Iniciativa y Estrategia. Chile – Bolivia después de La Haya.

Los países –y las personas- no siempre eligen a su enemigo, muchas veces es el otro quien los escoge como tal. Parece claro que Bolivia ha decidido que seamos sus enemigos. ¿Pero quién es “Bolivia”: ¿Evo Morales y su Corte de los Milagros, o el pueblo Boliviano?.

Evo Morales ha caído en la borrachera de los autócratas. Aprendió la práctica de la captura del poder y la reelección indefinida creada por Castro en su versión burda y estalinista y perfeccionada por Chávez en la versión insultadora y populista. Como todos los personajes de su clase, actúa como matón de micrófono y avanza en todo espacio en que sus oponentes muestren debilidad.

Bolivia por su parte es un país con características propias, muy rico y muy mal tratado por sus propias elites. Conducido por líderes que tomaron el “camino corto” a la popularidad llevando al país a la autocompasión paralizante y destructora de la confianza en si mismos. Objetos de una propaganda majadera y simplona se ha consolidado en ellos la creencia de que todos sus problemas se resuelven en uno: el tema marítimo; que Evo resolverá con sus pillerías y provocaciones y que lo único que se interpone entre ellos y la felicidad es Chile.
El gobierno de Evo Morales parece haber encontrado la mejor forma de perjudicar su causa: antagonizó con la derecha y con la izquierda chilena e insulta a nuestro pueblo hasta el cansancio. Trata de hacer creer que grupúsculos de extrema izquierda -o directamente anarquistas- tienen algún valor para su causa. Rodeado de chavistas en bajada y por politicastros de regreso, entregó el manejo de sus relaciones con Chile a adulones que buscan potenciar su propia ideología y su carrera política. El Canciller Choquehuanca fue desplazado por Mesa, un oportunista fracasado, y el relumbrón mediático reemplazó a la política racional y efectiva.

Pero “Bolivia” no es nuestro enemigo, en esto no debemos perdernos, su pueblo, sus empresarios, sus intelectuales, sus trabajadores no son enemigos de Chile. Nuestra tarea es avanzar mediante la ayuda mutua para el progreso. Avanzar a paso sereno y firme, para que dure y prevalezca a los vaivenes de la vida de los estados y de sus gobiernos.

Después de La Haya, cualquiera que sea el resultado, no cambiará nada. Evo no cambiará, los demagogos como él necesitan un enemigo y nos eligió para ese cargo, mas aun con el chavismo en crisis terminal. El pueblo boliviano seguirá mareado por su verborrea y presto a comprarle nuevas provocaciones y conflictos con Chile. Pero aun así, no podemos renunciar a avanzar. Como Chávez, desaparecerá y se desvanecerá como un mal recuerdo, pero por ahora molesta.

Es el momento de levantar la mirada, recuperar la iniciativa y pensar “estratégicamente”

La historia y la actualidad nos muestran que el gobierno de Morales no es interlocutor válido, pero esto no debe ser un obstáculo insalvable.
Lo primero es identificar que es lo que queremos, cuál es el objetivo distante en nuestra relación con Bolivia. Nuestra estrategia debe considerar la realidad y determinar sus objetivos a largo plazo respecto a como construir una relación amistosa con Bolivia.

Parece evidente que no habrá relación estable y productiva con Bolivia mientras ese país no cuente con una Clase Media moderna, capaz de reconocer sus intereses e imponerlos.

En este ámbito tenemos una oportunidad de contribuir mediante el comercio, la educación y el apoyo a la acción política.

El desarrollo de Arica tiene una relación fuerte con el progreso de Bolivia, en este sentido debemos continuar tomando todas las acciones que faciliten el comercio y el turismo entre los dos países, pero debemos hacerlo con medias y decisiones unilaterales, que consideren los intereses de sectores bolivianos específicos pero que claramente correspondan exclusivamente a decisiones nuestras.

