BORIC, BACHELET Y EL AMOR

El corazón tiene razones que la razón ignora
El corazón… ese misterio que dicta nuestras vidas, ese corazón que impulsa a una variedad de emociones a veces contradictorias. Él, que nos hace decir cosas que nunca hubiésemos revelado o hacer lo que nunca pensamos…
Las razones del corazón no son siempre racionales, las ganas y el deseo, la razón las ignora.
Blaise Pascal

Michelle. A principios de febrero de 2009, durante su primer mandato, Bachelet hizo un viaje a Cuba para reunirse con Raúl Castro, pero sorpresivamente y en un trotecito rápido y nervioso abandonó la actividad oficial que presidía y con un entusiasmo que se reflejaba en su juvenil expresión corporal, corrió a rendir homenaje a Fidel Castro que gentilmente le concedía una audiencia.
A la salida Michelle, dejando de lado su condición presidencial, expresó su admiración de seguidora apasionada del líder revolucionario. “Fidel estaba muy bien, muy ágil, siempre activo, conociendo tanto dato que una se impresiona porque conoce los detalles más importantes”, y calificó la entrevista de “muy grata, muy importante y de muy alto nivel”.

Gabriel. En enero de 2017 frente al Congreso, Gabriel Boric, megáfono en mano gritaba su apoyo a Mauricio Hernández Norambuena -uno de los asesinos del senador Jaime Guzmán- para que fuera traído desde Brasil donde pagaba cárcel por secuestro de civiles y puesto en libertad. A voz en cuello manifestaba “el legado del Frente Manuel Rodríguez, como el del Frente Autónomo, es algo que tenemos que defender en la historia” … ” ya hemos participado en algunas peticiones y solicitudes de que vuelva a Chile y pueden contar con todo nuestro apoyo como parlamentarios, (ahora) y por los próximos cuatro años que vienen”, aseguró. “Cuenten con nosotros no solamente para traerlo de vuelta, sino además en la lucha por la historia y por la memoria, porque la memoria se construye peleando, no dejemos que la escriban otros”.

E insistió: “Los que creen que la dictadura se acabó solo con un lápiz y un papel le están vendiendo una gran mentira a Chile”.
Para Boric es obvio que el aporte de la lucha armada fue crucial para derrotar a la dictadura.

Michelle. El 7 de Enero de 2017 Bachelet, como última actividad de su segundo y último mandato, inició una visita oficial a Cuba sola, sin la compañía del Canciller Heraldo Muñoz que no pudo ir “por razones personales”.
Este viaje fue su despedida política y ella fue, precisamente, a Cuba, entre retratos del Che Guevara y desprecios a la disidencia que una vez mas fue ignorada.
Este entusiasmo cubano de Michelle no es nada sorprendente, a la muerte de Fidel, lo calificó como “líder de la dignidad y la justicia social en Cuba y América Latina” sin hacer mención alguna a la crisis moral, económica y humana de la isla tras 59 años de dictadura del régimen castrista.

Gabriel. La reunión que Gabriel Boric y Ricardo Palma Salamanca, sostuvieron en París a comienzos de septiembre de este año 2018 ha conmocionado el ambiente político; el ex guerrillero del Frente Manuel Rodríguez condenado por el asesinato del senador Jaime Guzmán en 1991, fugado de la prisión y prófugo de la justicia chilena desde 1996 recibe en París al joven diputado del Movimiento Autonomista.

Después de asesinar a un senador de la república, en democracia y después de ser condenado también en democracia, por un tribunal legítimamente establecido y competente, Palma Salamanca huyó de la cárcel de alta seguridad en 1996. Después de vivir con identidad falsa en México —y de su participación en secuestros, huyó a Francia, donde pidió asilo político. Los argumentos del ex guerrillero de que en Chile no están dadas las condiciones para que haya justicia por el asesinato de un senador de la república cometido en democracia confirma que aun hoy día no cree en las instituciones “burguesas”, como el Estado de Derecho y los tribunales de Justicia (igual que Gabriel).
Boric señaló que la cita tuvo una duración de 30 minutos y participaron María Paz Santibáñez, Silvia Brzovic, Ricardo Palma Salamanca además de la diputada Maite Orsini, alternativamente dice que “fue un encuentro casual en el pasillo” y no fue una reunión solicitada con anterioridad” y que “fue programada con antelación con el grupo de apoyo a Palma”.

