FRENTE AMPLIO, la novedad del año.

El Frente Amplio (FA), de reciente ingreso al mundo de los movimientos políticos significativos en Chile, es una coalición de varias agrupaciones de contornos poco claros, hegemonizada por dos partidos políticos: Revolución Democrática y el Movimiento Autonomista, este último con un sector mas o menos escindido – Izquierda Autónoma -, luego de una disputa entre sus dos líderes principales.

Su nacimiento está determinado por su apreciación de que tanto el comunismo como la socialdemocracia europea fracasaron y que la alternativa de derecha que ellos denominan “neoliberal” debe ser destruida por cuanto no es capaz de dar respuestas al nuevo Chile. Para ellos, el éxito de la “agenda transformadora” de Bachelet estaría confirmando esta hipótesis.

Según Fernando Atria (PS), también gurú del FA la izquierda hoy tiene “la responsabilidad de cerrarle la llave al modelo neoliberal impuesto en dictadura”. “Chile le mostró al mundo el camino de entrada al neoliberalismo; a Chile le va a tocar ahora mostrar el camino de salida. La izquierda chilena debe elaborar una visión que sirva como guía en el proceso de salida que lleve a una forma de socialismo pos neoliberal”. Para ello, plantean “la necesidad de construir una izquierda secular y moderna, “que esté a la altura de los desafíos del siglo XXI y que pueda apropiarse de sus condiciones materiales para realizar transformaciones radicales”. Es decir esa construcción ahora sería posible solo gracias al éxito obtenido por las Políticas neoliberales y del Estado subsidiario.
Este es el primer aspecto que llama la atención: que las políticas “neoliberales”, administradas por los partidos de izquierda que llevaron al país a una creciente prosperidad hayan quedado completamente obsoletas y deban ser descartadas a mitad de camino.
Por otra parte, Nicolás Grau, economista estrella del FA, en entrevista en “El Mostrador” plantea las cosas de otra forma: “Al hablar con él y leer sus posturas, uno fácilmente podría catalogarlas como cercanas a una socialdemocracia europea. Reconoce que no le gusta el mercado, pero admite que la izquierda no ha encontrado una alternativa viable al capitalismo. Señala que el modelo productivo que tienen en mente para Chile no es radical ni tampoco muy original”. “Lo que estamos proponiendo no es muy creativo, es un popurrí de cosas que se aplican en otras partes”. Aunque hay que reconocer que Grau aclara en la entrevista que lo que está haciendo es tratar de calmar a los inversionistas.

Para el Frente Amplio, “el enemigo es el neoliberalismo y el Estado subsidiario”, el régimen que propondrían para su reemplazo se podría deducir de sus programas políticos, pero los de ambos partidos son confusos.
Por otra parte, la heterogeneidad de las ideologías que mueven a los demás grupos que lo integran no son consistentes entre si ni con las de los dos partidos hegemónicos.

Por ahora, durante su campaña, los diagnósticos y propuestas pasan por algunos elementos centrales: el sistema de pensiones, la necesidad de una nueva Constitución, el fin del CAE, la reforma a los derechos de aguas, el fin de la AFP y otros similares, en que no se distingue una postura revolucionaria como la que señalan sus respectivos programas.

El grupo ideológicamente mas consistente del Frente Amplio parece ser la Izquierda Autónoma (o Autonomía Marxista. Deriva de las lecturas del revolucionario marxista italiano Antonio Gramsci y dice tener como misión “la creación y fortalecimiento de la autonomía política de las clases subalternas frente a la hegemonía de las clases dominantes” y que “no sólo se constituya a partir de la adscripción y adopción de un conjunto de ideas, valores e iconografías de izquierda, (sino) que se haga realmente cargo de la construcción de una estrategia transformadora para el presente”.

Los autonomistas se constituyen en oposición al concepto tradicional de vanguardia y, en su lugar, abogan por un concepto pre-figurativo de política, “en el cual la praxis política de las clases subalternas deben ir construyendo la sociedad que desean alcanzar, al mismo tiempo que luchan por llegar al poder”.

