Archivos Mensuales: julio 2021

NO NOS CONFUNDAMOS DE ENEMIGO

La constante revisión de las redes sociales y medios de comunicación en general me ha permitido constatar, con gran agrado, que nuestro sector político ha ido abandonando su zona de confort, su silencio y su falta de carácter tradicional en los últimos años. En efecto, muchas personas han roto su silencio, se han aventurado en el uso de las tecnologías y han salido a expresar sus preferencias, opiniones y a exponer sus argumentos.

Es un gran logro, más aun, hemos entrado en un medio en que somos muy superiores a la izquierda. Tenemos más cultura, más educación, somos capaces de exponer argumentos con más solidez y lógica.

Lo he dicho muchas veces: SOMOS MAS Y SOMOS MEJORES. Ahora o estamos haciéndolo sentir y valer.

Podemos ver a nuestros adherentes en Facebook, en Instagram, en Twitter, en innumerables videos en Youtube y aun mas en las redes de Whassap que proliferan entre nosotros, participando activamente. Es un gran paso adelante.

Pero no todo es perfecto, mientras más nos familiarizamos con esos medios, más se acentúa una natural y frecuente tendencia -que ocurre en todas de partes- de ir adquiriendo una forma y tono beligerante, soberbio o intolerante. Es frecuente ver cómo las críticas se desplazan desde la disconformidad al conflicto, desde la energía a las malas maneras, del apasionamiento a la riña, de la discrepancia a la marginación o la retirada. La política -eso es en los nos hemos metido- es, en su naturaleza más profunda, una forma de negociar las diferencias, de encontrar la combinación más importante, más valiosa y más conveniente.

La discrepancia no solo es normal e inevitable, también es necesaria, es lo que nos permite revaluar constantemente nuestras opiniones y juicios, revisar nuestros prejuicios, es lo que nos permite revisar nuestras propias ideas para ir superando aquellas que dejaron de ser válidas o útiles es, en definitiva, es lo que nos ayuda a crecer como personas. Pero para que su efecto sea benéfico y no disolvente, debemos aprender a disentir: escuchar con atención; explicar nuestra posición con razones claras y breves -es decir bien pensadas-; tratar de entender en qué lugar se encuentra la discrepancia, determinar si es de fondo o sólo de forma, intentar convencer a los otros y ceder cuando veamos que no lo logramos. Ceder no es ser vencido, es sólo una muestra temporal de la incapacidad de exponer nuestras ideas en forma convincente y eficaz. Tendremos otras oportunidades para insistir. En fin, habrá veces en que deberemos ceder y aceptar que los otros son más y argumentan mejor. No es denigrante ni es doloroso si lo tomamos con calma y espíritu deportivo.

Vemos también como en la práctica de la política, (esta nueva disciplina que, por fin, incorporamos a nuestra vida diaria), a veces los grupos se quiebran o parte de sus miembros abandonan y se separan. En efecto, al igual que en otras cosas de la vida, a veces surgen incompatibilidades insolubles, que no pueden ser resueltas y llevan a un quiebre, pero, esto no implica que los disidentes se transformen en traidores ni en enemigos más enemigos que los verdaderos enemigos.

En política la mayoría de los oponentes son adversarios, es decir grupos cuyas creencias y proyectos pueden existir sin que sientan la necesidad de eliminarnos y con los cuales podemos negociar. Desgraciadamente, la existencia de doctrinas totalitarias, es decir que pretenden acaparar la totalidad de la vida social, económica, espiritual y política de todas las personas, que todo debe estar bajo su sólo y exclusivo control -el marxismo- hace surgir la existencia de enemigos, oponentes integrales que incluyen la violencia en su arsenal opresivo. Con ellos solo podemos relacionarlos en una condición de lucha total.

Pero, por ningún motivo las discrepancia internas y entre grupos del mismos sector y cuyos valores coinciden en lo principal, pueden igualarse o compararse a ellos.

En esta nueva etapa que iniciamos en nuestra marcha hacia las elecciones del Congreso y de Presidente de la República debemos tener muy a la vista estos conceptos. Entre nosotros tendremos que conversar, negociar, argumentar y discutir, pero jamás odiarnos ni sentirnos enemigos.

Nuestra meta obligatoria es llegar a acuerdos, competir y GANAR.

Derrotar a nuestros enemigos aunque haya que ceder antes los amigos.

Tolerancia, buena fe, paciencia, argumentos, calma, hasta que duela.

En Política la gran mayoría de las veces las discrepancias son manejables.

Retomando la cordura

La caída del partido comunista, con su caudillo Jadué, constituye una gran alegría y una señal de cordura de la ciudadanía. El avance de una grupo promotor de una visión política así de desquiciada y obsoleta era una anomalía insostenible, una manifestación de pérdida del sentido común.