La juventud revolucionaria del Frente Amplio, con Boric a la cabeza, siente admiración, respeto y quisieran imitar a los “revolucionarios de verdad”, a los que combaten con las armas, a los que triunfan.
Quisieran reeditar la gesta heroica de Fidel Castro, del Che Guevara, (de Camilo Cienfuegos no, porque Fidel lo declaró traidor) entrar triunfantes en Santiago después de derrotar a las fuerzas militares de la burguesía, de someter los reaccionarios y opresores del pueblo. ¿Cómo comparar a estos héroes combatientes con los gordos blandengues de la Concertación que transaron la revolución chilena y negociaron una transición espuria?, ¿por qué aceptar algo menos que los mejores y verdaderos líderes revolucionarios que combatieron con las armas y triunfaron?.
¿Matar a un reaccionario es delito?, ¿desde cuándo?, ¿hasta cuándo?

EL CORAZÓN TIENE RAZONES QUE LA RAZÓN IGNORA

El peligro es que algún despistado “militante de base” se emocione y asesine un “ultraderechista” archienemigo del día. Así comienzan las guerras y son sin llorar.

CHEYRE: EL PUÑAL EN LA ESPALDA

Las feas relaciones entre la izquierda y las FFAA se repiten, con Marmaduque Grove; con el increíble Tulio Marambio; con Carlos Prats; con Raúl Montero y ahora con Juan Cheyre, entre otros. Como lo señala un periodista -antimilitar odioso- del sector, Cheyre prestó el servicio para el cual fue instalado por la izquierda y ahora está siendo desechado sin pudor ni estilo.
Poseedor de una alta autoestima Cheyre fue invitado a jugar un rol político al servicio del primer gobierno socialista a cambio de que lo hicieran entrar a la historia por la puerta ancha.
Prestó un servicio breve pero intenso al Partido Socialista y al ex Presidente Lagos.
Pagó un alto precio, en términos personales, familiares e institucionales, mas aun, en la etapa actual de deconstrucción sistemática de las FFAA por parte de una izquierda moribunda pero aun con capacidad de hacer daño, su personaje, al revés del Cid que ganaba batallas después de muerto, él las sigue perdiendo aun estando vivo.
El Gobierno Militar, que a poco andar fue ocupado en parte mayoritaria por miembros del Ejército, contó con apoyo popular significativo, reconstruyó –modernizando- la economía nacional y enfrentó las mayores y mas difíciles amenazas que ningún gobierno de Chile haya tenido y salió adelante en forma brillante: impidió la agresión peruana entre los años 1975 y 1976, ataque para el cual se había preparado larga y meticulosamente con el apoyo de la Unión Soviética y del asesino de Cuba, Fidel Castro; disuadió a Argentina de atacarnos el año 1978 y sacó adelante las negociaciones limítrofes correspondientes. Resistió las perversas maniobras y zancadillas de los gobiernos demócratas norteamericanos y las perfidias oportunistas de algunos gobiernos europeos.
Derrotó tres veces a la filial local del Partido Comunista: primero entre 1973 y 1975 en su intento por levantar una resistencia política encabezada por ellos mismos y que incluyera a la Democracia Cristiana; luego desde 1976 destrozó la política de Insurrección Popular de Masas con sus violentas “protestas pacíficas”, la internación de armas por Carrizal Bajo y el fallido intento de asalto a la caravana del Presidente Pinochet con el asesinato de 5 de sus escoltas y por último lo encerró forzándolo a unirse a los partidos democráticos y al Partido Socialista e incorporarse a la salida negociada.
Pero las FFAA y particularmente el Ejército también pagaron un alto precio institucional. El ejercicio del poder político introdujo prácticas ajenas a la cultura militar, debilitó la cohesión interna y distrajo a sus mejores jefes hacia funciones divergentes.
El primer Comandante en Jefe del Ejército, terminado el Gobierno Militar y sin la presencia política del General Pinochet, fue el General Juan Cheyre que contó con el apoyo decidido del Presidente Ricardo Lagos y tuvo la oportunidad de emprender la transformación y modernización que la vuelta a las funciones propiamente militares de esa institución demandaban. Comenzó la modernización técnica del material pero quedaron atrás las muy necesarias readecuaciones de la gestión financiera y logística del material y del personal, que son las deficiencias que esa institución ha seguido sufriendo hasta hoy.
La ausencia de Ministros de Defensa con la preparación y liderazgo necesario no pudo suplir las carencias institucionales y la crisis se fue presentando en forma secuencial y sin pausa, hasta acumular una situación insostenible.

