PUNTA PEUCO Y LA INEFABLE BACHELET

Inefable viene de “indecible, algo que no puede explicarse, indescriptible”. Alguien “inefable” es “una persona cuyas características, comportamiento, naturaleza, conformación, descripción” no es posible hacer con palabras. Bachelet es inefable. Su persona, su vida, su comportamiento, sus circunstancias, están mas allá de lo que pueda explicarse.

Su vida ha transcurrido en un increíble nivel de opacidad. Se declaró encarcelada y torturada en Villa Grimaldi, de ahí salió en forma rápida, expedita y sin daños. En momentos en que la lucha entre los grupos armados de la Unidad Popular arreciaba, ella salió rauda del centro mas oscuro y siniestro de la dictadura, hacia Australia, donde al llegar declaró no haber sido torturada. Luego declaró que si había pasado por tan horrible experiencia. Su tránsito de huida culminó en Alemania Oriental, la mas fría, despiadada y robótica dictadura comunista, lugar en que transcurrieron –según su declaración- los años mas felices de su vida.

Dijo que era médico pediatra y nunca produjo evidencia cierta de tal condición y el escaso ejercicio ilegal de su eventual profesión se llevó a cabo bajo la oscuridad protectora de sus “compañeros” del servicio de salud del gobierno. Fue “ayudista” de un grupo extremista armado, pero no declara su participación en enfrentamientos, “expropiaciones” ni “ajusticiamientos”.

Su padre, oficial contador de la Fuerza Aérea, de deteriorada salud, falleció de un ataque al corazón después de un partido de basquetbol, se transformó en muerte bajo tortura llevada a cabo por oficiales de la Fuerza Aérea, organización con la cual ella ha mantenido estrecha relación afectiva durante toda su vida, tanto así que su hijo es Oficial de Reserva de ella.

Su condición de perseguida política, torturada por los militares e hija de militar asesinado por la dictadura le ha permitido pasearse por el mundo promoviendo sus causa revolucionaria y manteniendo una firme postura de “ni perdón ni olvido” contra los militares, mientras ante ellos se declara “miembro de la familia militar”, es decir integrante de su grupo social y sociológico con características opuestas a su declarada ideología marxista revolucionaria y castrista.

Tras un breve cursito en la Academia Nacional de Estudios Políticos y Estratégicos, escuela creada y mantenida por la dictadura para la formación de sus cuadros directivos superiores, y después de fracasar como Ministro de Salud, arribó al Ministerio de Defensa, donde el Comandante en Jefe del Ejército Emilio Cheyre, -actualmente procesado por su gobierno como criminal contra los derechos humanos-, la invitó a pasearse entre los charcos y anegamientos de una emergencia climática en un vehículo anfibio, lanzándola al estrellato mediático.

En todo este breve relato de enredos, mentiras, medias verdades, exageraciones y silencios, nadie podría dudar que intentar definirla o describirla es imposible.

Esta misma persona cuya historia es un continuo decir, desdecir y contradecir; mentir, aclarar y confundir; mistificar, simular y enredar, fue la creadora de un Museo de la Memoria, si, un museo para recordar y tratar de justificar su historia política y extremista. Como no podía ser de otra manera, el museo es selectivo, acotado, dirigido y acomodado a las necesidades del grupo extremista de su simpatía: se puede recordar la historia de Chile solo desde 1973 hasta 1990.

Si, mas allá de toda duda, Bachelet es inefable.

Pero su pasión por los derechos humanos tiene un límite. Cuando se detectó que en el Servicio Nacional de Menores organismo estatal a cargo de los menores desvalidos, durante sus dos gobiernos y otros mas durante los 11 últimos años, se habían violado brutalmente los derechos humanos de miles de niños; se habían asesinado o dejado morir por descuido y abandono –desnutrición y piojos- a mas 1336 niños y niñas y incluyendo violaciones, apremios ilegítimos, prostitución forzada, golpizas y brutalización y se iniciaron las investigaciones del caso, agitó a todo su staff ministerial para evitarlas y cuando ellas concluyeron en la identificación de la culpable de los últimos y mas graves hechos, detuvo e impidió el reconocimiento político, por parte del Congreso, de la responsabilidad de sus dos gobiernos, centrada en su protegida, Javiera Blanco.

La mayor y mas grave violación a los derechos humanos de niños y niñas desvalidos de que haya memoria en Chile, para Bachelet no alcanza a igualar la violencia de un número similar de muertes de integrantes de bandas armadas que intentaron enfrentar a las FFAA de Chile.

Por cierto, es inefable.

Durante su primera administración el gobierno de Bachelet contó con exitoso apoyo y simpatía comunicacional y con el control positivo de los partidos políticos de la Concertación. Contó con abundantes recursos financieros producto del super ciclo positivo del precio del cobre con lo que su gestión económica, pasiva y repartidora de bonos y subsidios, le permitió salir con una buena aprobación popular, sobreviviendo a desastres de gestión e irresponsabilidad personal como el caótico manejo del maremoto de febrero del año 2010 y su también turbia investigación.

En su convicción de que había hecho un buen gobierno presentó su candidatura para el año 2015 ,la que ganó holgadamente.

Desde el comienzo su gestión fue inaudita. Dejó de lado a los partidos políticos de su Nueva Mayoría, armó un equipo político al mando de un oscuro hombre de su confianza personal –Rodrigo Peñailillo- y un inepto economista a cargo de Hacienda a los que tuvo que sacar rápidamente.

Todo marchó mal, al cabo de un año ya estaba a la vista el fracaso. Su proximidad al chavismo fue un arcaísmo patético; arruinó la educación con propuestas demagógicas y mal implementadas; creó una ley de impositiva que aun nadie entiende pero que paralizó la economía e incrementó la cesantía; difundió entre la ciudadanía la idea de que toda participación privada en la generación de bienes o servicios con connotación social era éticamente reprobable, negativa e injustificada. Lanzó ideas de reformas previsionales demagógicas y lo mas reprobable de todo, implantó una política en que todo vale para seguir en el poder, cuyo peor, mas inmoral y mas cruel ejemplo es el desconocimiento del genocidio del Sename, para evitar que sus consecuencias pudieran derivar en una acusación constitucional a su persona o estropear su postulación a un cargo en Naciones Unidas.

Su nefasto gobierno ha llegado a su fin, ¿qué deja detrás suyo?, daño económico, agudización de los conflictos y antagonismos sociales, debilidad política, deterioro institucional, la muestra final es la entrevista efectuada por la franquicia de una cadena televisiva norteamericana en Chile -CNN- en que una periodista de segunda línea le impone la agenda del canal y fabrica una noticia que luego amplifican con comentarios y “debates”: el cierre del Penal de Punta Peuco en que están los prisioneros militares, “caballo de batalla” de ese medio. Este último hecho es el último clavo en su ataúd político. La pérdida de la autoridad y del respeto a su cargo.

