LA JUSTICIA CHILENA. PREVARICACIÓN QUE ASESINA

El Coronel de la Fuerza Aérea de Chile en retiro, Alberto Rey, se quitó la vida el día 18 de Octubre y, con serenidad admirable expuso sus razones:
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“He tomado esta decisión, pues no creo en el poder Judicial existente en nuestro país, porque todo lo que un uniformado diga no tiene valor, pues los fiscales, abogados de DDHH se preocupan de llevar testigos falsos después de 40 años, fabrican peritajes de acuerdo a su conveniencia, etc., con la complicidad de la mayoría de los Jueces que sólo desean ascender como sea”.
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“¿Significa mi decisión que no amo la vida? No, esta vida con final es lo mas hermoso. … pero siendo para mí la familia lo más importante, no puedo someterlos a un calvario que durará hasta que me muera, con una calidad de vida inestable emocional y económicamente. Además y no menos importante que el punto anterior, no puedo hacerles el juego a los Poderes Políticos y Judicial corruptos de Chile, aceptando un juicio como justo, cuando sé por la experiencia de muchos que es un fraude”.
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“Chile volverá, en unos dos o tres gobiernos más a tener un nuevo enfrentamiento entre dos facciones, sólo que esta vez será más brutal pues la izquierda estará ayudada por el narcotráfico igual que en Venezuela”.

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¿Cuál es la naturaleza real del Poder Judicial en Chile?:
1.- El Poder Judicial es una organización formada por personas selectas, de sólida formación jurídica; moral; imparcial, consecuente y capaz de auto controlarse o
2.- Es una organización burocrática que actúa como instrumento al servicio de los intereses de sus miembros; del gobierno de turno, de algunos grupos de poder existentes en el país y que requiere control democrático externo.

Un distinguido oficial de marina retirado (1), abogado, de inusual valor moral y probado hombre de bien, ha destinado años de arduo trabajo y esfuerzo a mostrar al Poder Judicial y a los varios miles de profesionales del derecho en Chile las barbaridades jurídicas que el Poder Judicial ha cometido en perjuicio de miles de militares. Su profundo y detallado análisis señala errores, prevaricaciones y piruetas leguleyas que nadie se ha atrevido a desmentir, ni menos discutir abiertamente.

“Cometen delitos judiciales de lesa humanidad los jueces que fallan contra las leyes expresas y vigentes; que procesan y condenan en forma injusta, inconstitucional, ilegal y arbitraria a militares y carabineros; y que no respetan principios esenciales del derecho penal universal. Son cómplices de tales delitos las autoridades ejecutivas y legislativas del Estado por cohonestar la torcida aplicación de la ley y la prevaricación judicial, y por no efectuar las modificaciones legales necesarias para que a dichos servidores de la patria les sea aplicado el mismo sistema procesal penal que le es aplicado a los demás chilenos. A los militares y carabineros imputados por presuntos delitos ocurridos hace mas de cuatro décadas no les son respetados principios tales como el de legalidad y el de igualdad ante la ley, la prescripción de la acción penal, la presunción de inocencia y las normas del debido proceso, porque a ellos se les aplica el antiguo sistema de procedimiento penal; un sistema que vulnera los derechos fundamentales y que es incompatible con el derecho internacional de defensa de los DDHH”.

Toda la estructura jurídica nacional ha recibido esta crítica en absoluto silencio, ese silencio cobarde tan propio de la élite de los comunicadores y formadores de opinión pública de nuestro pobre país, domesticados por los grupos políticos y empresariales, dominados por sus mezquinas conveniencias personales, por las timideces propias de personas de poca valía y merecimientos y paralizados por el temor a la máquina de difamar del Partido Comunista, guardan silencio cómplice.

El Poder Judicial que la izquierda condenó por servil hacia el Gobierno Militar y que habitualmente fue descalificado en forma soez, con un solo restallar del látigo del poder político esgrimido por el nefasto Patricio Aylwin, fue puesto en cintura y llevado a cambiar su comportamiento hacia una dedicada incondicionalidad creativa en beneficio de los nuevos mandamases políticos, con una vileza nunca vista en Chile.

Estamos en presencia de una conducta reiterada que podemos pensar que forma una cultura, una forma de ser, una identidad: prevaricadores.

Si alguien piensa que esta inmundicia va a quedar impune, se equivoca gruesamente, y los políticos que llaman al “voto útil” siguen sin entender, los militares son de una especie diferente a ellos, creen en valores como el honor, la solidaridad, la consecuencia y el afecto por sobre la utilidad.

Carta del Coronel Rey : http://www.24horas.cl/nacional/revelan-carta-que-dejo-ex-fach-que-se-suicido-antes-de-su-detencion-por-un-caso-de-ddhh-2541164#

(1) Adolfo Paul Latorre: “Prevaricariato, Análisis critico de procesos judiciales contra militares que dedieron afrontar la violencia revolucionaria”

Bachelet y el nuevo fracaso de los revolucionarios

La II Guerra Mundial marcó una época de enriquecimiento para Cuba, que concluyó con el comienzo de la dictadura de Fulgencio Batista asociado con la mafia norteamericana. El 2 de Diciembre de 1956 desembarcan en Cuba los revolucionarios de Fidel Castro. Luego de varias mini batallas y encuentros, pequeños pero muy publicitados, derrotan al ejército de opereta de Batista.
El dictador huyó el 1ª se Enero de 1959. Castro se auto nombra Comandante en Jefe del Ejército y designa un gobierno civil para llevar a cabo “elecciones democráticas” en Abril de 1960. El gobierno civil es prontamente eliminado y Castro se apodera del total del poder. Declara su voluntad de hacer una revolución marxista y da comienzo a otra dictadura, esta vez bajo su control y apoyado en la brutalidad de las FFAA revolucionarias que imponen la justicia del “paredón” fusilando a miles de opositores.
Durante 1959, Castro lleva a cabo la completa estatización de la economía cubana mediante expropiaciones y nacionalizaciones hasta eliminar completamente la propiedad privada. Se decreta la reforma agraria que expropia el total de la tierra agrícola y se inicia el éxodo de miles de cubanos hacia Miami.
Esta revolución dejó atónitos a todos los partidos de izquierda de Latinoamérica, particularmente a los Partidos Comunistas pro soviéticos cuyas burocracias fueron arrinconadas por grupos mas jóvenes dispuestos a seguir la vía armada de Fidel y ser revolucionarios de verdad.
En noviembre de 1967, en Chillán, el Partido Socialista acordó que “esta generación debe conseguir apoderarse del poder para instaurar un estado revolucionario”; que “la violencia revolucionaria es inevitable y legítima” y que es imprescindible destruir “el aparato burocrático y militar del estado burgués” y “Las formas pacíficas o luchas legales no conducen por si mismas al poder”.
En breve, declaró la guerra al Estado de Chile y notificó a las FFAA que la revolución inevitable pasaría por su derrota y destrucción.
Primera inconsecuencia: Durante el gobierno de Frei Montalva comienzan las acciones criminales causando 3 muertos y 22 heridos, sin embargo, el Partido Socialista (PS) no actuó en consecuencia con su propia declaración política; sus preparativos para la guerra civil fueron ineficaces y su directiva mostró evidente impotencia y frivolidad. El Partido Comunista (PC) por su parte, si bien retóricamente siempre validó el uso de la guerra civil para imponer su control político sobre las naciones, se paralizó debido a su incondicionalidad con la Unión Soviética, en el marco de la Guerra Fría.
La izquierda revolucionaria latinoamericana, bajo el liderazgo de Salvador Allende, en ese entonces Presidente del Senado, organizó, en 1967, la Primera Conferencia de la Organización Latinoamericana de Solidaridad (OLAS) para articular los partidos y movimientos de la izquierda continental en torno a la materialización de la guerra revolucionaria que deseaban. Esta organización equivalente al actual Foro de Sao Paulo y a la inter gubernamental “Operación Cóndor” de los años ´70, fue el primer esfuerzo sistemático de ambos contendores –Estados y Revolucionarios- para armar sus respectivos entramados de alianzas estratégicas y coordinar los esfuerzos políticos, militares, financieros, operativos y de inteligencia para enfrentar la guerra declarada por los émulos de Castro.

