuestro, tanto en situaciones normales como en situaciones complicadas, por ejemplo la guerra que sostuvo contra Perú, su nuevo mejor amigo. Me parece que, si no viene, no habrá lágrimas por su ausencia, más bien al revés.

Pocos días después, su canciller, Ricardo Patiño, manifestó que “la reelección de la socialista Michelle Bachelet como Presidenta de Chile permitirá el fortalecimiento de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), que se ha visto debilitada”, también señaló que “la muerte del mandatario venezolano Hugo Chávez, en 2013, afectó el proceso de integración de Latinoamérica, pero confía en que se retome en 2014”, y admitió que en el organismo “existió un cierto debilitamiento como consecuencia de los problemas en torno al funcionamiento de la secretaría general”, ya que “el ex ministro venezolano Alí Rodríguez, que concluyó su periodo de funciones en julio pasado, fue un “extraordinario” secretario de la Unasur, pero “desafortunadamente, por sus problemas de salud, la dinámica que se llevaba se ha debilitado de alguna forma”.  También lamentó que “no se haya llegado a “un adecuado consenso” para nombrar al próximo secretario. “Eso, hay que reconocerlo, ha generado que la dinámica que se llevaba se ha debilitado de alguna forma”.

En breve, se murió Chávez, se acabó la plata. Alí Rodríguez, sin plata, no sirvió para nada, no tenía nada que regalar. No se han podido conseguir un candidato a Secretario General porque Unasur es un muerto que nadie quiere cargar.

Hay que recordar que Unasur fue un invento de Chávez, Brasil se lo escamoteó y con él jugó un juego feo: “Líder de los antiimperialistas” frente a Sudamérica y “Estado responsable que controla los desbordes de Chávez” frente a EE.UU. y Europa. Hoy Unasur es un huerfanito y Brasil, que es el que de veras mangonea, desea que Bachelet le haga de testaferro. Si Correa espera que Chile reemplace a Venezuela como mecenas político y económico de Unasur es que está completamente perdido respecto a la situación real chilena. Bachelet va a necesitar cada centavo para pagar todas sus promesas. No hay dinero para financiar proyectos  populistas.

Estos hechos son aun más interesantes si los miramos a la luz del programa de Gobierno de la Izquierda. El texto es una obra maestra de la pirueta diplomática para quedar bien con todo el barrio. Dice:

1.- “El eje de la política internacional del siglo XXI está en el Pacífico”. Es evidente para todo el planeta, no podría ser de otra manera.

2.- “La política exterior de Chile en el próximo gobierno debe contribuir a lograr una mayor unidad regional”. Deseable, pero ¿cómo?, ¿en torno a qué proyecto?

3.- “Debemos fortalecer nuestra participación en los distintos mecanismos de integración actualmente existentes en América Latina y, en especial en América del Sur”. Mercosur se murió y Alba agoniza. Cada uno de sus miembros va para su lado. ¿Cuáles son los mecanismos existentes en la realidad?

4.- Hay que impulsar puentes de entendimiento por sobre diferencias ideológicas y subregionales. ¿Con Maduro? ¿Con Cristina? ¿Con Morales? Con Dilma no hay problemas si le obedecemos en todo.

5.- “En este marco, valoramos los esfuerzos de integración en la Alianza del Pacífico, pero nos abocaremos a orientar nuestra participación en esta iniciativa en una perspectiva no excluyente o antagónica con otros proyectos de integración existentes en la región en los que Chile también participa. Asimismo, recuperaremos el impulso inicial de la Alianza, como una plataforma comercial para proyectarse colectivamente en la región asiática”. Bien. La Alianza del Pacífico no excluye a nadie, pero no puede incluir a países que insisten en las fracasadas políticas económicas de Mercosur. Mercosur nunca podrá integrarse con Asia, ya que su estrategia de desarrollo es cerrada, estatista y proteccionista.

6.- “Chile ha perdido presencia en la región, sus relaciones vecinales son problemáticas, se ha impuesto una visión mercantil de nuestros vínculos latinoamericanos y se han ideologizado las opciones de inserción externa”. La verdad es con Perú y Bolivia se pusieron más problemáticas durante el anterior gobierno de Bachelet y Kirchner tiene relaciones problemáticas hasta con el Papa. Lo “mercantil” ha sido una descalificación recurrente respecto a la “política de las cuerdas separadas” con Perú, pero no vale más que como un recurso político electoral y la ideologización ha corrido por cuenta de los chavistas y no de Chile.

7.- “Más aún si se constata que la importancia de esta región se ve reforzada por la contribución estratégica que ésta podría aportar a las proyecciones de nuestro país en América Latina y el Caribe, en general, y con América del Sur, en particular. Para ello, Chile debe consolidar su condición de ‘país puerto’ y ‘país puente’ entre las naciones latinoamericanas del Atlántico Sur y el Asia Pacífico, lo que requiere mejorar la interconectividad, aumentar la capacidad de nuestros puertos y perfeccionar nuestros servicios. Chile está en condiciones de desempeñar un rol de vínculo entre las economías de ambas orillas del Pacífico, aprovechando las fuertes relaciones comerciales que tenemos en la región, así como nuestra extensa red de tratados de libre comercio. Por ello, favoreceremos vínculos colectivos latinoamericanos con ASEAN”. ¡Brillante!, es una gran oportunidad para Chile, pero es difícil que pase mientras Mercosur no abandone sus políticas económicas fracasadas.

En la Izquierda chilena existe una idea curiosa. Venezuela, Argentina y Brasil son Latinoamérica; Colombia, Perú, Chile y México no lo son. Si estamos con los primeros, estamos acompañados, si lo hacemos con los segundos, estamos solos y aislados. Raro. La Nueva Mayoría trae consigo una Nueva Geografía.

Pero lo peor es que parece olvidar que la propuesta es irreal. Les ofreceremos un acceso a la globalización a los países que no quieren globalizarse. Es como tratar de venderles helados a los esquimales.

No sabemos qué ocurrirá, pero definitivamente va a ser interesante.