LA AGRESIÓN DE MADURO Y SUS CÓMPLICES CHILENOS

Maduro y Diosdado Cabello no aguantaron mas, su ansiedad por mostrar algún éxito entre tanto fracaso los llevó a la indiscreción: “Les puedo decir desde Venezuela, estamos cumpliendo el plan, va como lo hicimos, va perfecto, ustedes me entienden…Foro de San Pablo, el plan va en pleno desarrollo, victorioso. Todas las metas que nos hemos propuesto en el Foro las estamos cumpliendo una por una”, pronunció el dictador durante un acto en Caracas. En un mensaje directo al Foro de Sao Paulo, expresó: “… se han producido situaciones fácticas en las Repúblicas del Perú, Ecuador, Colombia y ahora en Chile” … “El Foro ha salido revitalizado, y así debemos seguir, articulando los partidos políticos progresistas. Vamos mejor de lo que pensábamos, y todavía lo que falta … No puedo decir más, son secretos de super bigote (el mismo Maduro), no les puedo decir mas”.

Cabello por su parte agregó “tenemos una brisita bolivariana”, la cual ahora se extenderá a Colombia y Brasil. “Vamos para un huracán bolivariano, un huracán de los pueblos (que) no lo detiene absolutamente nadie. Lo que está pasando en Perú, lo que está pasando en Chile, lo que está pasando en Argentina, lo que está pasando en Honduras, Ecuador, es apenas la brisita. Ahora viene el huracán”.

La parte triste – fea y sucia- es que en el XXV Encuentro del Foro de Sao Paulo (efectuado en Caracas) el 26 y 27 de Julio de 2019, participaron varios políticos chilenos en la determinación de las metas, la planificación y la organización de las acciones violentas contra nuestro país y nuestros ciudadanos.

El Foro surgió en 1990 a partir de una iniciativa del ex presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva con el objetivo de consolidar la lucha de la izquiera por la conquista del poder en Sudamérica. Junto con el Foro, se organizaron Mercosur, la Unión de Naciones del Sur (UNASUR), la Alternativa Bolivariana para los Pueblos de América (ALBA) y la Comunidad de Estados de Latinoamerica y el Caribe (CELAC).

Según la web del Foro, los partidos y movimientos chilenos que lo componen son: Izquierda Ciudadana, Movimiento Amplio Social, Movimiento de Izquierda Revolucionaria, Partido Comunista, Partido Humanista, Partido Socialista, Partido del Socialismo Allendista, Revolución Democrática, Partido Igualdad, Poder Ciudadano, Partido País Progresista e Izquierda Libertaria.

En la reunión de planificación mencionada, participaron el Senador Alejandro Navarro; Boris Barrera Diputado del Partido Comunista; Esteban Silva del Partido Socialista y Guillermo González presidente de Igualdad. También otros personeros importantes del Frente Amplio cuya participación aun no he confirmado por lo que por ahora omito sus nombres.

En breve, representantes formales del Frente Amplio, Partido Comunista y Partido Socialista están informados y son partícipes de la trama que prepara el ataque contra Chile y su gente.

Dado que la segunda parte del ataque, el HURACÁN BOLIVARIANO, está por llevarse a cabo es urgente que los cómplices chilenos informen a las autoridades para prevenir los daños y muertes a nuestros ciudadanos; que los partidos democráticos lo exijan y que la Fiscalía Nacional investigue.

CHILE BAJO ATAQUE VENEZOLANO

Queridos amigos, les tengo malas noticias.

La vida me ha puesto tres o cuatro veces ante disyuntivas difíciles en que me ha atacado la duda. Una sola vez elegí no hacer nada y fue un grueso error del cual aun me arrepiento. Esta vez decidí decir lo que se.

Lo que sigue me fue proporcionado por amigos, algunos patriotas de izquierda, por otros agudos analistas políticos, también por personas que tienen acceso a este tipo de información y en parte también de mi propio análisis. Creo que lo que sigue es verdad, no puedo jurarlo poniendo en prenda mi alma inmortal, pero si comprometer una módica pasada por el purgatorio. No confío en la exactitud de las cifras. Creo que hay que tomarlas solo como referencia.