No fue capaz de resolver el último problema grave de la transición –la persecución arbitraria e ilegal a los militares- , cedió a las imposiciones económicas e ideológicas del Partido Comunista y se hizo cómplice histórica de la página mas negra de las relaciones entre los políticos y las FFAA. Una página que no tendrá “perdón ni olvido”.

Su primera administración no dejó nada y la segunda menos.

Pero eso ya es pasado. Bachelet y su lote se acabó. Falta ver que pasará con Piñera, el segundo presidente que será reelegido. Su primera administración dejó buenas marcas económicas, pero eso no hace a un estadista. Lo que mas lo aproxima a ello fue su manejo brillante del maremoto y sus desastrosos efectos. Pero no basta, lo que hace grande a un presidente es la marca que deja en la política, en el devenir de la república. Aylwin inició la transición favoreciendo a sus parciales, indultando a los extremistas, estableciendo una institucionalidad democrática sólida y conservando las políticas económicas del Gobierno Militar. Pero no pudo con el odio del PS ni con el del PC. Fue el precio de su apoyo.

¿Será Piñera un estadista capaz de cerrar la transición y poner de nuevo a Chile en marcha como una patria de hermanos?, ¿será capaz de sobreponerse a la máquina económico-judicial del PC que enriquece a sus abogados, jueces y partidarios con cargo al estado? ¿o se sumergirá en la larga lista de gobernantes del montón?.

Lo veremos

 

 

 

 

IDEOLOGÍA DE GÉNERO Y FFAA II ¿Mujeres de primera u Hombres de segunda?

 

Un periódico norteamericano[1] acaba de publicar un laudatorio reportaje[2] sobre “el primer grupo 18 mujeres mujeres graduadas del entrenamiento de infantería en el ejército de EEUU”, y también señala que “son las primeras, en más de dos siglos de la infantería norteamericana.” “El Lt. Col. Sam Edwards comandante del batallón de instrucción asegura que el entrenamiento ha sido exactamente igual al de los hombres”. “Ahora, muchas de ellas podrán acceder a puestos de combate que les aseguren poder ocupar a altos cargos militares”.

“Por años, incontables voces han dicho que las mujeres no podrían llenar los requisitos para ser soldados regulares de infantería”. La soldada Kayla Padgett lo desmiente: de 23 años, campeona de lanzamiento del martillo en la Universidad de Carolina del Este (lanzó 60 metros) mostró en el terreno que es mas fuerte que muchos hombres.

“La soldada Irelynn Donovan de 20 años, creció en las afueras de Filadelfia. Es la única mujer con cinco hermanos mayores. Ella fue la única mujer en el equipo juvenil de fútbol (americano) de su colegio”. “En el test físico venció a muchos hombres haciendo 72 flexiones de brazos en dos minutos”.

La compañía Alfa de entrenamiento con 180 soldados de ambos géneros reclutó a 32 mujeres altamente motivadas y físicamente aptas. El 44% de ellas abandonó el entrenamiento. De los 148 hombres en la compañía solo el 20% lo hicieron. Los comandantes dicen que la mayor tasa de deserción de las mujeres se debe a un problema de “tamaño”, una mujer de 5 pies y 2 pulgadas debe hacer las tareas y portar las cargas de un hombre 12 pulgadas mas alto y lo que les produce una tasa de heridas y lesiones mas alta.

La evidente simpatía del periódico hacia la ideología de género no alcanza a ocultar algunas realidades: Primero, lo que nos muestran las películas, reportajes televisivos y periodísticos de las mujeres en operaciones regulares de combate en Medio Oriente, es publicidad engañosa. 14.000 mujeres recibieron condecoraciones por “acciones de combate”, (que ahora sabemos, no estaban calificadas para ello) lo que no indica, de ninguna manera, que hayan disparado un tiro y menos que hayan luchado personal y directamente.

Recién la semana pasada en el Ejército de los EEUU comenzaron graduarse las primeras soldadas de infantería técnicamente calificadas para combatir; Segundo, no se ve realista que el ejército de EEUU pueda conseguir muchas atletas del calibre de la soldada Kayla Padgett o sobrevivientes duras como la soldada Irelynn Donovan. Son casos especiales. Tercero, así y todo la tasa de deserción fue el doble que la de los hombres, y aun falta por ver cuantas abandonaran después de entrar en combate real, ahora como soldadas profesionales. Cuarto, la decisión de integrar hombres y mujeres en las mismas unidades de combate contribuye a esconder el aporte real de los representantes de cada género y reduce el rendimiento general sin que se pueda identificar con precisión donde se origina el déficit y en que magnitud.

En Chile el gobierno actual está tratando de imitar este mismo recorrido, pero con recursos, materiales y humanos, mucho mas modestos, y con aun menos seriedad técnica y profesional. Es así como según Bachelet “Durante el año 2016 se adoptaron importantes definiciones institucionales, dentro de las cuales se destacan, la posibilidad de las mujeres desde este año de postular a todas las armas de combate en el Ejército”.

Esta política parece ir frontalmente contra la Resolución 1325 del año 2000 sobre “Mujeres, Seguridad y Paz” , -que también inspira la ideología de género del gobierno[3]-, … que expresa “preocupación por el hecho de que los civiles, y particularmente las mujeres y los niños, constituyen la inmensa mayoría de los que se ven perjudicados por los conflictos armados, incluso en calidad de refugiados y personas desplazadas internamente, y cada vez más sufren los ataques de los combatientes y otros elementos armados”, tanto así que “Insta a todas las partes en un conflicto armado a que adopten medidas especiales para proteger a las mujeres y las niñas de la violencia por razón de género, particularmente la violación y otras formas de abusos sexuales, y todas las demás formas de violencia en situaciones de conflicto armado”.

Incorporar a las mujeres como actores de la lucha en el frente en puestos de combate de infantería, en contacto directo y personal con el enemigo no parece apuntar a su protección sino mas bien exponerlas intensamente a todas las acciones de la violencia que la Resolución dice querer evitar.

En las FFAA de Israel (FDI) parecen haber aquilatado estos riesgo y se fijaron como Misión: “Empoderar a las mujeres, las FDI y la sociedad israelí mediante la promoción de condiciones que permitan el uso óptimo de las capacidades de las mujeres que sirven en el ejército israelí, la promoción de la igualdad de oportunidades para las mujeres durante su servicio militar, y la asimilación de las mujeres a posiciones de liderazgo militar”.

Como se aprecia, en Israel lo relevante es el uso óptimo de las capacidades de las mujeres en las FFAA y no la satisfacción de algún objetivo relacionado con reivindicaciones de género. “La integración femenina es una muestra más de la imagen del “Ejército del Pueblo” que pretende ver a toda la población como socia en la misión nacional de seguridad. La inclusión de todos los grupos sociales es un valor fundamental en la construcción de la identidad institucional de las FDI”.

