DESAHUCIAR EL PACTO DE BOGOTÁ, AHORA

El día 5 de enero de este año 2018, un periódico gobiernista boliviano informó que “el canciller Fernando Huanacuni revela que el Gobierno y la Dirección Estratégica de Reivindicación Marítima (Diremar) analizan opciones para hacer respetar los derechos que Bolivia tiene sobre el río Lauca, desviado por Chile.
Tras 52 años, Bolivia recopiló antecedentes de las afectaciones en distintos ámbitos y ahora analiza las futuras acciones”.
A Huanacuni se le pidió que informara si “corresponde y diga si el país presentará una demanda por el desvío arbitrario, unilateral y abusivo de las aguas del río Lauca”; en su respuesta “deja entrever que uno de los fundamentos de la demanda estaría relacionado al hecho de que el agua es un derecho humano y que al tratarse de un río internacional, su uso debe ser equitativo; algo así como lo que argumenta Chile en su demanda por el Silala”.
Así, entre la ideología de los derechos humanos y el Pacto de Bogotá avanzamos hacia una nueva demanda boliviana contra Chile en la Corte de Internacional de Justicia.

Mientras tanto, en Chile, inmediatamente después de la elección del Presidente Piñera comenzaron los aprontes. Un distinguido analista señaló que “ya hay especulaciones en algunos medios sobre quien tendrá a su cargo la ejecución de nuestra política exterior, que el reelegido Presidente determinará; más quienes serán los Agentes, Coagentes, Asesores y demás involucrados en los dos pleitos, se mantengan los actuales, o se reemplacen o refuercen con nuevos aportes”. Ya que “Si bien todo aconseja una apropiada continuidad, no son cargos vitalicios, y cada administración tiene plena libertad decisoria”. Parece un tema técnico relevante, mas que nada, para los aspirantes a los cargos respectivos. Mas relevante para Chile es el diagnóstico, que muchos diplomáticos y abogados comparten: “En lo jurídico, habrá que evaluar con nuevos ojos el derecho internacional y sus rápidos cambios, evidenciados en las más recientes sentencias de la Corte, donde han predominado las soluciones equitativas, por sobre la acostumbrada rigidez clásica, como prueba irrefutable de su adecuación a nuevos tiempos. Más permeable a otros factores que ahora también se consideran, y donde el mayor valor de la justicia, se equipara en vigor, al estricto derecho que a cada parte pudiere corresponderle. De ahí que esta tendencia haya sido apreciada como una politización de la Corte, o dictación de sentencias salomónicas. No consideran, tal vez, que el derecho actual evoluciona y procura reevaluarlo, cuando la juridicidad haya derivado en una situación, que estando dentro de la legalidad, a lo mejor, podría llegar a un resultado injusto”, y concluye con una recomendación: “Dentro de este ámbito, es de esperar que no se insista en contrarrestarlo mediante la simplificación de continuar o denunciar el tan mencionado Pacto de Bogotá. Sólo nos da una de las competencias procesales para acudir a la Corte. En nada influye en los pleitos pendientes, ni en la jurisdicción del Tribunal que tantos otros acuerdos contemplan. Además, podría interpretarse como una debilidad de nuestra parte, o muestra de molestia o desconfianza, que la Corte no pasaría por alto, y eventualmente, reflejar en sus fallos”.

Entre todos estos considerandos pasa suavemente el hecho de nos asociamos a una corte que fallaba “en derecho” que ahora se ha transformado en otra que lo hace “en justicia”. Lo que sea que los jueces interpreten por tal cosa.

La Corte ha cambiado la doctrina que fundamenta sus fallos, por si y ante si, sin consultar a los afectados que voluntariamente se someten a su jurisdicción. Peor aun, aplica de facto su nueva doctrina sin ni siquiera advertir a sus usuarios respecto a este cambio. Por otra parte ¿es acaso agraviante el que Chile manifieste su molestia o desconfianza a una Corte que ha procedido con esta arbitrariedad?, y aun si fuera percibido como agraviante, ¿podemos posponer los intereses de Chile en beneficio de una prudencia pusilánime?.

¿Por qué estamos en la Haya?. Existen varias maneras de enfrentar y resolver las disputas internacionales y Chile al suscribir el Pacto de Bogotá se limitó voluntariamente y en forma exclusiva a una sola de ellas: el arreglo judicial internacional basado en la Corte Internacional de Justicia (La Haya). Esta fue una elección política y no un mandato divino. Así como ingresamos podemos salirnos.

Las razones para hacernos partes del Pacto de Bogotá fueron básicamente dos: primero una presunta doctrina legalista y americanista que pretendía erradicar las relaciones de poder entre los estados de la región y reemplazarlas por un sistema de arbitraje judicial internacional obligatorio y segundo, por esas vía buscar una forma de sustraerse a las presiones militares y políticas a que los gobiernos argentinos nos sometían periódicamente para dar satisfacción a su política bioceánica, es decir de salir soberanamente al Pacífico por territorio chileno.

El conflicto del Beagle puso a prueba esta ilusión y resultó un fracaso: El 18 de febrero de 1977 un tribunal formado por miembros de la Corte Internacional de Justicia y leído por la Reina de Gran Bretaña, la misma corte que ahora juzga el pleito con Bolivia, aclaró que las chilenas “las Islas Picton, Nueva y Lennox y los islotes y rocas dependientes de ellas” en un fallo inapelable y de cumplimiento obligatorio para las partes, y el 25 de enero de 1978 Argentina declaró “insanablemente nulo” el Laudo y que debía “ser considerado inadmisible e inválido en si mismo”. Chile señaló su intención de ir unilateralmente -al igual que Perú lo hizo contra nuestro país – a la Corte Internacional de Justicia (La Haya) y Argentina declaró que eso constituiría casus belli, es decir causa inmediata de guerra.

Y no pasó nada. Nadie dijo nada. Nadie hizo nada. Las grandes potencias guardaron silencio, los hermanos latinoamericanos miraron en diversas direcciones y Chile debió enfrentar la crisis solo con sus recursos de poder. En breve, cuando lo necesitamos el Pacto de Bogotá no nos sirvió.
En el caso del conflicto por el Canal Beagle con Argentina luego del desconocimiento del fallo pasamos por las Negociaciones Directas y terminamos con una Mediación llevada a cabo por el Papa Juan Pablo II. Y si no hubo guerra no fue gracias al sistema jurídico internacional sino al poder y la voluntad de lucha mostrada por el Gobierno y el Pueblo de Chile.

Ese mismo Pacto es el que permitió a Perú llevarnos a un juicio en forma unilateral y a un fallo increíble, en la cual la Corte Internacional de Justicia validó todas nuestras razones jurídicas e igual nos despojó de un amplio espacio oceánico incuestionablemente chileno.
Ahora Bolivia lo está usando para intentar obtener ventajas a nuestra costa. Tanto Perú como Bolivia tienen en el Pacto de Bogotá una herramienta que les permite plantear pedidos sin arriesgar nada.
En breve, el Pacto de Bogotá no nos protege de las presiones argentinas y nos abre a una condición de vulnerabilidad ante las peticiones de Perú y Bolivia. Por otra parte, durante los años 1966 y 1967, cuando el gobierno de Perú presidido por el general Juan Velasco Alvarado se sintió fuerte, intentó agredirnos, lo que lo hizo desistir no fue la Corte Internacional de Justicia sino que nuevamente, el poder y la voluntad de lucha mostrada por el Gobierno y el Pueblo de Chile.
¿Por qué entonces renunciar a todas las demás formas de negociación de conflictos y quedarnos con una que no nos sirve frente a ninguno de los tres vecinos?