Chile está bajo ataque del Gobierno de Venezuela.

Inicialmente mi análisis me puso en la línea de identificar un intento de “caracazo”. Había muchas señales que lo confirmaban y hasta ayer la situación parecía ir mas o menos en esa línea, luego me llegaron varias informaciones graves:

1.- Habrían entrado a Chile entre 5.000 y 6.000 venezolanos implantados entre los refugiados. Personas con preparación en sabotaje, combate urbano, inteligencia. Dotados de amplios recursos económicos en asociación con el tráfico de drogas.

2.- Su misión. Destruir empresas y entidades emblemáticas relacionadas con intereses norteamericanos: Walmart, Coca Cola.

3.- Destruir los componentes del funcionamiento del Estado: Metro, transporte público, energía eléctrica, redes de bancos.

4.- Establecer control territorial en asociación con grupos de traficantes de droga, contrabando, trafico de personas.

5.- Se habrían detectado alrededor de 700 infiltrados, los que habrían sido expulsados.

La motivación sería destruir el “ejemplo de éxito neo liberal” y “vengar la participación de Piñera en Cúcuta y en el grupo de Lima.

Nuestras debilidades:

1.- Una clase política que incluye personas corruptas y otras con ambiciones de poder insaciables e inalcanzables.

2.- Un gobierno políticamente incompetente enfrentando una insatisfacción social y económica que no logra entender.

3.- Ayudistas en Chile, pocos pero bien entrenados e incondicionales: Partido Comunista con su brazo armado, el FMR; grupos anarquistas y otros nihilistas.

4.- FFAA sin experiencia en control de disturbios y arrinconada por organismos de DDHH y por la prensa que en su mayoría es susceptible a los mensajes de izquierda.

Situación actual:

1.- El Estado ya no controla varias ciudades.

2.- Las FFAA no han logrado restablecer el control estatal.

3.- El movimiento subversivo ha ido encontrando mayor apoyo en algunos segmentos políticos y sociales.

Lo que viene:

El empujón final que vendrá en los próximos días. Cortes de energía eléctrica, desabastecimiento de víveres, incapacidad para moverse, empresas detenidas, población asustada.

Es lo que podría decir por ahora. Por favor, no me odien, no soy el culpable, sólo el mensajero.

Los venezolanos y la lucha armada

En Marzo de este año en este blog decía que los venezolanos no podían esperar a que les hagamos su trabajo, ellos deben luchar por su país. “El problema de la recuperación democrática de Venezuela pasa por la construcción, desde ya, de un ejército para Venezuela democrática. El entrenamiento de esta fuerza puede ser llevada a cabo con la ayuda del grupo de Lima e insertada en Venezuela cuando esté lista, con el apoyo distante de los EEUU.

Entre los millones de venezolanos exiliados hay centenares de miles de hombres en condiciones de luchar por su patria. No es aceptable que Guaidó insinúe que la invasión militar la harán soldados extranjeros.

Por otra parte, el inicio de estos preparativos le señalará a los milicotes maduristas, sin lugar a dudas, que la lucha viene en serio y que ya no es cuestión de lucir uniformes llenos de medallas, insignias y entorchados y que hay que prepararse en serio para luchar. Esta señal si duda dará una nueva perspectiva a los cálculos de los generales de Maduro, mal que mal los que roban y trafican lo hacen para ganar dinero y disfrutarlo, no para ser los muertos mas ricos del cementerio, si es que sus huesos llegan a uno.

Me parece que es hora que los venezolanos tomen sus asuntos en sus manos  … y se preparen para luchar en serio para conseguir la independencia de su patria”.

La apatía, indecisión y tibieza de Guaidó y la oposición venezolana, sigue como si no pasara nada.

La prensa señala que “Los dirigentes que acompañan a Guaidó sienten que nunca han estado tan cerca de llegar al poder, pero ahora hacen un recalculo en torno a su inminencia. Se estima que miles de personas están haciendo planes para emigrar del país apenas concluyan las actividades escolares, a mediados de mes”. Cuando las personas incluyen las vacaciones escolares en sus cálculos para emigrar del país, su compromiso político parece débil.