Los roles de las mujeres en las FFAA de Israel ha tenido una evolución constante a lo largo de los años, adaptándolo a las cambiantes condiciones tecnológicas, sociales y estratégicas y el año 2000 tuvo un cambio relevante

“El Batallón de Combate Caracal, es un proyecto que se inició en 2000 y desde entonces continúa con éxito. Es una de las unidades dentro del Cuerpo de Infantería de las FDI en el que participan tanto hombres como mujeres. La relación en el batallón es aproximadamente 1/3 hombres – 2/3 mujeres, de las cuales, parte de las soldadas se pasan a la Unidad de combate Oketz para combatir allí. El Batallón se encarga de las actividades operacionales en la zona sur, principalmente en el límite con Egipto. Dichas operaciones incluyen emboscadas, persecuciones, observación, recorridos y seguridad de las comunidades”. “El Ejército israelí ha recorrido un largo camino en la promoción de la integración de las mujeres, mientras mantiene un ambiente seguro y respetuoso”. Son unidades de seguridad territorial, en territorio propio, de protección ante ataques terroristas a la comunidad israelí que vive en esas zonas. Eventualmente incluye acciones de combate, pero su aporte es significativo porque deriva principalmente del uso de características propias de muchas mujeres: compromiso, constancia, responsabilidad, empatía y criterio, que les otorgan una gran ventaja para manejar situaciones complejas que se desarrollan en medio de la población civil.

Por su parte, la Presidente Bachelet en su discurso del 10 de abril de este año 2017, en la Clase Magistral en la ANEPE, reconoció que “el orden internacional está modelándose nuevamente y si ése es el escenario, Chile y sus instituciones de política exterior y Defensa también tienen que repensar el futuro” y refiriéndose a Chile, identificó los nuevos problemas a cuyo manejo las FFAA deberán contribuir:

“- Las emergencias y catástrofes: terremotos, erupciones volcánicas, inundaciones y aluviones, y más recientemente incendios forestales                   – El cambio climático, lo que “implica también afrontarla desde la Defensa, al menos por dos razones.
Uno, porque las Fuerzas Armadas realizan acciones de protección ambiental y de la biodiversidad. Y dos, porque son activos participantes en contribuir a enfrentar las consecuencias negativas de este fenómeno”.
– La ciberseguridad. “La participación de Defensa en esta instancia ha sido fundamental, dada la experticia y recursos estratégicos con que cuenta el sector. Y el Ministerio se encuentra elaborando una Política de Ciberdefensa, que constituirá una senda sobre la cual avanzar a largo plazo.”
– La Defensa colabora en la Política Antártica, a partir del papel de las Fuerzas Armadas en su calidad de Operadores Antárticos Nacionales”.

Llama la atención entonces que la Presidente, después de identificar acertadamente los desafíos que enfrentan las FFAA de Chile en el nuevo escenario político y estratégico mundial que se está configurando, insista en incorporar a las mujeres en roles en los que siempre deberán estar probando su idoneidad porque no son tareas que se ajusten a su naturaleza en vez de darles el liderazgo y la primacía en las fuerzas y organizaciones especializadas que deberán crearse para enfrentar los desafíos futuros y que se alinean con sus características físicas e intelectuales.

¿Por qué esa insistencia en emplear a las mujeres en tareas que las sitúan como hombres de segunda en vez de ponerlas al frente de tareas que pueden llevar a cabo con brillo, actuando como mujeres de primera?

Esta es una tarea prioritaria para la administración que gobierne el país a partir del próximo año.


 

[1] The New York Times

[2] A version of this article appears in print on May 27, 2017, on Page A12 of the New York edition with the headline: Infantry’s First Women Shoulder Heavy Gear And Weight of History.

[3] http://www.acnur.org/t3/fileadmin/Documentos/BDL/2006/1759.pdf

LA IDEOLOGÍA DE GÉNERO Y LAS MUJERES EN LAS FFAA (I)

La ideología del “género” (gender) tiene su origen en el feminismo estadounidense de los años 70, llegó a Chile bajo el impulso de las Naciones Unidas (Flacso) y fue promovida activamente por Bachelet, en sus dos administraciones. Un espacio fundamental para su implantación fueron las FFAA, a las que se les impuso en forma unilateral y mediante el abuso de poder. Hay mejores maneras de devolver a las mujeres la dignidad, respeto y poder que se les negó por demasiado tiempo; mejores maneras de hacerlas parte equivalente de la defensa nacional. Otros países con mejores liderazgos lo están haciendo.

En esta primera parte analizaré como hemos llegado hasta donde estamos, posteriormente haré una comparación con las FFAA de un país pionero en el tema: Israel.

Los movimientos feministas organizados comenzaron en los años 30 y 40 con las tendencias “emancipadoras” en que, para resolver el problema de la opresión femenina, reivindicaban la aplicación de un paradigma igualitario en todos los sectores sociales.

Posteriormente aparecieron las afirmaciones “diferencialistas”, reclamando para lo femenino características ético-morales distintas o superiores a las masculinas, para así desafiar la hegemonía masculina.

En los años 50, se impuso la posición “constructivista”, considerándose que lo femenino correspondía a expresiones histórico-sociales, tanto de subordinación como de la producción de la identidad sexual y de género.

Esta nueva visión tenía relación con Simone de Beauvoir, que en “El segundo sexo” afirmaba que (la mujer) había sido forzada a una condición de inferioridad funcional al sistema machista”. “No obstante la mujer tiene una predisposición a la libertad radical y universal, común a todo ser humano, de tal manera que no podrá existir una dedicación femenina al otro sino como fruto consciente de una opción y de una autodeterminación radical”. Para decirlo con sus palabras: “Ningún destino biológico, psíquico, económico, define el aspecto que reviste la mujer dentro de la sociedad en relación con el hombre”.

A comienzos de los años 70, las banderas de Simone de Beauvoir fueron recogidas por el “feminismo radical” estadounidense -sobre todo de matriz lesbiana-, con el propósito de emancipar la sexualidad de los roles sociales: “Somos las mismas en nuestra corporeidad femenina, pero el cuerpo no es pura naturaleza (sex), sino especialmente cultura, es decir, punto de intersección entre lo biológico, lo social, lo simbólico (gender)”.

Así, “la ideología del género” nació de manera funcional a ese movimiento: si no hay diferencia sexual, si no existen diferencias entre los seres humanos y todos son iguales, no hay motivos para negar a las mujeres la emancipación.

En vez de pedir iguales derechos en la diversidad, se quiso negar la diversidad para establecer la igualdad de derechos.

Después de las mujeres vinieron los homosexuales, que además tenían la aspiración de liberarse de una identidad poco apreciada.

La teoría del género desarrolla las siguientes suposiciones: la diferencia sexual no es única – macho y hembra- sino múltiple, vinculada con las diversas orientaciones sexuales, de raza y cultura, así como la condición social, hasta despojar totalmente de significado la dualidad macho/hembra, produciendo una separación cada vez más radical entre la diferencia sexual biológica y la construcción de la identidad social y psicológica, de tal manera que el género propone la identidad sexual como opción móvil, variable y optativa, incluso varias veces en el curso de la vida de una misma persona.