La afortunada coincidencia de la rebelión del pueblo cubano contra la dictadura castrista, los exabruptos del candidato Jadué y las desafortunados exhibiciones de estupidez constituyente desbordaron lo tolerable.

El panorama que tenemos por delante no es plácido, pero si, al menos, con una cierta supremacía de la cordura.

En la izquierda Boric, un candidato con evidentes déficits de experiencia, equilibrio, criterio y preparación para el cargo. Ha sabido esquivar los embates de los lotes más extremistas y oportunamente ha mostrado algo de moderación. Deberá mostrar que no fueron actitudes oportunistas y ocasionales. Sus déficits personales podría resolverlos con la formación de equipos de gobierno serios y solventes. Esta difícil tarea la enfrentará entre el tironeo del PC por un lado y su necesidad de arrimarse hacia el centro político.

Sichel es una incógnita. Es inteligente y hábil, flota en circunstancias muy variadas y es capaz de decir y hacer lo que sea necesario para mantenerse vigente en el sitial que ha alcanzado. Este tipo de personas pueden lograr grandes éxitos y constituir profundas derrotas. Nuestra tarea es desentrañar si debajo de las apariencias hay un liderazgo de buen ley o solo un aventurero afortunado.

Creo que la Provoste no se presentará. Es difícil que compita con un Boric en la cresta de la ola. Su condición democristiana de izquierda la aleja simultáneamente del centro y de la extrema izquierda, ambos espacios que constituyen su habitat natural.

Kast, el tercer competidor comienza la carrera desde una condición dificil, la izquierda y sus medios de comunicación social lo han convertido en un fantasmón totalitario que, obviamente, no es. Su estricta moral personal y familiar no es simpática para una sociedad edonista, y su seriedad y formalidad son la antítesis de la farándula. En los debates será amable, sonriente pero duro y peligroso. Con una sonrisa en la cara romperá mitos, destruirá mentiras y exigirá seriedad. Será convincente para aquellos que escuchen con atención, los que se queden en las apariencias y lo superficial lo entenderán con dificultad o no lo harán. Creo que podríamos verlo destrozar a uno o más de sus competidores sin que se le mueva un pelo, pero también podemos esperar verlos sometido a interrogatorios hostiles y capoteras y funas periodísticas.

De nosotros depende separa el oro de la arena.

El resto es arroz.

La campaña se extiende por breves cuatro meses y en ellos debemos formarnos una opinión para pader votar en propiedad, con responsabilidad e inteligencia. Me permito recomendarles no volver a picar con mentiras como aquella del “voto útil” o las “ingenierías estratégico – políticas” de votar por “A” para que no salga “B”. Yo voté por el mal menor, Piñera, y nunca podré arrepentirme lo suficiente, estoy seguro que usted es mas inteligente.

Tranquilidad, escuchar, leer, pensar, decidir y votar.

Esa es nuestra tarea más trascendente en los próximos meses.

¿Partidos de derecha, hasta cuando abusan?

Los partidos políticos en Chile, todos, fracasaron integralmente: se alejaron de la ciudadanía y dejaron de representarla, se convirtieron en oligarquías (gobierno de unos pocos) familiares, sociales, económicas, ideológicas, cuyo objetivo principal, y casi único, fue acumular poder. Desde otra perspectiva, se auto asignaron “dietas” obscenas, gastos administrativos y poderes, inmunidades y ventajas arbitrarias. Se infectaron de la corruptela más amplia y extendida de que haya memoria en Chile, sea para financiar su campañas, para traficar influencias, hacer lobby y sobre todo asociarse con intereses económicos de particulares a cambio de ingentes cantidades de dinero, como los provenientes de la pesca, minería, agua y otros.

Muchos de estos abusos y delitos fueron en perjuicio directo de los ciudadanos, en particular de los mas pobres. Se coludieron para tapar porquerías como los abusos y muertes infantiles en el Sename y la malversación o directamente el robo de recursos destinados a ayudar a damnificados.

Los abusos y delitos de los políticos de izquierda no me sorprenden ni escandalizan, muchos de ellos llegaron a sus cargos para hacer eso: abusar y robar. Lo que si me sorprende y escandaliza son los políticos de derecha, de la UDI y RN. Que suponía y esperaba serían más probos y tendrían una conciencia más estricta. Mi error. No eran mejores.

Abandonaron a los militares que pavimentaron sus carreras, que les entregaron un país en marcha, que los instalaron en los cargos desde los que iniciaron sus carreras con cargos administrativos en el Gobierno Militar. Al igual que el zurdo más vulgar y sinvergüenza cayeron en la corruptela y la infamia.