Cuando las relaciones entre países se dan en términos políticos, el poder militar constituye uno de los elementos del poder nacional y cuando las resolución de las disputas entre estados se entrega a un tribunal internacional, se renuncia al empleo de esos poderes y se confía tanto en la justicia y neutralidad del tribunal como en que la contraparte cumplirá el fallo. En este segundo caso, al menos en teoría, la fuerza no sería necesaria.
La realidad muestra que con alarmante frecuencia los estados más fuertes, que se creen más fuertes o se mueven con más audacia en el ámbito de las relaciones exteriores no respetan los fallos sea porque rechazan los mecanismos judiciales acordados o porque rechazan los fallos cuando éstos no los favorecen. Nuestra historia pasada y reciente muestra que al final Chile cuenta solo con sus propios recursos de poder para defender su integridad y honor.
Recientemente un periodista nacional experto en relaciones internacionales proclamó la inutilidad de las fuerzas militares chilenas porque su existencia no había sido capaz de disuadir a tres gobiernos de Perú de llevarnos unilateralmente a La Haya. El experto olvida o desconoce dos elementos fundamentales del problema. 1.- Chile, al suscribir el Pacto de Bogotá, renuncio a la auto defensa de sus intereses y entregó esta tarea a un Tribunal Internacional y 2.- La disuasión exige dos elementos que actúan juntos: le existencia de fuerzas militares capaces y creíbles, y la voluntad del liderazgo político, que en el caso que analizamos brilló por su total ausencia.
En 1975 y 76 con Perú y en 1978 con Argentina, Chile tenía fuerzas militares muy débiles y un liderazgo político fuerte, decidido y valiente, en el caso Boliviano hemos tenido FFAA fuertes y un liderazgo político vacilante, en estado mental de negación.
Chile es un país serio, que cumple sus compromisos y respeta su palabra, para no volver a vernos entrampados ante maniobras de otros estados menos escrupulosos, debemos comenzar por recuperar el manejo de nuestras relaciones exteriores, mejorar los procesos de políticas públicas de seguridad y defensa, abandonar las ilusiones ideológicas y ajustarnos más a las realidades del mundo como es y no como nos gustaría que fuera.

LA VICTORIA DEL PUEBLO BOLIVIANO

Después del fracaso en el Congo, el Che Guevara con apoyo de Fidel Castro decidió establecer un “foco” guerrillero en Bolivia para “crear cien, mil Viet Nam”, en la creencia de que capturando el corazón de Sudamérica que limita con Argentina, Chile, Perú y Brasil, su control permitiría extender con facilidad la guerra de guerrillas a todo el continente, sobre todo a Argentina. Una simple ojeada a un mapa escolar muestra que la elección era de una estupidez infinita.
Para reforzar este error increíble, eligieron comenzar en el peor lugar posible –Ñancahuazú- carente de agua y aislado de todo, próximo al Rio Grande, 250 Km al sur de Santa Cruz de la Sierra.
Adquirieron un campo de 1500 Há en una zona casi deshabitada, demasiado lejos de la frontera con Argentina, donde se estableció la base guerrillera.
Fue elegido prácticamente sin ningún análisis estratégico y sin clara conciencia de su ubicación,
La guerrilla, formada casi íntegramente por extranjeros con amplia experiencia de combate, fue apoyada logísticamente, en lo político, en la provisión de inteligencia y dinero por un número amplio y variado de activistas marxistas de Sudamérica y Europa.

El 1º de Febrero de 1967 iniciaron sus actividades militares.
La izquierda mundial, notablemente la chilena, ha hecho gran caudal del apoyo militar norteamericano que en realidad se redujo a entrenar a un grupo pequeño de soldados bolivianos en técnicas de contrainsurgencia que entraron en combate en la última etapa de la lucha. Nada comparable a la propaganda y apoyo marxista mundial de que gozaron los invasores.
El Ejército boliviano, rudimentario, mal entrenado y pobremente equipado era el enemigo ideal para este grupo selecto de veteranos de intervenciones comunistas en África, Centroamérica, Cuba y de los establecimiento soviéticos de inteligencia y entrenamiento.

El pueblo boliviano entra en acción:
“Un viernes, 10 de marzo de 1967, Mario Moreira, de 16 años, cursaba el primer año de la Escuela de Sargentos de Cochabamba. Sin ninguna explicación, es convocado para incorporarse a un ejercicio. “Éramos cuatro alumnos y dos suboficiales y de repente nos dan armamento, nos dan camuflado y ni siquiera teníamos tiempo de despedirnos de nuestras familias. Nos dijeron que regresaríamos el día lunes y la verdad, no regresamos durante 10 meses”.
“Directamente aparecimos en Camiri”, con un ambiente totalmente diferente y apenas tratando de habituarse, recibe una nueva orden: “Nos designan directamente con la tropa y a una compañía donde nos presentamos para realizar el rastrillaje” de la zona, pero aún sin saber que estaban cerca de enfrentarse con la guerrilla de Ernesto “Che” Guevara.
“Empezamos la marcha desde las 4 de la mañana …de repente, les dan la orden de avanzar hacia el monte “pero no teníamos ni machete ni nada, entonces, ingresamos por la parte más fácil que es el cañadón para avanzar hacia la casa de calamina”.
Relata que a eso “se sumaba que sólo contaban con fusil máuser, frente a un enemigo que tenía ametralladoras, carabinas, radios, etc”. Entonces, de repente, un 23 de marzo, “cuando avanzamos uno detrás de otro en columna, tan sólo escuchamos el tiroteo. Resulta que ellos nos estaban vigilando, nos estaba esperando, mientras nosotros avanzábamos ellos ya nos estaban apuntando”.
Se trataba de la primera emboscada que sufrió el Ejército Boliviano por parte de la guerrilla. “Sólo escuchamos gritos de dolor de nuestros camaradas que decían ¡No quiero morir! ¡No quiero morir!”.
“Es difícil narrar pero es así, imagine el sacrificio que ese soldado ha hecho para que ahora no nos reconozcan”. Como resultado de esa primera emboscada, se registraron siete heridos y siete muertos.
“Eso está escrito en el Diario del Che, además cuando todos los fallecidos se quedaron en el río”.
“Esa fue la primera acción cobarde que nos afectó psicológicamente (llora), yo estaba más atrás prácticamente al medio, vi a los guerrilleros pero no podíamos hacer nada”.
“Los que conocemos el dolor de la muerte es difícil (llora), sin embargo, nos sentimos orgullosos porque nosotros hemos cumplido con la patria, con la Constitución Política del Estado, con ese juramento”, dice Moreira quien ahora tiene 67 años”
“Ese día, caminamos toda la noche, nos organizamos y luego ingresamos un monte alto y de repente cerca de las 8 de la mañana, notamos que había un silencio absoluto que nos pareció extraño porque nosotros estábamos acostumbrados a que el monte haya sonidos que hacen los bichos o animales”.
“Vimos que había un sendero como un riachuelo y el cabo policía me dice: ‘mi perro está inquieto’, entonces hicimos un alto y no cruzamos, pero largamos al perro que directamente cruzó el sendero y se abalanzó sobre los guerrilleros, quienes nos estaban esperando”.
“Escuchamos directamente el disparo y los aullidos del perrito. No murió, estaba herido, agonizando, y ahí empieza el tiroteo”. El “Che”, en su diario, confirma este relato e incluso, señala que él fue quien disparó al can: “tiré sobre el primer perro, errando el tiro, cuando iba a darle al guía”.
Ese día murieron dos personas y el perro Tempestad. “Acá lo más importante es que me salvó el perro y gracias a la acción porque si no ladraba, estoy seguro que muchos de nosotros estaríamos muertos. A partir de eso, el ‘Che’ fue un fracaso”.

