CARABINEROS CARENTES DE LIDERAZGO POLÍTICO

La primera lección de liderazgo que recibí fue muy simple y me quedó grabada a fuego: Mis dos tareas básicas como oficial subalterno de Infantería de Marina eran: “Cumplir la misión y Cuidar a mis soldados. Siempre y en ese orden”. Simple y claro. Sin excusas ni atenuantes.

La segunda lección fue leyendo a Clausewitz. Refiriéndose al Comandante en combate señala: “Cuando surgen las dificultades y las cosas ya no funcionan como una máquina bien aceitada, el jefe debe actuar con gran fuerza de voluntad. … El Comandante debe luchar dentro de si mismo, con la impresión general de disolución de todas las fuerzas físicas y morales y el espectáculo angustioso del sacrificio sangriento; y luego con todos los que lo rodean que directa e indirectamente le trasmiten sus impresiones, sus sentimientos, sus ansiedades y esfuerzos. A medida que los individuos van agotando sus fuerzas, uno tras otro, y cuando la voluntad propia de cada cual ya no basta para alentarlos y mantenerlos, la inercia de toda la masa comienza a descargar su peso sobre los hombros del Comandante … estas son las cargas que debe soportar un jefe que desee realizar grandes proezas”.

Cuando el paisaje se oscurece, las informaciones son alarmantes y contradictorias, cuando el desánimo se hace presente, todas las caras se vuelven hacia el Comandante y él, nadie mas que él, debe dar las órdenes y cargar con todas las responsabilidades.

Es lo que Sebastián Piñera, Presidente de Chile, no hizo.

Desde hace ya años, sucesivos gobiernos de izquierda -muchos de cuyos líderes y simpatizantes se manifestaron en las calles contra el Gobierno Militar-, han mostrado sus simpatías por los que hacen los disturbios, y su desapego hacia los agentes del orden que, de alguna manera, en sus mentes seguían representando al “enemigo”.

La frecuencia, intensidad y violencia de este tipo de manifestaciones sufrieron un aumento constante a partir del año 2011, en que muchos próceres de izquierda abandonaron “la Transición”, tiraron por la borda sus propias historias de vida de los últimos veinte años y entregaron el testimonio revolucionario e inconformista a jóvenes estudiantes adornados de la “frescura” de la novedad de sus caras, aunque repitieran discursos añejos y gastados. Se agudizaron las contradicciones entre las manifestaciones pacíficas y por tanto legítimas y la violencia desatada cuya expresión chocó frontalmente contra las propias autoridades “renovadas”, que no pudieron superar la contradicción de ser, simultáneamente, los responsables del orden y la seguridad pública y simpatizar con los violentos.

No voy a incursionar en la cara oscura de la situación materializada por la promiscuidad, la corrupción, las complicidades personales y otras asociaciones espurias entre altos mandos policiales elegidos con extraños criterios y los funcionarios gubernamentales, agotados, con mucho poder y pocos escrúpulos, en medio de una prensa siempre favorable a los transgresores y un Poder Judicial permisivo, cuando no cómplice, del odio a todo lo que oliera a Gobierno Militar.

Carabineros de Chile quedó en medio.

Luego vino la larga saga del Instituto Nacional, a pocas cuadras de La Moneda que, impertérrita, presenció su destrucción. Como se señaló, el movimiento político – estudiantil iniciado en 2011, con las simpatías de los partidos de izquierda, por entonces en el gobierno, se inició con una fuerte campaña en los colegios fiscales de Santiago, con la complicidad benevolente de la Intendente Metropolitana que culminó su mandato con  siete establecimiento “tomados” y en proceso de demolición por parte de las bandas que los capturaron. El Alcalde entrante, logró estabilizar el control municipal sobre las tomas, pero no lo consiguió en el Instituto Nacional.

El año 2019 la situación se tornó imposible. La violencia se agudizó y se hizo inmanejable, Carabineros fue más y más constreñido en el uso de la fuerza legítima y las acusaciones sistemáticas contra Carabineros de Chile, -apoyadas por los medios de comunicaciones, los partidos de gobierno y parte del Centro de Padres del Instituto- con acusaciones de violación de DDHH a los estudiantes, hicieron imposible su accionar.

Redujeron su trabajo a mirar y tratar de contener la expansión de la destrucción y lanzamiento de bombas incendiarias.

La situación quedó fuera de control, ante la resignada ausencia del Gobierno de Piñera. La falta de reacción policial llevó a los estudiantes a trasladar la violencia fuera del Instituto, inaugurándose las acciones de “Evasión”, en que comenzaron a saltar los torniquetes de ingreso a las estaciones del Ferrocarril Metropolitano a vista y paciencia de todo tipo de autoridades, esto se consolidó y recibió el apoyo de terroristas jubilados del FMR que incluso hicieron instrucción de combate callejero en las aulas mismas del Instituto.

Asi llegamos a la debacle del 18 de Obtubre.