La gota que colmó el vaso fueron las dos administraciones de Piñera. Fue un espasmo de desvergüenza, falta de sensibilidad humana y política y de cobardía. Comenzando con la traición a los militares en retiro ante los cuales se comprometieron a liberar a nuestros presos políticos, hasta concluir en la entrega del país a la izquierda golpista sosteniéndose apenas sobre sus rodillas temblorosas. Sin dejar atrás la entrega de la Araucanía a traficantes de drogas y terroristas de pacotilla.

Las sucesivas derrotas electorales sufridas en los últimos meses dan cuenta de su miseria política y moral. De su terrible incompetencia. De su ambición sin límites. Creo que hay antecedentes más que suficientes para señalarlos como una categoría política perdida, irremediable e irrecuperable y sin embargo, siguen tratando de jugar un papel que les quedó grande.

Basta ya, váyanse a sus casas a disfrutar sus riquezas mal habidas. No abusen más de los escombros de los partidos que fueron. No traten de engañar más a los que creyeron en ustedes. Están vendiendo fruta podrida.

Nosotros, tenemos que comenzar otra vez, desde cero. Nuevos partidos, con otra gente, otra moral, otros compromisos, otros procedimientos. Tenemos que conformar partidos en que ninguno de los políticos actuales sea admitido, con directivas y cargos SIN reelección, en que los partidos se organicen desde las regiones y las cabezas de la directivas locales sean las que conformen la directiva nacional.

En que los ciudadanos de las regiones designen a los candidatos, no la directiva del partido.

En que las asambleas regionales puedan pedir cuentas a sus diputados y senadores, conformar las comisiones de ética para eliminar a los diputados y senadores que no cumplan los estándares. En que los ciudadanos sean consultados frecuentemente por la directiva regional para sus declaraciones y votaciones.

Hoy día la tecnología permite una participación activa, protagónica, informada y frecuente de los ciudadanos en todos los asuntos políticos.

Que nunca más, cuando algún diputado o senador se presente diga: “Fulano de Tal, Senador del Partido XYZ” sino que lo haga diciendo “Representante de la V Región”.

ESTO NO VA A PASAR EN CHILE

Esto no va a pasar en Chile

Era la frase “salvadora” en 1973. Permitía negar la realidad, dejaba un espacio para la esperanza, que aunque infundada era mejor que no tener nada…. y pasó.

Por segunda vez en nuestras vidas debemos enfrentar el quiebre de nuestra nación, la ruina social, económica y moral, a manos de los golpistas de la izquierda. Otra vez vemos los primeros pasos de los preparativos para el asalto al poder.

De nuevo vemos a los comunistas, en sus diversos disfraces, con sus aliados y cómplices mintiendo, tergiversando, engañando difamando, amenazando, insultando.

Pero como sabemos … Esto no va a pasar en Chile.

Algunos amigos me preguntaban ¿qué hacemos?, ¿Cómo nos organizamos y peleamos?. Primero hay que ser realista. Por ningún motivo pelear en los mismos espacios y contra las mentiras de la izquierda. Nunca tratar de convencerlos ni desmentirlos.

1.- No discuta ni argumente con la zurdería. Diríjase y emplee sus fuerzas para convencer a los indecisos y reticentes. Son millones.

2.- Organícelos. No para pelear contra los flaites sino para luchar por los intereses específicos y concretos de cada grupo, por modestos y simples que le parezcan. Mientras mas específicos y acotados sea esos objetivos, mejor. Por ejemplo, ir contra la Educación Sexual Integral. Contra el intento de que el estado tome el control de sus hijos. Antes luchamos contra la Escuela Nacional Unificada, un intento comunista de estatizar la formación de los niños. Ahora puede luchar por los colegios de co – pago o la pronta vuelta a clases.

3.- Identifique un líder local que sea capaz de mover, convocar y dirigir al grupo. Ese líder debe tener a los miembros del grupo en una red de wasap y/o internet en la cual Ud. también está.

4.- Apoye a su líder local, provéale medios materiales, contactos con autoridades, medios de comunicación social, ideas, etc.

5.- Actúe como “coordinador” entre las acciones de sus grupos, coordine su concurrencia a actos y manifestaciones, diseñe un “estilo” para sus carteles y pancartas, establezca frases, exigencias y dichos similares. Identifique enemigos. Pocos pero visibles. Si logran desprestigiarlo y derrumbarlo, será un gran triunfo para el grupo.

6.- En cada grupo tenga un pequeño equipo de “seguridad” para proteger a su gente. No confundir con un lote de vándalos ni una milicia, se trata de un grupo de cuatro o cinco personas adecuadas que atacan por sorpresa a un agresor, con gran violencia y se disuelverse. Mejor si disponen de capuchas.