Es mas, debemos evitar por todos los medios que ellos puedan ser atribuidos por Morales a sus gestiones o presiones. En breve, nuestros interlocutores son los grupos de interés -comerciantes, turistas, empresarios, transportistas- y no el gobierno boliviano.

La educación es el motor mas potente de formación de la clase media moderna que necesitamos como interlocutores, en este sentido Arica podría ser el centro para proveer becas, pasantías y formación técnica y profesional apuntada directa y específicamente a los sectores sociales y empresariales que nos interesan, prescindiendo de la presencia y participación del gobierno de Bolivia.

La acción política es fundamental si queremos establecer una relación estable con las elites bolivianas. Parece claro que abordar este tema requiere la participación activa de todos los sectores políticos chilenos en un esquema comparable al empleado por Alemania con las fundaciones con que apoyan a sus diversos partidos en su trabajo de difusión y formación de grupos políticos en el extranjero. Este proceso nos permitiría establecer una comunicación fluida con las nuevas elites políticas mesocráticas, que son las que mas podrían ayudar a crear la relación estable a largo plazo que deseamos.

En el corto plazo, creo que la aplicación sin excepciones de la ley en la mejor forma de avanzar. El reclamo boliviano en ALADI por el transporte terrestre entre ambos países es ejemplar. Chile tiene leyes que corresponden a las de cualquier país mas o menos desarrollado, no hay razón para hacer excepciones con Bolivia. Ellas solo contribuirían a fortalecer su idea de victimización que requiere “consideraciones especiales por su condición desvalida y expoliada”.

Los vehículos de transporte deben estar en buenas condiciones, certificadas; sus choferes deben estar capacitados; la carga debe estar bien estibada y protegida; las leyes del tránsito deben ser cumplidas siempre y en toda circunstancia; el consumo de alcohol no es compatible con al conducción de vehículos y así. Asi es la ley y así se cumple. Este trazado de límites y reglas es fundamental para avanzar en la impersonalidad de la ley. Ni Morales ni nadie puede imponer reglas a su conveniencia y criterio ni menos diferencias entre la ley válida para los chilenos y la que se aplica a los “pobres bolivianos”.
Esto vale para las normas aduaneras, ambientales, sanitarias, legales, financieras, comerciales, portuarias y marítimas. Especialmente en lo referente al combate al tráfico de drogas. Al tráfico de vehículos robados en Chile y al cruce no autorizado de la frontera.

No busquemos “soluciones” a corto plazo, fracasarán y crearán nuevos agravios. No ofrezcamos nada que no estemos seguros que se podrá cumplir y que la mayoría de los chilenos aceptará y sobre todo, que avance hacia la solución real y definitiva del problema.

Pero cuidado, decir largo plazo no significa no avanzar. Significa actuar con realismo pero con diligencia, siempre de acuerdo a nuestro plan y no a las pulsaciones de los caprichos de los caudillos tipo Morales.

Convengamos en cual es la situación final que deseamos crear en nuestra relación con Bolivia y entonces, solo entonces, emprendamos acciones decisivas.

No sigamos con respuestas reactivas ante las iniciativas demagógicas o siquiátricas de Evo Morales y sus chavistas desbocados.

Espías y traidores

El Presidente de Perú -ex militar- ha iniciado un escandalillo a raíz de una información publicada por un diario de su país sobre una investigación que se estaría efectuando para aclarar la presunta venta de información de inteligencia a Chile, por parte de dos o tres miembros de la Armada de su país.
Su primera reacción ha sido llamar a su embajador “para consultas” y “exigir a Chile una completa y pronta investigación e informe” al respecto.

Una breve lectura de la información pública disponible muestra una forma curiosa y poco habitual de enfrentar problemas como el que se comenta:

1.- El Gobierno de Perú no ha establecido que haya existido algún “espionaje”. Nadie ha señalado la presencia ni existencia de “espías”, tampoco ha establecido que algún organismo oficial de Chile haya tenido que ver en el asunto. Según el gobierno de Chile nuestro país no tiene nada que ver en el tema. La Armada de Perú lleva largo tiempo investigándolo y parece no haber llegado a nada concreto.
Es entonces perfectamente válido preguntarse ¿Con que cara Humala pide a nuestro gobierno que investigue y resuelva un problema interno suyo, de larga data, que su propio Gobierno y Armada no han podido aclarar?. Y además “exige” que se haga rápido.