Guaidó pretende acudir al Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca, para que toda América concurra en su auxilio. Hablemos claro, Maduro fue instalado por Chávez y Chávez fue instalado y ovacionado por los Venezolanos.

Ese pacto, que abre la puerta a una intervención extranjera, establece que un ataque contra un país americano “será considerado como un ataque contra todos los países americanos”. Aquí no hubo ataque de una potencia extranjera. Fue el suicidio de los propios venezolanos. Que el informe de la ONU no fue lo suficientemente claro, ¿Qué querían?, ¿que Bachelet sacara a Maduro y sus bandidos?.

Basta de excusas, es hora de pelear, por toda sudamérica hay jóvenes venezolanos en edad y condición militar, que vuelva a su país a liberarlo.

Si necesitan armas y apoyo para organizarce, toda la américa democrática está lista para apoyarlos, pero declarase “cansados” y quedarse en el exilio esperando que otros jóvenes vayan a liberar a Venezuela, es un abuso.

No mas fintas y jugadas, no mas marchas que se detiene a cuatro cuadras del Palacio de Miraflores, sin enfrentar a las fuerzas del dictador.

A organizarse y a pelear. La historia no será benévola con ustedes.

¡ BOLSONARO VIENE ! Y TRAE TIEMPOS INTERESANTES

El avance -a todo galope- de Jair Bolsonaro dejó perpleja a la izquierda … y también a la derecha.
A la izquierda la demolió. La desbancó en la propia casa del Socialismo del Siglo XXI fundado en 1990 en Sao Paulo; arrasó con la “novedad” que sería el motor del renacimiento de la izquierda revolucionaria después de la caída del Muro de Berlín; que pondría fin a la orfandad de la izquierda latinoamericana; que constituiría la base desde la cual Fidel Castro y sus seguidores retomarían la Revolución Marxista.
Bolsonaro arrolló todo a su paso y aplastó al Partido de los Trabajadores.
A la derecha la dejó en shock, la puso frente a la peor de las disyuntivas, mirar para el lado y desconocer el parentesco, o subirse a un carro que no termina de convencer a muchos de ellos.
La trayectoria del Socialismo del Siglo XXI fue estelar: Fidel Castro de Cuba fue opacado por la aparición de Hugo Chávez de Venezuela. Lleno de dólares y con una personalidad flamboyante, Hugo se compró todos los escenarios y pontificó sobre lo humano y lo divino, parecía imparable, pero el triunfo, en 2002, de alias Lula en Brasil al frente del Partido de los Trabajadores le arrebató el liderazgo a Chávez y a Castro y puso al movimiento a disposición del proyecto populista – imperialista de Brasil y de él mismo. Lo siguieron Tabaré Vásquez el 2004 en Uruguay; Bachelet en 2006, en Chile; Rafael Correa también en 2006 en Ecuador y el mismo año Daniel Ortega en Nicaragua y Evo Morales en Bolivia; Fernando Lugo en 2008 en Paraguay, José Mujica en Uruguay en 2009, Dilma Rousseff en Brasil en 2010 y Bachelet de nuevo, en Chile en 2014.
Sus socios en Chile fueron el Partido Socialista, el Partido Comunista y el Partido Humanista, que hasta hoy siguen postrados a sus pies en revolucionaria adoración.
Parecía que el renacimiento socialista había clavado la rueda de la fortuna y sería el dueño de la región por siempre jamás.
Pero se acabó el dinero, el ciclo alto del precio de las materias primas concluyó, las exportaciones bajaron o se detuvieron, China no siguió comprado todo y de todo. La mala gestión económica de los gobiernos revolucionarios del siglo XXI quedó al descubierto, llegó la crisis económica, la corrupción siguió un tiempo mas hasta que la ciudadanía dijo basta.
Y bastó.
Sobrevive la dictadura militar de Maduro en Venezuela; la dictadura de Ortega tambaleando en Nicaragua y el impresentable gobierno de Morales en Bolivia, tratando de continuar en el poder. Alias Lula en la cárcel; Cristina Fernández en la sala de espera de algún juzgado en Argentina, y Correa huyendo de la policía. Sin duda que la derrota mas fea para el Socialismo del Siglo XXI es la de alias Lula en Brasil, transformado en delincuente común y Dilma Rousseff incapaz de hacerse elegir como senadora en una área poblada por pobres