Se reconoce marxista en origen y “declara ser parte de una tradición de pensamiento emancipador que, en el siglo XX, se encarnó en torno a las ideas socialistas, libertarias y comunistas y que encontró en el marxismo, en sus diversas lecturas, su principal cuerpo doctrinal”. “Adscribimos a la perspectiva marxista de análisis de la realidad considerando que nuestra sociedad hoy se produce y reproduce a sí misma a partir de la existencia de clases en pugna constituidas a partir de la contradicción capital trabajo”. Esta declaración no parece considerar las características del mundo actual y su acelerada digitalización, el incremento de la clase media y la creciente mayor frecuencia de emprendimientos individuales o de pequeños grupos que casi no requieren capital.
La aseveración de que “Comprendemos que esta es una de las herramientas que apuntan a la superación de la explotación del ser humano por el ser humano y de la conformación de estructuras sociales que representan los intereses de la clase explotadora”, parece situada mas bien en el siglo XIX que en el siglo XXI.

Revolución Democrática por su parte, se define como “una fuerza política parte del Foro de Sao Paulo y que quiere contribuir a la construcción de un nuevo ciclo para la izquierda en Chile y América Latina que traiga más democracia, más igualdad, más justicia y un mejor futuro para nuestros pueblos”.
“En Revolución Democrática aspiramos a la democratización de la riqueza y del poder político, entendiendo esto como la superación del capitalismo en su versión neoliberal actual. Entendemos el neoliberalismo como una ideología que pretende mercantilizar todas las relaciones sociales en función de la acumulación de capital en unos pocos, y es por tanto la mayor amenaza de nuestro tiempo para la realización plena de la democracia”.
“En el contexto de globalización del siglo XXI, en Revolución Democrática nos sentimos parte de la identidad de la izquierda latinoamericana”.
“Buscamos promover una igualdad plena en donde todas las personas puedan desarrollarse integralmente desde su diversidad, con un enfoque inclusivo y promoviendo el respeto por la dignidad de las personas (igualdad de resultados). Por lo anterior, rechazamos la falsa promesa neoliberal de autodeterminación meramente individual pues ésta es sólo un privilegio de quienes pueden pagarla. Es decir, vemos la igualdad de oportunidades como insuficiente”.

La igualdad de resultados es una propuesta deontológica (Bentham) que pone el foco en la comprobación de los derechos de los ciudadanos en el resultado y no en la potencialidad de la igualdad formal. La igualdad formal no garantiza el cumplimiento de los derechos humanos como tampoco lo hace la igualdad de oportunidades”. No aclara como pretende igualar los resultados, especialmente en el ámbito profesional y económico, aunque el método mas mencionado en los teóricos de esta alternativa es la capacidad de redistribución de los impuestos.

La lectura de los documentos ideológicos de ambos grupos -mas notorio en el caso de Revolución Democrática – permite apreciar la influencia del movimiento New Age, cuyos principios han servido para buscar la unidad del saber perdida en el proceso de diversificación de las ciencias, pero sobre todo para propiciar la apertura de las ciencias naturales a lo trascendente, a lo divino, a una visión de totalidad.

A partir de estos presupuestos se habla de una “nueva ciencia”, más humana, más ecológica, cuyos principios fundamentales se sintetiza en dos propuestas: La “holonomía” que aprecia que todo es el mismo ser, la misma imagen, interconectada y unida al cosmos y la calidad dinámica de la realidad, en que todo es un permanente cambio, todo está regido por un movimiento inmanente de evolución.
La forma para dinamizar el cambio sería el ataque a la cultura hegemónica actuando en los márgenes del mercado y de las formas de acción de masas.
La contracultura viene siendo la construcción de todos los proyectos u aspiraciones de una determinada agrupación social, es todo aquel movimiento comunitario y cultural que se caracteriza por estar en contra de los valores culturales.

Para finalizar, su declaración de suscribir los valores, ideología y políticas del Foro de Sao Paulo, de aplaudir el autoritarismo de Evo Morales, de ilustrase con las ideas de García Linera; de apoyar a gobernantes corruptos como Lula da Silva y Néstor y Cristina Kirchner y al militarismo antidemocrático y corrupto de Nicolás Maduro, pone en duda su propia declaración de transparencia, democracia, solidaridad y respeto a los Derechos Humanos.

Esta breve y muy incompleta síntesis apunta a proveer una idea de la identidad e ideología de un grupo nuevo que necesariamente habrá de ir adecuando sus propuestas a las realidades de nuestro país.
Habrá que esperar a que el devenir de la acción política y social vaya esclareciendo su ideología y actuar definitivo.