El “género” se propone como un movimiento que, poniendo en tela de juicio las identidades consideradas naturales, niega la diferencia biológica entre los sexos y aspira a igualarlos.

En la línea de la propaganda “Nicolás tiene dos papás”, con las mismas dos personas que lo crían el niño podría tener dos papás; un papá y una mamá o dos mamás, a gusto y voluntad de ambos adultos; las veces que así les parezca y ante el eventual desconcierto del menor. Lo mismo para los miembros de las FFAA que podrían repetir este esquema o situarse en algún género intermedio o dual, que se reflejaría solo en la ubicación del dormitorio en que descansan.

Por otro lado, el 31 de Octubre del año 2000, el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas aprobó la Resolución 1325 – “Mujeres, Seguridad y Paz” … que “aboga por la adopción de una perspectiva de género” que incluya las “necesidades especiales de las mujeres y las niñas durante la repatriación y reasentamiento, la rehabilitación, la reintegración y la reconstrucción post-conflicto”, “que exige a las partes en conflicto que respeten los derechos de las mujeres” y “apoyen su participación en las negociaciones de paz y en la reconstrucción post-conflicto”.

El Consejo de Seguridad expresó su preocupación por las víctimas civiles en los conflictos armados, en particular las mujeres y niñas, que constituían la mayoría de las víctimas y eran atacadas cada vez más. También se reconoce la necesidad de adoptar una perspectiva de género en las operaciones de paz y la capacitación del personal militar y civil que participa en dichas operaciones sobre los derechos de la mujer. Se insta también a adoptar medidas para proteger a las mujeres y las niñas contra la violencia de género, tales como la violación y otras formas de abuso sexual, y de respetar la naturaleza humanitaria de los campos de refugiados, teniendo en cuenta las necesidades de las mujeres y las niñas para su diseño.

Podemos apreciar que el espíritu, el objeto y la razón de esta Resolución es “proteger los derechos humanos de las mujeres y niñas durante el desarrollo de conflictos armados” de diferentes tipos y esto hay que mantenerlo claro y a la vista durante el análisis de la evolución de la interpretación de esta resolución en nuestro país.

En estos días el Gobierno nos informa, con orgullo y acompañado por la foto a color de cuatro mujeres en uniforme de las FFAA y Carabineros, del exitoso término del Primer Plan de Acción para el cumplimiento de la resolución 1325 y anuncia el próximo lanzamiento del Segundo Plan.

La Presidente de la República lo expone así: “Para este Gobierno es un orgullo encabezar la presentación del Segundo Plan de Acción Nacional para la Implementación de la Resolución No. 1325 “Mujer, Paz y Seguridad”, adoptada por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas el año 2000, primera resolución en su historia, que trató el particular y desproporcionado efecto que tienen los conflictos armados en las mujeres. El año 2009, cuando presentamos el Primer Plan de Acción Nacional, expresamos nuestro compromiso por trabajar en favor de los derechos de las mujeres durante los conflictos. Hoy, cinco años después, mantenemos ese compromiso”.

“La consolidación de la igualdad y la equidad de género en materia de paz y seguridad aún tiene muchos desafíos que afrontar. La escasa participación de las mujeres en la toma decisiones injerentes en materia de paz y seguridad, la agudización de las inequidades y de la discriminación de género en las distintas fases de los conflictos armados -cuyo peor rostro es la violencia física, psicológica y sexual que se ejerce hacia niñas y mujeres-, así como el acervo cultural histórico de discriminación hacia las mujeres con que carga el mundo de la defensa, son algunos de los aspectos más críticos en que la comunidad internacional, pese a los avances, aún está al debe. Todo ello demanda un compromiso mucho más activo de los estados por fortalecer el respeto de los derechos humanos de la mujeres, tanto en su actuar internacional, como interno”.

 Sobre la base de esta ampliación arbitraria y voluntarista del marco de la resolución, el gobierno desarrolló la “Agenda de Género en el Ministerio de Defensa Nacional” para la implantación en las FFAA de las disposiciones para corregir lo que aprecia inequitativo y discriminatorio y lo hace en los siguientes términos:

“El programa de gobierno de la Presidenta Michelle Bachelet compromete en el capítulo de Defensa consolidar la inclusión de género y de la diversidad sexual. Para dar cumplimiento a dicho compromiso, se ha trabajado la agenda de género desde distintas aristas:

  • Con las Fuerzas Armadas, en el subgrupo de género y en el subgrupo de diversidad sexual de la mesa de inclusión y no discriminación.
  • Con el Ministerio de Relaciones Exteriores y el Ministerio de la Mujer y Equidad de Género, más otras instituciones dentro y fuera del sector defensa, en la implementación de la Resolución 1325 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas sobre Mujeres, Paz y Seguridad.
  • En el ámbito interno, del Ministerio y sus servicios, a través de las Unidades de Género.
  • En el ámbito legislativo, a través del proyecto de ley enviado por el Ejecutivo, que cambia la denominación del Escalafón del Servicio Femenino Militar.

Nuestro objetivo al final de gobierno es contar con una política actualizada de género en el sector defensa que considere todos estos aspectos.

Podemos ver que la “Agenda de Género en el Ministerio de Defensa Nacional” para materializar el Segundo Plan Nacional y “poner en ejecución la Resolución 1325” se aleja de él, sin asumirlo abiertamente, y hace un mix de la “Ideología de Género” con la Resolución de Naciones Unidas apuntada a dar seguridad a las mujeres y niñas en ambientes de conflicto armado.

Esta voltereta de Bachelet tiene efectos perjudiciales para el país, la defensa y la sociedad chilena. Las mujeres merecen un espacio relevante en la defensa nacional, al igual que los hombres, pero aportando eficiencia, no para satisfacer una ideología absurda condenada al fracaso e impuesta unilateralmente mediante el abuso de poder.

Otros países, con verdaderos líderes políticos lo hacen mucho mejor.

DEFENSA EN CHILE: … FUEGO!, … APUNTEN!  

 

El 10 de abril de 2017 la Presidente de la República dictó una “Clase Magistral” ante los miembros de la Academia Nacional de Estudios Políticos y Estratégicos, ANEPE que comenzó en una forma inusual: “Amigas y Amigos!” … La gran mayoría de los presentes nunca le ha dirigido la palabra y los pocos que lo han hecho alguna vez, fue por razones protocolares. No eran ni son sus amigos, aunque que Bachelet haya declarado “que (como) ustedes saben provengo y me siento parte de eso que llamamos “la familia militar”.

Luego vino la alocución presidencial. Hizo bien la presidente en tratar de situarse en un ambiente amistoso y familiar, ya que solo amigos muy cercanos podrían aceptar lo que dijo sin molestarse.