La Conferencia fue iniciativa de su máximo líder, Salvador Allende, entonces Presidente del Senado de Chile, lo que asombra dado el carácter de OLAS que consideraba que la lucha armada era la única vía para tomar el poder, construir el socialismo y lograr la “segunda independencia” del continente.
Según Allende, la opresión y la miseria en el continente “determinan y exigen que se desate y desarrolle la violencia revolucionaria en respuesta a la violencia reaccionaria”, y “hace de la guerrilla la fundamental expresión de la lucha armada, la escuela más formidable de revolucionarios y su vanguardia indiscutible”, “la lucha revolucionaria armada constituye la línea fundamental de la Revolución en América Latina”, y ” todas las demás formas de lucha deben servir y no retrasar el desarrollo de la línea fundamental que es la lucha armada”.
La derrota de la guerrilla del “Che” Guevara a manos del ejército boliviano, poco después de la reunión de OLAS, hizo necesaria la participación protagónica de Allende para ayudar a escapar a sus últimos sobrevivientes, dando un lamentable espectáculo mundial.

Aquí se hace presente otra inconsecuencia vital de los “revolucionarios” chilenos: declarar que harán la revolución por las armas, sin prepararse adecuadamente y simultáneamente seguir intentando la vía electoral, tanto así que pocos años después Allende sería elegido por una menguada mayoría, pero válida de acuerdo a las pautas constitucionales chilenas.
Allende es el demagogo perfecto: “Una persona que predica una doctrina que sabe que es falsa a personas que no saben que son idiotas”: el cinismo del doble estándar de Allende legitima “todas” las formas de lucha, aprovecha la democracia representativa y simultáneamente condena las dictaduras de derecha pero justifica las dictaduras comunistas.

Allende intentó seguir los pasos de Castro en forma algo menos radical: economía centralmente planificada, reforma agraria “profunda” con expropiaciones y estatización, industria estatal, distribución de los alimentos por parte de organizaciones políticas estatales, educación marxista mediante la Escuela Nacional Unificada y el resto del repertorio castrista completo.

Respecto a las FFAA, es evidente que la notificación del PS en 1967 fue tomada con toda seriedad y su continuidad, los pasos políticos y declaraciones siguientes de la Unidad Popular (UP) confirmaron la dirección, el itinerario y el epílogo previsto de la batalla.

Otra inconsecuencia mas. Allende intentó atraer a las FFAA cooptando a sus Comandantes en Jefe -que el mismo designó- para que se plegaran -muy al estilo chavista- a su revolución, mientras simultáneamente apoyaba su división y subversión interna a través de los “revolucionarios”.
Por su parte, la palabrería ideológica no fue suficiente para cubrir la escases de comida, las bandas de maleantes politizados que pululaban por las ciudades, la parálisis económica y política, la división y el cultivo sistemático del odio.

Llegó la crisis y el gobierno de Allende fue derrocado.

Y vino la “resistencia”. Todos los líderes de la UP huyeron en estampida, la organización militar resultó ser una broma de mal gusto, la responsabilidad y el liderazgo de los cabecillas fue un globo de aire. Solo el Movimiento de Izquierda Revolucionario intentó luchar, pero un grupo de fantasiosos aficionados solo podría vencer a un ejército como el de Batista en Cuba, en Chile fueron barridos. El grupito “revolucionario” asaltó algunas sucursales de bancos, asesinó a Carabineros de punto fijo en alguna esquina y tuvo un par de golpes de suerte que le permitieron asesinar a algunos militares que no afectaron en nada la capacidad de combate de las FFAA de Chile.

