Informalidad en la Política Exterior

Desde el mismo momento en que se dio lectura al fallo de la Corte Internacional de Justicia anunciando el rechazo a nuestra solicitud de inhabilidad, el gobierno de Chile, su Canciller, sus representantes en la Corte y posteriormente la misma Presidente de la República comunicaron en forma clara y aparentemente definitiva, su rechazo a toda forma de negociación directa con Bolivia, y la decisión de continuar el proceso judicial en La Haya hasta su completo término

Morales por su parte no aceptó esta negativa y se permitió distinguir entre el Canciller, a quien no atribuyó la autoridad necesaria para representar al Gobierno de Chile y la “hermana Presidente de Chile”, y declaró que buscaría la oportunidad de conversar directamente con ella para revertir la postura anunciada por el Ministro Muñoz.

Grande fue la sorpresa general cuando el embajador de Bolivia en la ONU fotografió y subió a la red una foto de Evo “negociando” con Bachelet, tomada  en un “encuentro de pasillo” entre ambos mandatarios y las posteriores declaraciones de Morales señalando que en ese encuentro encontró “cierta receptividad” de la Presidente al inicio de conversaciones directas.

El cargo presidencial tiene la dignidad y formalidad que corresponde a la mas alta autoridad nacional y a la representación integral, a través suyo, de la República. Merece respecto y tiene la obligación de exigirlo.

La personalidad afectuosa y cercana de la Presidente fue traicionada por Morales y su embajador, que la asaltó en un pasillo, le hizo una emboscada, la fotografió y proyectó una imagen mediática y un mensaje, falso pero de alto impacto que contradecía la política que ella misma y el Canciller acaban de establecer. Cabe hacerse algunas preguntas: ¿cómo es que la presidente puede ser abordada de esa manera?, ¿es que circula sola por cualquier parte expuesta a ese u otros atropellos?, ¿dónde están los miembros de la Cancillería que deberían protegerla de estos bochornos?.

Esta no es la primera vez que la cercanía en su trato con presidentes “amigos” la pone en un mal pié. Castro se dio el gusto de sacarla en la mitad de una ceremonia que ella presidía, para salir de apuro a reunirse con él en una hora y lugar inapropiado e informal; Chávez la abrazó en público en gesto de superioridad y protección, Algo parecido pasó con Alan García, que la engañó en una conversación telefónica e hizo un evento público de una conversación que se suponía privada y personal entre ambos mandatarios.

Parece evidente que su confianza, afecto y proximidad con algunos políticos extranjeros, que podemos suponer asociada a su cercanía ideológica, le está haciendo daño, a ella y a Chile.

La negociación, secreta y también informal entre ella y Morales que transitó por ofertas de uno o mas enclaves en territorio nacional visitados por una representante, también amiga de Morales, que concurrió a nuestro país a sobrevolar los territorios ofrecidos en esa forma tan familiar, confirma que los procedimientos informales son mas frecuentes que lo deseable y lo peor, que nunca resultaron en beneficios o ganancias para Chile. Al contrario, han sido golpes feos a nuestra la capacidad negociadora de Chile y a la dignidad y prestancia de la Mandataria.

La política nacional frente a Bolivia ha sido objeto de muchos errores e indecisiones, en verdad nadie sabe que es lo que queremos mas allá de resolver asuntos procedimentales y coyunturas judiciales, responder a emplazamientos bolivianos y desmentir sus fantasías históricas, pero de una propuesta política clara, de largo plazo, que exponga cual es la forma final en que Chile quiere manejar su vecindad con Bolivia, nada.

Parece evidente que este estilo fraternal tampoco ayuda.

Me parece que la política enunciada por el gobierno, de no aceptar ningún tipo de negociación directa sobre el tema marítimo, mientras esté en marcha el proceso en La Haya y no aceptar “acompañantes”, “facilitadores” ni “garantes”, particularmente la intromisión de Bergoglio, es correcta y merece el apoyo firme e incondicional de los chilenos, pero si es saboteada por el mismo gobierno, no vamos para ninguna parte.