2.- Según la prensa peruana esta venta de informaciones se habría producido entre los años 2006 y 2011, y se habría vendido información relativa a movimientos de la flota de ese país a industriales pesqueros italianos que no serían tales, sino chilenos.
Si los marinos peruanos venden información secreta al mejor postor, la situación interna en sus FFAA es grave y la inquietud de Humala debería orientarse mas bien a corregir un serio problema de desafección y desmoralización de sus militares. Por lo demás si alguien pone algo a la venta, casi siempre encontrará un comprador y eso no es algo que Chile pueda resolver en su nombre.

3.- Todos los gobiernos y FFAA del mundo, incluidas las de Perú, tienen organismos de inteligencia. Así, en la orgánica de las FFAA peruanas en todos las organizaciones de nivel estratégico y operativo existen organismos de inteligencia. Su Armada tiene un “Director de Inteligencia de la Marina”.

4.- En general, los organismos de inteligencia militar tratan de reunir información útil y pertinente para el proceso de conducción de las operaciones militares, es decir información sobre otras organizaciones militares o civiles armadas que puedan llegar a ser oponentes o enemigos.
Si el Director de Inteligencia de la Marina – el Contraalmirante Raúl Robles, en el caso de Perú – no está tratando de obtener de información útil para su Armada, es que está perdiendo el tiempo y dejando de hacer el trabajo para el que fue designado. Habría que reemplazarlo.
¿O lo está haciendo?.
Si es así, no parece razonable pensar que rechace a un vendedor de información sobre la Armada de Chile, de Ecuador o de Colombia por escrúpulos morales. De esta manera tendríamos que Humala está actuando con poca consistencia y armando un caso de la nada. Como ex – Militar debería estar al tanto. Por otro lado, él mismo fue Agregado Militar en Francia y Corea del Sur y si dice que no hizo ningún esfuerzo por obtener información mas allá de la que le fue proporcionada por sus anfitriones, es que estuvo con vacaciones pagadas para no hacer nada.

5.- Los traidores existen y seguirán existiendo siempre, el problema de identificarlos y expulsarlos es del que los contrató no de los ajenos. Humala es quien debe disponer las investigaciones y no pedirle informes a Chile y quien debe castigar a los traidores con sus propias leyes.

6.- Durante la década de los ´70 con Velasco Alvarado al mando, los soviéticos se constituyeron en los mentores y modelos de la inteligencia militar peruana e implantaron una forma de acción en extremo violenta y descarada. Lo experimentamos reiteradamente. Parece haber decaído desde entonces, pero no es razonable pensar que haya desaparecido del todo. Las versiones civiles de la inteligencia como el “chuponeo” de teléfonos y el robo de documentos, sigue siendo de uso frecuente a nivel político y gubernamental peruano.

Raya para la suma: Todo este escándalo no es mas que un ejercicio de mojigatería patética en busca de utilidad política interna, que está desprestigiando a su propio autor.

La Izquierda y la Derecha unidas, han sido abducidas

La Presidente fue la primera abducción notoria. Fue vista por última vez rumbo al Lago Caburga acompañada de hijo, nuera, nietos y comadres. Luego desapareció. Se organizó una funa acuática frente a su casa pero tampoco se logró su aparición; se produjo una grave crisis moral y política en su gobierno y no apareció; su hijo regalón y su nuera se constituyeron los protagonistas centrales de un escándalo político – especulativo de bienes raíces -de proporciones no vistas- y nada; la prensa extranjera especuló sobre la devaluación de su liderazgo y sobre la decadencia del prestigio nacional y tampoco apareció. Había sido abducida.