La falsedad de la leyenda construida por los “revolucionarios” decepcionó intensamente a Castro, su oferta de enviar unidades regulares de combate se estrelló con una realidad dura: no había tal “resistencia”. Para seguir contando con el apoyo y financiamiento internacional, los tránsfugas que representaban a la ex – UP en Europa tenían la urgente necesidad de mostrar alguna actividad militar en Chile.
Primero el MIR intentó el retorno. La mayoría de los “combatientes” que partieron de Europa nunca llegaron a Chile, desertaron o se escondieron a mitad de camino, otros “se perdieron”. Los que llegaron, sin contactos, sin entrenamiento adecuado y sin apoyo popular, fueron capturados, muertos o volvieron a escapar.
Luego vino al hora del PC, con su levantamiento popular de masas. La internación de armas por Carrizal Bajo, descubierta y capturada por las fuerzas de seguridad de Chile y el fracaso del intento de asesinato del Presidente Pinochet marcaron su inicio y su fin. Sus integrantes, poco motivados, mal entrenados y peor dirigidos fueron también capturados, muertos o escaparon.
Y otra inconsecuencia mas. Para asegurar el flujo de recursos financieros y políticos, los “líderes” asilados en Europa enviaron a sus “combatientes” a una misión suicida sabiendo que no podrían cumplirla. Todo para mantener sus posiciones políticas y económica.
La derrota los obligó a aceptar la vía de la negociación ofrecida por el Gobierno Militar, someterse a su cronograma, asociarse con sus enemigos de la Democracia Cristiana y tragarse su prédica violentista.
La virulencia de su ataque propagandístico contra las FFAA y de seguridad tiene una relación directa con sus esfuerzos para “olvidar”, ocultar y no asumir las consecuencias de su fatal y frívola política de lucha armada contra el Gobierno Militar. Nunca reconocerán su culpabilidad por sus propios muertos consecuencia de la miseria moral de sus líderes.
Ser forzados a incorporarse al esquema de transición establecido por el Gobierno Militar implicó tener que tragarse un sapo inmenso: la enemistad histórica existente entre la Democracia Cristiana y la izquierda “revolucionaria”.
Parece evidente que la renuencia de la izquierda a enfrentar el pasado se debió a preocupaciones estratégicas que podrían haber significado la muerte a la Concertación. Patricio Aylwin, primer presidente de la Concertación estuvo a favor del golpe de estado; Frei Montalva promovió el golpe de estado; Frei Ruiz Tagle fue a entregar sus joyas, hizo una donación en los primeros días del golpe de estado, junto con su mujer. A todos solo les quedó vivir en la mentira, la calumnia y la fantasía, transfiriendo su culpa a los militares.
Y otra mas. Llegaron al poder aliados con los partidos e individuos que lucharon y conspiraron para derrocarlos durante la UP y lo hicieron para administrar el modelo político y económica instalado por el Gobierno Militar. Después de un largo período de gobierno de la Concertación bajo la hegemonía de los socialdemócratas y de la economía capitalista, pudieron mostrar cifras y resultados económicos y sociales espectaculares que marcaron un hito en Sudamérica. Gobernaron bien, pero con las políticas que detestaban y en compañía de sus enemigos.
El PC no se cansó de insistir en esta inconsecuencia hasta que logró avivar las brasas revolucionaros que aun existían bajo las cenizas del éxito económico y llegó la hora de Bachelet y sus amigos y con ellos el fracaso económico, el estancamiento y el rechazo popular.
Ahora viene el epílogo. Los socialdemócratas con Lagos a la cabeza han sido descalificados pese a su éxito y los “revolucionarios” siguen sosteniendo la antorcha de Castro pese al estrepitoso fracaso, de Castro y de ellos mismos.
En efecto, la crisis económica que Bachelet deja detrás suyo: endeudamiento; corrupción; una seguidilla de leyes mal hechas, fallidas y objeto de infinitas enmiendas; la división política del país y el enojo de los chilenos que ya no puede ser disimulada.
El abuso de poder para magnificar y explotar la crisis de 1973 para mantener el lucro permanente de decenas de abogados, familiares de las victimas, jueces y fiscales, organismos públicos y ONGs de fachada ya cansó a los chilenos.
El fin se aproxima y el “sin perdón ni olvido” amenaza volverse en contra de los abusadores de la liviandad mental de los chilenos, en medio de su pánico y sálvese quien pueda.

EL ESTORBO MILITAR

Desde hace ya semanas el comando presidencial de Piñera comenzó a inquietarse con la candidatura de José Antonio Kast. El tema llevó rápidamente a sus miembros a empantanarse con un grupo molesto e incomprensible -un verdadero estorbo- los militares, que excitan las mas agudas, subconscientes y turbias memorias y perspectivas de los políticos de derecha e izquierda.

En efecto, se encontraron con un elemento duro, organizado, al que no conocen y que preferirían que no existiera. Lo recordaban como un lote ingenuo y fácilmente manejable que había cambiado y ahora se encontraban con que era algo muy diferente. Había sido capaz de organizarse y plantear una estrategia política y gremial de largo plazo y en este momento constituía el eje de la campaña de Kast

Surgieron “espontáneos”, enviados “oficiosos” y algunos mensajeros “oficiales”, desenterraron a viejos generales de los buenos tiempos de Cheyre, a civiles “bien conectados” cuyos contactos estaban obsoletos desde hacía ya diez años y obviamente, a los “amigos” militares con quienes comparten social, empresarial y comercialmente. Se enviaron mensajes, se cursaron amenazas y se cantaron viejas coplas patrióticas de esas que los políticos creen que entusiasman y seducen a los militares.

Fracaso tras fracaso. No pasó nada, no hubo interlocutores adecuados y cuando existieron, no se doblegaron a sus exigencias como lo esperaban. El interlocutor mas representativo, la Multigremial de las FFAA y Policías planteó, de entrada, tres condiciones para comenzar a hablar: Libertad para los presos políticos militares; respeto al Estado de Derecho y la consideración de un conjunto de demandas gremiales, la principal relacionada con dictación de una Ley de Salud para Carabineros y PDI,

Las estrategias piñeristas variaron: primero como se dijo, fue “la guapeada”; fracasó.
Luego vino la ilusión del triunfo en primera vuelta. Esta aspiración pasaba por sustraer los votos de Kast y acarrearlos hacia Piñera. Se apeló al “voto útil”, Gonzalo Blumel, el coordinador programático, sentenció a La Tercera que “hay que conseguir los votos de Kast”. Días antes, el senador e integrante del comité ejecutivo del comando, Alberto Espina (RN), pidió directamente a los votantes de Kast “reflexionar” sobre su opción y respaldar al ex mandatario. No pasó nada.

Y Kast seguía remontando en las encuestas, lenta pero constantemente.

La “filtración” de un chat privado del ex presidente de la UDI dejó al desnudo su angustia y sobre todo expuso la profunda fractura interna de la UDI; el senador Larraín termina el mensaje con un llamado a los militantes. “El seudopurismo de JAK (sic) puede significarnos más gobiernos como el actual y eso no es bueno para Chile ni para nuestros principios”, “Respeto a quienes ven con buenos ojos a JAK (sic), (pero) deben hacerse responsables de lo que puede significar impulsar opciones que no tienen destino político y que pueden dañar a otras que sí lo tienen”. La intervención de Blumel, por su parte, fue un compendio de confusiones: no distinguía a los militares en retiro de los en servicio, desconocía las motivaciones de cada grupo, ignoraba sus respectivos intereses e imaginaba una curiosa relación de mando y autoridad entre los diversos grupos de militares retirados.

El tiempo seguía corriendo y no se llegaba a nada. Las cosas con los militares en servicio activo tampoco avanzaban. Se invitó a un comité para diseñar la parte de Defensa del “Programa de Gobierno”, concurrió un amplio grupo: internacionalistas, ex ministros, ex – senadores, ex subsecretarios y políticos de diferentes niveles y se les pidió una propuesta. Pasó poco. Se designó a un experto “con experiencia real” en el Ministerio, tampoco pasó mucho.
A todo esto, la UDI ya convencida de que no habría triunfo en primera vuelta prefirió cerrar el tema Kast y dejarlo para que “se resolviera solo” cuando Piñera y Guillier pasaran a segunda vuelta.
La UDI, consciente de que, para sus militantes, el entusiasmo por Piñera es solo instrumental para obtener el gobierno, sabe que Kast cuenta con muchas mas simpatías internas de lo que se dice y este si es un problema grave.

Todo el asunto Kast – Militar era un embrollo y no quedó mas que la intervención directa del candidato.

Afortunadamente venía “el debate”, oportunidad en que Piñera lanzó dos temas al ruedo: “Creo que, por razones humanitarias, todas las personas que están en la parte final de sus vidas, con enfermedades terminales, alzhéimer, que no saben dónde están, o con cánceres terminales, debiéramos conmutar la prisión en un cárcel por arresto domiciliario total para que mueran en paz y con dignidad junto a sus seres queridos”. “Eso no es solamente para los presos de Punta Peuco, es para todos los presos chilenos que están al borde la muerte, que mueran con dignidad”.