Con la autoridad política, municipal, judicial y policial completamente depreciada. Insultar y golpear a Carabineros se convirtió en una rutina “normal”, casi una entretención o un juego. Se extendieron los rayados con insultos soeces, las acusaciones por violaciónes a los DDHH de los manifestantes se legitimaron automáticamente, nunca, ningún tribunal encontró que ninguno de ellos fuera excesivo, infundado y directamente falso, que eran la gran mayoría de ellos. Jamás apareció un Fiscal.

Desde el comienzo de la violencia desatada, el Gobierno, a través de su Ministro del Interior y luego desde la boca del mismísimo Presidente adquirió una clara parcialidad en favor de los presuntamente afectados y nunca emitió reclamos por la violencia contra Carabineros ni menos contra la vejación de la autoridad, incluso la propia.

El Gobierno con el Presidente a la cabeza desapareció, se escondió, calló, se acobardó, abandonó su puesto de mando. Su simpatía por los delincuentes presuntamente agredidos aumentó y el respaldo a Carabineros, si fuera posible, disminuyó.

La protección de la reputación internacional del Presidente, particularmente ante los organismo internacionales y tribunales de DDHH, fue considerada merecedora de cualquier sacrificio de la sociedad chilena. Piñera se arrodilló ante Bachelet y fue escupido.

La campaña mediática de la izquierda se puso en marcha a toda velocidad. Un caso emblemático fue la campaña para inculpar a Carabineros de uso excesivo de la fuerza al emplear escopetas de perdigones. No era nada nuevo, son armas en uso desde hace años y las municiones fueron adquirida en el gobierno de Bachelet, pero ahora se descubrió que los perdigones eran dañinos e iban directamente a los ojos de los manifestantes y a veces de a parejas, uno para cada ojo. El inefable INDH acusó que 352 personas sufrieron lesiones oculares que 21 que sufrieron el estallido o pérdida del globo ocular. La misma organización días mas tarde corrigió su información: 5 de ellos sufrieron la pérdida de un ojo, 73 quedaron con lesiones oculares por agua a presión, gas lacrimógeno y golpe entre otros. Todo después de 5 semanas de batallas campales con violencia extrema de las turbas. Violencia que no mereció la atención de la Justicia.

El diario norteamericano The New York Times, asociado con un medio de televisión chileno particularmente odioso contra la policía, publicó un video y un artículo extremadamente tendencioso. Fue solo uno, aparentemente pronto se dio cuenta de la exageración y engaño, pero el daño ya estaba hecho e incrementado el pánico de la autoridades nacionales.

Este ha sido un caso de texto de una falla grave de liderazgo Presidencial y del Gobierno, antes y durante la crisis, un caso de abandono de deberes de primera magnitud y actualmente tenemos lo peor: los culpables de este desastre, el Presidente Piñera y su Ministro del Interior Gonzalo Blumel, designan y ponen en marcha un proceso para “reestructurar por completo a Carabineros de Chile”. 

Con candor explican: “Como parte de los compromisos que tomamos después del informe de Human Rights Watch (HRW), vamos a convocar a un consejo para la reforma a Carabineros”, dijo el Secretario de Estado en conversación con CNN Chile.

Según Blumel “necesitamos una policía del Siglo XXI” y adelantó que la instancia que se realizará esta semana en La Moneda “se va a enfocar en revisar todo lo que veníamos haciendo en la modernización de Carabineros para ver si están a la altura de lo que se requiere; en segundo lugar, para abordar el tema de orden público; y, tercero, tenemos que ver cómo estas actuaciones en materia de orden público se consolidan bien con la protección absoluta de los Derechos Humanos”. “No sólo debemos dejar que las instituciones funcionen (…) sino que hacer que funcionen”.

Si eso es lo que desean, es una gran decisión, pero el orden de las tareas está invertido, es imprescindible “reestructurar y refundar” al Estado en pleno: el Ejecutivo, poniendo a personas capaces y competentes; segundo al Legislativo, reduciendo sus absurdas dimensiones y exigiendo competencia técnica y idoneidad moral y tercero al Poder Judicial despolitizándolo y enfocándolo a las funciones que la Constitución les asigna, apartándolo de otras áreas que han ocupado ante el abandono y cobardía de los otros dos poderes del Estado, y eliminando la corrupción y otros vicios de que adolece.

Un Estado con grandes facultades, con una dotación inmensa y cara, de mala calidad, incompetente y sin control ni supervisión eficaz, es la peor maldición para Chile y resolver eso es prioritario.

El problema no es la Constitución ni Carabineros, es la gestión del Gobierno y la falta de liderazgo Presidencial.

11 de diciembre de 2019

SEGUNDA – Y OJALÁ ÚLTIMA- CARTA A SEBASTIÁN PIÑERA

Sebastián, el 18 de agosto de este año, te escribí una carta ofreciéndote un acuerdo de caballeros. La zurdería se estaba aprovechando de mis legítimas críticas a tu gestión. Mientras yo lo hacía para que cumplieras el programa por el cual yo había votado (muy a regañadientes, lo reconozco), ellos pretendían nada menos que empujarte al fracaso de tu gestión.