Elizalde fue un abducido con elástico. Desapareció en medio de una frase y fue devuelto tres semanas después con el mismo discurso, mismo terno, misma corbata azul eléctrico. Su incremento evidente de peso ( y la cruel tensión sobre el botón de la chaqueta) sugerían una estadía grata. Los alienígenas no le incrementaron su abundante pero estrecho guardarropa.

La banda “de hermanos” de los políticos de izquierda no han sido vistos ni oídos, se cree que están de vacaciones en lugares exóticos y exclusivos pero no hay pruebas de ello, su silencio mas bien viene a potenciar la hipótesis de que la abducción fue ampliada a toda la Nueva Mayoría.
La crisis producida por la desaparición de los líderes de la Nueva Mayoría llevó a que tuvieran que asumir el control viejos políticos de la Concertación -que volvieron desde sus directorios empresariales, negocios y casas de veraneo de balnearios que solían ser solo para los mas ricos de Chile- para tratar de hacer frente a la acefalía de su antiguo sector.

Su valor moral y valentía para poner la cara y tomar posiciones trajo a la memoria tiempos pasados en que había políticos respetados y respetables.

Jovino, el líder de la derecha no fue abducido por completo, solo su lengua. Su físico ha sido visto fugazmente, pero incapacitado para hablar.
La directiva ha hablado, pero hay acuerdo en que hubiera sido mejor que se hubiera quedado callada. Su auditorio, limitado a su parentela filial mas próxima, asegura que las declaraciones han sido trascendentales. Nadie cree. Como ya no representan a nadie – lo que dejó de importarle hace años – se podría pensar en una auto – abducción política e ideológica.
Algunas AFPs, Bancos e Isapres han confirman que aun están vivos y vigentes. Por lo menos siguen cobrando. No ha sido confirmado. Otro abducido fue el ex – presidente, se dice que se encontraría debajo de un montón de gordos forzudos subidos encima de él para tratar de mantenerlo con la boca cerrada; otros creen que fue enviado –también a la fuerza- a pasar unos días de descanso al Fasat – Charlie.

Una breve encuesta entre chilenos “de a pié” muestra que la opinión pública está dividida:

Una gran mayoría cree que es mejor que los abducidos no sean devueltos y se queden en el lugar a que fueron llevados. Eventualmente podríamos elegir gente nueva –sin reelección– para que de veras nos representen; dejar a los abducidos en el lugar donde se encuentran y sean hechos trabajar, pagar impuestos, cumplir las leyes y viajar en el Transantiago o el sistema de transporte equivalente en el lugar de marras. No mucho, ya que podría serles fatal; solo lo suficiente para que tengan experiencias nuevas para ellos pero bien conocidas por los sufridos habitantes de Tontilandia.

Los que creen que es mejor que los devuelvan son aquellos ya hicieron su aporte para las elecciones pasadas y tienen negocios en marcha en que la colaboración de los abducidos es imprescindible; su desaparición definitiva afectaría a sus ingresos. Creen que sería mejor esperar a que las modificaciones en los planos reguladores de Machalí y Providencia hayan sido aprobados.

Los mal pensados creen que está ocurriendo una auto abducción. La cosa está tan mala que es mejor desaparecer de la escena y esperar a que los chilenos tontos se olviden o se entretengan en un nuevo escándalo; a los chismes de la farándula del Festival de la Canción, u otra actividad adecuada a su escaso cociente intelectual.

La técnica es conocida: considerando la mala memoria de los chilenos, es mejor aguantar la presión, morder la bala y dejar pasar el tiempo. Esta ha sido la receta usada tradicionalmente. La presidente se ha esfumado varias veces reapareciendo -una vez restablecida la calma-, en China, Brasil u otro lugar lejano, firmando memorandums de entendimiento y acuerdos de cooperación. Jovino, mas ducho en desapariciones, suele reaparece piolita silbando una cancioncilla desde detrás de algunos de sus vapuleados acólitos como si nada hubiera pasado.