El programa de gobierno establece, entre otros compromisos, que “Durante el período 2014-2018, la política de Defensa Nacional tendrá como objetivo principal de mediano y largo plazo, generar una Comunidad de Seguridad en América del Sur que garantice la paz … siendo el Consejo de Defensa de UNASUR la institución para avanzar en esta materia”. La dramática situación en Venezuela en que la dictadura chavista – militar con el apoyo de Unasur aplasta a la oposición democrática, muestra cuán erróneo fue su diagnóstico y la torpeza de su gobierno al tratar de incorporar a Chile a un grupo antidemocrático.Pero ella, en 2017, sigue insistiendo: “Paralelamente, hemos concentrado esfuerzos en promover la consolidación de la región sudamericana como Zona de Paz, particularmente a través del Consejo de Defensa de Suramericano” y otra vez: “Por eso hemos fortalecido el trabajo en el Consejo de Defensa Sudamericano de UNASUR, porque creemos que podemos avanzar hacia la construcción de una comunidad de seguridad”.

El programa señala que Con Bolivia lo fundamental será retomar el camino del diálogo, iniciado en 1999, y el clima de confianza mutua conseguido durante el período 2006-2010. La plena normalización de las relaciones con Bolivia es un objetivo al que aspiramos”. La realidad de nuestras relaciones con Bolivia confirma que las premisas de la política respectiva estaban por completo alejadas de la realidad.

Con Perú el programa dice que Por eso también, en esta etapa, Chile aspira a transformar y mejorar la histórica relación bilateral con Perú” y en su discurso del 10 de abril recién pasado se auto felicita: “Partamos por hablar de nuestra propia vecindad, entonces. En este sentido, yo quiero desatacar el promisorio escenario de nuestra relación con Perú, a través de la reanudación del Mecanismo 2+2 y el Comité de Seguridad y Defensa, COSEDE”.

Esto mientras Perú hasta el día de hoy no cumple su parte del fallo de La Haya –la eliminación de la territorialidad de la Zona Económica Exclusiva que se auto atribuye- que lo premió con una buena tajada de mar chileno y aun seguimos con lo del “triángulo”.

El año 2015 aclara: “Dije al comienzo que la transformación de nuestro entorno estratégico es la segunda gran área de trabajo para la Defensa Nacional”. Este concepto de Bachelet es incompresible y diferente a los que se emplean en Occidente: La forma de “transformar el entorno estratégico mediante las FFAA” es la guerra no la política ni la diplomacia. En realidad esto fue una creación a la medida del Subsecretario Robledo para crear una “diplomacia militar” o “un ministerio de RREE paralelo”, desde donde promover su agenda ideológica.

Nuestras relaciones con Perú, Bolivia, Ecuador, Argentina, Venezuela, Brasil, Colombia no parecen configurar un entorno estratégico nuevo, positivo, ni se aprecian nuevas acciones para fortalecer nuestra situación regional. El contexto regional ha cambiado y ese cambio ya había comenzado hace tres años, es decir, una vez mas, el análisis político y estratégico del gobierno fue un fracaso, motivado por el prevalencia de la ideología por sobre la realidad.

El año 2015 aseguró que se avanzaría en reformas como la Ley de Financiamiento de la Defensa; en la Reforma del Código de Justicia Militar, la organización y atribuciones del Estado Mayor Conjunto y la Modernización de las Industrias Militares del Estado. Nos aproximamos al fin de esta administración y poco o nada ha pasado en estas áreas prioritarias de su programa que vienen anunciándose desde el gobierno de Aylwin y han permanecido durante todos los gobiernos de la Concertación.

Ahora lanza una nueva batería de nuevas reformas para la Defensa: Política de Cambio Climático; la Ciberdefensa; la Política Antártica y la Protección Ambiental y de la Biodiversidad y lo mas importante, “otro desafío del que debemos hacernos cargo con particular ahínco: la Agenda de Género” en que la defensa proporciona un elemento clave para su implantación a nivel sociedad.

Ni una sola palabra respecto a que el Ministro de Defensa asuma las responsabilidades que le impone la Ley Orgánica del Ministerio de Defensa. Nada respecto a control de gestión ni al escándalo financiero que todos conocemos. Ni a sus causas, responsables y menos manejo y prevención.

En todos sus discursos Bachelet destaca que en Chile existe una Política de Estado respecto a la defensa. ¿Qué significa esto?. En realidad no significa nada. Según Bachelet “todos los ámbitos de la vida nacional se comprometen con una visión de Estado, y en ello la Defensa es, ha sido y será siempre una parte integral”. ¿Cómo se ha materializado esto durante su mandato?.

No en el Libro de la Defensa, cuyos monólogos son la antítesis del diálogo y el debate; no en el sectarismo que veta a quienes opinan distinto.

Reunir funcionarios ministeriales; militares citados por orden superior y estudiantes de la ANEPE, a escuchar a una autoridad en algún tema, no es un Taller ni crea políticas de estado. Recolectar documentos, guardarlos en reserva y escoger unilateralmente lo que satisfaga las preferencias del gobierno, tampoco lo es.

¿De veras cree el gobierno que el Libro de la Defensa que dice que publicará este año sirve para algo?, ¿cree que lo leerá el gobierno que lo suceda?. ¿Por qué habría de hacerlo si la oposición ni siquiera ha sido informada de sus diagnósticos y postulados, si no ha tenido acceso a “los debates”, si no comparte sus escuálidos y extemporáneos diagnósticos ni las soluciones ideológicas que proponen los funcionarios de gobierno?. De partida toda la palabrería chavista ha sido desacreditada por la realidad.

En su Clase Magistral ante la ANEPE, Bachelet señala que es necesario “entender cómo enfrentar escenarios políticos, sociales y estratégicos que podrían dar forma al futuro contexto internacional en que Chile se inserte”. Dice que “en definitiva, lo que estamos haciendo en Defensa no es un mero ejercicio abstracto o un cúmulo de transformaciones administrativas. Se trata de iniciativas que obligan a repensar el conjunto de acciones de la Defensa, en un sistema que requiere respuestas diversificadas y más sofisticadas que hace unas décadas”. Pero no dice nada respecto a cuál es su diagnóstico; a qué es lo que su gobierno piensa respecto a esos escenarios; a las acciones que está tomado en el ámbito de las reformas militares para situarse en ellos.

Pareciera que ese análisis y las decisiones correspondientes debieron haber sido el eje de su Clase Magistral. Esta omisión no sería relevante si sus efectos no fueran los que son: la inseguridad nacional, el debilitamiento del poder nacional de Chile y aguda pérdida de prestigio en un momento de cambio estratégico mundial y en el Pacífico que requieren nuestro mayor esfuerzo para situarnos en la mejor forma para el siglo que viene.

La realidad es que un gobierno ideológico tiene -anticipadamente- las respuestas para todo y para cualquier materia que aborde -la defensa en este caso- tiene una solución aun antes de haber siquiera considerado los hechos.

Esta Clase Magistral así lo confirma, es difícil distinguir en ella que es análisis, que es deseo, que es anuncio y que es realidad.

FUEGO!! … APUNTEN!!