Te ofrecí dejar de criticarte a cambio de que gobernaras bien, y terminé diciéndote que te estaría observando y que me daría cuenta si acogías o no mi oferta.

Lamentablemente no lo hiciste, para nada, y ahora estás metido en un brete.

La zurdería revolucionaria, mezcolanza de narcotraficantes, anarquistas, vándalos, delincuentes de poca monta y el inefable Partido Comunista con sus mafias sindicales; de funcionarios del estado y terrorista jubilados del FMR te tienen arrinconado.

Te vi en Televisión, demacrado, estragado, débil, carente de liderazgo y vencido.

Por un segundo me alegré al ver tu soberbia en el suelo, pero me recuperé rápido.

Voté por ti y debes cumplirme: así es que de nuevo te doy mis recomendaciones. Si de nuevo me ignoras, es posible que te vea arrancando en helicóptero (esta vez con bencina) o colgado de un farol.

El problema:

Tu naturaleza democristiana te impidió ejercer tus funciones de mandatario y cumplir tus deberes básicos: hacer respetar al Estado, a sus leyes, a sus autoridades, funcionarios y a tu gobierno. Preferiste hacerte el huevón, te pasaron por encima y cuando estuviste débil te dieron el golpe de gracia: el motín con que destruyeron el Metro y te quitaron el control territorial.

Llamaste a tus despreciados militares, supongo que con justificado temor ya que ellos te detestan, por lo falso y desleal que has sido con ellos. Es que no los conoces, ellos obedecen al cargo (al Presidente de Chile), no a la persona. (Piñera). Te sacaron del embrollo y en cuanto te sentiste algo mas fuerte volviste a tu debilidad congénita. Se te volvieron a escapar con los tarros y esta vez parecen decididos a liquidarte. Te vuelvo a ver asustado y entregado.

No hay razón. Déjame explicarte:

1.- Tu eres el legítimo Presidente de Chile. Elegido por una mayoría sustancial, para cumplir un programa que no incluía Nueva Constitución, Plebiscitos ni entrega gratuita del poder a la Zurdería.

2.- La masa de los que protestan, personas normales y decentes, tienen un petitorio que con un poco de esfuerzo puedes satisfacerlo cumpliendo tu programa. Cambiando los énfasis, por supuesto.

3.- Tú cuentas con la fuerza. Superando tus ascos de democristiano y aceptando que deberás hacerte cargo de algunas cagaditas.

Mientras los militares te respalden, nadie podrá sacarte por la fuerza, menos aun contando con el apoyo de una gran parte de la ciudadanía que ESO, no le interesa para nada, quieren paz y progreso, no revolución. Que no te inquiete el planeta, inquiétate por los chilenos.

4.- Tú, cuando estás sereno, eres hábil: haz producir dinero, repartir mejor la torta, muestra sensibilidad social y mete enérgicamente la mano al bolsillo de los empresarios insaciables de esta hermosa faja de tierra. Al que no le guste, que se vaya, dejando parte de sus billetes. No te asustes, seguiremos viviendo, ya vendrán otros.

5.- Estoy seguro qué tú no quieres ser el segundo democristiano que entrega Chile a los revolucionarios. Sería una fea salida y tu puesto en la historia sería un asco.

6.- Tienes que tomar el Control del aparato estatal. Ahora está por completo en manos de los revolucionarios de izquierda. Y todo por flojera tuya. Sácalos pitando de sus puestos y a la calle. Pon gente decente que trabaje en serio y que no sea enemiga tuya.

7.- Olvídate del Congreso. Que se entretengan con sus payasadas. Gobierna mediante actos administrativos y donde el traje te quede corto, ¡actúa!.  Es más, dedica un grupo de gente a cuestionar y debilitar al Congreso hasta poder hacer una reforma a fondo y sacar a esos vagos de sus covachas. Son un objetivo mas blando de lo que parecen. Son impopulares.

Obviamente todo esto depende de que tengas ministros con liderazgo y trabajadores, con personalidad e iniciativa, esto implica que no los jorobes ni trates como marionetas.

Si me haces caso, podrás tener éxito, si no, lo siento por ti y tu familia, en especial por tu señora que me dio mucha pena verla tan asustada y por culpa tuya. Un marido debe evitar, con todo, mostrase débil ante su mujer, menos compartir sus temores y ansiedades, esa es la carga del macho. Atentamente, en la próxima carta espero poder despedirme

Afectuosamente

ASALTO AL PODER EN CHILE – DATOS INICIALES PARA EL ANÁLISIS

Mi experiencia en las crisis internas e internacionales que afectaron a nuestro país durante las dos duras décadas de los 70 y 80 me enseñaron que es muy bueno escribir, aún estando bajo los efectos de los acontecimientos, los aspectos que más impactaron, influyeron y a veces sustentaron nuestras apreciaciones y decisiones.