Michelle y Jovino unidos, podrán ser abducidos, pero jamás serán vencidos.

En fin, continua la tragicomedia en la Copia Feliz del Edén; terminando las vacaciones volvemos a la “normalidad” con una Presidente ausente que de vez en cuando nos regala alguna frase cliché; un Gabinete inepto que consiguió devastar la economía en menos de un año, y una serie de reformas promovidas por abajistas culposos de Vitacura o La Dehesa que están convencidos que un mejor Chile se construye haciendo retroceder a los que, pese a todo, habían conseguido salir del hoyo.

En medio de este festival, -con la amplificación del escándalo de boletas truchas hacia políticos de la Nueva Mayoría en proceso de consolidación-, la promesa y materialización de un nuevo “bono” será una de las señales mas seguras del inicio del regreso de los abducidos.

Mientras tanto el Cura Berríos asegura que el gobierno va bien, y el Cardenal Ezzati que va mal.

Huifa!!!

El Estado Islámico o la brutalidad como estrategia

Las regiones de Medio Oriente conocidas durante el siglo XX como Irán, Irak, Siria, Jordania, Palestina y la Península Arábiga es un área geográfica donde, desde tiempos remotos, vivieron tribus nómades con algunas ciudades emplazadas en los cruces de las rutas comerciales, que fueron apareciendo y desapareciendo durante los años según variaban las características de los bienes transados y la riqueza de los diferentes grupos.

La conquista turca fue la primera conmoción política y social de los tiempos modernos en Medio Oriente. A su caída, los imperios europeos se apropiaron de los restos del Imperio Otomano y con ellos conformaron “países” que no pudieron o no quisieron incluir las diferencias tribales que muchas veces incorporaban facciones religiosas derivadas del Cristianismo, el Islamismo y de otras religiones. La verdad es que ni la opinión ni los intereses de los afectados fueron tomados en cuenta en lo absoluto.
Durante la descolonización pos Segunda Guerra Mundial la región se dividió en tres grandes grupos, los que apostaron por crear estados laicos como Irak, Siria y Egipto -la República Árabe Unida-, los que mantuvieron una organización con fuerte influencia clerical como los Emiratos y Arabia Saudita, y los quedaron a medio camino, como Irán.
Irak, Siria y Egipto, que habían avanzado en la creación y consolidación de estados “en forma”, cayeron aplastados por la Guerra Fría, la presencia disruptora norteamericana y la agresión israelí y concluyeron en dictaduras personalistas.
La intervención norteamericana en Irak y luego en Siria fueron los golpes de gracia que demolieron los dos últimos intentos de gobierno mas o menos laicos que sobrevivían quedando solo Egipto, en una agonía que parece no tener destino.

La presencia de la Guerra Fría, con todos sus inconvenientes, fue un elemento de estabilización y consolidación de los regímenes existentes, siempre bajo la protección de EEUU o de la URRS. Su fin llevó a la región de regreso a “la normalidad”: las tribus y sus correspondientes interpretaciones del Islam volvieron a ser las únicas respuestas a las identidades y lealtades de las personas, y la teocracia volvió por sus fueros.
Este vacío de “estados”, según los entendemos en Occidente, está siendo llenado por las organizaciones tradicionales que conservan su arcaísmo y toda su incapacidad para desempeñarse en el mundo moderno y que al mismo tiempo, son las únicas que aun conservan cierta legitimidad.

En este caos surgió el Estado Islámico (EI) o el Califato Islámico. Es interesante que haya nacido como “califato”, un nombre de pura raigambre islámica y que posteriormente haya cambiado a “estado”, es decir que haya escogido identificarse con un concepto occidental que consideran que los define tanto como su condición islámica. Este es un contrasentido, ya que el Islam no reconoce otra legitimidad de la autoridad que la que le da el propio Islam.