Desconocemos cuál va ser la forma que emplearán los golpistas para asaltar el poder y ellos tienen la iniciativa, por lo que no podemos adelantar planes concretos para actuar. En esa situación lo más relevante es la cohesión del grupo, es poco probable que alcancemos habilidades de uso de la violencia comparables a las de los flaites, pero debemos reemplazarlas por altos niveles de amistad, confianza y cariño (si, cariño) y lo mas importante, rapidez para comunicarse, reunirse y actuar en manifestaciones.

Una manifestación es una expresión en un barrio, población, pueblo, para hacer que la gente común, separadamente o en grupos, vea públicamente a nuestros manifestantes, se sientan representados en sus demandas y eventualmente se acerquen.

La lucha callejera estará a cargo de otros grupos.

La fuerza de la gente común, pacífica y sana se basa en su número, su actitud pacífica, razonable y firme, sobre todo firmeza, la que solo puede lograrse cuando nuestros objetivos son pequeños, claros, concretos y todos los miembros de cada grupo los entienden perfectamente bien.

Por hoy basta con esto.Cuando alguien diga “Esto no pasa en Chile”, no le crea, sabemos que si, que pasa.

De hecho, ya está pasando.

3Rosa de la Cruz, Emilio Rodolfo Köck Jorquera y 1 persona más1 comentario1 vez compartido

SI SIENTE QUE SE ESTÁN RIENDO DE USTED, ESTÁ EN LO CORRECTO.

La Asamblea Constituyente es la estafa mas cara que hemos pagado los chilenos en los últimos años. Mas cara que las “dietas” estrafalarias con que premiamos la ociosidad e incompetencia de los políticos; mas cara que los sueldos insultantes con que “estimulamos” a los parientes de diputados, senadores y de la Clase Política.

Mas caros que los ejercicios de “colusión” entre empresarios del papel confort, pollos, medicamentos y otros bienes “suntuarios”.

Mucho más caros que los negociados de las concesiones mineras, de plantas de revisión técnica y de “préstamos” preferenciales a los familiares de los “poderosos de siempre”.

Si siente que se lo están cagando, no es un sentimiento infundado, es la pura realidad.

Si está cansado de que lo tengan de casero, rebélese. NO APOYE NI LE CREA MAS A LOS POLÍTICOS, aunque se disfracen de mapuches, de plumíferos o de cualquier cosa.

Somos chilenos, los dueños de Chile, dueños de este país que construimos con nuestro trabajo, nuestro sudor y nuestra sangre.

No aceptemos que un lote de payasos hocicones nos los quiten, A PELEAR.

EL CAOS HA COMENZADO

Las frecuentes, agresivas y desafiantes declaraciones de parte significativa de la Asamblea Constituyente, dando a conocer sus juicios e ideas para la “Refundación” de la República permiten tomar conciencia de la magnitud de la diferencia entre su cultura, capacidad técnica y criterio respecto de la tarea encomendada.

No es realista esperar resultados satisfactorios de su desempeño.

Enfrentamos un período que seguramente será turbulento y frustrante. No existen liderazgos en ningún sector político, solo vemos banalidad y figuración, carencia de consciencia de su propias y evidentes limitaciones e incompetencia.

La sociedad se ha convertido en la adición de grupos auto centrados e individualistas, completamente diferentes a la idea “nacional” que, con bastante ficción de por medio, pretendía representar el ser y el sentir nacional. Eso fue aventado por los flaites y saqueadores que doblegaron a la oligarquía política que nos gobernó los últimos 30 años, no se ve reemplazo alguno, no se distingue nada que no sea vulgaridad y estupidez. Lleno de lugares comunes y frases seudo pos modernas repetidas como loros.

Creo que el futuro próximo y mediato son impredecibles y poco auspiciosos. No estamos comenzando nada, no hay proyectos ni ideas, solo hay sentimientos chatos, mezquinos y resentidos.

Las únicas previsiones que podemos hacer es aguardar el futuro en forma organizada, con nuestros valores, creencias y esperanzas, revigorizadas y, sobre todo, dejar de lado toda posibilidad de reconstruir el pasado, ningún pasado.

El futuro será duro y despiadado, miserable y odioso, sucio y mezquino. Lleno de traidores y tránsfugas, dirigidos por una rotativa de canallas.

En algún momento en Chile se restablecerá la paz, materializada por una sociedad que ninguno de los aventureros actualmente en el escenario sería capas de imaginar.

Organización, cohesión, nervios de acero, serenidad y mucha fe en nuestro destino.