En este relato no hay ideología, solo sentido del deber, valentía, patriotismo y nacionalismo de la mas pura estirpe. No se trata de una maquinaria militar combatiendo a idealistas nacionales sino de un grupo de soldados miembros del mas puro pueblo boliviano peleando contra una banda de extranjeros experimentados, invasores, soberbios y llenos de sentimientos de superioridad intelectual, moral y militar.

Según la prensa gobiernista: “Ayer 8 de octubre, de 2017 el presidente Evo Morales llegó a La Higuera, en Vallegrande, junto a una histórica caravana compuesta por seguidores nacionales e internacionales del comandante Ernesto Che Guevara, para rendir un homenaje al líder guerrillero argentino cubano que fue asesinado en ese lugar en 1967. Tras realizar una caminata de 2 kilómetros, Morales colocó una ofrenda floral en el busto del Che, junto a los exguerrilleros cubanos Harry Villegas (Pombo) y Leonardo Tamayo (Urbano) y autoridades de Estado”.
Ni una palabra para los 2 Tenientes, 3 Subtenientes, 5 Suboficiales y Sargentos, 33 Soldados, 1 Policía y 5 Guías Civiles que murieron luchando por el honor, libertad y dignidad de su patria. Ahí no hay generales, diputados ni senadores, no hay empresarios ni académicos. Pueblo, solo pueblo.

El 8 de Octubre, once meses después de iniciada la aventura, soldados bolivianos mejor entrenados llegan a la zona de combate y terminan de derrotar a los “expertos” guerrilleros. Solo 6 violentistas escapan, con la ayuda de Salvador Allende, 2 fueron ejecutados por sus “compañeros”, 2 desertaron. El resto fue muerto. No “asesinados” como dice la propaganda, murieron bajo el asedio de los militares bolivianos. Los terroristas armados no son ciudadanos que luchan por sus ideas, son militares irregulares extranjeros y si la guerra es demasiado dura para sus tiernos corazones es que se equivocaron de enemigos, por lo demás, el Che Guevara es explícito en su “doctrina militar”:

“El odio como factor de lucha; el odio intransigente al enemigo, que impulsa más allá de las limitaciones del ser humano y lo convierte en una efectiva, violenta, selectiva y fría máquina de matar. Nuestros soldados tienen que ser así; un pueblo sin odio no puede triunfar sobre un enemigo brutal. Hay que llevar la guerra hasta donde el enemigo la lleve: a su casa, a sus lugares de diversión; hacerla total. Hay que impedirle tener un minuto de tranquilidad, un minuto de sosiego fuera de sus cuarteles, y aún dentro de los mismos: atacarlo donde quiera que se encuentre; hacerlo sentir una fiera acosada por cada lugar que transite. Entonces su moral irá decayendo…”.

Enseñó con su ejemplo personal, cuando un soldado boliviano lo encañonó y lo conminó a rendirse, imploró: “Alto, no dispares, soy el Che Guevara y valgo mas vivo que muerto”. Toda una arenga final. De profunda estirpe capitalista y de lucro.

El general boliviano en retiro Gary Prado, que siendo capitán capturó a Ernesto “Che” Guevara, y un centenar de ex soldados inauguraron un mural dedicado a sus caídos en los enfrentamientos de 1967 y desfilaron para mostrar su orgullo por su victoria sobre el revolucionario. Prado señaló que el mural representa ese homenaje a los soldados que combatieron la guerrilla y destacó la importancia de transmitir los nombres de los caídos para las futuras generaciones.

Los fanáticos izquierdistas, repletos de odio e ideología, primero descabezaron a los altos mandos de las FFAA y luego las cooptaron hasta desnaturalizar su carácter de fuerzas nacionales, patrióticas, constitucionales

“Cuando les dicen pónganse ponchos rojos encima de sus uniformes, se los pusieron; cuando le ponen un collar de hoja de coca ello se aguantan; ahora les dicen vamos a rendir honores al ‘Che’, van pues. ¡Pero qué pena la institución! Hay una rabia por esos actos de servilismo”, dijo Prado..

Finalmente Prado dijo que el guerrillero cubano-argentino simboliza victoria para las FFAA, porque éstas lo derrotaron al igual que al castrismo que “quería incendiar Bolivia convirtiéndola en un Vietnam”. “Es una victoria importante de las FFAA. Fue la operación militar más importante que ha habido después de la Guerra del Chaco”, indicó.
En efecto, en solo 11 meses capturaron, eliminaron e hicieron arrancar a la guerrilla que iba a conquistar Sudamérica.
Honor y gloria para estos soldados bolivianos que cayeron combatiendo por su patria, su tierra y su dignidad.
Vergüenza para Evo Morales y su comparsa internacional.

ENSEÑÁNDOLE A BAILAR CUECA A EVO

El dicho campesino dice que no hay que tratar de enseñarle a bailar cueca a una vaca: No aprende y además se enoja.

Uno de los puntos de honor de Morales –declarado por el mismo- es que nunca en su vida ha leído un libro hasta el final. Es su derecho hacerlo y decirlo y es el derecho de los bolivianos de elegirlo y aguantarlo como presidente, pero nosotros no podemos engañarnos a nosotros mismos, el tipo es basto, básico, ilógico, volátil, absurdo. Tiene una curiosa inteligencia doxológica y una perseverancia de boxeador de barrio.

Todos los esfuerzos por tratar de llevarlo al comportamiento diplomático desarrollado por siglos en el mundo civilizado de Oriente y Occidente han sido inútiles. Tratar de encontrar una relación causa efecto en su relación con nuestro país y nuestras autoridades ha naufragado en su racionalidad incomprensible.