 

 

REFLEXIONES EN VOZ ALTA

Mi generación y las coetáneas, nos formamos en un firme desinterés y desprecio por la política. En mi caso particular creo que lo heredé de mi padre, militar, que estuvo en servicio en los años ´30 y hasta finales de los  ´40 en que las FFAA se vieron envueltas en movimientos políticos que resultaron en divisiones y desprestigio.

Pero la realidad mostró que estábamos equivocados, en las grandes crisis políticas nacionales las FFAA siempre son arrastradas o empujadas a participar y quiéranlo o no, terminan envueltas en ellas.

Primer error. Creímos que manteniéndonos al margen podríamos evitar ser politizados. Allende usó a los Altos Mandos para intentar la materialización de su programa político. Forzando la interpretación de la Constitución los obligó a integrarse a su gabinete y a asumir cargos políticos en la administración pública. Algunos, como Prats, se unieron a él.

Durante el Gobierno Militar, algunos fueron destinados a tareas de gobierno pero la mayoría siguieron en sus actividades netamente militares. Estos últimos no participaron en política.

Terminado ese gobierno, fuimos forzados a ingresar a la ciudadanía electoral imponiéndosenos el voto obligatorio. La verdad es que nadie tenía el menor interés en ello, pero así fue. Pese a lo cual, muchos -la inmensa mayoría- decidieron no “estar ni ahí” con la política, pero comenzó la persecución político-judicial y nos “metieron ahí” a la fuerza.

Segundo error. Confiamos en que la legitimidad de nuestros motivos y la lealtad de los chilenos a quienes habíamos librado de la tiranía marxista nos defenderían de la venganza de los derrotados y harían causa común con nosotros. Nos abandonaron y algunos, los mas oportunistas, nos desconocieron.

Esto nos llevó, contra nuestro propios deseos y naturaleza a darnos cuenta de que la única alternativa válida era la de organizarnos y defendemos solos o estaríamos condenados a seguir siendo perseguidos y encarcelados por un poder judicial que la experiencia muestra que es solo una excrecencia de los poderes político y económico; sin posibilidad alguna de tener un juicio justo; sin consideración del contexto y difamados y humillados con museos financiados por el estado.

Asofar y la Multigremial de las FFAA, Carabineros e Investigaciones en Retiro (FACIR) son el gran resultado de esa decisión. Tenemos mas de 200.000 miembros y aumentarán.

Este breve recuento muestra que los militares que podemos participar en política – los retirados- debemos hacerlo y en forma autónoma, activa, decidida y con destreza. En eso estamos. Como personas serias que somos, esta participación requiere estudio, observación, análisis, aprendizaje y disciplina, que nos permita hacerlo con éxito.

La actividad política no es algo que interese a todos y es entendible, pero ello no exime de la obligación de estar informados; de dar su opinión constructiva y realista respecto a los asuntos que atañen a la comunidad militar y nacional y de elegir entre las alterativas que otros presenten.

Nos somos neutrales. Tenemos valores definidos que nos exigen acción concreta. Tenemos una visión social de Chile. Tenemos la formación adecuada para entender que la economía no es magia ni ciencia dura: es una ciencia social que se basa en relaciones causa efecto definidas, pero cuya intensidad y resultados están sujetas a la influencia y las necesidades humanas.

Sabemos de la importancia del estado, pero estamos conscientes que una cosa en una organización estatal seria y eficiente como la nuestra y otra muy distinta son otras entregadas al abuso y la corrupción de oligarquías políticas, sindicales y familiares.

Sabemos que el estado administrado por un lote ideologizado es el mayor peligro para la libertad y la prosperidad.

Confiamos en la iniciativa, la libertad y el emprendimiento de las personas.

No necesitamos de intermediarios que nos digan que es correcto y que no y ponemos el interés nacional por encima de los nuestros: es la característica básica de nuestra profesión y estilo de vida.

No es razonable que formemos un partido político, entraríamos al mismo juego; pero no por ello dejamos de tener poder político; poder que nace de nuestro número, comunidad de intereses gremiales, homogeneidad valórica, cohesión social, lealtad mutua y disciplina. En nuestro caso parece mas conveniente conservar la condición de movimiento social y gremial homogéneo, compacto y autónomo en vez de diluirse en una organización con alto número de miembros con intereses diversos.

La práctica política se adapta bien a nuestras costumbres pero nos exige tres cambios importantes: El primero, es que tratándose de una organización democrática cada persona vale un voto y todos tienen el deber de manifestar su opinión y preferencia; el segundo es que todos tiene también el deber a estar informados de las decisiones de la organización y el tercero, todos deben participar en los procesos de toma de decisiones y en su materialización, en la forma en que se establezca.

El próximo período electoral pondrá a prueba nuestras convicciones, nuestra habilidad política y nuestra disciplina.

Me parece evidente que como primer elemento para decidir a quien apoyar en primera vuelta habría que saber, con certeza, que candidatos comparten los mismos valores con nosotros y quienes no. Para ello hay que definir nuestras exigencias y plantearlas a todos, sin exclusiones, recibir formalmente sus respuestas e informarlas a toda nuestra comunidad. Ello nos permitiría determinar, objetivamente, a quien apoyar. Podría ser que ese candidato no sea uno de los con mayor intención de voto, pero eso no es vital; existe la segunda vuelta. Una vez establecido y hecho público el compromiso del candidato, deberíamos apoyarlo con toda nuestra energía y darle nuestro apoyo total.

Me parece que el primer y fundamental punto de divisoria de las aguas es el compromiso público del candidato y previo a las elecciones, de indultar a todos nuestros presos políticos; terminar la persecución política y judicial contra nuestros militares y cerrar los museos del odio contra las FFAA financiados por el estado.

Habrá que esperar el desarrollo de los acontecimientos para decidir que hacer en la segunda vuelta.

Lo mas importante, mientras nos mantengamos unidos podremos seguir luchando, no importa cuanto reveses tengamos. Confiemos en que la maldad y estupidez de nuestros enemigos en algún momento los pondrá a nuestro alcance, así se demore cien años.

La entereza e integridad de nuestros compañeros y amigos -capturados por el enemigo- que resisten en Punta Peuco ha sido el motor que ha despertado e impulsado a nuestra organización y motivado nuestro ingreso a la política.

Ahora que tenemos el instrumento debemos pasar a la acción.

MUSEOS DE LAS MEMORIAS

El financiamiento, por parte de los gobiernos, de actividades culturales que contribuyan a la formación de los ciudadanos se ha prestado para múltiples abusos. En los regímenes autocráticos los gobiernos asignan esos recursos a quienes apoyan o promueven la ideología o las políticas que sus autoridades señalan, así sucede en Cuba, Venezuela y en Corea del Norte cuyos gobiernos vulneran las conciencias de la población, convirtiendo al arte, la cultura y la educación en vehículos de propaganda. En las sociedades democráticas esos recursos suelen asignarse mediante comisiones independiente que garanticen que la política y la cultura se mantengan separadas entre si.