La ideología nos está haciendo daño. El Partido Comunista, miembro de la coalición de gobierno, con representantes en el poder ejecutivo, organizando encuentros públicos multitudinarios como el de los gritos de “mar para bolivia”, o prestando escenario “académico” para la propaganda de las autoridades bolivianas en Chile, no es consistente con la lealtad que le debe a los intereses del gobierno y a los intereses nacionales.De la misma manera, las posturas que sostiene, apoya y promueve desde el Foro de Sao Paulo, en relación a la disputa planteada por Bolivia, son inaceptablemente falsas y desleales. No es posible tener un discurso desde el Foro ideológico y otro desde el Congreso de Chile. Y el gobierno no se da por aludido.

Parece conveniente tomar este asunto con la seriedad y profesionalismo que amerita y exigir a los miembros del equipo propio la lealtad y compromiso que les corresponde. No pueden estar a favor del enemigo y en contra de los intereses de los amigos.

Si las posturas de gobierno de Chile le resultan intolerables al Partido Comunista están en todo su derecho para rechazarlas, pero entonces que abandonen el gobierno y no sigan saboteándolo desde dentro.

El mundo y la Región están mirando y viendo este espectáculo deprimente. Lo que está en juego es el territorio nacional y Bachelet, que tiene formación y experiencia política, sabe que la historia no es benigna con los presidentes que ceden territorios sin una adecuada compensación y con motivos muy fundados, mucho mas sólidos que las necesidades electorales de un caudillo bárbaro.

A diferencia de una mala reforma educacional que puede ser revertida o corregida, un error en el manejo de la soberanía territorial no tiene vuelta atrás. No es posible poner en planos similares los juicios de personas como un pianista localmente famoso o algún académico de reducida representatividad y el 86% de los chilenos que se oponen a estas tratativas. No se puede olvidar que el mandato presidencial es para dar cumplimiento a lo que el mandante, el pueblo de Chile, quiere; no es la cesión de toda la soberanía nacional a un cesarismo accidental y absoluto por un período de cuatro años para hacer lo que se le antoje.

CNN Chile no fue a Punta Peuco

El sábado 12 de septiembre CNN Chile mostró la entrevista de Germán Oyarzún a Roberto Garretón Merino. Fue una experiencia inolvidable.

Vi a Garretón en acción hace ya muchos años: abogado, extremista de izquierda, miembros de la fronda, de esos que solo pueden sobresalir cuando se ubican en un medio benévolo y poco exigente. Beneficiado con distinciones académicas controladas por la izquierda nacional y extranjera. “Experto” en el área de los derechos humanos. Jefe del área jurídica de la Vicaría de la Solidaridad – una organización de la Iglesia Católica orientada a la defensa de los “combatientes de izquierda” involucrados en la “Rebelión Popular” y otras campañas terroristas-.

Hace algunos años, Garretón, se instaló en la Organización del Naciones Unidas donde pagó puntualmente la renta justificando a los extremistas de izquierda en todo el mundo. El año 2014 intentó infructuosamente ocupar el máximo cargo de la Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos (OACDH), agencia con sede en Ginebra. Fracasó. Desde 2010 integra el Consejo Directivo del instituto nacional de derechos humanos.

Cuando lo vi en la pantalla, esperé algunos minutos y recibí una gran sorpresa: el Joven Fanático, resentido y panfletario había cambiado radicalmente, ahora era un Anciano Fanático, resentido y panfletario.

Es triste ver a un anciano lleno de odio. Un hombre que debería estar viviendo la serenidad de los que se preparan para hacer abandono de este mundo, con la altura de miras que la edad da a la mayoría de las personas. Pero no, seguía igual.

Odio es el deseo de mal para otra persona o grupo, es lo contrario de amor, que es el deseo de bien para ellos.