Su reacción al epílogo del incidente de los nueve contrabandistas que ingresaron a territorio nacional nos pone ante un muestrario de lo señalado. Veamos algunas muestras aparecidas en la prensa boliviana:

1.-– La Razón Digital / Carlos Corz / La Paz 23 de junio de 2017

“El presidente Evo Morales comparó este viernes la exigencia de visas establecida por el gobierno de la chilena Michelle Bachelet para las autoridades bolivianas con la propuesta de levantar muros de la administración del estadounidense Donald Trump. Abogó por acabar con las visas en la región como parte de una política tendiente a constituir una ciudadanía universal”. “La visas son parte de los muros. No se puede entender una coincidencia entre el Estado chileno con el Estado norteamericano; unos construyen muros para los migrantes y otros muros mediante normas como para el pueblo boliviano”.

“El gobierno de Bachelet restableció en 2016 las visas de ingreso a su territorio para autoridades bolivianas, poco después de que una comisión encabezada por el entonces canciller David Choquehuanca visitara los puertos de Antofagasta e Iquique para constatar las denuncias de discriminación y abusos a los transportistas nacionales. En aplicación de esa decisión, se negó visa a los ministros de Justicia, Héctor Arce; de Defensa, Reymi Ferreira; a los presidentes del Senado, Alberto Gonzales, y de Diputados, Gabriela Montaño; además a una autoridad militar. Todos solicitaron permiso de ingreso para visitar a los encarcelados en el penal de Alto Hospicio, en Iquique”.

Que las autoridades gubernamentales bolivianas vengan a Chile a provocar, a insultar a sus autoridades y a agitar sus consignas antichilenas, les parece un derecho exigible. Mas aún, este “derecho” ser materializaría en una situación en que su país no tiene relaciones diplomáticas con Chile desde hace años, por decisión unilateral de ellos.

Considera que Chile “levanta muros” para los inmigrantes, cuando nuestro país ha recibido a cientos de miles bolivianos ilegales que viven, trabajan y reciben beneficios sociales y de salud por los cuales no han pagado un peso.

2.– La Razón Digital / Carlos Corz / La Paz 23 de junio de 2017

“El miércoles, la justicia los condenó (a los contrabandistas) a tres años de cárcel por los delitos de robo e intimidación y por portación ilegal de armas, además les impuso una multa de $us 48.000 por contrabando. El Presidente afirmó estar “convencido” de que la Justicia chilena está sometida al Ejecutivo ya que Bachelet, a poco de conocerse el caso, denunció robo.

Morales aseguró que las diferencias ideológicas y programáticas se dan con el Gobierno y no con el pueblo chileno. “Hermanos chilenos están visitando Bolivia, vienen a Bolivia, al Palacio (de Gobierno), y siempre serán bienvenidos. Nosotros no pedimos visas a los hermanos chilenos”, afirmó en una conferencia en Tarija”.

Ningún miembro del gobierno chileno ha tenido un comportamiento tan incivil como el de Choquehuanca y su comitiva para merecer que se vetara su libre ingreso a Bolivia. Por otro lado, los chilenos elegimos un gobierno para Chile y los que quieran relacionarse con nuestro país deben hacerlo a través de sus legítimos representantes: El Gobierno de Chile. Si quieren venir de turistas, no pretendan hacer política. Si  no entienden eso, no vengan. Si insisten, nuestro gobierno le prohibirá el ingreso. Simple y claro como el agua del rio Silala.

3.- Página Siete Digital / La Paz, 23 de junio de 2017

Luego de que la justicia chilena condenara y expulsara a los nueve bolivianos detenidos en la frontera el pasado 19 de marzo, el presidente Evo Morales, ayer, decidió declarar a los connacionales como mártires por la reivindicación marítima. La extrañeza se hizo notar en las redes sociales, que se llenaron de algunas críticas hacia esta declaratoria, principalmente porque, para declarar como mártir a una persona, ésta debe haber muerto por sus ideas. Sin embargo, la Real Academia de la Lengua Española señala que mártir es aquella persona que “padece muerte en defensa de su religión” o “que muere o sufre grandes padecimientos en defensa de sus creencias o convicciones” o “que se sacrifica en el cumplimiento de sus obligaciones”.

El Presidente explicó que lo de mártires nace por una “venganza”, según él, del gobierno de Chile contra Bolivia por su defensa y la demanda internacional para volver a las costas del océano Pacífico con soberanía”.

Incluso, dijo, el ser condenados y que Chile les prohíba el ingreso a su país por el menos 20 años es casi como una “muerte civil” para los dos militares y los siete funcionarios de la Aduana.

“No puedo entender sobre el término mártir, por la sentencia ellos no tienen derecho a entrar por 20 años a Chile, es muerte civil, pero algunas autoridades de Chile se vengan con los nueve hermanos, es una ofensa a casi 11 millones de bolivianos”.

La extraña forma de expresarse de Morales confirma que jamás leyó un libro hasta el final por lo que se expresa con dificultad y en forma confusa. La repulsa de parte de los ciudadanos bolivianos muestra la magnitud del despropósito de declararlos mártires. Se dice que “mártir a una persona, ésta debe haber muerto por sus ideas” , las ideas de los contrabandistas son claras, abusar de su condición de autoridad boliviana para cometer un crimen en Chile y quedar impunes. Por lo demás no murieron, solo estuvieron presos.

Aquello de que prohibir el ingreso a Chile de los nueve condenados determina su “muerte civil” muestra una dependencia socio sicológica notable. Dado que muerte civil sería “la  pérdida de los derechos civiles y que supone la pérdida para una persona, de su personalidad jurídica que conlleva la privación general de sus derechos”, significa que ellos se consideran algo así como “cuasi – chilenos”, condición que nadie les ha ofrecido ni les reconoce.

Por último, después del fallo judicial que los condenó -previa aceptación de culpabilidad de los contrabandistas-  Morales descubrió que habían sido “flagelados” en Chile, que habían sido azotados con un “flagelo” u otro instrumento similar. El uso de “un instrumento para golpear formado por varias cuerdas anudadas y atadas de una vara” suena mas bien como una costumbre judicial boliviana que chilena. Asimismo aseguró que Allende, cuyo natalicio se recuerda hoy, “es el único Presidente socialista que ha tenido Chile” y afortunadamente se abstuvo de augurar la próxima corrección de este presunto déficit.

Es muy improbable que Morales aprenda los usos y costumbres diplomáticas de los estados en forma, no los entiende ni se adecúan a su condición de caudillo bárbaro caprichoso. Está claro que no existe ninguna posibilidad de conversar nada con el tipo.

No sigamos tratando de enseñarle a bailar cueca, no va a aprender y parece que ya está enojado.

EVO MIENTE Y VENDE HUMO

Mentir es feo, mas que maldad el mentiroso muestra debilidad; mas que perfidia, muestra estupidez. No por nada el dicho señala: “La mentira tiene las piernas cortas”.

Cuando alguien miente en forma sistemática y reiterada, no solo pierde su dignidad, también va nublando su percepción llegando a un punto en que deja de distinguir entre la realidad y la maraña de mentiras y distorsiones que ha propalando en diversos escenarios y momentos. En Bolivia la relación entre la realidad y la fantasía es difusa y se superpone, y Evo abusa de esta debilidad de sus conciudadanos, debilidad que los chilenos no compartimos. Recordamos … y mucho.