El ejemplo mas notable fue la BBC en Gran Bretaña de la pos guerra, cuyo gobierno controlaba la distribución general de recursos pero transfería a la BBC la potestad sobre las decisiones y operaciones diarias. Este modelo tuvo muy buena recepción y sirvió de facilitador cultural durante muchos años y otros países optaron por crear organismos parecidos.

En Chile, este modelo fue admirado e intentado aplicar, a comienzos de los años 90, mediante un modelo de asignación de recursos públicos a través de concursos a cargo de jurados independientes, que fue prontamente desvirtuado y luego abandonado hasta politizarse completamente.

En Chile, el Museo de la Memoria y los Derechos Humanos fue construido durante los años 2008 y 2009 e inaugurado el 11 de enero de 2010, en el gobierno de Bachelet.

El 27 de febrero de 2012, en el gobierno de Sebastián Piñera, se firmó un acuerdo entre la  Dirección de Bibliotecas, Archivos, Museos (Dibam) para operativizar la ley de presupuesto Nº 20.557 de 2012 propuesta por el gobierno, transfiriendo $1.448.390.000 a la organización privada “Fundación Museo de la Memoria y los Derechos Humanos”, sin concurso alguno, es decir por una decisión de la mayoría política existente en el Congreso en esa fecha y cuya misión quedó establecida como “dar a conocer las violaciones masivas y sistemáticas a los derechos humanos ocurridas entre el 11 de septiembre de 1973 y el 11 de marzo de 1990, es decir, durante la dictadura del general Pinochet”.

El Museo de la Memoria costó $12.040.000.000 y requiere algo mas de $1.500.000.000 anuales para cubrir sus gastos operacionales.

Podemos ver que la toma de distancia política entre el Estado y la asignación de fondos a organizaciones culturales quedó eliminada por la dictación de una ley que permitió asignar directamente recursos públicos a una fundación privada elegida arbitrariamente.

La entonces directora de Dibam, Magdalena Krebs ingresada a esa organización en 1983, se opuso a esta asociación tanto porque el nuevo proyecto favorecía a esa empresa privada en forma muy desproporcionada respecto a otros museos y bibliotecas nacionales como por el evidente sesgo ideológico del mismo. Esta actitud poco colaborativa posteriormente le costó el fin de su carrera en el Dibam por una campaña en su contra en las redes sociales y la acción de la Comisión de la Cultura y las Artes de la Democracia Cristiana.

En Junio de 2012 en una Carta a El Mercurio la Sra. Krebs manifestó que “Sería valioso que sus visitantes comprendiesen, por ejemplo, que entre muchos de los factores que contribuyeron a la destrucción de la democracia, tuvo un rol significativo la violencia imperante. A la luz de la contingencia que vivimos hoy, sería una gran contribución que el museo explicara los hechos anteriores al golpe, pues pondría una nota de atención sobre los límites, la necesidad de cuidar las formas y los procedimientos democráticos”, agregando: “En ese sentido, la opción que tomó el museo en cuestión, de circunscribir su misión sólo a las violaciones a los DD.HH., sin proporcionar al visitante los antecedentes que las generaron, limita su función pedagógica. La no existencia de consensos sobre la historia no exime al museo de su responsabilidad de ofrecer una visión amplia.”

Descalificándola los promotores de la visión acotada del Museo de la Memoria alegaron que “podríamos contextualizar también las purgas de Stalin, el Holocausto judío en la Alemania Nazi o las matanzas de Ruanda”. A este respecto me parece que tanto en el estudio de la historia como en el derecho, el contexto da el marco imprescindible para comprender y valorar las acciones de los protagonistas, lo que en este caso en particular, se eliminó por completo. Respecto al Holocausto, es precisamente lo que hizo Hanna Arendt en su obra “La banalidad del mal”.

No sorprende que este tema genere un debate relativo a discrepancias políticas ni tampoco que existan personas que crean (o les convenga creer) que las violaciones a los derechos humanos no podrían ser “contextualizables” en muchos sentidos. En este ámbito, en Chile, en que la ideología, las pasiones y las conveniencias chocan tan frontalmente, no se ve viable un terreno común en el cual situar un debate conducente, sin embargo, esto no excluye otro tipo de cuestionamiento: el financiamiento público como validación para la existencia de un único Museo de la Memoria que ademas, al incorporar el logo de Dibam induce a creer que representa la opinión del gobierno de turno.

Lo que existe y se elude enfrentar es la crítica a los mecanismos de financiamiento: ¿por qué subsidiar un único museo sobre un tema respecto al cual no se ha llegado a un consenso país y, por lo mismo, entregar recursos que llegan hasta los 1.400 millones de pesos anuales para una corporación cultural privada como ésta?. En diferentes países del mundo, existen museos dedicados a la memoria y los derechos humanos, o al mismo Holocausto, que cuentan básicamente con financiamiento privado o colaboraciones de individuos, lo que legítimamente les permite elegir y difundir su interpretación de la historia.

En subsidio de lo anterior, parece evidente que una forma de neutralizar este déficit de ecuanimidad de los gobiernos pasa por la promoción y el apoyo a la diversidad de expresiones y a la mantención de archivos de carácter histórico con diferentes interpretaciones de una realidad que de por si es opinable y respecto de las cuales la opinión pública chilena se encuentra profundamente dividida. En este orden de cosas, la realidad cotidiana en la Araucanía, en el Sename y recientemente en el ataque terrorista a un ejecutivo de Codelco en Santiago, confirman que contextos que llevan o promueven la violencia facilita la violación de los derechos humanos y cuya contención oportuna facilitaría la protección de estos últimos.

El proceso de creación de un nuevo Museo de la Memoria en la ciudad de Concepción (Museo del Bio Bio) se encuentra avanzado y en proceso para iniciar su construcción el año 2018. El proyecto ganador ya fue seleccionado de entre 30 propuestas. Es interesante notar que el proyecto habla de dejar testimonio de “la represión política”, mezclando “causas con efectos”, creando de hecho “un contexto” que oficialmente es rechazado.

Dado que los estatutos de la Fundación para la Memoria y los Derechos Humanos incluyen a todo el país como su área de operaciones, no queda claro si el Museo de Concepción es una ampliación del Museo de Santiago o es una “franquicia” del Museo de la actual Corporación operada en el Bio Bio por otro grupo, pero lo que si queda claro de la información disponible es que su costo de construcción y operación será igual al actualmente existente: $12.000.000.000 y $1.500.000.000 anuales respectivamente y todo con cargo al Estado.

También está en proceso otro Museo en Puerto Montt, en efecto, la prensa local informa que: “El Consejo Regional de Los Lagos, aprobó el presupuesto Fondo Nacional de Desarrollo Regional (FNDR) 2017, en donde están consideradas la licitación y comienzo de ejecución de las obras del Museo de la Memoria en Puerto Montt para el próximo año (2018). El estudio de Pre Factibilidad contratado por la Dirección de Arquitectura, con fondos FNDR, se ha implementado durante 2016 cumpliendo todas las etapas comprendidas y comprometidas en él”.