¿Qué trae Bolsonaro?
Primero, hay que poner a la vista que la historia política de Brasil no es homologable a la de ningún otro país de la región. Fue un imperio que pasó a la república con suavidad. Que tuvo un número considerable de esclavos, que la esclavitud se abolió el 13 de mayo de 1888, el último país en hacerlo y que el voto universal se estableció recién en 1945. Brasil es una país fuertemente controlado por la aristocracia económica, los militares y la oligarquía política, el único afuerino fue alias Lula, que llegó al gobierno en 2003 y que no pudo terminar peor, cometiendo los mismos pecados que criticaba a sus enemigos de la derecha, agravada por el feroz crecimiento de la corrupción, la delincuencia criminal, el derroche y la mala gestión.

¿Qué podemos esperar de Jair Bolsonaro?.
Debemos reconocer que la campaña en su contra que ha hecho la izquierda mundial ha sido feroz. Se ha escarbado su vida hasta los dos años de edad –cuando aprendió a hablar- y se han publicado sus dichos, descontextualizados y adobados con perfidia y mala fe. Los gurús de la izquierda chilena critican duramente al pueblo de Brasil por no saber votar, un comentarista ha llegado a decir que 50.000.000 de votantes si pueden equivocarse. Por ahora no han propuesto un sistema electoral (¿censitario?) que permita votar solo a las personas inteligentes, políticamente conscientes y evolucionados y con una base ideológica razonable, es decir que sean de izquierda, ex-cuasi-marxistas y “políticamente correctas”: el PT y sus compadres, pero lo propondrán uno de esto días.
Por su carácter e historia podemos esperar también la iniciación de un exceso de acción política, que llevará a una aguda efervescencia interna en Brasil, e internacional, principalmente en el vecindario.
La efervescencia interna es posible que esté relacionada con el combate (la guerra) a la delincuencia y al tráfico de drogas.
En este aspecto es posible que choque con Morales de Bolivia, que tiene la nariz manchada con polvos blancos.

En el ámbito exterior, Brasil nunca se sentaría en ninguna mesa sino es en la cabecera. Debemos recordar la ridícula campaña del “Profesor” Aurelio García -del lote de alias Lula- que concurrió a Chile reiteradamente a explicarnos como llevar nuestros asuntos con Bolivia y con la Alianza del Pacífico, que, incidentalmente, ninguneó hasta aburrirse, dio por muerta … y se equivocó, ya que el se murió primero y la alianza sigue con buena salud.

La receptividad de Macri será inversamente proporcional al éxito que logre en su gestión económica. Evo se hará pedazos para asociarse con Jair en la construcción de un ferrocarril entre Santos e Ilo.
En Chile la izquierda se debatirá entre su odio a Bolsonaro y su adoración a Brasil.
Chile volverá a su acción política internacional de bajo perfil y se equilibrará en lo ideológico en el filo de la navaja que existe entre un Demócrata Cristiano sesentero y un Militar Brasileño y en lo estratégico, en contener la atropellada de Jair hacia el Pacífico, incluyendo la Alianza del Pacífico.

Vienen tiempos interesantes.

EL PÁNICO SE LLAMA BOLSONARO

Todo indica que el próximo presidente de Brasil será Jair Bolsonaro.
Eruditos y exploradores de internet profundo han buscado y encontrado cuanta indiscreción y desatino dijo en los últimos veinte años. Ha sido traído a la actualidad todo aquello que los administradores de lo políticamente correcto han implantado en las mentes blandas de las audiencias mediáticas, estimulando las reacciones pavlovianas de las masas que materializan las redes sociales.

Dado el fervor y entusiasmo crítico de los analistas y periodistas de izquierda locales, pareciera que Bolsonaro está en vías de ser presidente de Chile, en reemplazo del líder suave y acogedor de las ponencias de izquierda, que hoy día lidera nuestro país.