Un caso ejemplar son las mentiras con que Morales ha tenido engañado a su pueblo respecto a sus divagaciones ferroviarias y portuarias, con las que pretendía asustar a Chile.

A comienzos del año 1990, los presidentes regionales acordaron un plan para mejorar la interconectividad Atlántico – Pacífico que se concretó, en agosto de 2000, en la llamada Iniciativa para la Integración de la Infraestructura Regional Suramericana (IIRSA), que tiene como objetivo la planificación y desarrollo de proyectos para el mejoramiento de la infraestructura de transporte, energía y telecomunicaciones. Uno de los efectos inmediatos de ese acuerdo fue la construcción del Corredor Bioceánico Central (carretero), que une el puerto de Santos, en Brasil, con Arica e Iquique a través de Bolivia, que fue terminado pero no pudo ser puesto en uso porque Bolivia no aceptó los términos sobre el régimen de uso de dicha vía poniendo exigencias fuera de toda lógica, como que la carga que transitara por Bolivia, fuera transportada solo por camiones bolivianos, además de la constante amenaza de “tomas” del camino usadas como forma habitual de protesta política en Bolivia.

Para superar este problema, Chile y Brasil iniciaron un diálogo destinado a buscar posibilidades de interconexión efectiva entre ambos países y acordaron un corredor vial que comenzando en Santos , Brasil, transitaría por Paraguay y Argentina para llegar a puertos del norte de Chile. Este proyecto se encuentra en su fase final de construcción y en proceso de implementación de su reglamento de uso.

En mayo del 2015, el Primer Ministro Chino, Li Kequiang en gira por Sudamérica lanzó la idea de construir un ferrocarril entre la costa Atlántica en Brasil y la costa del Pacífico en Perú. El tren saldría del puerto de Açu en el norte del estado de Rio de Janeiro transitaría por las zonas agrícolas de la Amazonía, cruzaría la cordillera al norte de Bolivia y llegaría a algún puerto del norte peruano. En los acuerdos bilaterales firmados por Rousseff se habló de comenzar pronto con los estudios de factibilidad y se mencionaron cifras mareadoras del orden de los US $30.000.000.000, para comenzar a hablar.

En la visita del Presidente Peruano Ollanta Humala a China con motivo de la APEC el 2015 y luego del acuerdo con Brasil, se aprobó la suscripción de un memorándum para iniciar los estudios de un proyecto de ferrocarril que uniera los dos océanos e integrara los mercados de Brasil, Perú y China. El tren pasaría por el norte de Bolivia, sin entrar en ese país.

A mi juicio y como los hechos lo confirmaron, esta fue una propuesta sin base real, de las muchas que China lanzó en esos años y que nadie tenía la intención de materializar.

Mientras tanto, las conversaciones sobre otros proyectos viales y ferroviarios factibles y razonables continuaron trabajándose entre Argentina, Brasil y Chile.

Morales entró en escena por la ventana y trató de apropiarse de un proyecto fantasioso en el que sus dueños -China, Brasil y Perú- no querían a Bolivia.

Algunos países adhirieron a la fantasía de Morales en forma jocosa. El Vice ministro de Transportes e Infraestructura Digital de Alemania, Rainer Bomba, consideró que Bolivia, “un Jaguar fuerte, que está dispuesto a saltar al futuro y listo para encarar tiempos mejores” no podía sino ser un socio conveniente para Alemania, hizo dos o tres viajes a Bolivia, habló de todo, y parece haberse divertido en grande. Sin preguntar a Brasil ni a Perú, menos a China, consideró que el trayecto vía Bolivia “era el mas conveniente” y que impulsaría que el ferrocarril pasara por ese país. Morales, ya lanzado, viajó a Alemania donde se reunió con Merkel lo que según los viajeros “se hizo en un tono muy amigable y se trataron intenciones de proyectos importantes, sobre todo en el rubro de infraestructura con miras al futuro.” Morales regresó en triunfo a su país, jurando que Chile estaba “aislado de la integración regional” gracias a sus hábiles maniobras.

El Ferrocarril “iba”.

Cuando le preguntaron a Bomba respecto al financiamiento, le dio cuerda a Evo: “Cabe mencionar que todavía no existe una decisión tomada respecto al contrato. Además, hay que señalar que los intereses del financiamiento varían en los ritmos diarios, pero existe mucho dinero que hay en disposición en el mundo que busca ser invertido y son recursos a los que se puede acceder de forma económica y barata”.

En lo que a Chile toca, nadie puso mucha atención a toda esta historia, ya que en el intertanto estaba trabajando en serio con Brasil, Paraguay y Argentina en un proyecto real. Evo por su parte, comenzó a perifonear que su movida ferroviaria era para dejar a Chile fuera de la integración regional y comenzó a “mover” a Perú. Primero intentó meterse en la licitación de la operación del puerto de Ilo, donde cortésmente y después de muchas conversaciones los peruanos les hicieron ver que no pondría un pié en la gestión ni en la operación de ese puerto, sería otro usuario mas.

Cuando Ollanta Humala aseguró que el tren llegaría a un puerto peruano del norte sin entrar en Bolivia, Evo estalló en llanto: “No sé si Perú nos hace una jugada sucia”, comentó Evo Morales en octubre del 2014 sosteniendo que el proyecto sería “más corto, más barato” si atravesara Bolivia. Cuando en Perú asumió Kuschinski, éste le insistió a Evo que la idea del tren no era viable, pero ante los lloriqueos de Morales le dio una solución “sudamericana”: Por ahora firmemos un “Memorandum de Entendimiento (MDE), hagamos una comisión y estudiemos el tema”.

Este mes de Junio, el Ministro de Obras Públicas, Servicios y Vivienda de Brasil, Milton Claros, con buenos modales pero con la dureza del cansancio por la majadería de Evo en que Brasil se uniera al MDE, le puso la lápida al cuento boliviano: “el Memorándum de Entendimiento relativo a esta obra suscrito por Perú y Bolivia, que se encuentra al presente en manos del Brasil es un proyecto de enorme magnitud y sumamente complicado, merecedor de un amplio y detallado examen y estudio de todas las complejidades técnicas, económicas, geopolíticas, ambientales etc., que presenta su concepción, financiamiento, construcción y funcionamiento que no pueden estar contenidas en un simple “Memorándum de Entendimiento”. En breve, Morales no moleste mas, la vía férrea que nos interesa no va a ingresar a Bolivia y su país no tiene nada que hacer en este asunto. Bolivia se sobre jugó mintiendo sobre el presunto interés de Brasil por que el trazado del eventual ferrocarril a través de Bolivia. Mientras se tratara de engañar a los bolivianos, vaya y pase, pero cuando Evo salió al mundo atribuyendo a Brasil un interés que no tenía y una participación que no había manifestado, reaccionaron con fuerza.

Todo el cuento se vaporizó. Desde el Puerto de Santos en Brasil hasta el de Ilo en Perú quedó levitando una voluta de humo que Morales intentó cubrir con nuevas mentiras e insultos a Chile.