Segundo, reconoció que los “cómplices pasivos” estaban en mas sitios que en la UDI y las FFAA, que estaban también en los medios de comunicación social, en los partidos políticos, en el Poder Judicial y lamentó también, que el Gobierno militar tardara 17 años en entregar el gobierno -después de reconstruir la economía, desbandar a los grupos terroristas internos y derrotar la agresión internacional del Partido Comunista apoyado por Cuba Alemania Oriental y Rusia, que pretendían impedir el establecimiento de un régimen democrático en Chile-.

Gonzalo Cordero, en entrevista que dio a La Tercera, interpreta así la nueva posición de Piñera: Durante el debate se reflotó el tema de los “cómplices pasivos”. ¿Qué le pareció la respuesta del ex mandatario? Fue una muy buena respuesta. Me pareció que puso su expresión en un contexto amplio, que me parece que resulta interesante, descriptivo, analítico.
Usted, incluso, a través de Twitter calificó como “brillante” la respuesta de Piñera. ¿Por qué?
Porque equilibró muy bien los distintos factores que incidieron en el quiebre de nuestra democracia, los distintos tipos de responsabilidad que hay en lo que pasó en nuestro periodo de la historia y, al mismo tiempo, cerró con una proyección hacia adelante, que es de aprendizaje.
¿Eso es para no contrariar al denominado mundo militar?
No. Creo que representa una manera madura de alguien que ya ha gobernado el país y que tiene una visión de estadista.

Bien por Cordero, logró dar un barniz de liderazgo y de estadista al candidato. De ser cierto, el de Piñera parece un cambio pequeño pero promisorio, lo lamentable es que le tomó 46 años comenzar a entender el problema de fondo.

De cualquier manera, su oferta es mezquina: mantiene la falsificación sistemática de la verdad histórica; no pone fin a las calumnias contra las FFAA; no cesa la prevaricación judicial; continúa la campaña de construcción -por parte del Partido Comunista- de una “verdad oficial” mediante los Museos de la Memoria, de propiedad privada pero financiados millonariamente por el estado.
Es decir, no pone fin, ni siquiera inicia un proceso, para terminar el cultivo sistemático del odio hacia las FFAA por parte de la izquierda.

Y aquí estamos.

Nadie sabe si las ofertas de Piñera se cumplirán. También se ignora que intentará hacer en el sector defensa. La experiencia anterior con ministros como Ravinet, Allamand y Hinzpeter fue lamentable. Es evidente que no le interesan las FFAA.
En este ambiente, las características del nuevo Ministro son mas relevantes que los lirismos que se escriban en el programa y no hay razones para ser optimista.

La verdadera crisis política vendrá cuando quede claro que, aunque no le guste a Vargas Llosa, variedades de conservadores existen transversalmente en toda nuestra sociedad, que no son pocos y que están cansados de ser maltratados. Que la tiranía de la máquina de la izquierda para difamar y construir realidades ha abusado demasiado.
Veremos conflictos serios en la UDI y entre la UDI y RN. La izquierda por su parte entrará en guerra civil; y los militares chilenos continuarán existiendo, cada día mas cansados del impune bulling comunista.

Y nada se resolverá mientras los políticos, militares, intelectuales y ciudadanos, bajo el activo liderazgo del Presidente, no enfrenten la verdad de nuestra historia entre 1965 y 1990 y permitan la existencia de un régimen político honesto y veraz.

ODIO, LUCRO O DESPECHO

José Gómez López, periodista argentino, fue el creador del periódico “Puro Chile”, de propiedad y al servicio del Partido Comunista de Chile. Según sus amigos de la prensa argentina “Desde las páginas del diario, José Gómez, atizó ese fuego hasta las últimas consecuencias, seguro de que la apuesta era al todo o nada”.
Sus panegiristas lo declaran “uno de los más aguerridos y odiados en los años en que dirigió Puro Chile. Emblema del gobierno de la Unidad Popular, Puro Chile fue un fiel representante de la prensa de trinchera de esos años. Espejo y catalizador de una hoguera política”.

Fue el mas sucio y odioso de los pasquines de la década del 60 y comienzos del 70.

José Antonio Gómez Urrutia actual Ministro de Defensa de Chile e hijo del segundo matrimonio de Gómez López, fue militante de las Juventudes Comunistas. Su hermanastro, Juan Carlos Gómez Iturra, fue miembro del Comité Central del “Movimiento de Izquierda Revolucionario” (MIR). A partir de 1973 estuvo detenido por mas de un año. Tras ser dejado en libertad en 1976, Juan Carlos Gómez se quedó en Chile y se reintegró al MIR.
Es evidente que nos encontramos ante una familia fuertemente involucrada en la agudización del conflicto político y social durante el gobierno de la Unidad Popular, intensamente ideologizada y comprometida activamente en la lucha armada contra el gobierno militar.

El 4 de Septiembre de 2017 la Ministro Marianela Cifuentes dictó procesamiento por delito de homicidio calificado contra el Carabinero de la 17° Comisaría de Radiopatrullas, Guido Antonio Villa Prieto, por la muerte de Juan Carlos Gómez.

Los hechos según la Ministro Marianela Cifuentes :
1° Que el día 21 de junio de 1979, alrededor de la 08:30 horas, el Sargento 1° Nicomedes Inostroza Molina y el Carabinero Guido Antonio Villa Prieto, ambos de dotación de la 17° Comisaría de Radiopatrullas, realizaban un control vehicular en las inmediaciones de la feria “Lo Valledor”, puntualmente en calle Maipú con avenida Carlos Valdovinos.
2° Que, en esos momentos, Juan Carlos Roberto Gómez Iturra -nombre político “Alejandro”- y Carlos Nelson Wevar Delgado -nombre político “Roberto”-, integrantes del Movimiento de Izquierda Revolucionario, M.I.R., transitaban por calle Maipú en una camioneta marca Chevrolet, modelo C 10, patente WG 7, vehículo que el segundo de los mencionados había sustraído días antes.
3° Que, en conocimiento del origen del citado vehículo, al percatarse de la presencia policial, Gómez Iturra y Wevar Delgado realizaron una maniobra evasiva, siendo seguidos por los funcionarios de carabineros en el furgón Z 757.
4° Que, luego, frente al N° 3506 de calle La Rural, Juan Gómez Iturra y Carlos Wevar Delgado abandonaron la camioneta y huyeron a pie, siendo seguidos de la misma forma por el Sargento 1° Inostroza Molina, quien disparó en su contra, ante lo cual Gómez Iturra y Wevar Delgado respondieron con las armas que portaban, una pistola marca Beretta, calibre 9 mm, serie 684456 y un revólver marca Rossi, calibre .38, serie D 299850, respectivamente, resultando herido Inostroza Molina, quien falleció a causa de una herida de bala tóraco pulmonar y aórtica.
5° Que la pistola marca Beretta que portaba Gómez Iturra, tras ser disparada, quedó imposibilitada de seguir funcionando debido a la dilatación de su cañón, lo que trabó el movimiento de retroceso del carro e impidió la expulsión de una vainilla que quedó encasquillada en su interior.
6° Que, en ese instante, el carabinero Villa Prieto, ya en el lugar, haciendo uso excesivo, innecesario e irracional de la fuerza, disparó en contra de Gómez Iturra, cuya arma de fuego, como se dijo, se encontraba inutilizada, causándole una lesión en el tórax, producto del paso de un proyectil balístico que en su recorrido intracorporal comprometió ambos pulmones, el bazo y el hígado y causó un sangrado en la cavidad toráxica y abdominal, que, en definitiva, le provocó la muerte.
7° Que Juan Carlos Roberto Gómez Iturra -aún con vida- y Carlos Wevar Delgado fueron introducidos a un furgón policial, vehículo que permaneció en el lugar de los hechos por más de una hora sin que, entretanto, se proporcionara atención médica a Gómez Iturra.