El desastre de Antuco, con la muerte de 45 soldados dejó en evidencia la falta de preparación y experiencia profesional y la falta de liderazgo del mando táctico de la unidad; del mando operativo del regimiento, y sobre todo de la muy errónea respuesta del Comandante en Jefe que no asumió la responsabilidad de mando que le correspondía.
Sin duda la primera baja debió haber sido el Ministro de Defensa, pero eso es algo que en Chile no sucede -aquí el Ministro es una figura ornamental, inútil y responsablemente elusiva- pero el Comandante en Jefe, el General Juan Cheyre, no se hizo cargo de su responsabilidad y continuó en el cargo como si tal, pero ya sin el respaldo de la autoridad moral y sin el respeto que se sustenta en el ejemplo. Los soldados que quedaron tras las líneas enemigas fueron abandonados en Punta Peuco y la jauría de chacales políticos y judiciales se ensañaron con ellos.
Quedó claro que los usos y costumbre en el Alto Mando Militar ya no eran los tradicionales sino que habían sido reemplazados por formas políticas.
Lagos volvió a sostenerlo contra viento y marea, pero hecho a un lado por el lamentable socialismo profundo, los chacales se fueron encima de él y del Ejército.
La experiencia se confirmó: el militar que tiene tratos con la izquierda termina con un puñal clavado en la espalda.
No hay que lamentar la pérdida de Cheyre, sí hay que sentir el daño hecho al Ejército de Chile que con la fortaleza que dan 208 años de vida, con toda seguridad una vez mas prevalecerá a la perfidia de sus enemigos y a la debilidad de alguno de sus mandos y saldrá adelante para bien de la Patria.

FRANCIA Y EL ASESINO DE JAIME GUZMÁN

Cuando supe que la “Oficina Francesa de Protección a los Refugiados y Apátridas” (OFPRA) había concedido asilo político a Palma Salamanca, terrorista perteneciente a una excrecencia del Partido Comunista -el Frente Manuel Rodríguez- asesino del senador Jaime Guzmán, me produjo indignación: ¿qué se imaginaba el gobierno francés?; ¿quién se creía Macron para ningunearnos así?; ¿qué nueva cota de arrogancia había alcanzado ese país decadente?; ¿por qué elegirnos para alardear de su capacidad de insultar?.
Me molestó.

Ya calmado mi ánimo, y bajo la influencia de un correo recibido de un amigo que decía: “La negativa de Francia a entregar a un prófugo de la Justicia Chilena, puede tener justificación considerando que los fallos, que tribunales especiales creados inconstitucionalmente, han sido útiles a la política para condenar militares mediante “ficciones jurídicas””.

En ese momento caí en cuenta que el asunto era mas complejo de lo que parecía a primera vista.

En efecto, vino a mi memoria el increíble fallo que condenó a un querido amigo a 5 años de cárcel, por cuanto según el Funcionario Judicial que lo sancionó, decretó que debido a que su trabajo transcurría en el Ministerio de Defensa, tenía que saber todo lo que ocurría en su interior, aunque se tratara de un subteniente recién llegado a esa repartición. Además como una persona a la que había trasladado de un lugar a otro, no era habido, debía ser él quien lo tenía secuestrado y oculto.