Los análisis racionales ex post son imprescindibles y generalmente son los más precisos, pero al hacerse en frío pierden la riqueza de registrar las condiciones “de combate” en que se tomaron las decisiones y se emitieron los juicios. Por “de combate” me refiero a la toma de decisiones disponiendo de informaciones sólo parciales, a veces erróneas o directamente falsas; con comunicaciones imperfectas; bajo presiones emocionales como la incertidumbre, los sentimientos personales, la memoria de hechos del pasado, la influencia de actores interesados e incluso a veces de condiciones física, como el cansancio, una enfermedad o los asuntos familiares y personales.

A continuación les comparto algunos de esos antecedentes. Están sin elaborar y sólo conforman un listado de aspectos que en este momento parece relevantes.

1.- Los eventos que conformaron el fenómeno de la “evasión” del pago de pasajes en el Metro, estuvo precedido por un proceso agudo de devaluación del principio de autoridad del Estado y del Gobierno. Los hechos violentos del Instituto Nacional y de la Araucanía, la indecisión del Gobierno y la falta de respaldo a la acción de Carabineros.

2.- Se ha dicho que en Chile “las instituciones funcionan”. Los hechos muestran que sólo algunas instituciones funcionan. No funcionan el Poder Judicial, el Congreso, el Ministerio del Interior, los partidos políticos, la seguridad pública es reactiva, poco preventiva.

3.- Los medios de comunicaciones de masas, particularmente la televisión son deficitarios en imparcialidad, seriedad y honestidad. Las agendas ideológicas de sus dueños, administradores y periodistas se imponen sobre los hechos. La parcialidad de los comunicadores es general, obvia e inevitable, pero debería estar temperada por el profesionalismo, el valor moral y la ética. Todo tiende al espectáculo, el impacto momentáneo y a la especulación irresponsable. Son un factor de agudización de las crisis.

4.- El aspecto económico de la crisis y más aún la salida de ella, pasa por el medio empresarial y financiero. Una parte sustantiva de sus miembros son egoístas, ostentosos, mezquinos y poco honestos. Son culpables de muchas de las criticas que motivaron la crisis. Tienen recursos mas que suficientes para aportar directamente a la sociedad. No incorporan a sus juicios el hecho de que no resolver los problemas de carencias críticas en partes significativas de la sociedad, imposibilitará que el sistema que les permite trabajar, sea sostenible en el tiempo. Por ahora, el poder restante que administran les permitirá forzar una salida “indolora” o “poco dolorosa” para sus intereses, pero no será duradera si no es profunda.

5.- El aparato estatal pese a sus inmensas dimensiones es pobre en resultados, con corrupción, ineficiencia y sin iniciativa. El clientelismo, los operadores políticos y el nepotismo es intolerable para la mayoría. Mal comunicado internamente y con “islas” de poder, intereses y agendas.

6.- Las razones de la crisis se pueden resumir en cansancio de la sociedad ante una prologada situación de abuso: del Poder Legislativo (dietas, prebendas, incompetencia, frivolidad y corrupción); del Poder Judicial, corrupción, invasión de protagonismos, de intereses políticos y empresariales, con agenda propia. El Ejecutivo; frivolidad, desatinos comunicacionales, falta de liderazgo del Presidente y los Ministros, amiguismo, elitismo y soberbia.

7.- Fuerzas Armadas: Prolongación injusta de la persecución a militares por motivos políticos; Víctimas de la parcialidad de un Poder Judicial sumiso a presiones políticas;  Incompetencia ministerial, falta de dirección general y liderazgo por parte del Ejecutivo. Temas de DDHH transformados en “modo de vida y bienestar” para parte de un sector político. Inculpación a las FFAA en exclusividad, de responsabilidades del pasado, por parte de los actores políticos civiles.

8.- Poder del narcotráfico. Es evidente que las bandas de narcotraficantes han sido fundamentales para el control territorial y la provisión de “soldados” para la generación de vandalismo, pillaje y violencia. Este es una amenaza social de la más alta importancia y prioridad. Sus “soldados” pueden unirse y potenciar, con su violencia, crisis de todo tipo desde desastres naturales hasta partidos de futbol; desde epidemias hasta  cortes de energía eléctrica.

La autoridad gubernamental y las policías han sido incapaces de controlar el crecimiento de su poder. Que decir de reducirlas. La población tiene la sensación de que las autoridades les temen, que tienen conexiones políticas y comparten su gran poder económico.

9.- El ataque al Metro de Santiago fue coordinado, con un mando operativo y logístico central y dotado de muchos recursos económicos y materiales. En su organización existió un plan, un propósito y una conducción táctica. Queda la impresión que para el Estado esto es un fenómeno de la naturaleza, como un terremoto, en vez de ser un ataque al Estado con evidente conexión ideológica y financiera con fuerzas políticas locales y extranjeras.

10.- Los partidos Comunista, Socialista y Frente Amplio tomaron la ruta “insurreccional” para apoderarse del poder. Inicialmente trataron de validarla como acciones de “desobediencia civil”

11.- En la materialización de la crisis hay que reconocer actores diferentes con importancia cambiante durante su desarrollo:

– Inicio: Terrorista estudiantiles, FMR y Anarco, partidos políticos

– Ataque al Metro: Escuadrones de narcos, anarquistas y terroristas nacionales FMR, PC y ex  PS.