EL DISGUSTO ELECTORAL DEL FRENTE AMPLIO

Hace algunos días en esta misma página publiqué una breve columna invitando a los chilenos a “darse un gusto electoral” votando por un candidato que “dice lo que piensa y hace lo que dice”, lo que constituía “una rareza entre los políticos nacionales”.
El mensaje iba dirigido a “esos que llegan al local de votación haciendo arcadas y salen con la sensación de haberse vendido, arrendado, prostituido o de haber hecho algo vergonzante”. Contra todo cálculo, el 9% lo hizo y estoy seguro que su auto estima debe haber mejorado.

La razón es simple y la señalaba en la columna anterior: En nuestro pobre país “hay miles de chilenos cansados de votar una y otra vez por “el menos malo”, de votar para “que fulano no salga”, o de votar a contrapelo. De votar por un tipo (o tipa) que tiene una larga historia de contradicciones, inconsecuencias y mentiras del cual todos saben quién y cómo es, conocen sus evidentes limitaciones personales, siquiátricas e intelectuales; con un currículo que mas parece un prontuario”.
Esta vez, y tras la primera vuelta electoral, me dirijo a los feligreses del Frente Amplio.
Han expresado en forma clara e inequívoca su desprecio hacia la Nueva Mayoría, calificándola como una oligarquía política corrupta y decadentes que ha perdido la legitimidad para liderar los destinos del progresismo. Han manifestado su voluntad de desplazarla definitiva e inapelablemente de sus posiciones de poder y de tomar la bandera de los cambios verdaderos y profundos que estiman que Chile requiere y después de obtener un éxito electoral, han terminado puestos en la fila de Guillier, tratando de votar sin votar o de votar sin que se note mucho para, dicen, constituirse en su oposición.

Por favor, revisen lo absurdo de su posición, si hubieran tenido un éxito menor, digamos de un 10% de la votación, hoy estarían marchando en libertad y con prestancia hacia su destino político de remplazo de la elite decadente, pero no, su propio éxito, obtenido gracias a que el mensaje de transparencia y honestidad fue creído y valorado por miles de chilenos, se encuentran ante la tentación de arriar sus banderas y tras sucesivas vueltas de carnero, cediendo ante los adversarios a los que buscan desbancar de sus prebendas y prácticas corruptas y decadentes.

¿Qué les está pasando?. Simple, cayeron en lo que critican. Sacaron la calculadora y vieron que podrían arrimarse al poder.
En breve, se arrendaron por un plato de lentejas.

Tendrán un disgusto electoral y abandonarán el local de votación cabizbajos, avergonzados de si mismos y conscientes de cuán bajo es su precio a la hora de la verdad.
Muy diferente al 9% que votó por Kast y ahora se alinean decididamente y honestamente detrás de Piñera, sin pedir nada. Ellos resultaron mas consecuentes que ustedes.

ROTACIÓN DE ELITES EN CHILE 2017

Se puede constatar que en toda sociedad hay unos que mandan, gobiernan y dirigen (la minoría), y otros (los más) que obedecen y son gobernados. El fundamento de la teoría de las elites está pues, en la diferenciación entre quienes detentan el poder, las élites, y los que no lo tienen, las masas, que son dirigidas por aquellos.
La elite política es un conjunto minoritario de individuos o grupos que comparten las mismas características: cohesión interna, capacidad de organización y un sistema de reclutamiento. Las elites que detentan el poder en una sociedad llegan a constituir una auténtica clase social, la clase dirigente o dominante, porque aquello que constituye su fuerza y le permite mantenerse en el poder es precisamente su organización y estructura.

Según Mills, la ‘elite del poder’ se conforma históricamente alrededor de las instituciones políticas, económicas y empresariales existentes, por individuos que poseen gran afinidad, comparten experiencias vitales y se encuentran ligados entre si por lazos familiares, económicos y sociales, además del interés común de perpetuar el sistema mediante el intercambio de personas entre instituciones y la cooptación de elites entre sus distintos ámbitos de actuación, que aseguran el mantenimiento y la extensión de su capacidad de control para mantener el status quo en la sociedad. Una oligarquía perfecta.

Cuando en una sociedad, las elites ya transformadas en oligarquías, pierden su legitimidad y el respeto de las masas, cuando su ineficacia confirma su incapacidad para dirigirla y su corrupción las hace ver como una carga social inaceptable, es que ha llegado el momento de que sean desbancadas por otros grupos que aspiran a transformarse en las elites de reemplazo, proceso que no será sin la resistencia tenaz de las elites en decadencia.