Una ex presidente, la Sra. Bachelet, concurrió a Brasil a dar testimonio de su rechazo al encarcelamiento de Luiz Inacio da Silva por corrupción y abuso de poder. Antes, prohombres del PS habían enviado una carta para lo cual, adorando lo que habían quemado, concurrieron a la presencia del Papa Bergoglio -que al decir de un periodista agudo, tiene mucho corazón y poco cerebro-, para pedirle y obtener su apoyo y recoger algo de su legitimidad para “exigir” la liberación de alias Lula.

Afortunadamente para los signatarios de la carta, la prensa brasileña y mundial no les prestó ni la más mínima atención, liberándolos de hacer un ridículo aun más grande.

En medio del naufragio de la izquierda chilena, suena raro que aún se atrevan a dar lecciones y asesorías al Partido de los Trabajadores de Brasil, después de dar en Chile y ante el mundo un curso práctico de cuatro años de incapacidad administrativa, ideas obsoletas y prejuicios sesenteros y lo peor, del rechazo generalizado a sus políticas por parte de la ciudadanía y del abuso matonesco de su mayoría parlamentaria, aún pretendan dictar cátedra internacional de buen gobierno.
Tal vez lo mas llamativo, dentro del espectáculo de inconsecuencias, es la escandalera por los dichos atribuidos a Bolsonaro dejando en penumbra la violación reiterada y gravísima de los Derechos Humanos en Venezuela, Nicaragua y Cuba y la corruptela del PT en Brasil y Cristina en Argentina.

Esta moralina histérica es explicable sólo por el pánico que sienten ante su incapacidad para entender el mundo actual y la triste constatación de que han vivido una vida de errores y engaños.

Un último tema de reflexión.
La izquierda de Chile muestra su consternación y repudio a que Bolsonaro sea favorable a la modificación del Estatuto del Desarme que restringe la posesión de armas de fuego; que sea favorable a la reimplantación de la pena de muerte para secuestradores, violadores y traficantes de drogas y que no está dispuesto a violar a la diputada María do Rosario porque la encuentra fea.
Mas autoritario aún, Ricardo Lagos, ex presidente de Chile, declara que “debemos decir no a Bolsonaro”.
Si Bolsonaro fue Diputado en 7 períodos consecutivos; es el diputado federal más votado de Rio de Janeiro; fue el diputado más influyente en 2017; en las elecciones primarias obtuvo el 46,8% de la votación; hoy día tiene el 59% de las preferencias para ser elegido presidente.
¿No les parece evidente que lo que él es y representa es exactamente lo que el pueblo brasileño quiere?.
¿O quieren voto censitario, para que lo hagan solo los que “saben?, los Progre.

GEOPOLÍTICA BOLIVIANA POS LA HAYA

Bolivia es, para la gran mayoría de los chilenos, una entidad desconocida donde se reemplaza el estudio o el reconocimiento de nuestra ignorancia refugiándonos en prejuicios, estereotipos, derecho internacional o en una pretendida similitud cultural.
Bolivia está compuesta, grosso modo, por dos mundos, el Andino y el Oriente. El primero corre de norte a sur sobre las tres principales cordilleras que atraviesan Bolivia –paralelas y adyacentes a la frontera con Chile-, e incluye los departamentos de Pando, La Paz, Beni, Cochabamba, Oruro, Potosí, Chuquisaca y Tarija, conformando el paisaje geográfico, humano y cultural que para nosotros es lo propiamente boliviano; el segundo, Oriente, es la provincia de Santa Cruz y en parte Chuquisaca, que no están en nuestro mapa mental ni cultural.

La hegemonía política de Bolivia fue disputada entre Sucre -en Chuquisaca- y la ciudad de la Paz en el Departamento del mismo nombre, resultando vencedora esta última que pasó a constituirse -cinco años antes de la Guerra del Pacífico- como capital nacional e impuso un proyecto geopolítico con centro en la región Andina y con La Paz como eje político y social.

Sucre, que por su ubicación y trayectoria cultural había jugado un rol integrador del total del territorio Boliviano actuando como bisagra entre Oriente y el mundo Andino, decayó y se consolidó la división política y económica boliviana, bajo la supremacía andina.