– Vandalismo: narcotraficantes, ladrones ocasionales y vándalos sociopáticos.

12.- Minorías sexuales: La perfomance sexual representada frente a la Universidad Católica mostró un intento de introducir sus demandas en la crisis. La baja calidad de les artistes, muy inferior a un video porno de bajo presupuesto, y su falta de creatividad mostró que el tema carece de “tracción” social. Los temas de género son preocupaciones de elites, minoritarias y de tercer nivel entre las inquietudes de la ciudadanía.

13.- El desempeño operativo de las FFAA, Carabineros y PDI fue notable por su auto control y moderación frente a provocaciones constantes. Superó temporalmente su sólido desafecto hacia el gobierno y la clase política. Es evidente que su entrenamiento y equipamiento debe incluir algunos elementos de control de disturbios. Los medios de comunicación social, salvo excepciones, manifiestan una actitud hostil hacia su presencia y actividad.

14.- Los mecanismos y organizaciones para producir inteligencia al gobierno es deplorable. Insuficiente y atrasada. Inteligencia es saber qué va a pasar, cuándo y dónde; saber lo que está pasando es crónica; y saber lo que pasó, es historia.

Indudable que hay mucho más, pero como suele suceder, la discusión poco a poco irá oscureciendo los hechos y deformándolos. Este “aide memoir” podría ayudar a mantener a la vista algunos hechos

Espero que les sea de utilidad durante el debate que, es de esperar, se produzca a partir de ahora.

MADURO Y LOS CHILENOS -UNIENDO LOS PUNTOS

El Foro de Sao Paulo se fundó 1990 por iniciativa de Luiz Inácio Lula da Silva, con el propósito de reestructurar -después del colapso de la Unión Soviética- a la izquierda revolucionaria de Sudamérica, para continuar la lucha por la conquista del poder.

Los partidos y movimientos chilenos que lo componen son: Partido Comunista, Partido Socialista y una serie de pequeños partidos que actúa en grupo como Frente Amplio.

Reunión de planificación. El 26 y 27 de Julio de 2019, el Foro se reunió en Caracas bajo la dirección de Maduro, dictador de Venezuela, para desarrollar la planificación de su accionar político de subversión clandestina en Sudamérica. Alli se determinaron los objetivos o metas, la organización de la violencia; la provisión de asesoría, apoyo técnico y sobre todo, de dinero.

Por Chile participaron: Alejandro Navarro, senador independiente de extrema izquierda; Boris Barrera, diputado por el Partido Comunista; Esteban Silva por el Partido Socialista; y Guillermo González, presidente de Igualdad por el Frente Amplio.

Preparativos en Chile a principios de Septiembre de 2019, en el ya convulsionado Instituto Nacional, el FPMR – brazo armado del Partido Comunista- realizó un seminario/ academia sobre “La política de la rebelión popular de masas”, organizada por estudiantes militantes de las Juventudes Comunistas; recordemos que esta forma de insurrección civil contra el Estado constituyó la estrategia de guerra y terrorismo del Partido Comunista contra el Gobierno Militar, que culminó con la internación de un cuantioso número de armas por Carrizal Bajo y el intento de homicidio al Presidente Pinochet

La anarquía Estudiantil – Revolucionaria

La situación de caos en el Instituto Nacional iniciado a mediados de la década fue deteriorándose en forma acelerada hasta culminar, a comienzos del Gobierno de Piñera, en una franca anarquía y pérdida del control por parte del Estado. La debilidad e inacción del gobierno en la Araucanía reforzó la imagen de poder de los subversivos, reforzó su autoconfianza y los impulsó a pasar a la siguiente etapa en la lucha: el levantamiento popular.

Proyección del levantamiento popular hacia el Metro de Santiago.

A partir del alza del precio de los pasajes, grupos de personas, liderados por estudiantes comenzaron a no pagar el uso del Metro de Santiago. Los ajustes finales para la acción subversiva empezaron el viernes 4 de octubre, cuando se anunció, explicó y justificó la medida. El domingo 13 de octubre comenzó el levantamiento: una masa de personas en su mayoría estudiantes secundarios, se concentró en determinada estación de Metro, justamente en la hora de mayor tránsito, y entró a los andenes sin pagar. “Evadir, no pagar / otra forma de luchar”, era una de las consignas.

En la primera semana los hechos fueron pocos, concentrados; se realizaron en estaciones del centro de Santiago y con el resto de los usuarios -los que no tenían Tarjeta Nacional Estudiantil- como espectadores. Pasaron los días y ante la inacción total del Estado los grupos crecieron poco a poco, pero de forma constante. También mutaron con ellos los modos, las formas, hasta atacar sorpresiva y decididamente destruyendo 19 estaciones en forma casi simultánea, empleando una misma técnica y mismos materiales. Este ataque, muy bien organizado dispuso de todos los recursos humanos y materiales deseables pare ello.