El Canciller Muñoz expone la situación con claridad, “Evo Morales y su gobierno siguen difamando, mintiendo e insultando a Chile, el inevitable interlocutor. Colonialistas, chantajistas, discriminadores, falsos socialistas, ladrones, dementes, son algunas de las injurias que el gobierno del Presidente Morales ha emitido contra Chile y contra el pueblo de nuestro país”.
“Desde hace tiempo el gobierno de Bolivia está llevando a distintos foros internacionales variadas acusaciones contra Chile. Todas, sin embargo, tienen un denominador común: son falsas. Bolivia falta a la verdad”.

Un periodista boliviano sintetiza el problema de su país con crudeza y claridad: “Bolivia arrastra todavía sus problemas constitutivos. Así, el tema marítimo es solamente conato de catarsis – es decir, intento de purificar las pasiones de nuestro ánimo, tratando de eliminar ese pasado que altera nuestro equilibrio social y nacional- y nada más. Empero, en lugar de exorcizar esos demonios, esa catarsis fallida los aviva aún más.

Cada mes de marzo, desde hace más de 100 años, lamentos, desfiles, declaraciones grandilocuentes e iniciativas originales saturan el entendimiento y el sentimiento de los ciudadanos. En lo político, ellas desembocan en un nacionalismo espurio, pues todavía son inconsistentes las bases nacionales de nuestra Bolivia.

Ese impulso nacionalista “ejerce un enorme atractivo, ya que permite aliviar esos conflictos interiores, contradicciones e inseguridades que aquejan a todo ser humano, proyectándolo hacia el ‘enemigo’ … En todo lugar ese recurso al nacionalismo es dramático, en el nuestro adquiere tintes tragicómicos.

En las redes comentaristas hacían notar que los desfiles son propios de los victoriosos. En Bolivia se desfila para conmemorar y “festejar” las derrotas. Para “honrar a Eduardo Abaroa”, estudiantes y funcionarios desfilan con sus mejores galas, al son de fanfarrias relucientes.

En nuestra psicología, el usurpador chileno es un badulaque y nosotros unos perdonavidas. Pero como no basta para explicar cómo hasta ahora no tenemos mar, el resultado es la confusión y sumirnos más en la mediocridad, y el conformismo.

El Ejército boliviano ha planteado condecorar a los oficiales y personal de Aduana recientemente secuestrados por policías chilenos en —según el Gobierno— territorio boliviano. La banalización y del descrédito de lo que debería ser el heroísmo.

La propaganda oficial logra convencer a muchos ciudadanos que la solución al enclaustramiento está en el recurso presentado por el Gobierno ante La Haya. Si el fallo fuese favorable a Bolivia, ello significaría solamente que Chile estaría “obligado” a negociar con Bolivia… a lo que Chile podría sencillamente negarse.

Todos ansiamos el mar pero para lograrlo es necesario patriotismo, no patrioterismo”.

Realidades, no mas mentiras ni humo.

CHILE / BOLIVIA: ESTADO DE LA SITUACIÓN A ABRIL 2017

El año 2000, las relaciones entre ambos países marchaban lentas y a tropezones pero avanzaban hacia una nueva estructura que permitiera conformar una asociación económica y un modus vivendi político que beneficiara a ambos países.

La aspiración marítima boliviana tenía un creciente apoyo y simpatía entre la opinión pública informada y el público en general de Chile. Se apreciaba en Bolivia un país crecientemente institucionalizado y formal en sus tratos.

El año 2002 Chile se vio envuelto como coprotagonista en uno de los escándalos que se creían superado en el estado boliviano. La “guerra del gas”.

Los yacimientos de Tarija fueron descubiertos en 1990 y prontamente comenzó la lucha interna en Bolivia para administrar (¿apoderarse de?) la fortuna que creían tener. Las protestas obligaron a Banzer a recular en su aproximación a Chile vía Pinochet y la situación se descompuso agudamente cuando Jorge Quiroga, electo a la muerte de Banzer, decidió exportar el petróleo por Chile (Mejillones) hacia EEUU y México.

El escándalo tomó un sesgo chovinista y antichileno, sin que nuestro país hubiera intervenido ni participado para nada. Quiroga fue sucedido por Gonzalo Sánchez de Lozada. El empresario minero boliviano insistió en hacer el negocio y a través del puerto de Mejillones. Sánchez, junto a la Pacific LNG, British Petroleum y Repsol YPF, insistieron en dar avante con el negocio. Evo Morales y Felipe Quispe, dirigentes chavistas de los coqueros y de los campesinos, respectivamente, movilizaron odiosamente a la opinión pública y detuvieron el negocio -¿negociado?-.

Evo Morales tomó la bandera antichilena y marítima. A la animadversión tradicional hacia Chile, se unió el odio político, mal que mal nuestro país personificaba al pérfido país cuasi blanco y neoliberal y Evo ya mostraba su dependencia de Chávez.

Tras una comedia político – folclórica Sánchez de Lozada huyó a los EEUU asumiendo la presidencia Carlos Meza. Tras un nuevo período de anarquía y caos promovido por Morales y Quispe, el gobierno cayó en manos de Eduardo Rodríguez Veltzé -coludido con ambos conspiradores- que llamó a elecciones anticipadas. El 18 de diciembre de 2005 Evo Morales ganó las elecciones nacionales y desde entonces no suelta el poder haciendo toda suerte de pillerías para agarrarse al sillón.

Entre los años 2007 y 2009 el gobierno de Bachelet trabajó una idea que experimentó variaciones, pero que mantuvo una línea central: la oferta de un “enclave, no soberano”, en la región de Tarapacá y en general próxima a Iquique. Sergio Bitar ex Ministro del primer gobierno de Bachelet explica: “se exploró la concesión de un territorio costero sin soberanía, (incluyendo) su ubicación, su extensión y las normas bolivianas que podrían regir en ese enclave para las empresas y trabajadores bolivianos en industria, servicios, comercio y turismo”. Lo que hoy se llama supremacía territorial.

Ambicioso plan, pero eventualmente posible en el ambiente que existía en ese entonces: con el paso del tiempo y la construcción de confianzas mutuas, podría haber terminado en una concesión soberana. No pasó y no pasará. Es el precio que los bolivianos pagarán por haber tenido a Morales en el gobierno.

El año 2008 Evo pateó el tablero y promulgó su constitución que incluía un artículo transitorio que se daba plazo hasta el 6 de Diciembre del 2013 para denunciar y renegociar el Tratado de Paz y Amistad del año 1904. El clavo en el ataúd fue la decisión boliviana de recurrir a la Corte Internacional de Justicia, el 23 de marzo del 2012.

Por qué Morales tomó ese camino?. Porque era el pegamento imprescindible para mantener a su nación unida tras su mandato renovable sin término y porque confiaba en la capacidad de presión del grupo del Foro de Sao Paulo y especialmente del chavismo. Se equivocó.