El financiamiento será igual a los museos de Santiago y al de Concepción: “para este proyecto, la dirección regional de arquitectura del MOP ha gestionado con Dibam (Dirección de Bibliotecas, Archivos y Museos) el financiamiento para instalar el inmueble, una vez que los trabajos estén terminados”, considerando costo similares, $12.000.0000.000 para el edificio y $1.500.000.000 anuales para el gasto de operación.

Estos tres Museos implican un gasto operacional de $4.500.000.000 anuales para sus gastos de operación, algo desproporcionado respecto a otros gastos, por ejemplo, respecto al Sename o el Museo Histórico Nacional.

Sin exagerar es posible la repetición, a futuro, de estos Museos en Antofagasta e Iquique y tal vez en Arica y Punta Arenas.

Estas realidades y estos proyectos muestran la disposición del actual gobierno para invertir en apoyo a la cultura y la existencia de ingentes recursos para ello, lo que aun no se nota es la disposición a financiar de la misma manera a quienes tienen otras ideas respecto a la forma de evitar la violencia política y sus trágicas consecuencia como es la violación de los derechos humanos.

De la misma manera se aprecia un esfuerzo por crear una cadena de Museos que, además de difundir una visión sesgada, percibida como hostil y violenta hacia muchos chilenos, crea una red de sustento y refugio para centenares de funcionarios políticos cesantes y ayuda a establecer una base para la supervivencia de un tipo de políticas fracasadas en toda  la región y en Chile.

En Chile hay diferentes Memorias respecto a la época de la violencia política, la destrucción de la democracia, la reconstrucción de la misma y de la lucha contra quisieron impedirlo, todos tienen el mismo derecho a recibir el apoyo del estado de Chile para exponer sus puntos de vista, otra cosa sería volver a un pasado que por opuestas razones, todos rechazamos. Este conflicto no de diluirá por olvido y acostumbramiento, sino que continuará acrecentando un tumor infeccioso que con seguridad explotará.

Hay dos tipos de memorias, debe haber dos tipos de museos.

DERECHOS HUMANOS, LA ARMADA Y EL GOBIERNO

 

Este fin de año en la Armada se produjo un grave caso de violación de los derechos humanos de un grupo de 6 mujeres tripulantes de un buque de guerra, que fueron víctimas de la instalación, -por parte de un marino de 22 años de edad-, de un sistema de televisión artesanal para fisgonear su dormitorio, grabar y distribuir a un grupo de amigos sus imágenes en actividades privadas. El delito –materializado por la grabación de 8 videos de 8 segundos- fue descubierto e investigado con prontitud y acuciosidad y se destacó que los delitos ameritarían penas desde 61 días de hasta 5 años de cárcel.

El hecho suscitó un repudio generalizado; la propia Presidente de la República alzó su voz para condenar severamente este abuso a los DDHH de las víctimas y exigir castigo ejemplar; políticos de todas las tiendas y sectores también manifestaron su indignación y exigieron un castigo implacable para el hechor y sus cómplices.

El Comandante en Jefe de la Armada fue citado al Congreso donde calificó esto como un delito, explicó detalladamente lo acontecido, ratificó el repudio institucional y aseguró justicia para las afectadas. Hasta el Ministro de Defensa, habitualmente prescindente en los asuntos relativos a su cartera, condenó como “inaceptable que en nuestra sociedad ocurran episodios … que lesionan la privacidad de las víctimas”.

Todos los demócratas concordaron en el diagnóstico y en la forma de enfrentar el problema. Tienen una misma comprensión de los Derechos Humanos.

En esos mismos días concluía una proceso de apelación elevado por Víctor Donoso, ex – Oficial de la Armada, prisionero en el penal de Punta Peuco por el presunto secuestro permanente del mirista Rudi Cárcamo, miembro del Grupo de Amigos Personales (GAP) de Allende, que se encuentra encarcelado en forma ilegal y arbitraria por decisión del Ministerio de Justicia.

Donoso fue encarcelado el día 20 de Julio de 2012 debiendo completar su pena el día 17 de Julio de 2017. La Comisión de Rebaja de Condenas le redujo 10 meses de dicha pena, debiendo entonces quedar en libertad el día 18 de septiembre de 2016.

El Ministerio de Justicia del Gobierno de la Nueva Mayoría, por si y ante si resolvió no dar cumplimiento a la resolución y lo mantuvo en prisión hasta el día de hoy, 1º de enero de 2017.

Ante tal desacato, en un fallo unánime, la Quinta Sala del tribunal de alzada capitalino declaró que la pena debía concluir el día hoy y estableció que “es un hecho no rebatido que el condenado empezó a cumplir la pena con fecha 20 de julio de 2012, culminando con fecha 17 de julio de 2017. En estas circunstancias, la Comisión de Rebaja de Condena le ha reducido al amparado un total de 10 meses de dicha pena (…). Por consiguiente, al 18 de septiembre de 2016, el amparado tiene la pena corporal cumplida”.

La resolución, además, declaró arbitrario el actuar del Ministerio de Justicia, entidad que se había negado a ordenar la libertad de Donoso. Por esto, los jueces estimaron que en el actuar de la secretaría de Estado “queda de manifiesto que se ha excedido de sus facultades legales”. Además, le pide al ministerio el envío de un informe para que “regularice cuanto antes la situación jurídica”.

De lo anterior queda establecido que el Gobierno, a través de su Ministerio de Justicia, ha atropellado los Derechos Humanos de Víctor Donoso, ha excedido sus facultades legales y ha incumplido un fallo judicial expreso y explícito.

Queda también claro que el Gobierno valora y hace respetar los derechos humanos de las personas teniendo en consideración  sus preferencias ideológicas y sus conveniencias políticas y que el Ministerio de Justicia cumple una función política y no de justicia.

Es evidente también que no todo el gobierno está en esta tesitura. Los autores de este tipo de atropellos son, a mi juicio, las viudas de una concepción política derrotada irremediablemente: La autonomía de los ciudadanos ya NO está sujeta a la discrecionalidad de los administradores del Estado. Esta concepción de la política, inmanente en la ideología representada en Chile por el Partido Comunista y materializada por sus representantes en el aparato estatal, está en extinción, pero aun causa daño.

El problema a dilucidar es que visión tiene la hegemonía en el Gobierno de la Nueva Mayoría: la de las viudas del marxismo leninismo representada por el PC y los jóvenes revolucionarios o la socialdemocracia de los izquierdistas democráticos.

Cabe preguntarse por qué de la misma forma que la izquierda reclama a la derecha su inacción ante las violaciones de Derechos Humanos en el Gobierno Militar, hoy actúan en la misma forma cuando en su Gobierno simple y sencillamente decide no cumplir los fallos judiciales.

La última vez que pasó eso, las consecuencias no fueron amables, duran hasta el día de hoy y nos acompañarán por muchos años.