Candorosamente, Rodrigo Ubilla Ministro de facto del Interior, apuntó a los secundarios, vanguardia de estas movilizaciones: “Me llama la atención que el pasaje de Metro no subió para los estudiantes. Y ellos toman esa causa como una forma de protesta. Creo que no es la forma”. No entendía nada.

La anarquía y descontrol se extendío a toda la red y la acción pasó de “evasión” a “destruccion”. Estaban en guerra.

La Batalla de Santiago

La organización de la insurrección se basó en cuatro componentes:

  • Los estudiantes, que luego fueron superados.
  • Grupos organizados de lumpen y criminales comunes de poca monta, pandillas de micro traficantes y bandas estructuradas de narcotraficantes.
  • Infiltrados bolivarianos y terroristas ex FMR jubilados y nuevos, como apoyo “técnico”, todos muy bien pagados por el dinero llegado desde el exterior en base a la comercialización de drogas (cocaína)
  • Los hipsters de clase media emergente de los barrios centrales de Santiago,

Marchas e incremento del volumen de los alzados.

Esta parte se inició con la participación de grupos de lumpen y narcotráfico estableciendo el control territorial de los barrios para llevar a cabo el pillaje y el vandalismo. El volumen de masas lo constituyeron los hipsters de la clase media emergente y los estudiantes universitarios, reuniéndose en plazas y avenidas próximas al emplazamiento de las universidades, conformando una suerte de Cacerolapalloosa, entre carnavalesca y social, a veces empujada por provocadores profesionales a llevar a cabo acciones contra la policía y las FFAA, en busca de muertos y heridos para agudizar la crisis.

Maduro se va de boca.

Maduro y Diosdado Cabello no aguantaron su ansiedad y fueron indiscretos: Maduro envió un mensaje directo al Foro de San Pablo: “Les puedo decir desde Venezuela, estamos cumpliendo el plan, va como lo hicimos, va perfecto, ustedes me entienden…Foro de San Pablo, el plan va en pleno desarrollo, victorioso. Todas las metas que nos hemos propuesto en el Foro las estamos cumpliendo una por una”. En un mensaje directo al Foro, expresó: “… se han producido situaciones fácticas en las Repúblicas del Perú, Ecuador, Colombia y ahora en Chile” … “El Foro ha salido revitalizado, y asi debemos seguir, articulando los partidos políticos progresistas. Vamos mejor de lo que pensábamos, y todavía lo que falta … No puedo decir más, son secretos de super bigote (el mismo Maduro), no les puedo decir mas”.

Cabello por su parte agregó “tenemos una brisita bolivariana”, la cual ahora se extenderá a Colombia y Brasil. “Vamos para un huracán bolivariano, un huracán de los pueblos (que) no lo detiene absolutamente nadie. Lo que está pasando en Perú, lo que está pasando en Chile, lo que está pasando en Argentina, lo que está pasando en Honduras, Ecuador, es apenas la brisita. Ahora viene el huracán”.

Los Políticos Chilenos del Foro. Primero intentaron de legitimar el alzamiento presentándolo como una acción de “desobediencia civil”, lo que quedaba invalidado primero por el nivel y magnitud de la destrucción y segundo por la exigencia de renuncia al Gobierno, es decir era un asalto en regla al poder.

Boric, cabeza del Frente Amplio -miembro y asistente a la reunión de planificación del Foro de Sao Paulo- exigió a los militares voz en cuello:  “¡No pueden estar los militares en la calle!”, mientras a unas cuadras se sucedían desmanes y quemas de buses del Transantiago.

Beatriz Sánchez, ex – candidata presidencial, respaldó la “evasión” desde sus inicios y durante la fase de demolición

Jadue, representante del PC en esta asonada, en la Plaza Italia, trataba de provocar a los carabineros y a los mirones  “Ustedes tienen pensiones la raja. Ustedes tienen un sistema de salud para toda su familia. Queremos lo mismo que ustedes”. Días después acusó de pillaje a Carabinero, siendo prontamente desmentido.

La bancada del Partido Comunista declaró: “Respaldamos las llamadas evasiones masivas convocadas y desarrolladas por estudiantes y ciudadanos ante el alza de la tarifa del Metro de Santiago. Son acciones legítimas de desobediencia civil”. Que obviamente no lo eran

En la parte final de la asonada, ya en franco descenso, el PC exigió la renuncia del Presidente Piñera: Teillier, Presidente del PC,  en medio de la crisis exigió que el Presidente Piñera debía “ renunciar a gobernar, porque gobernar significa acoger las demandas de la ciudadanía”. También lo acusó de escudarse en los militares y agregó que “si no tiene capacidad de gobernar, lo mejor sería que renunciara y llamara a nuevas elecciones ahora y que el pueblo, con el sentimiento que tiene hoy día, elija a un nuevo gobernante”.

Se le sumó la diputado Karol Cariola, comunista, que en las redes sociales usa el hashtag #PiñeraRenuncia.

Epílogo. Derrotado el levantamiento, no por la acción acertada y resolutiva del Presidente sino por la efiencia de las FFAA y de Orden y la sensatez ciudadana, el plan del Foro de Sao Paulo y sus miembros chilenos, deberán contentarse con lo que puedan obtener en las negociacioens con el Gobierno pos crisis.