La conciencia de estar destruyendo lo avanzado en tantos años era claramente perceptible para algunos bolivianos: la columna de Ramiro Prudencio Lizón aparecido en el periódico La Razón el 6 de Junio de 2012 así lo confirma: “Al contrario de lo que piensan muchos bolivianos, la política tradicional chilena, salvo cuando las relaciones están muy frías como ahora, ha sido buscar una solución al problema marítimo boliviano”.

De ahí en adelante entramos en el frenesí chavista de Evo Morales: mentiras, insultos, contradicciones, demandas, peticiones ridículas, exigencias infundadas, amenazas, lloriqueos, autocompasión, en fin, la lógica y la sensatez desapareció de ese lado del altiplano, dando paso a la manipulación política interna teniendo a la relación con Chile como comodín.

Frente a la opinión pública chilena, Morales carece de credibilidad, legitimidad y respeto. No se podría negociar nada con él, menos aun si se invoca la “buena fe”. Morales es la personificación de la mala fe.

Chile ha tenido dos elementos de continuidad en sus tratos con Bolivia: el respeto al Tratado de 1904 y la imposibilidad de cortar al país en dos. Ahora se suman:

– No negociar con Morales.

– No a cualquier concesión que afecte a nuestra soberanía territorial y jurídica, completa y total.

– Exigencia de compensaciones equivalentes –por parte de Bolivia- frente a cualquier incremento de las ya amplias facilidades que tiene Bolivia en su tránsito por Chile y acceso a sus puertos.

– Exigencia de formalidades mucho mas exigentes en los tratos con Bolivia, considerando su irrespeto a la palabra empeñada y a los tratos diplomáticos.

– Fin a los abusos de confianza por parte del gobierno y particulares bolivianos. No mas incumplimiento de las leyes, reglamentos y disposiciones chilenas de todo orden dentro de su territorio.

En breve, Morales dilapidó el caudal de buena voluntad que Bolivia había acumulado en la opinión pública chilena, reemplazándolo por una sólida desconfianza, sospecha y mala voluntad. El término del juicio de La Haya no cambiará nada.

Chile no puede y no será obligado a conceder nada que no quiera. No habrá costa soberana para Bolivia y no habrá nada mas gratis para los usuarios de nuestras carreteras y puertos. Los gobernantes que sigan a Morales deberán recorrer un arduo y largo camino para poder empezar de nuevo a aproximarse a Chile. Tanto la izquierda como la derecha chilena están profundamente molestas y decepcionadas con Bolivia y eso no se reducirá tan pronto.

Ahora solo resta esperar al término del juicio en La Haya, continuar con lo del Río Silala y muy probablemente incluir algún reclamo respecto al Rio Lauca, los derechos humanos de los contrabandistas capturados y cualquier otra cosa que se le ocurra al dúo Morales/García en su exitoso empeño por ganarse el desprecio de los chilenos.

En Sudamérica se ha conformado un hoyo negro situado entre Perú, Brasil, Paraguay, Argentina y Chile.

TATA EVO: RACISMO Y COLONIALISMO

En su meteórico fin de semana turístico en el norte de Chile, Choquehuanca, que funge de Canciller en Bolivia a medias con García Linera, repitió una de las perlas con que Evo Morales regala a su auditorio de Twitter, refiriéndose a Chile y su gobierno: “Hay actitudes en algunas autoridades, actitudes de patriarcas, aquí hay racismo y eso alguien tiene que decirlo”, puntualizó el canciller de Bolivia.

El racismo y el comportamiento patriarcal no es, ni con mucho un monopolio chileno. El gobierno de Evo Morales lo aplica en forma procaz.

El 28 de febrero de este año, en el periódico “Página 7”, comentando la derrota de Morales en el referendo que debía autorizar su re reelección, el inefable García Linera, ideólogo y cómplice de Morales, dejó en claro su respeto por los ciudadanos aborígenes bolivianos. Aquí va para su uso y goce:

DOMINGO, 28 DE FEBRERO DE 2016

García Linera: “Si se va Evo, ¿quién va a protegernos?”. García Linera en Curahuara de Carangas, Oruro, ayer.

Página Siete / La Paz

 El vicepresidente Álvaro García Linera predijo que cuando el presidente Evo Morales deje el mandato el 22 de enero de 2020 le dará mucha “tristeza” y que “quedaremos como huérfanos”, porque el dignatario “es como un padre” para los bolivianos.

“Si se va, ¿quién va a protegernos?, ¿quién va a cuidarnos? Vamos a quedar como huérfanos si se va Evo. Sin padre, sin madre, así vamos a quedar si se va Evo. Por eso estoy muy triste mis hermanos, es muy triste pero he oído a mi abuelita y me dijo que no perdimos la guerra, sólo una batalla”.

 En el acto de entrega, el Vicepresidente invitó a una pareja de beneficiarios a subir a la tarima. En el escenario, les informó que la obra demandó alrededor de 70.000 bolivianos.

 “Nuestro presidente Evo, tata Evo, igual que vos, de tu mismo color de piel, de tu misma sangre, eso te está regalando, 70.000 bolivianos, casi 10.000 dólares. ¿Cuándo algún Presidente se acordó de San Pedro de Cuarahuara? ¿Cuándo alguien regaló una vivienda al pobre, al humilde?”, preguntó García Linera.

 Tales declaraciones surgen tras casi una semana del referendo constitucional, cuyos resultados finales sepultaron la posibilidad del presidente Evo Morales y del vicepresidente Álvaro García Linera para postularse nuevamente como candidatos.

 Así, ellos deben dejar sus funciones el 22 de enero de 2020.

 “Estoy un poco triste. Si se va Evo, ¿quién te va a cuidar? Si se va el tata Evo, ¿quién va a traer viviendas al campo? Esa es mi pena hermanos (…). Si nuestro hermano Evo se va, ¿quién se va a acordar de los pobres, humildes? Eso deben reflexionar, porque es gracias a nuestro tata Evo que hoy estamos entregando 96 viviendas. Si no hubiera tata Evo, esas viviendas no habría acá”, agrego García Linera.

 Evo Morales: Una democracia en acción, respeto a los aborígenes y honestidad política. Patético.

 

BOLIVIA NO TENDRÁ MAR

No hay caso, Morales con un micrófono en la mano es un peligro público.

Su agresividad pueril hacia Chile ha causado mas daño a su país que el peor enemigo de Bolivia que pueda existir en nuestro país. Puede ser su falta de mundo; talvez su ignorancia supina o su mentalidad provinciana o quizás su lógica enrevesada que expresa su desesperación ante el poder que se le va entre los dedos. En realidad solo es un caudillo autoritario en un país sin instituciones ni modales y eso es una desgracia.