Comentarios de sentido común:
1.- 08:30 Los dos carabineros desarrollaban labores de seguridad policial preventiva de carácter rutinario y detectaron un vehículo robado que escapó al intentar hacerlo detenerse para control.
2.- El vehículo iba tripulado por dos personas armadas que escaparon y los carabineros los persiguieron. Los carabineros creían perseguir a delincuentes comunes.
3.- 08:40 Los delincuentes abandonaron el vehículo en la calle La Rural y escaparon a pie. La distancia entre ambos puntos es de 1, 1 Km o de 1,5 Km según la ruta que se emplee y el tiempo empleado en recorrerlo es de entre 14 y 19 minutos. Supongamos en este caso de 10 minutos.
4.- Los carabineros los persiguen. Intercambio de disparos. Uno de los delincuentes da muerte al Sargento 1° Nicomedes Inostroza Molina que se movía a pié. El carabinero Guido Antonio Villa Prieto continúa la persecución en el furgón.
5.- A Gomez Iturra se le habría atascado la pistola y al llegar al lugar el carabinero Antonio Villa éste, según la Ministro, “haciendo uso excesivo, innecesario e irracional de la fuerza, disparó en contra de Gómez Iturra, cuya arma de fuego, como se dijo, se encontraba inutilizada”. Las pistolas (especialmente armas de buena calidad como Beretta) normalmente no se atascan después unos pocos tiros y menos quedan “imposibilitada de seguir funcionando debido a la dilatación de su cañón, lo que traba el movimiento de retroceso del carro e impide la expulsión de una vainilla que queda encasquillada en su interior”. Es evidente que el carabinero Antonio Villa no tenía porque suponer que ese raro accidente se habría producido al arma del delincuente menos aun cuando uno de ellos había asesinado –recién- a su compañero.
09:00. El Carabinero Guido Antonio Villa Prieto se encuentra en una situación de tener que controlar simultáneamente a un delincuente ileso; a uno gravemente herido, verificar la condición de su compañero Sargento 1° Nicomedes Inostroza Molina herido –en realidad ya fallecido- y tener que pedir ayuda policial y de atención médica.

Según la inefable Marianela Cifuentes, “después de una hora (de haber encerrado a Gómez en el furgón policial), (Webar Delgado) comenzó a dar gritos y golpes de pie en las puertas del furgón con el fin de que dieran pronto auxilio médico al herido que se estaba desangrando en el vehículo. Sin embargo, uno de los aprehensores, al escucharlo, abrió la puerta del furgón, preguntó que ocurría y, posteriormente, golpeó a Juan Carlos Gómez en sus heridas, provocándole un aumento de la hemorragia. Sólo una hora más tarde fue trasladado al Hospital Barros Luco, donde se constató su fallecimiento”. Es decir, Gómez permaneció dos horas en el vehículo, lo que se contradice con la línea de tiempo que lo da por muerto en el Hospital Barros Luco a las 09:15 horas.
6.- Dado que la distancia entre el lugar en que Gómez Iturra fue herido y el Hospital Barros Luco es de 5,2 o 6,9 Km según la ruta que se tome, y el tiempo de recorrido es de 13 y 15 minutos respectivamente, resulta que, sin contar los tiempos de maniobra para introducir y sacar al herido del furgón policial, son casi iguales. No se perdió un minuto.
Lo que no se dice, es que una persona con las heridas de Gómez Iturra, no tenía posibilidades de sobrevivir.
7.- Los adjetivos “uso excesivo, innecesario e irracional de la fuerza”, son solo manifestación de la parcialidad de la Ministro que sustancia la causa y al igual que su declaración de que “llegó a la convicción de que en la muerte de Juan Carlos Roberto Gómez Iturra tuvo decisiva influencia el hecho de que no se le proporcionó atención médica oportuna y que se le golpeó cuando se encontraba herido”.
Por tal razón, sin haber probado que el delincuente Gómez había sido identificado como terrorista por el carabinero Guido Antonio Villa Prieto lo declaró “víctima de la violencia política”, lo que es un potente aporte para una mejor indemnización pecuniaria para los deudos.

Una amplia gama de organizaciones del estado, no gubernamentales y de diversos tipos comprometidos con la persecución a militares y carabineros y de protección a los terroristas se incorporó activamente a la demanda: la Secretaría Ejecutiva del Programa de Derechos Humanos del Ministerio del Interior; la Brigada Investigadora de Delitos contra los Derechos Humanos de la Policía de Investigaciones de Chile; la Fundación de Documentación y Archivo de la Vicaría de la Solidaridad; la Agrupación de Familiares de Ejecutados Políticos, AFEP;

Que una persona que es abogado, ex Subsecretario de Justicia, Miembro de la Comisión sobre Prisión Política y Tortura “Comisión Valech”; ex – Senador, ex Ministro de Justicia y actual Ministro de Defensa tarde 32 años en llegar a un procesamiento dictado por un Poder Judicial muy conocido y cercano a su carrera profesional y a sus preferencia políticas suena por lo menos intrigante.
¿Por qué ahora?, ¿por qué esa tardanza?, ¿por qué forzar un caso así de endeble?.
Cuál es el motor de esta maniobra: ¿odio, lucro o despecho ante la realidad de que su mundo ideal nunca se materializará y que han sido derrotados reiteradamente, en los ámbitos políticos, militar e ideológico y que su único consuelo es perseguir judicialmente a militares y carabineros?
Lo siento por Gómez. Sufrirá experiencias nuevas: tendrá que trabajar.

¿Hay alguien en Chile que piense, aunque sea por un minuto, que el carabinero Guido Antonio Villa Prieto ha tenido y tendrá un juicio justo?

RELACIONES CIVIL MILITAR: LA BANALIDAD Y LA MENTIRA

Esta semana empezó en forma poco auspiciosa y terminó mal.
El lanzamiento de un libro – Magnicidio-, de la hija de Eduardo Frei Montalva en que trata de justificar, por enésima vez, los alegatos respecto al increíble asesinato de su padre por parte de un médico relacionado con su familia. No vale la pena analizar sus argumentos, están tan alejados de la realidad y de la verdad.