La construcción de un ferrocarril desde Arica a La Paz, financiado por Chile, constituyó un factor principal para que La Paz consolidara su rol de capital nacional, concentrando el tránsito de las mercaderías de importación y exportación de Bolivia por Chile.
De hecho, Arica se constituyó como parte fundamental del proyecto geopolítico andino. Es el matrimonio por conveniencia entre ambas ciudades que existe hasta hoy.

En este contexto encontramos la explicación de la obsesión de Evo Morales con Arica. Si bien es cierto que a veces ha mencionado a Antofagasta, no es ese el centro de sus desvelos. En realidad, Antofagasta conversa mejor con Sucre que con La Paz y la reactivación de esa comunicación debilitaría seriamente la hegemonía política y la supremacía económica de La Paz potenciando la de Oriente y Santa Cruz, vecinos de Chuquisaca.

Durante gran parte del siglo XX el desarrollo boliviano se basó en las exportaciones mineras que proporcionaron los recursos para alimentar el poder político y económico residente en la Paz, que se expresó a través del comercio de bienes importados vía Arica, de servicios financieros, de salud, educación y demás, prestados a toda la nación.
El factor económico generado por el negocio de la plantación de coca y la producción y exportación de drogas no puede ser cuantificado con precisión pero se puede asumir que es un negocio cuyas cabezas y beneficiarios operan desde La Paz; que actúan en beneficio de la región Andina de Bolivia, que es exportado en buena parte vía Chile y via Tipnis, que es de gran cuantía y que políticamente, la droga es un actor oculto pero real y con poder significativo.
Durante las negociaciones derivadas de la propuesta de Charaña, quedó claro que para el gobierno boliviano Antofagasta no tenía importancia ni valor y el regateo se centró en “Arica o Nada”, confirmando que la Paz estaba decidida a mantenerse como región hegemónica política y económica de Bolivia lo que se confirmó con la resistencia pasiva pero implacable a cualquier intento de Oriente de avanzar en el desarrollo de sus acceso portuarios fluviales y del avance de su comercio directo con Argentina y Brasil.

El gobierno de Morales –epítome de lo andino- por su parte, cuando desplazó de la política a la elite blanca y se apoderó del gobierno, constató que el control político y económico que podía ejercer sobre Santa Cruz se había debilitado y seguía reduciéndose, lo que lo llevó a fortalecer la política de mantener a La Paz como controlador de la economía nacional vía control de las exportaciones, importaciones y servicios y a contener la autonomía económica de Santa Cruz.
La posibilidad de perder la apuesta sobre Arica, no lo impulsó a potenciar Puerto Busch o Puerto Aguirre en el Oriente sino en buscar en Perú -el puerto de Ilo, casi inexistente- una alternativa que permitiera la continuidad de la hegemonía andina manteniendo la estructura de control político – económica existente.
El ciclo de alto precio de las materias primas de los años 2005 al 2015 comenzó a generar un cambio que afectó tanto al mundo Andino como al Oriente.
A partir de la década de los sesenta Oriente había comenzado a acelerar su ritmo de desarrollo en un proceso que se aprecia al considerar la importación de vehículos: la gran mayoría llegó vía Chile – La Paz, en que los vehículos pesados y equipos industriales iban a Oriente y los utilitarios y de carga livianos a La Paz y sus cercanías, poniendo en evidencia el proceso de industrialización de Santa Cruz y el rol de distribución y servicios de La Paz.
La economía de Santa Cruz se basa mayoritariamente en la actividad privada representada por 40.400 empresas principalmente agropecuarias e agroindustriales. Santa Cruz produce el 70 por ciento de los alimentos del país, aporta el 30% del Producto Interno Bruto (PIB) nacional, superando a La Paz (25%), Cochabamba (14%), Tarija (13%), Potosí (5,4%), Oruro (4,7%), Chuquisaca (5,0%), Beni (2,4%) y Pando (1%). La producción y venta del petróleo, gas y derivados producidos en Oriente, está en manos del estado y su exportación va por ductos hacia Brasil y Argentina, dejando en Santa Cruz una parte menor de las ganancia.