A partir del control logrado sobre áreas territoriales en Siria e Irak los jihadistas debían transformarse en un ente político con algunos de los atributos que definen a un estado, lo que no lograron. En efecto, su único factor de identidad con los pueblos capturados era su declaración de profesar el Islam, pero al imponerlo con carácter extremo y diferente a la práctica de los habitantes de los territorios conquistados, produjo su rechazo.
Así, su debilidad y carencia de conexión con las poblaciones solo pudieron ser contrarrestadas mediante el empleo de la brutalidad, lo que a su vez liquidó toda posibilidad de creación de un estado. Es importante recordar que la componente europea de los yihadistas son personas “reconvertidas” al islam luego de transitar por un período mas o menos largo de europeización y práctica de los usos políticos y culturales occidentales y que parte sustancial de ellos provienen del proletariado marginal de países desarrollados, en los cuales no encontraron cabida. Como ideología y cultura política están mas cerca de la Banda Baader Meinhof, las Brigadas Rojas, ETA y el IRA que de Alá, Mahoma y el Corán.

Esta misma brutalidad aplicada a sus enemigos militares apuntó a dos maneras de condicionar en su comportamiento: doblegarlos ante el terror o hacerlos reaccionar descontroladamente atacando al Islam. No sucedió ni lo uno ni lo otro: Occidente fue capaz de distinguir entre el Estado Islámico y el Islam.

El brutal asesinato del piloto jordano Muaz al Kasasbeh torturado y quemado vivo en un montaje preparado especialmente para su filmación y difundidas las imágenes por diversos medios de comunicación marcará un antes y un después. Muchos líderes islámicos, incluido Iraníes, condenaron duramente la acción como actos contrarios a la prédica y práctica del Islam. Jordania lanzó una potente campaña aérea que ya lleva mas de 60 misiones y que han declarado que continuará; los Emiratos Árabes que habían suspendido su campaña aérea contra el EI, lo reanudaron en conjunto con Jordania y el rechazo mundial que ya había alcanzado una gran intensidad con el ataque el semanario satírico francés Charlie Ebdo, se potenció, hoy no quedan estados que apoyen al EI, está solo y mas temprano que tarde este abandono los llevará a la derrota

La conducta de los líderes del Estado Islámico ha apuntado a doblegar por la fuerza a sus enemigos internos y externos. No han aprendido del fracaso de los EEUU en Irak, ni de Assad en Siria, ni del de Israel en Gaza ni en Palestina.
Mas temprano que tarde comenzará el regreso de los criminales del EI a sus países de origen en Europa, EEUU, Canadá, Australia y otros.
Será el momento de hacerlos pagar por sus crímenes y brutalidades

Nueva Estrategia Boliviana; y Chile?, lo mas bien, gracias!.

La súbita aparición en Chile del vice Canciller boliviano, Juan Carlos Alurralde con una insólita petición para que altas autoridades chilenas recibieran a Carlos Mesa, ex presidente y vocero de la demanda boliviana contra Chile para discutir una propuesta respecto a la majadera petición de su país de un acceso soberano al Pacífico por territorio nacional, dejó a todos perplejos. Pero la propuesta en si era aun mas increíble: El gobierno de Evo Morales ofrecería levantar su demanda contra Chile en la Corte Internacional de Justicia si se les concedía lo que querían: un acceso soberano al Pacífico por territorio chileno. Era la inconsistencia intelectual y la carencia de lógica llevada a su mas alta expresión.

Pero los bolivianos y en especial el gobierno de Morales y los miembros de su equipo no tienen límites en su creatividad y son capaces de superarse a si mismos. Carlos Mesa ha informado –por la prensa- al gobierno de Chile que concurrirá durante el mes de Marzo a nuestro país, no para reunirse con sus autoridades, sino para encontrarse con diversos movimientos de izquierda que mantienen estrecha relación política y pecuniaria con el gobierno boliviano, entre los cuales la Izquierda Ciudadana, miembro de la Nueva Mayoría y, de alguna manera oblicua, con el Partido Comunista de Chile, siempre en la línea sostenida en la demostración que organizara en el Court Central del Estado Nacional el año 2006 en que el grito de la extrema izquierda fue “¡Mar para Bolivia!”.