En Chile la elites políticas de izquierda y derecha vigentes desde la Transición post Gobierno Militar hasta estos días está en fase terminal y bajo ataque de nuevos grupos que tratan de reemplazarla. La corrupción, la captura del estado para su uso y abuso, el nepotismo, el amiguismo, la inepcia profesional, la desvergüenza ejemplificada por sus “dietas” parlamentarias obscenas, sus piruetas ideológicas y su abuso del poder ya sobrepasaron el límite de lo aceptable y nuevos grupos de otra generación, también de izquierda y derecha, se activan para desplazarlas.

La realidad nos señala que no estamos ante una falla parcial del sistema político, sino ante su obsolescencia en bloque. La esperanza de conseguir que sean ellos mismos –los políticos en ejercicio- quienes modifiquen sus características, se reformen y cambien, es solo una ilusión sin fundamento.

En la Nueva Mayoría el ataque viene desde su izquierda, el Frente Amplio, un grupo variopinto que está de acuerdo básica –y casi exclusivamente- en su convicción de que la causa del progresismo está en malas manos y que los actores que lo representan deben irse para su casa.
Así las cosas no se ve ninguna posibilidad de alianza entre ambos grupos, la supervivencia de uno significa la muerte o la parálisis política del otro.

En la derecha, la providencial existencia de Piñera, la última esperanza del grupo que administró el poder en este lapso, vino a dar un respiro a una elite agostada por los fraudes financieros, la pérdida de los valores y principios ideológicos y por una endogamia y aislamiento social patético. Pero es solo un respiro, el éxito de José Antonio Kast y la aparición de los embriones de nuevos grupos políticos de una generación mas joven – como Evópolis y el otro Kast-, aseguran que esta vuelta es solo un leve retardo en la ineludible rotación de caras y proyectos políticos.

En el ámbito de las ideas, la izquierda, aun no produce nada significativo. La socialdemocracia fue asesinada sin pudor y Ricardo Lagos, su representante y líder mas conspicuo, el 19 de noviembre fue desechado con grosería y no ha surgido nada en su reemplazo. El proyecto de Fernando Atria no tiene la solidez necesaria –es “cosismo” de izquierda , “lavinismo” progresista sin substancia; y el chavismo tardío de Bachelet escapa con impudicia hacia cargos en las Naciones Unidas.

La derecha por su parte produjo un grupo de intelectuales prometedores que han puestos los cimientos de la plataforma ideológica en la cual, en su momento se podrían apoyar apoyar los “operativos” políticos emergentes si es que les dan los espacios necesarios, lo que aun está por verse.
La guinda de la torta en la derecha es, sin duda, la colusión entre las elites políticas y los empresarios, en perjuicio del público. Esta colusión es en realidad una cooptación; una compra o arriendo de lealtades políticas por parte de intereses económicos.
La política en los años por venir con el nuevo gobierno tendrá muchos ires y venires, pero la corriente de fondo será, inevitablemente, la pugna al interior de la izquierda y la derecha por la rotación de las elites políticas en Chile. El cambio será profundo y radical y provendrá desde fuerzas fuera del sistema actual.
Mire a su alrededor, lea el diario, escuche la radio y verá que la crisis es real y profunda. La elite falleció; se necesita una nueva.
El desafío ahora pasa por saber leer un país nuevo, que no es tan individualista como pretenden los más liberales, ni tan colectivista como cree la izquierda. También resulta indispensable abrir la puerta para que entren caras nuevas, y darles espacio efectivo para jugar.

LOS CUICOS UNIDOS, JAMÁS SERÁN VENCIDOS

Andrés Benitez, en La Tercera, publicó una breve columna haciendo una crítica a las “derecha cuica”.
Evidentemente no le gusta la derecha que apoya a José Antonio Kast – que califica de pinochetista, conservadora o simplemente retrógrada- ni las personas que aprueban el Gobierno Militar, pero pareciera que odia aun mas intensamente a una derecha que estima “nacida de sus orígenes sociales, el apellido, el colegio, las costumbres. Es un asunto de clase, algo que no se puede adquirir, solo heredar”

Ejemplifica la lógica de ese grupo en su frustración con un sistema de mercado que permite que “sea el mérito lo que determine el estatus de una persona. Por eso inventaron el concepto de “nuevo rico” que es la esencia de capitalismo, transformándolo en algo peyorativo, casi de segunda categoría”. “Frases como “ahora cualquiera viaja”, “tiene auto” o usa ropa de tal marca, son comunes en este grupo. Y la reacción a todo esto es una: encerrarse en sus clubes, sus colegios, sus veraneos”, “o sea, estamos frente a un grupo que, si puede, es capaz de detener el desarrollo -de un centro de ski, un balneario, un barrio-, con tal de que no lleguen otros, para no mezclarse, para no ver amenazado su estilo de vida”, y Benitez les recomienda evolucionar y adaptarse a las nuevas condiciones para poder ser una aporte y, eventualmente, perdurar y no desaparecer tras la bruma del progreso.