El pasado miércoles 23 de marzo, en el Día del Mar, Morales instruyó a la Dirección de Reivindicación Marítima (Diremar) “estudiar alternativas jurídicas para defender las aguas del manantial Silala”, que según él, erróneamente, abastecen a varias ciudades del norte de Chile sin pagar ningún tributo a Bolivia. A solo dos días de haber dispuesto “el estudio de las alternativas jurídicas” ya señaladas, el sábado 26, Evo en un arrebato electoral y patriotero avanzó ahora a decidir demandar a Chile en La Haya. Evo se explayó: “Hermanas y hermanos, he decido no solamente hacer la demanda de la salida al mar con soberanía al Pacífico. Hemos decidido ahora, como no nos quiere resolver Chile sobre aguas del Silala en el departamento de Potosí, hemos decidido (…) vamos a acudir a la Haya para que Chile respete nuestra aguas en el Silala, en el departamento de Potosí”, dijo en un acto en el municipio cochabambino de Cuchumuela. El auditorio eran ciudadanos de Potosí, uno de los lugares en que su popularidad es mas baja y donde perdió el referéndum al que llamó para apernarse en el poder. En el breve discurso se refirió cinco veces a que todos los abusos de Chile eran en perjuicio de Potosí y que él lo estaba resolviendo. Ahora se trata de que “Chile tiene que reconocer lo que nos están robando agua del departamento de Potosí y estamos con la razón, estamos con la justicia”.

Morales está empezando a captar que no habrá mar soberano para Bolivia, solo le queda seguir insultando a Chile, la fuente imaginada de todos sus males. Es un pobre consuelo para un pobre hombre.

Gonzalo Barrientos, diputado por Potosí, como era de esperar respaldó la demanda contra Chile para exigir el pago por el uso de las aguas del Silala (algo que Chile ya le había propuesto a Morales en el marco de las conversaciones de los 13 puntos) pero desde una perspectiva bastante mas racional que la de Evo señaló: “Corresponde llevar adelante un juicio de derecho internacional privado, en el cual el Estado boliviano exija a quienes de manera indebida están comercializando estas aguas”. Es decir, sitúa el conflicto entre el estado boliviano y privados chilenos, en un contexto comercial y no patriotero ni de soberanía. El problema es que este diputado claramente no entiende que lo que está en juego para Evo es su vida … y no solo algunos dólares mas.

El día 27, Morales siguió con su cantinela. En un discurso plagado de errores factuales, de apreciaciones pasionales y de suposiciones antojadizas, insistió con sus habituales insultos y mentiras. Chile se opone a la voluntad del caudillo bárbaro: Chile es malo, Chile debe de ser castigado.

El día 27, el Canciller chileno, Heraldo Muñoz le contestó con claridad y energía recomendándole considerar las posibles reacciones de Chile, entre las cuales estaba una contrademanda en esa misma corte. Muñoz afirmó que Morales quiere utilizar a Chile “para enfrentar los problemas de política interna” que tiene en su país. El Canciller señaló que hasta el año 1997 las autoridades bolivianas reconocían al Silala como un río internacional y que en 2009 hubo negociaciones bilaterales para el uso compartido de las aguas en las que “se llegó a un preacuerdo y a última hora Bolivia no firmó”. Para Evo esto es inaceptable. Para él los hechos no tienen valor, solo importa lo que él quiere aquí y ahora.

La reacción chilena esta vez fue con enojo, los partidos opositores exigieron al Gobierno retirarse del Pacto de Bogotá, “(…) si quieren demandas judiciales no puede haber más diálogo. Si insisten en la demanda nos debemos retirar del Pacto de Bogotá, no podemos seguir (siendo) trapeados por el ansia de Bolivia de hostilizar a Chile”. El Canciller insistió: “lo que queda claro es que no es sólo el mar, ahora son los ríos y cualquier otra excusa para agredir a nuestro país y sus intereses. No importa cuántas demandas interponga Bolivia en los tribunales internacionales, Chile no cederá soberanía”, sostuvo Muñoz en una declaración pública. Reiteró que si finalmente Bolivia demanda de nuevo a Chile en La Haya, su país presentará una “contrademanda” porque considera que el Silala es un río internacional de uso compartido.

El pobre Canciller Choquehuanca, una vez mas tuvo que salir al escenario a tratar de aclarar las incoherencias de su jefe. Pero sus explicaciones fueron lastimosas: Manifestó que “la intención de su país al presentar una nueva demanda en contra de Chile por el uso de las aguas del rio Silala es ejercer soberanía sobre territorios que le pertenecen. El canciller boliviano explicó que con la acción judicial “simplemente lo que queremos es ejercer soberanía sobre lo que nos pertenece, queremos resolver todos nuestros temas pendientes”. Choquehuanca sostuvo que “con Chile tenemos varios temas pendientes. No solo el mar (…) el Silala es uno de los temas pendientes que tenemos que superar mediante el diálogo. Hoy día pasan 180 litros por segundo a Chile y el acuerdo inicial busca que Chile compense con el 100% de las aguas”. “Hemos empezado en Bolivia un proceso de recuperación de nuestros recursos y autoestima (…) Queremos ejercer soberanía sobre lo que nos pertenece y arreglar los temas pendientes”, añadió.

¡Según el secretario de Estado boliviano “lo que pide Bolivia es resolver a través de un diálogo, de una negociación sincera”. ¿Quién entiende algo en esta sopa de contradicciones?

No hay territorios en disputa, solo de uso de agua. Chile y Bolivia llegaron a un acuerdo al respecto en el año 2009 con negociaciones bilaterales para el uso compartido de las aguas en las que “se llegó a un preacuerdo y a última hora Bolivia no firmó”. Si quieren arreglar los temas pendientes “a través del diálogo, de una negociación sincera” ¿que significa la amenaza de ir con el pleito a La Haya? y si quieren recuperar su auto estima, consulten a un siquiatra.

Esta es la gota que rebalsó el vaso. Seguramente Morales, con su sensibilidad de rinoceronte, no se debe haber percatado de nada. Chile es un país tardo en reaccionar y cuando lo hace, actúa con fuerza que sorprende al agresor. Y pareciera que la reacción es desmedida. No es así, la acumulación de insultos, insolencias y mentiras se eleva paso a paso, pero el castigo llega de un golpe, con mucha fuerza y sobre todo con persistencia y entonces es tarde para lloriquear.

Javier Murillo de la Rocha, ex canciller de Bolivia, en una columna del día 27 de marzo en que intenta repasar algunos elementos de este largo incordio, después de una retahíla de incoherencias y mentiras concluye con un destello de sentido común: “Lo que debe quedar claro es que los problemas de esta magnitud solo se resuelven cuando la voluntad política es más grande que los obstáculos que hay que remover”. “En suma, llegado el momento de reanudar las negociaciones, es de esperar que se hagan presentes, en el escenario temporal de las mismas, la clara voluntad de Chile de llegar a un acuerdo, la viabilizadora actitud del Perú, y un consenso en la opinión pública de Bolivia. Factores que, en el largo periodo de los pasados 137 años no pudieron coincidir en un mismo tiempo político internacional”.

Dado el comportamiento incivil de Evo Morales ¿qué podría hacer pensar a Murillo que esta vez puede esperar otro resultado que el mas rotundo fracaso?. Nada. Mas aun, ahora nadie puede tener dudas: Con Bolivia no se puede negociar nada ya que, como lo señala el ex Canciller boliviano Javier Murillo de la Rocha, los Bolivianos ni siquiera están de acuerdo respecto a lo que quieren.

Bolivia seguirá sin mar por los siglos de los siglos, Amén.