Verlo mintiendo, exagerando y distorsionando la verdad solo para hacer mal, muestra su odio, incluso atacando a la propia Concertación y ahora Nueva Mayoría, con un tufillo de superioridad moral que contrasta brutalmente con el otro Garreton, Oscar Guillermo, que tuvo verdadero valor moral al denunciar las torpezas de este Gobierno cuando aun no era popular hacerlo.

Hasta aquí eso es anecdótico, la parte seria fue el desempeño del entrevistador de CNN Chile.

Era evidente que el periodista Oyarzún no había hecho sus tareas, no sabía de lo que estaba hablando, era claro que solo reciclaba los dichos de otros periodistas. No era capaz ni siquiera de hacer las preguntas que pondrían en evidencia las contradicciones de su entrevistado. Era obvia su simpatía con el entrevistado y su posición. Las escasas acotaciones “neutrales” que hizo fueron patéticas: un “tongo” de luchadores libres, una pelea de payasos.

Si el tema de la entrevista era Punta Peuco, lo primero que debió hacer era visitar el lugar -no queda tan lejos- y ver por si mismo el tema sobre el cual iba a preguntar.

Así hubiera evitado hacer el ridículo escandalizándose por “las canchas de tenis” del campo de prisioneros: dos rectángulos pavimentados de 20 x 30 metros que alguien marcó con las rayas de una cancha, donde a veces han jugado a algo prisioneros ¡¡que en promedio tienen 76 años de edad!!.

La diferencia es que en las cárceles para criminales en esos patios los presos se dan de cuchilladas y trafican drogas y en este campo de prisioneros, los ancianos juegan a lo que sus edades les permiten y se entretienen caminado y conversando.

Podría tal vez haber preguntado a los guardias como eran, como vivían y como se trataban con los prisioneros.

El pobre Garretón demandó, farfullando atropelladamente, casi atragantado por el odio, que los prisioneros militares fueran encarcelados revueltos con criminales comunes, ladrones, traficantes y violadores, y el entrevistador que no tenía ni idea del concepto de “segregación”, un elemento básico del manejo carcelario, guardó conmovido silencio.

Nada, la entrevista se le fue de las manos, al final fue solo la lectura semi clandestina del papelito que el entrevistado tenía sobre el escritorio  –su aide memoir- de todo tipo de acusaciones, especulaciones y afirmaciones erróneas cuando no evidentemente mentirosas.

Uno de los problemas que vive nuestro pobre país es que una gran parte de la prensa es un desastre, banal, superficial, amateur, ideologizada y regulada por el rating, sin ninguna responsabilidad y que decir de valor moral. Con su Colegio monopolizado y tiranizado por el Partido Comunista que lo usa como oficina de propaganda.

Si no me creen, por favor revisen el recorrido del “Caso Quemados” que se inició con las solemnes mentiras del Ministro Carroza, como se hundieron en un pantano de contradicciones y mentiras y al final fueron abandonadas por la prensa, que siguieron y siguen corriendo como perros tontos ladrándole al neumático que el Partido Comunista hace rodar frente a sus narices: Punta Peuco, un de cuyos capítulos fue orquestado por CNN Chile el sábado recién pasado.

Perdieron la oportunidad de hacer algo serio y profesional, que realmente hubiera informado a su público, un aporte a la verdad y no hubiera sido otro recocido mas de la seguidilla que nos dedica la televisión.

No habría sido otro caso en que la prensa nacional se comporta como cómplice de los “poderosos”.

11 de Septiembre de 2015

Al conmemorarse el 42º Aniversario del 11 de Septiembre de 1973 tengo el agrado de saludar, con afecto, a los trabajadores y estudiantes simpatizantes de la Unidad Popular que ese día dieron la cara y combatieron por la causa en la que creían, mientras sus líderes revolucionarios huían en forma histérica y atropellada a refugiarse en embajadas para luego escapar a “continuar la lucha” desde Europa.

La verdad es que los traicionaron.

Que no les pase de nuevo.

En Punta Peuco hay muchos mas oficiales que soldados; es la diferencia entre decir : síganme, y decir: vayan.

Atentamente