Desde el otro lado María Olivia Monkeberg furibunda y próspera cronista de la izquierda, aparece en El Mostrador del día 11 de Noviembre, como autora de algunos comentarios reveladores: “Confieso que jamás imaginé que las ideas de Jaime Guzmán -tan disonantes en la época-, ni las propuestas monetaristas de los economistas formados en Chicago encabezados por Sergio de Castro llegarían a implantarse en el país -y menos aún- que marcarían el destino de las siguientes décadas con la fuerza que lo hicieron. El golpe de Estado de 1973 lo hizo posible”.
El periodista insiste: -¿Cómo lograron que un discurso preferentemente conservador lograra permearse en esas bases populares?, “Es que el gremialismo va de la mano con la lógica neoliberal y el modelo de los Chicago, y lo que hace es fomentar la cultura del consumismo y el individualismo. Y eso logran que penetre. También haciendo asistencialismo. A lo mejor, no estaba eso en la cabeza de Guzmán al comienzo, porque él no sabía mucho de economía, pero se va dando así: hacen que a la gente no le importe la constitución e instalan un modelo político y un modelo económico. La gente siente que le va bien, cada uno defiende su metro cuadrado, y eso es parte del cambio cultural que se generó por la dictadura”.
“Mientras la gente gane dinero o pueda cambiar el auto a cada dos años, mientras le vayan pasando cosas materiales, el resto de las cosas no le importa”, asegura la periodista.

María Olivia reprueba que la gente gane dinero y pueda cambiar el auto cada dos años, alejándolos de lo que de verdad debe importarles: el contenido de la constitución, el modelo político y el modelo económico, y eso es parte del cambio cultural que se generó por la dictadura.
Su rechazo, mirado desde cierta izquierda tiene lógica, si los partidos políticos de sus simpatías son los defensores de los pobres y estos se reducen o se acaban, se quedan cesantes, lo que lo dejaría María Olivia y sus amigos sin ganar dinero y cambiar sus autos todos los años.

Pareciera que los cuicos de derecha y de izquierda coinciden en que para ellos es mejor que la gente no gane dinero, no adquiera autos, que no los cambie, que no viaje, que no vaya de vacaciones o use ropa de marca.

A lo mejor no es que haya cuicos de izquierda y cuicos de derecha, sino que son todos los mismos cuicos que se ubican en ambos sectores para ser siempre los dueños de la pelota.
Maldito Gobierno Militar que vino a desordenarles el mono a todos los cuicos.

LA JUSTICIA CHILENA. PREVARICACIÓN QUE ASESINA

El Coronel de la Fuerza Aérea de Chile en retiro, Alberto Rey, se quitó la vida el día 18 de Octubre y, con serenidad admirable expuso sus razones:
……

“He tomado esta decisión, pues no creo en el poder Judicial existente en nuestro país, porque todo lo que un uniformado diga no tiene valor, pues los fiscales, abogados de DDHH se preocupan de llevar testigos falsos después de 40 años, fabrican peritajes de acuerdo a su conveniencia, etc., con la complicidad de la mayoría de los Jueces que sólo desean ascender como sea”.
…..

“¿Significa mi decisión que no amo la vida? No, esta vida con final es lo mas hermoso. … pero siendo para mí la familia lo más importante, no puedo someterlos a un calvario que durará hasta que me muera, con una calidad de vida inestable emocional y económicamente. Además y no menos importante que el punto anterior, no puedo hacerles el juego a los Poderes Políticos y Judicial corruptos de Chile, aceptando un juicio como justo, cuando sé por la experiencia de muchos que es un fraude”.
……

“Chile volverá, en unos dos o tres gobiernos más a tener un nuevo enfrentamiento entre dos facciones, sólo que esta vez será más brutal pues la izquierda estará ayudada por el narcotráfico igual que en Venezuela”.