Mas significativa fue la carta de la Presidente Bachelet leída en el lanzamiento de la obra mencionada, que dice: “Comprendo el desconsuelo de una hija frente a la muerte de un padre. Pero también conozco la voluntad inquebrantable y el orgullo de reivindicar su nombre frente a la historia”. … “Porque la batalla que has dado ha sido personal y familiar … para dignificar a uno de los más grandes hombres de nuestra patria”.

Palabras conmovedoras de perdón y olvido respecto de la conducta de Eduardo Frei, que trató desde meses antes del 11 de septiembre, de azuzar a las FFAA para que derrocaran a Allende.
El 6 de julio de 1973 ante una delegación de empresarios que fue a visitarlo para buscar salida a la debacle, el golpista manifestó: “Nada puedo hacer yo, ni el Congreso ni ningún civil. Desgraciadamente, este problema sólo se arregla con fusiles”, de manera que en vez de ir al Congreso debían ir a los regimientos. “Les aconsejó plantear crudamente sus aprensiones, las que comparto plenamente, a los Comandantes en Jefe de las Fuerzas Armadas, ojalá hoy mismo”.

Bachelet estuvo inspirada esta semana. En el lanzamiento de otro libro “Mi 11 de septiembre, 24 periodistas relatan sus vivencias”, explica que la narrativa “nos ayuda a rememorar la manera en que todos sabíamos que el Golpe se acercaba, aunque muchos años después entenderíamos que acabar con la democracia chilena era, quizás, una decisión tomada desde el momento mismo en que el Congreso ratificó la elección de Salvador Allende Gossens”.

Esta vez Bachelet no se equivoca ni malinterpreta: miente. Si, derechamente miente, ya que es de su pleno conocimiento que la voluntad de matar la democracia chilena se tomó en el XXII Congreso General Ordinario del Partido Socialista de Chile realizado en Chillán en Noviembre de 1967 en que se acordó lo siguiente: “La toma del poder como objetivo estratégico a cumplir por esta generación para instaurar un estado revolucionario”. “La violencia revolucionaria es inevitable y legítima … Constituye la única vía que conduce a la toma del poder … Solo destruyendo el aparato burocrático y militar del estado burgués puede considerarse la revolución socialista” … “Las formas pacíficas o legales (reivindicaciones, electorales, etc.) no conducen por si mismas al poder … El Partido Socialista las considera como instrumentos limitados de acción, incorporando al proceso político que nos lleve a la lucha armada”.

Que no haya duda que las lágrimas y llantos de los “combatientes” de izquierda, escondidos detrás de las polleras de los curas y de sus mujeres, son lágrimas de cocodrilo que tratan inútilmente de ocultar su irresponsabilidad, frivolidad y cobardía a la hora de honrar sus amenazas y dar batalla.

Esta obra de teatro se da teniendo como trasfondo las amenazas de Bachelet de desconocer el compromiso del gobierno del cual formó parte, respecto a la creación de la Prisión de Punta Peuco para encarcelar a los militares que el Poder Judicial condenara a su gusto y amaño.

Esta nueva traición a un compromiso contraído y este nuevo abuso de poder, que conforma una situación extrema, fue planteado en una carta por 16 ex – Comandantes en Jefe de las Fuerzas Armadas, que en forma clara, respetuosa y fundamentada expusieron su apreciación de la situación a que hemos llegado empujados por la prepotencia y el odio a los militares por parte de la izquierda y en particular por la doblez de la Presidente Bachelet, carta que en parte dice:

“La apertura de nuevos procesos, ya no solo vinculados con muertes o desapariciones, sino con denuncias de todo tipo -muy difíciles de probar-; la falta de debido proceso que sufren cientos de militares y carabineros; penas cada día más altas a condenados muchas veces solo por presunciones; el ensañamiento para mantener presos a personas ancianas -que incluso han perdido la noción de lo que sucede-; el anunciado cierre del penal Punta Peuco, que en democracia y por acuerdo político, se construyó para el cumplimiento de penas privativas de libertad; la aplicación unilateral del sistema procesal penal antiguo y de normas con efecto retroactivo, marcan, entre otros aspectos, un importante retroceso de la forma como se actuaba para que este sector de chilenos asumiera sus responsabilidades en un marco de justicia y dignidad propias de una transición.
Es por ello que consideramos grave que al único sector que ha asumido sus culpas en el ayer se lo discrimine tan abiertamente. Por el contrario, los otros actores, activos y pasivos, en la tragedia de antaño, disfrutan de un Chile donde para ellos están todos los caminos y espacios abiertos, sin que hayan respondido por sus propias culpas, que en el caso de los ámbitos políticos y judiciales no fueron ni pocas ni menores. Para qué decir de aquellos que optaron por la vía armada y que ganaron la impunidad.
La situación descrita nos duele y nos preocupa. Cada uno de nosotros, en el ámbito de nuestras responsabilidades y en la época que nos correspondió, contribuimos a un actuar que buscó cerrar las heridas existentes, en el convencimiento de que había una voluntad de considerar el contexto del pasado y hacer racionalmente justa la forma de responder por el mismo. Actualmente, se ha trastocado todo aquello.
Hacemos un llamado a las autoridades de hoy y de mañana a reflexionar sobre esta situación, así como a buscar los consensos que aseguren un actuar político y judicial con visión de futuro, con una justicia sin discriminación, con las garantías procesales a que tienen derecho todos los chilenos y donde se aplique la máxima de “dar a cada cual lo suyo, sin más”. No pongamos en riesgo los logros con tanto esfuerzo alcanzados, manteniendo artificiosamente las divisiones del pasado. Fortalezcamos en vez de debilitar a instituciones fundamentales de la República”.

Esta carta mereció ¿una respuesta?, ¿un comentario?, ¿un exabrupto?, de José Gómez, el invisible Ministro de Defensa, su declaración no merece comentario ni análisis, así de superficial es, pero creo que es correcto preguntarse si esa reacción es todo lo que el Gobierno puede decir respecto a una situación de la gravedad y trascendencia de lo que estos ex Comandantes en Jefe la plantean al país, al Ministro y a la Presidente.

LOS MILITARES Y POLICÍAS ® EN POLÍTICA

El Vicealmirante Bertram Ramsel que organizó y comandó la retirada de las fuerzas británicas y aliadas desde Dunquerque y luego la invasión en Normandía a través del Canal de la Mancha pasó a retiro en 1938 y el Primer Ministro Winston Churchill lo llamó de regreso al servicio en 1939. Harry Truman, por su parte, fue militar durante 34 años antes de ser elegido Presidente de los EEUU.

En los países desarrollados, el tránsito de militares del servicio activo al retiro y viceversa, es de frecuente ocurrencia y es habitual que los políticos tengan experiencia militar, lo que aun no ocurre en nuestro país -aunque es creciente el número y actividad de profesionales civiles que son reservistas activos de las FFAA-.