La secuencia descrita muestra, creo, una hilación indesmentible y expone en forma mas o menos precisa el rol e importancia de cada actor: Foro de Sao Paulo, Maduro, Partido Comunista y miembros de los Partidos Socialista y Frente Amplio- concertados en un intento de derrocar al Gobierno de Chile.

La lucha continúa, que nadie se haga ilusiones.

LA AGRESIÓN DE MADURO Y SUS CÓMPLICES CHILENOS

Maduro y Diosdado Cabello no aguantaron mas, su ansiedad por mostrar algún éxito entre tanto fracaso los llevó a la indiscreción: “Les puedo decir desde Venezuela, estamos cumpliendo el plan, va como lo hicimos, va perfecto, ustedes me entienden…Foro de San Pablo, el plan va en pleno desarrollo, victorioso. Todas las metas que nos hemos propuesto en el Foro las estamos cumpliendo una por una”, pronunció el dictador durante un acto en Caracas. En un mensaje directo al Foro de Sao Paulo, expresó: “… se han producido situaciones fácticas en las Repúblicas del Perú, Ecuador, Colombia y ahora en Chile” … “El Foro ha salido revitalizado, y así debemos seguir, articulando los partidos políticos progresistas. Vamos mejor de lo que pensábamos, y todavía lo que falta … No puedo decir más, son secretos de super bigote (el mismo Maduro), no les puedo decir mas”.

Cabello por su parte agregó “tenemos una brisita bolivariana”, la cual ahora se extenderá a Colombia y Brasil. “Vamos para un huracán bolivariano, un huracán de los pueblos (que) no lo detiene absolutamente nadie. Lo que está pasando en Perú, lo que está pasando en Chile, lo que está pasando en Argentina, lo que está pasando en Honduras, Ecuador, es apenas la brisita. Ahora viene el huracán”.

La parte triste – fea y sucia- es que en el XXV Encuentro del Foro de Sao Paulo (efectuado en Caracas) el 26 y 27 de Julio de 2019, participaron varios políticos chilenos en la determinación de las metas, la planificación y la organización de las acciones violentas contra nuestro país y nuestros ciudadanos.

El Foro surgió en 1990 a partir de una iniciativa del ex presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva con el objetivo de consolidar la lucha de la izquiera por la conquista del poder en Sudamérica. Junto con el Foro, se organizaron Mercosur, la Unión de Naciones del Sur (UNASUR), la Alternativa Bolivariana para los Pueblos de América (ALBA) y la Comunidad de Estados de Latinoamerica y el Caribe (CELAC).

Según la web del Foro, los partidos y movimientos chilenos que lo componen son: Izquierda Ciudadana, Movimiento Amplio Social, Movimiento de Izquierda Revolucionaria, Partido Comunista, Partido Humanista, Partido Socialista, Partido del Socialismo Allendista, Revolución Democrática, Partido Igualdad, Poder Ciudadano, Partido País Progresista e Izquierda Libertaria.

En la reunión de planificación mencionada, participaron el Senador Alejandro Navarro; Boris Barrera Diputado del Partido Comunista; Esteban Silva del Partido Socialista y Guillermo González presidente de Igualdad. También otros personeros importantes del Frente Amplio cuya participación aun no he confirmado por lo que por ahora omito sus nombres.

En breve, representantes formales del Frente Amplio, Partido Comunista y Partido Socialista están informados y son partícipes de la trama que prepara el ataque contra Chile y su gente.

Dado que la segunda parte del ataque, el HURACÁN BOLIVARIANO, está por llevarse a cabo es urgente que los cómplices chilenos informen a las autoridades para prevenir los daños y muertes a nuestros ciudadanos; que los partidos democráticos lo exijan y que la Fiscalía Nacional investigue.

CHILE BAJO ATAQUE VENEZOLANO

Queridos amigos, les tengo malas noticias.

La vida me ha puesto tres o cuatro veces ante disyuntivas difíciles en que me ha atacado la duda. Una sola vez elegí no hacer nada y fue un grueso error del cual aun me arrepiento. Esta vez decidí decir lo que se.

Lo que sigue me fue proporcionado por amigos, algunos patriotas de izquierda, por otros agudos analistas políticos, también por personas que tienen acceso a este tipo de información y en parte también de mi propio análisis. Creo que lo que sigue es verdad, no puedo jurarlo poniendo en prenda mi alma inmortal, pero si comprometer una módica pasada por el purgatorio. No confío en la exactitud de las cifras. Creo que hay que tomarlas solo como referencia.

Chile está bajo ataque del Gobierno de Venezuela.

Inicialmente mi análisis me puso en la línea de identificar un intento de “caracazo”. Había muchas señales que lo confirmaban y hasta ayer la situación parecía ir mas o menos en esa línea, luego me llegaron varias informaciones graves:

1.- Habrían entrado a Chile entre 5.000 y 6.000 venezolanos implantados entre los refugiados. Personas con preparación en sabotaje, combate urbano, inteligencia. Dotados de amplios recursos económicos en asociación con el tráfico de drogas.