……

¿Cuál es la naturaleza real del Poder Judicial en Chile?:
1.- El Poder Judicial es una organización formada por personas selectas, de sólida formación jurídica; moral; imparcial, consecuente y capaz de auto controlarse o
2.- Es una organización burocrática que actúa como instrumento al servicio de los intereses de sus miembros; del gobierno de turno, de algunos grupos de poder existentes en el país y que requiere control democrático externo.

Un distinguido oficial de marina retirado (1), abogado, de inusual valor moral y probado hombre de bien, ha destinado años de arduo trabajo y esfuerzo a mostrar al Poder Judicial y a los varios miles de profesionales del derecho en Chile las barbaridades jurídicas que el Poder Judicial ha cometido en perjuicio de miles de militares. Su profundo y detallado análisis señala errores, prevaricaciones y piruetas leguleyas que nadie se ha atrevido a desmentir, ni menos discutir abiertamente.

“Cometen delitos judiciales de lesa humanidad los jueces que fallan contra las leyes expresas y vigentes; que procesan y condenan en forma injusta, inconstitucional, ilegal y arbitraria a militares y carabineros; y que no respetan principios esenciales del derecho penal universal. Son cómplices de tales delitos las autoridades ejecutivas y legislativas del Estado por cohonestar la torcida aplicación de la ley y la prevaricación judicial, y por no efectuar las modificaciones legales necesarias para que a dichos servidores de la patria les sea aplicado el mismo sistema procesal penal que le es aplicado a los demás chilenos. A los militares y carabineros imputados por presuntos delitos ocurridos hace mas de cuatro décadas no les son respetados principios tales como el de legalidad y el de igualdad ante la ley, la prescripción de la acción penal, la presunción de inocencia y las normas del debido proceso, porque a ellos se les aplica el antiguo sistema de procedimiento penal; un sistema que vulnera los derechos fundamentales y que es incompatible con el derecho internacional de defensa de los DDHH”.

Toda la estructura jurídica nacional ha recibido esta crítica en absoluto silencio, ese silencio cobarde tan propio de la élite de los comunicadores y formadores de opinión pública de nuestro pobre país, domesticados por los grupos políticos y empresariales, dominados por sus mezquinas conveniencias personales, por las timideces propias de personas de poca valía y merecimientos y paralizados por el temor a la máquina de difamar del Partido Comunista, guardan silencio cómplice.

El Poder Judicial que la izquierda condenó por servil hacia el Gobierno Militar y que habitualmente fue descalificado en forma soez, con un solo restallar del látigo del poder político esgrimido por el nefasto Patricio Aylwin, fue puesto en cintura y llevado a cambiar su comportamiento hacia una dedicada incondicionalidad creativa en beneficio de los nuevos mandamases políticos, con una vileza nunca vista en Chile.

Estamos en presencia de una conducta reiterada que podemos pensar que forma una cultura, una forma de ser, una identidad: prevaricadores.

Si alguien piensa que esta inmundicia va a quedar impune, se equivoca gruesamente, y los políticos que llaman al “voto útil” siguen sin entender, los militares son de una especie diferente a ellos, creen en valores como el honor, la solidaridad, la consecuencia y el afecto por sobre la utilidad.

Carta del Coronel Rey : http://www.24horas.cl/nacional/revelan-carta-que-dejo-ex-fach-que-se-suicido-antes-de-su-detencion-por-un-caso-de-ddhh-2541164#

(1) Adolfo Paul Latorre: “Prevaricariato, Análisis critico de procesos judiciales contra militares que dedieron afrontar la violencia revolucionaria”