El boom de los precios de los commodities de exportación de Bolivia se redujo
escalonadamente entre 2016 y 2018 y concluyó en una situación en que
Santa Cruz sigue presentando un crecimiento constantemente mayor que los demás departamentos bolivianos.
Pareciera que la economía boliviana se está consolidando en el Oriente y el Sur de su territorio, lejos de las fronteras con Perú y Chile y de una u otra manera, esto se reflejará en el equilibrio de poder político interno, en desmedro de La Paz y sus políticos andinos y a favor de Santa Cruz y sus empresarios privados, occidentalizados, liberales y globalizados.

Podemos concluir que Chile frente a Bolivia se encuentra enfrentado a un problema internacional cuyas raíces van mucho mas allá de una aspiración popular boliviana o de un caudillo errático e irresponsable, sino que tiene su origen profundo en un grave y dinámico conflicto geopolítico interno de Bolivia en el cual nuestro manejo es débil e incompleto por la falta de análisis y estudio que nos permita definir políticas eficaces para enfrentarlo.

En los próximos meses veremos una agudización del conflicto Andino – Santa Cruz en que los orientales intentarán aprovechar la debilidad de La Paz, derivada de la derrota de su proyecto ariqueño, para potenciar su propia autonomía y poder político y económico.
Esta lucha interna, en el mediano plazo, podrá reducir la presión boliviana sobre Chile y concentrarse mas en la lucha interna, en la cual deberíamos tener algo que decir y que aportar en defensa y promoción de nuestros intereses.

CHILE SIN INTERLOCUTOR VÁLIDO EN BOLIVIA

Mas allá de las dificultades obvias de tratar de comunicarse con un gobernante impredecible, voluble y con una lógica enrevesada como la de Morales, el Senador Insulza, político de raza y amplia experiencia señala que los afanes presidenciales de Morales condicionan y modulan sus actos haciendo aun mas difícil la comunicación.

En Octubre de 2019 se efectuarán elecciones presidenciales en Bolivia y como es sabido, las intenciones de Morales de ser re elegido por tercera o cuarta vez consecutiva naufragaron en el referéndum del 21 de febrero de 2016 en que el pueblo boliviano le dijo no a su eventual postulación.

Esta negativa, inequívoca, ha sido desconocida por el actual gobierno que ha intentado por diversos medios creativos y fraudulentos tergiversar, distorsionar y manipular el claro mandato popular.
Así, Morales está a la espera de un fallo del Tribunal Constitucional próximo paso de otra de sus contorsiones ilegales y tramposas.

El fallo de la Corte Internacional de Justicia respecto al contencioso que ha levantado contra Chile se dará este fin de mes, en medio de esta pirueta seudo legal y encuentra a Chile con un interlocutor carente de toda legitimidad política y moral.

En efecto, ¿qué valor podría tener un compromiso adquirido por un mandatario que ejerce su magistratura fuera del marco legal y constitucional que legitima su representatividad?, ¿qué valor podría tener su palabra o firma?.

Bolivia es un país que tiene tradición de desconocer, negar o distorsionar el cumplimiento de los tratados internacionales que contrae, ¿qué vale ahora un acuerdo de cualquier especie con este gobierno?. En cualquier momento Morales puede ser destituído o expulsado de su puesto ¿habrá que comenzar todo de nuevo?, ¿respetarán los compromisos contraídos por un gobiernante ilegítimo como el actual?.

Todo hace recomendable no comenzar ningún trato, de ninguna especie con el gobierno boliviano hasta después de las próximas elecciones del año 2019, en que haya en ese país un interlocutor válido. Mas aun, si se llegara a esa fecha con Morales en el gobierno, lo mas razonable sería no tener tratos con un gobierno ilegítimo y antidemocrático, hasta que el pueblo boliviano haya tenido ocasión de elegir a su gobernante.

Así lo recomienda también el presidente de la Comisión de RR.EE. del Senado de Chile, Ricardo Lagos Weber, al señalar que “Evo Morales ya no será más un interlocutor válido”.