Entre militares y policías, en servicio activo y sus pares retirados, la superposición de sistemas y servicios de bienestar, salud, seguros y pensiones y de las leyes que las establecen, financian y regulan en diversos ámbitos, es un fenómeno normal en estados bien organizados. Por otra parte, es evidente que ellos afectan a muchos mas profesionales retirados que en servicio activo y es también una realidad innegable que todos los que están en servicio activo durante una parte de sus vidas, mas tarde o mas temprano pasarán a retiro; por consiguiente el régimen que regule estas estructuras es de interés vital para los militares y policías en ambas condiciones.

En Chile la actividad gremial de los militares en retiro comenzó ante la necesidad de presentar un interlocutor válido ante las propias instituciones –Ejército, Armada y Fuerza Aérea- para conseguir su participación en temas que siendo de interés de todos eran manejados exclusivamente por las autoridades militares en Servicio Activo. En el área de salud fue emblemática la obtención del control del uso de los recursos aportados por los pensionados, que continúa en la lucha por obtener su presencia activa en el Consejo Superior de Salud, donde se fijan las políticas y se toman las decisiones para todas las FFAA. Siguen vigentes un gran número y variedad de temas.
La acción de grupos institucionales que concurrían por separado a instancias políticas y administrativas de gobierno, prontamente demostró ser insuficiente, en efecto, fracasaban constantemente.

Hace pocos años, cuando se discutió -con el Gobierno y parlamentarios- el problema de la revalorización de las pensiones estos preguntaron: ¿quienes son ustedes y cuantos son? y fue difícil fundamentar la representatividad de los delegados.
La presencia de los militares retirados era discontinua, cada grupo y organización concurría con sus propios fines y objetivos y con desconfianzas mutuas, lo que fue utilizado por los políticos para hacer destacar que no existía unidad de criterio; que no había con quien negociar y se esforzaron por acentuar las diferencias entre ellos para dividir, manipular y finalmente paralizar sus demandas.

Dado el éxito parcial obtenido con la dictación de la Ley 20735 (logrando la eliminación del descuento del 6% destinado al Fondo de Pensiones y se derivó desde Capredena a salud el 5% de la pensión de los mayores de 65), años se decidió crear la Multi Gremial de las Fuerzas Armadas, Carabineros y Investigaciones en Retiro (Multigremial – Facir). A su fundación concurrieron mas de 200 círculos de todo Chile los que trabajaron un listado de Demandas Gremiales en tres ejes: Salud; Pensiones y Recuperación del Estado de Derecho:

– Se identificó un grave problema en Carabineros que se transformó en la tarea prioritaria: sacar adelante el Anteproyecto de Ley de Salud para Carabineros y PDI que no cuentan con ley a pesar de que las FF.AA las tienen desde hace 20 años. (Este proyecto ya fue entregado a las respectivos Altos Mandos y está a la espera de su presentación al Ministro del Interior).

– Se estableció que un porcentaje significativo de los militares en retiro reciben pensiones que no cubren sus necesidades mínimas y que la causa basal de esta situación de pobreza son los bajos sueldos que reciben mientras están en servicio.
– El sistema de remuneraciones militares es, de hecho, un acuerdo de prestación de servicios al Estado por parte de profesionales que trabajan en condiciones de precariedad laboral –pueden ser cesados en sus funciones en cualquier momento y sus carreras tienen una duración limitada-; con bajos sueldos en relación a sus capacidades profesionales y con un empleador único y exclusivo, a cambio de un plan de retiro pre acordados. En este sentido, la revisión de las pensiones debe incluir, necesariamente, todos los elementos del acuerdo y sus componentes no pueden ser analizados ni modificados por partes; son un conjunto integral.

– Multigremial Facir se comprometió a continuar apoyando a sus miembros prisioneros políticos, en materias de salud, apoyo en lo referido a sus beneficios penitenciarios y la protección de sus derechos humanos reiteradamente vulnerados. La Constitución establece una serie de valores, principios y derechos, entre las cuales se incluyen las garantías procesales penales del ser humano, siendo una de las más importantes la exigencia de tipicidad de la acción penal y de la pena legal previamente establecida; exigencia que es conocida como principio de legalidad y que se vulnera abiertamente en perjuicio de los militares y policías chilenos.

¿Cuántos son?. El número de ciudadanos que Multigremial Facir puede convocar y movilizar asciende a un número variable entre 100.000 y 400.000 dependiendo de la materia en cuestión. Se concentran principalmente en las regiones que tienen grandes concentraciones militares o policiales: Iquique, Santiago, Valparaíso, Zona Central, Concepción y Punta Arenas.
¿Cómo es?. No tiene ideología ni preferencias relacionadas con ningún grupo político específico. Es independiente y celosa de esta condición. Está integrada principalmente por personas de la clase media tradicional y de la clase media emergente, sus miembros son principalmente profesionales de nivel universitario y técnico. Sus hijos son mayormente universitarios –profesionales y técnicos- y un porcentaje que varía entre el 10% y 15% de ellos sigue la carrera militar, en la misma institución de sus padres o en otra.
Como miembros de la clase media actual de Chile, valorizan la autonomía personal; la asociatividad voluntaria; la seguridad y la tranquilidad pública; la educación como forma de ascenso social y económico; la libertad de emprendimiento y la cooperación entre las personas y organizaciones. Es muy celosa de su valer y exige respeto a su persona, familia e institución. Como miembros de una institución estatal, los ex miembros de las FFAA, conocen y aprecian al Estado, y saben que en manos adecuadas puede prestar valiosos servicios a la sociedad y a las personas.

En breve: Las acciones y funcionamiento de la Multigremial Facir se rigen por un principio básico: es una organización gremial; democrática; no tiene compromisos políticos, religiosos ni sociales propios; no está subordinada a institución militar o civil de ninguna especie. Su compromiso es único y exclusivo con los intereses de sus asociados. Se auto define como: “No personalista, democrática y regional e institucionalmente representativa”, es decir respeta la autonomía e independencia de los grupos y asociaciones que se han integrado a ella y la clave de su existencia reside en su capacidad para representar a todos los retirados, de todas la instituciones, en todas las regiones y para los temas comunes a todos ellos. Es la respuesta al divisionismo impulsado por sus adversarios.

La enumeración de sus característica identifica un estilo de vida y una tendencia que privilegia la evolución y el avance paulatino hacia el progreso personal y familiar. Es por eso, que sin exceder el marco de su apoliticismo, la Multigremial encuentra con rapidez los espacios políticos que mejor interpreta a sus socios, pero como también sabe que las personas cuentan, no tiene reparos en apoyar ideas, personas y organizaciones de otras vertientes culturales, sociales y políticas.

Los militares y policías en retiro son ciudadanos con exactamente los mismos atributos y limitaciones de expresión política que cualquier otro chileno. No es ese el caso de quienes que se encuentra en servicio activo, que tienen un estatuto claro y preciso con las restricciones y obligaciones que señala la ley.