2.- Su misión. Destruir empresas y entidades emblemáticas relacionadas con intereses norteamericanos: Walmart, Coca Cola.

3.- Destruir los componentes del funcionamiento del Estado: Metro, transporte público, energía eléctrica, redes de bancos.

4.- Establecer control territorial en asociación con grupos de traficantes de droga, contrabando, trafico de personas.

5.- Se habrían detectado alrededor de 700 infiltrados, los que habrían sido expulsados.

La motivación sería destruir el “ejemplo de éxito neo liberal” y “vengar la participación de Piñera en Cúcuta y en el grupo de Lima.

Nuestras debilidades:

1.- Una clase política que incluye personas corruptas y otras con ambiciones de poder insaciables e inalcanzables.

2.- Un gobierno políticamente incompetente enfrentando una insatisfacción social y económica que no logra entender.

3.- Ayudistas en Chile, pocos pero bien entrenados e incondicionales: Partido Comunista con su brazo armado, el FMR; grupos anarquistas y otros nihilistas.

4.- FFAA sin experiencia en control de disturbios y arrinconada por organismos de DDHH y por la prensa que en su mayoría es susceptible a los mensajes de izquierda.

Situación actual:

1.- El Estado ya no controla varias ciudades.

2.- Las FFAA no han logrado restablecer el control estatal.

3.- El movimiento subversivo ha ido encontrando mayor apoyo en algunos segmentos políticos y sociales.

Lo que viene:

El empujón final que vendrá en los próximos días. Cortes de energía eléctrica, desabastecimiento de víveres, incapacidad para moverse, empresas detenidas, población asustada.

Es lo que podría decir por ahora. Por favor, no me odien, no soy el culpable, sólo el mensajero.

¿QUÉ PASÓ AYER 18 DE OCTUBRE?

Durante casi un día completo, el sistema político de Chile no funcionó. El Gobierno estuvo paralizado, el Ministerio del Interior incapaz de controlar desmanes graves y apenas informado de lo que sucedía en la Capital. El Ministerio de Transporte sin control sobre el sistema de Metro; Carabineros, sobrepasado, sea por falta de entusiasmo o de capacidad operativa.

El Congreso desaparecido; los partidos políticos sin un solo líder capaz de ponerse a la cabeza de las turbas, ni para bien ni para mal; incapaces de conversar entre ellos y menos con sus contrapartes ideológicas.

El Poder Judicial en pleno proceso de tratar de ampliar sus competencias mas allá de lo que establece la Constitución, después de su persistente y exitosa labor de depreciación de la autoridad civil y de la moral policial, descansa, a la espera de poder liberar a los vándalos que pudieran ser detenidos y de enjuiciar a los policías que les hubieran podido causar daños morales o físicos.

En medio de ese caos, el Presidente de la República abandona su puesto de mando para concurrir a la celebración del cumpleaños de su nieto, en un restaurant céntrico, a vista e impaciencia del público.

En ese caos, se dicta condición de Estado de Emergencia y se designa a un General de Ejército para que tome el control de la Región Metropolitana y de nuevo tenemos a Piñera afirmado del sable de un militar para no caerse, igual que cuando viajaba en el coche para el Te Deum del 18 de septiembre.

¿Que pasó?, ¿por qué hubo un vandalismo tan masivo y violento?, por que lo fue.

Es claro para cualquier persona que lea el diario, durante meses se habían venido repitiendo y con creciente intensidad los desmanes en el Instituto Nacional, con ataques con bombas incendiarias a Carabineros y por último al mismo colegio, incendios, asesinatos a civiles y agresiones a policías en la Araucanía. Los Carabineros reducidos a la impotencia por la persecución constante de organismos de DDHH, incluso del mismo gobierno y por demandas patrocinadas por su jefatura política.

Todo esto es grave, sin duda, pero mucho mas grave fue la permisividad ante la creciente agresividad y amenaza de los grupos anarquistas que avanzó en tándem con la debilidad de las instituciones ya mencionada. Vimos como el PC, vía FMR, organizó y dirigió los desmanes del Instituto Nacional. La delincuencia común también creció así como la sensación de inseguridad ciudadana. Faltaba la chispa y ella fue el alza del pasaje del Metro, si no hubiera sido eso habría sido otra cosa.

Faltaba el detonador y llegó.

Las causas entonces son claras, falta de carácter y liderazgo del gobierno; falta de liderazgo de todos los partidos político; decadencia del Congreso como vehículo eficaz y legítimo de representación ciudadana, y la existencia institucional de una izquierda desarbolada que sabe que no podrá alcanzar el poder con su plataforma histórica, que no tiene una estrategia alternativa y que se sube a la micro del anarquismo a falta de algo mejor.

No hay una causa única sino un ambiente de anomia en que la debilidad y la falta de sensibilidad política del gobierno abren espacio a grupúsculos audaces a la espera de la oportunidad.