Bachelet y el nuevo fracaso de los revolucionarios

La II Guerra Mundial marcó una época de enriquecimiento para Cuba, que concluyó con el comienzo de la dictadura de Fulgencio Batista asociado con la mafia norteamericana. El 2 de Diciembre de 1956 desembarcan en Cuba los revolucionarios de Fidel Castro. Luego de varias mini batallas y encuentros, pequeños pero muy publicitados, derrotan al ejército de opereta de Batista.
El dictador huyó el 1ª se Enero de 1959. Castro se auto nombra Comandante en Jefe del Ejército y designa un gobierno civil para llevar a cabo “elecciones democráticas” en Abril de 1960. El gobierno civil es prontamente eliminado y Castro se apodera del total del poder. Declara su voluntad de hacer una revolución marxista y da comienzo a otra dictadura, esta vez bajo su control y apoyado en la brutalidad de las FFAA revolucionarias que imponen la justicia del “paredón” fusilando a miles de opositores.
Durante 1959, Castro lleva a cabo la completa estatización de la economía cubana mediante expropiaciones y nacionalizaciones hasta eliminar completamente la propiedad privada. Se decreta la reforma agraria que expropia el total de la tierra agrícola y se inicia el éxodo de miles de cubanos hacia Miami.
Esta revolución dejó atónitos a todos los partidos de izquierda de Latinoamérica, particularmente a los Partidos Comunistas pro soviéticos cuyas burocracias fueron arrinconadas por grupos mas jóvenes dispuestos a seguir la vía armada de Fidel y ser revolucionarios de verdad.
En noviembre de 1967, en Chillán, el Partido Socialista acordó que “esta generación debe conseguir apoderarse del poder para instaurar un estado revolucionario”; que “la violencia revolucionaria es inevitable y legítima” y que es imprescindible destruir “el aparato burocrático y militar del estado burgués” y “Las formas pacíficas o luchas legales no conducen por si mismas al poder”.
En breve, declaró la guerra al Estado de Chile y notificó a las FFAA que la revolución inevitable pasaría por su derrota y destrucción.
Primera inconsecuencia: Durante el gobierno de Frei Montalva comienzan las acciones criminales causando 3 muertos y 22 heridos, sin embargo, el Partido Socialista (PS) no actuó en consecuencia con su propia declaración política; sus preparativos para la guerra civil fueron ineficaces y su directiva mostró evidente impotencia y frivolidad. El Partido Comunista (PC) por su parte, si bien retóricamente siempre validó el uso de la guerra civil para imponer su control político sobre las naciones, se paralizó debido a su incondicionalidad con la Unión Soviética, en el marco de la Guerra Fría.
La izquierda revolucionaria latinoamericana, bajo el liderazgo de Salvador Allende, en ese entonces Presidente del Senado, organizó, en 1967, la Primera Conferencia de la Organización Latinoamericana de Solidaridad (OLAS) para articular los partidos y movimientos de la izquierda continental en torno a la materialización de la guerra revolucionaria que deseaban. Esta organización equivalente al actual Foro de Sao Paulo y a la inter gubernamental “Operación Cóndor” de los años ´70, fue el primer esfuerzo sistemático de ambos contendores –Estados y Revolucionarios- para armar sus respectivos entramados de alianzas estratégicas y coordinar los esfuerzos políticos, militares, financieros, operativos y de inteligencia para enfrentar la guerra declarada por los émulos de Castro.

La Conferencia fue iniciativa de su máximo líder, Salvador Allende, entonces Presidente del Senado de Chile, lo que asombra dado el carácter de OLAS que consideraba que la lucha armada era la única vía para tomar el poder, construir el socialismo y lograr la “segunda independencia” del continente.
Según Allende, la opresión y la miseria en el continente “determinan y exigen que se desate y desarrolle la violencia revolucionaria en respuesta a la violencia reaccionaria”, y “hace de la guerrilla la fundamental expresión de la lucha armada, la escuela más formidable de revolucionarios y su vanguardia indiscutible”, “la lucha revolucionaria armada constituye la línea fundamental de la Revolución en América Latina”, y ” todas las demás formas de lucha deben servir y no retrasar el desarrollo de la línea fundamental que es la lucha armada”.
La derrota de la guerrilla del “Che” Guevara a manos del ejército boliviano, poco después de la reunión de OLAS, hizo necesaria la participación protagónica de Allende para ayudar a escapar a sus últimos sobrevivientes, dando un lamentable espectáculo mundial.

Aquí se hace presente otra inconsecuencia vital de los “revolucionarios” chilenos: declarar que harán la revolución por las armas, sin prepararse adecuadamente y simultáneamente seguir intentando la vía electoral, tanto así que pocos años después Allende sería elegido por una menguada mayoría, pero válida de acuerdo a las pautas constitucionales chilenas.
Allende es el demagogo perfecto: “Una persona que predica una doctrina que sabe que es falsa a personas que no saben que son idiotas”: el cinismo del doble estándar de Allende legitima “todas” las formas de lucha, aprovecha la democracia representativa y simultáneamente condena las dictaduras de derecha pero justifica las dictaduras comunistas.

Allende intentó seguir los pasos de Castro en forma algo menos radical: economía centralmente planificada, reforma agraria “profunda” con expropiaciones y estatización, industria estatal, distribución de los alimentos por parte de organizaciones políticas estatales, educación marxista mediante la Escuela Nacional Unificada y el resto del repertorio castrista completo.