La sentencia del empleado judicial sería risible si no hubiera afectado a una persona inocente, honorable y a su familia.

Señala mi amigo: “Consta de lo obrado en autos que don Fernando de la Cruz Olivares Mori (la víctima) fue trasladado el 5 de octubre de 1973 por una patrulla naval a mi mando, a la sazón Subteniente de la Armada de Chile, desde el Centro Latinoamericano de Demografía, dependiente de las Naciones Unidas, al Ministerio de Defensa Nacional, donde lo entregué a mi superior jerárquico, el comandante Vergara (QEPD), sin que me haya cabido ninguna participación posterior al acto de entrega. Esto fue debidamente acreditado en el expediente mediante diversos testimonios. En efecto, alrededor de las 15:00 horas del 5 de octubre de 1973, actuando bajo las órdenes del comandante Vergara, procedí a trasladar al señor Olivares Mori desde el Centro Latinoamericano de Demografía hasta el Ministerio de Defensa. El señor Olivares Mori fue acompañado durante el trayecto que media entre los puntos señalados por otro funcionario de la CELADE, don Jorge Arévalo, quien en su vehículo particular siguió a aquel en que iba la patrulla por mi dirigida. El señor Arévalo fue testigo, como consta de sus declaraciones en el propio expediente que el comandante Vergara le expresó que no se preocupara por cuanto el señor Olivares Mori sería trasladado al Estadio Nacional.
Vale decir, la víctima solo estuvo en mi poder un par de horas, pues con posterioridad no tuve otro contacto con él o intervención alguna en su caso. De ello se concluye mi absoluta falta de participación en los hechos por los que se me ha enjuiciado”.

Cabe destacar que uno de los fundamentos principales del fallo que esgrime el Funcionario Judicial, consiste en que habría existido un supuesto deber de velar por el destino del detenido una vez entregado a sus superiores.
Así lo expresa la sentencia, que a la letra dice: “no resulta verosímil que un oficial de la Armada de Chile, partícipe en un golpe de Estado, pretenda minimizar su responsabilidad alegando ignorancia de lo que ocurría en la época en que él, precisamente, se desempeñaba en el Ministerio de Defensa Nacional”.
Más adelante el inefable Funcionario Judicial agrega que no haber hecho seguimiento de la víctima en las semanas siguientes, “es una excusa inaceptable para un oficial, más aun cuando denota un desprecio absoluto por el destino de un ser humano”.
Sigue el inculpado: “Mi responsabilidad en la cadena de custodia y cualquier responsabilidad por el destino del señor Olivares Mori terminó precisamente en el momento en que lo entregué a mis superiores en el Ministerio de Defensa. No puede pretenderse que, con posterioridad a ello, me asistiera un deber de cuidado del detenido, por cuanto existía, y estaba plenamente vigente en la época, una doctrina institucional que todos de buena fe asumíamos que se cumplía, consistente en que la actuación de los funcionarios de las Fuerzas Armadas y de Orden, no podía caracterizarse por actos inhumanos que tengan que ocultarse a la ciudadanía y que solo engendran una reacción de violencia, odio y venganza”.

Parece evidente que cualquiera que lea este fallo recibirá la peor impresión de la calidad, seriedad y decencia de la judicatura nacional y si a eso suma la sucia invención del “secuestro permanente” pergeñada por uno de los ejemplares mas conspicuos de la Justicia Chilena, no tendrá dudas que es mas seguro extraditar a alguien a Corea del Norte que hacerlo a Chile y dejarlo en manos de esa máquina de prevaricar.

Por lo expresado, creo que “Oficina Francesa de Protección a los Refugiados y Apátridas” (OFPRA) ha sido cauta y previsora al no entregar a una persona, que aunque sea terrorista, merece ser juzgado con procedimientos civilizados, todos ellos muy lejanos de la doctrina y práctica judicial nacional.

Me retracto, Vive la France!.