En este sentido no hay confusiones: Multigremial Facir no es, no representa ni actúa en nombre de ninguna Institución Militar aun cuando puedan tener amplios y profundos espacios de concordancia o también de discrepar en temas específicos.

La magnitud y número de sus socios y la amplitud de sus intereses hace que, de hecho, sea un actor político y esa es una experiencia nueva para la gran mayoría de sus miembros.
Nunca desearon este rol pero embarcados en ella, los directivos de la Multigremail Facir aseguran tomarla con la misma seriedad y profesionalismo con que enfrentaron sus carreras militares.

CHILE NECESITA UNA POLÍTICA PÚBLICA DE DEFENSA

Al término del Gobierno Militar las FFAA de Chile requerían una profunda revisión en su organización, gestión y doctrina. Durante 17 años habían sido sometidas a un intenso esfuerzo político, estratégico, logístico y operativo.

La amenaza vecinal del Perú de Velasco Alvarado, con apoyo soviético y cubano, los años 1975 y 1976; el embargo norteamericano de Kennedy; la cuasi guerra con la Argentina de Videla el año 1978 y de nuevo con Galtieri y las Malvinas en 1982, mas el sostenido esfuerzo antiterrorista para controlar el intento de Rebelión Popular de Masas del Partido Comunista, llevado a cabo con apoyo cubano y del bloque soviético desde 1984 hasta su fracaso final con el intento de internación masiva de armas por Carrizal Bajo y el fallido asalto a la comitiva del Presidente Pinochet.

El cambio de régimen nacional por un lado y la rápida evolución de la situación mundial y regional por el otro, planteaba a la Defensa y a las FFAA una serie de desafíos institucionales, políticos y sociales urgentes.

El gobierno de Aylwin se abocó a restablecer las reglas del juego tradionales en la democracia chilena, desmantelando las estructuras políticas y militares establecidas por el gobierno que lo precedió y confirmando que los comportamientos observados por el gobierno de Allende no volverían.

Es por eso que el comienzo de la aplicación de una política de defensa en el Chile moderno se ubica en el gobierno de Ricardo Lagos desde el año 2000.

Lagos, con aguda percepción y franqueza, definió su política de defensa estableciendo reglas claras y precisas asi como tareas concretas a materializar:

“La responsabilidad de la defensa es del Gobierno y ella no es delegable”; “se requieren modificaciones constitucionales y legales para restablecer la autoridad real del gobierno sobre las FFAA, particularmente la del Presidente de la República”; “sujeción de las FFAA al escrutinio publico”; “cuando la autoridad evidencia voluntad política para actuar no siempre es necesario dictar nuevas leyes”; “es menester responder satisfactoriamente las interrogantes en orden a que tipo de FFAA necesitamos para el próximo siglo, cuánta defensa nacional el país está en condiciones de proporcionar y cuáles son los roles que le asisten en una sociedad realmente democrática”; “racionalizar los recursos y las estructuras existentes”; “modificar la organización y el funcionamiento del Ministerio de Defensa Nacional”; “revisar y perfeccionar el proceso de formación y ascenso de sus integrantes”; “una mayor coordinación con los entes del Estado encargados de impulsar la política exterior de nuestro país”, pero sin duda su mayor acierto fue identificar el fondo de la situación que se enfrentaba: “En un país que, como Chile, se ha propuesto la renovación de sus estructuras políticas, económicas y sociales como un medio para superar el subdesarrollo, la modernización sectorial de la defensa debe transformarse en un desafío del futuro gobierno, dentro del gran objetivo de la actualización de todo el sector publico”, “El Estado chileno actual requiere un rediseño de sus funciones y estructuras en términos que lo habiliten para orientar y gestionar eficazmente las nuevas realidades económicas y sociales” y “la modernización del Estado no es solamente una tarea técnica. Ella requiere un tratamiento y un respaldo politico al más alto nivel posible, de los partidos politicos y del gobierno”.

Fue una agenda ambiciosa y sin duda se avanzó, pero muchas tareas quedaron inconclusas o no se iniciaron, sea por la existencia de cuellos de botella que lo impidieron; porque no fueron identificadas con precision; porque no contaron con suficiente apoyo político o porque tuvieron menor prioridad frente a otras demandas más urgentes:

Me parece que las tareas más significativas que quedaron pendientes fueron la falta de direccionamiento político y estratégico de la defensa a nivel presidencial y la deficiencia de la gestión estratégica y administrativa a nivel ministerial.

Esto nos lleva a dos asuntos claves que aun no se resuelven y siguen trabando esta modernización, a saber, la dificultad del gobierno para establecer políticas públicas[i] y controlar su ejecución y resultados, y la carencia de un Ministerio de Defensa eficiente y realmente democrático.

Actualmente la necesidad de una Política Pública de Defensa (o una Política de Defensa) es necesaria por cuatro razones fundamentales:

  • Porque existen carencias objetivas de probidad y eficiencia en la administración de los recursos asignados a la defensa;
  • Porque no hay dirección ni control explícito de la defensa a nivel presidencial.
  • Porque existe evidencia objetiva de falta de autoridad, voluntad política y capacidad de gestión ministerial, y
  • Porque los actores con poder califican esta situación cómo problema público.

Es decir, se require una Política de Pública de Defensa porque diversos grupos politicos, sociales y militares consideran que la situación actual no es aceptable y que es necesaria una intervención de política pública para remediarla.

La solución de este problema pasa por resolver las dos deficiencias fundamentales ya enunciadas; a nivel Presidencial y Ministerial.

En este sentido, muchas de las deficiencias sectoriales observadas por la opinión pública en la conducción de la defensa, como sueldos, pensiones, carreras, remuneraciones, eficiencia en la gestión de recursos, adquisiciones, dimensiones de las fuerzas, nivel de gastos, eliminación de la Ley Reservada del Cobre y otras, son el resultado del potenciamiento mutuo entre ellas.

Varios gobiernos han pretendido que la emisión periódica de “Libros de la Defensa” es la expresión de Políticas de Defensa. La simple lectura de esos documentos muestran que definitivamente no tienen las características ni calidades de políticas públicas; el modesto Decreto Nº 53 del Ministerio de Defensa del 29 de enero del año 2010 que dice que el Libro de la defensa de ese año “vale por”, no basta para transformar ese documento en una política pública de país desarrollado.

De la misma manera, la evidente pasividad y ausencia de liderazgo del Ejecutivo y del Ministro de Defensa muestran una situación insostenible que debe ser enfrentada en forma enérgica y pronta para controlar el riesgo de deteriorar severamente el prestigio, la eficacia y la moral de las FFAA y afectar negativamente la del gobierno.

[i]Un mejor Estado para Chile” PROPUESTAS DE MODERNIZACIÓN Y REFORMA. Consorcio para la Reforme del Estado.
http://www.bcn.cl/catalogo/detalle_libro?bib=233909&tipo_busqueda=basica&busqueda=Consorcio%20para%20la%20Reforma%20del%20Estado%20(Chile)%20&