Esta forma de hacer relaciones internacionales es la llamada “diplomacia de los pueblos” en que los actores dejan de ser los gobiernos elegidos y la representación nacional es asumida de hecho por organizaciones sociales auto designadas, de escasa relevancia y gran activismo.
Esta situación permite apreciar algunas situaciones interesantes: primero, ¿cómo es que un ex – Presidente boliviano puede venir a inmiscuirse en la política interna en Chile?, hasta hace poco esto no era usual, no era tolerado; aunque hay que reconocer que desde hace algunos años, la izquierda chavista y comunista de la región viene haciendo caso omiso de estas convenciones burguesas contra los gobiernos que no son de izquierda. Esta diplomacia no vale para los gobiernos bolivarianos ya que como es sabido, en la reciente concurrencia de tres ex – presidentes democráticos latinoamericanos al seminario “Poder ciudadano y la democracia de hoy”, organizado por un sector de la oposición venezolana – concurrencia que Maduro calificó de “política y conspirativa”- cuando intentaron visitar a los presos políticos en Venezuela fueron grosera y violentamente impedidos. Segundo, si los bolivianos pueden hacer “diplomacia de los pueblos” promoviendo, financiando y apoyando abiertamente a movimientos en Chile que favorecen sus intereses nacionales, -incluso actuando desde el Consulado boliviano-, ¿por qué nuestro gobierno no apoya a los bolivianos que quieren normalizar las relaciones de su país con Chile y no se interesan en continuar el conflicto levantado por Morales?. En Bolivia hay muchas personas y grupos interesados en el comercio y las inversiones chilenas. La reciprocidad es un valor muy apreciado en las Cancillerías.

Pero, ¿de dónde salió este cambio de estrategia?
Desde hace algunos meses el gobierno de Morales comenzó a mostrar mayor moderación frente a su archienemigo, los EEUU, y a tratarlo con respeto y deferencia. Incluso habló de traer de vuelta a la DEA. Simultáneamente presenciaba como los gobierno bolivarianos amigos iban, uno a uno, entrando en la picada final rumbo al desastre. La Argentina K no puede caer mas bajo, sumándose a la crisis económica provocada por ellos mismos ya es imposible ocultar el maridaje entre el gobierno y las mafias criminales que operan con el disfraz de operaciones de inteligencia. La trama es tan turbia que es imposible intentar un análisis, lo que si es seguro, es que la posibilidades de que exista un gobierno sucesor de la pareja Kirchner se debilita. Correa de Ecuador, desde el ostentoso edificio que construyó en Quito para albergar a Unasur, -que luce en su frente una estatua de Néstor enviada por la viuda-, trata de zafarse de tener que dar cuenta de sus tropelías contra los DDHH de sus nacionales en general y contra la prensa en particular. Lo acompaña una creciente crisis económica que nadie sabe como va a sortear. Por su parte Dilma Rousseff y su PT en Brasil enfrentan problemas graves con la crisis de Petrobras, por un lado está el problema económico, ya que el petróleo era su esperanza para disponer de recursos ilimitados para continuar con sus políticas populistas y por otro, el problema político, ya que esa corruptela se desparrama en todas las direcciones y mas temprano que tarde puede estallarle en la cara; no está para las jugarretas de Evo. Peor aun es el caso del inefable Maduro de Venezuela, ahora enfrentando una “conspiración mundial en la forma de una agresión sicológica”, mientras los venezolanos se ahogan en la inflación, la escases y la corrupción político – militar. De ellos Morales no puede esperar nada.

Su anterior estrategia se basaba en buena parte en la presión que los bolivarianos podían ejercer contra Chile presentándolo ante el mundo como un país agresor e intratable. Hoy día ya nadie quiere ser visto ni relacionado con los bolivarianos, salvo el gobierno de Chile que ha optado por continuar con una política de silencio y eufemismos frente a Maduro.

El final se aproxima inexorablemente. Guatemala a través de su presidente Otto Pérez Molina abandonó la máquina bolivariana de control sobre los países caribeños y centroamericanos montada por Chávez para manejarlos a través de la provisión de petróleo subsidiado vía Petrocaribe y solicitará a Bachelet, durante la visita a ese país, su apoyo para ingresar a la Alianza del Pacífico. El barco se hunde.
Morales es inestable y pintoresco, pero no estúpido, y dispone de una fuerte dotación sucedáneos de inteligencia: malicia y pillería: sabe que es hora de atacar por otro lado. De aquí viene la provocación de Mesa y el sorprendente acuerdo entre él y Bachelet en Costa Rica en que según el canciller chileno Heraldo Muñoz “Chile continuará defendiendo con todos sus argumentos jurídicos, de diplomacia pública y privada en la Haya, lo cual no significa, sin embargo, que los otros puntos de la agenda de 13 puntos no puedan dialogarse”, que fue traducida al boliviano primero por el canciller Choquehuanca quien dijo que “la agenda entre los Mandatarios fue “sin exclusiones” incluyendo el tema marítimo” y luego por Morales que señaló que con Bachelet “acordaron impulsar una agenda bilateral “general y completa” incluida la aspiración marítima radicada actualmente en La Haya.
En forma casi simultánea tenemos: la pintoresca incursión de Alurralde; la oferta de una absurda negociación directa; la provocación de Mesa y la reanudación de la agenda bilateral que según nuestras autoridades sería de solo 12 puntos y según los altiplánicos, seguiría siendo de 13. Sin embargo, lo mas grave es que según señala Morales, “Chile nos propondrá como sería una bilateral con una agenda completa, y quedamos en eso. Vamos a esperar una respuesta, pero hay mucha voluntad de empezar las relaciones bilaterales” … “la hermana Presidenta me decía “somos dos países vecinos, al margen de que hay un tema pendiente – es un tema pendiente el tema del mar- pero no podemos estar así; hay que avanzar de manera conjunta todos los temas que tiene que ver entre Bolivia y Chile”. Aparte de la penosa sintaxis, queda claro que la Estrategia de Morales ha cambiado pero el Objetivo permanece inalterable y lo peor, que es Chile quien se acerca a pedir que lo reciban, a ofrecer una agenda y a reconocer que “el tema del mar” está pendiente.
Cabe preguntarse: si los aliados regionales de Bolivia están en picada; si la economía boliviana está amenazada por la baja del precio del petróleo y los recursos para sus políticas sociales se reducirán; si los comerciantes de La Paz y Santa Cruz están crujiendo por la pérdida de negocios con Chile, ¿por qué somos nosotros los que nos acercamos a pedir amistad?; ¿por qué no exigir normalizar las relaciones diplomáticas entre ambos gobiernos antes de comenzar a hablar?; ¿por qué no les aplicamos el tratamiento de “diplomacia de los pueblos y actuamos en su política interna?.
Y lo peor, ¿por qué es Chile quien debe proponer la agenda?.
Ya deberíamos haber aprendido que cada oferta nuestra es un nuevo ladrillo en la construcción de sus pretendidos “derechos expectaticios”. Parece raro que sea Chile quien deba ir ante Bolivia con nuevas ofertas de agenda y propuestas de cualquier orden. Si el gobierno boliviano quiere algo, que lo diga y se le conteste si Chile está o no dispuesto a considerar sus peticiones.
Sun Tsu y Mao; Clausewitz y Lenin; Liddle Hart y Giap concuerdan en que cuando el enemigo retrocede, es momento de avanzar.
Tenemos un Canciller que concita apoyo, respeto y cuya capacidad profesional es incuestionable, pero a estas alturas de la confusión manipulada por Morales se hace necesaria una orientación pública por parte de la Presidente de la República para que los actores nacionales sepan como apoyar con eficiencia la estrategia nacional. Mal que mal, según la Constitución la dirección de la política exterior es responsabilidad del Presidente de la República.