Respecto a las FFAA, es evidente que la notificación del PS en 1967 fue tomada con toda seriedad y su continuidad, los pasos políticos y declaraciones siguientes de la Unidad Popular (UP) confirmaron la dirección, el itinerario y el epílogo previsto de la batalla.

Otra inconsecuencia mas. Allende intentó atraer a las FFAA cooptando a sus Comandantes en Jefe -que el mismo designó- para que se plegaran -muy al estilo chavista- a su revolución, mientras simultáneamente apoyaba su división y subversión interna a través de los “revolucionarios”.
Por su parte, la palabrería ideológica no fue suficiente para cubrir la escases de comida, las bandas de maleantes politizados que pululaban por las ciudades, la parálisis económica y política, la división y el cultivo sistemático del odio.

Llegó la crisis y el gobierno de Allende fue derrocado.

Y vino la “resistencia”. Todos los líderes de la UP huyeron en estampida, la organización militar resultó ser una broma de mal gusto, la responsabilidad y el liderazgo de los cabecillas fue un globo de aire. Solo el Movimiento de Izquierda Revolucionario intentó luchar, pero un grupo de fantasiosos aficionados solo podría vencer a un ejército como el de Batista en Cuba, en Chile fueron barridos. El grupito “revolucionario” asaltó algunas sucursales de bancos, asesinó a Carabineros de punto fijo en alguna esquina y tuvo un par de golpes de suerte que le permitieron asesinar a algunos militares que no afectaron en nada la capacidad de combate de las FFAA de Chile.

La falsedad de la leyenda construida por los “revolucionarios” decepcionó intensamente a Castro, su oferta de enviar unidades regulares de combate se estrelló con una realidad dura: no había tal “resistencia”. Para seguir contando con el apoyo y financiamiento internacional, los tránsfugas que representaban a la ex – UP en Europa tenían la urgente necesidad de mostrar alguna actividad militar en Chile.
Primero el MIR intentó el retorno. La mayoría de los “combatientes” que partieron de Europa nunca llegaron a Chile, desertaron o se escondieron a mitad de camino, otros “se perdieron”. Los que llegaron, sin contactos, sin entrenamiento adecuado y sin apoyo popular, fueron capturados, muertos o volvieron a escapar.
Luego vino al hora del PC, con su levantamiento popular de masas. La internación de armas por Carrizal Bajo, descubierta y capturada por las fuerzas de seguridad de Chile y el fracaso del intento de asesinato del Presidente Pinochet marcaron su inicio y su fin. Sus integrantes, poco motivados, mal entrenados y peor dirigidos fueron también capturados, muertos o escaparon.
Y otra inconsecuencia mas. Para asegurar el flujo de recursos financieros y políticos, los “líderes” asilados en Europa enviaron a sus “combatientes” a una misión suicida sabiendo que no podrían cumplirla. Todo para mantener sus posiciones políticas y económica.
La derrota los obligó a aceptar la vía de la negociación ofrecida por el Gobierno Militar, someterse a su cronograma, asociarse con sus enemigos de la Democracia Cristiana y tragarse su prédica violentista.
La virulencia de su ataque propagandístico contra las FFAA y de seguridad tiene una relación directa con sus esfuerzos para “olvidar”, ocultar y no asumir las consecuencias de su fatal y frívola política de lucha armada contra el Gobierno Militar. Nunca reconocerán su culpabilidad por sus propios muertos consecuencia de la miseria moral de sus líderes.
Ser forzados a incorporarse al esquema de transición establecido por el Gobierno Militar implicó tener que tragarse un sapo inmenso: la enemistad histórica existente entre la Democracia Cristiana y la izquierda “revolucionaria”.
Parece evidente que la renuencia de la izquierda a enfrentar el pasado se debió a preocupaciones estratégicas que podrían haber significado la muerte a la Concertación. Patricio Aylwin, primer presidente de la Concertación estuvo a favor del golpe de estado; Frei Montalva promovió el golpe de estado; Frei Ruiz Tagle fue a entregar sus joyas, hizo una donación en los primeros días del golpe de estado, junto con su mujer. A todos solo les quedó vivir en la mentira, la calumnia y la fantasía, transfiriendo su culpa a los militares.
Y otra mas. Llegaron al poder aliados con los partidos e individuos que lucharon y conspiraron para derrocarlos durante la UP y lo hicieron para administrar el modelo político y económica instalado por el Gobierno Militar. Después de un largo período de gobierno de la Concertación bajo la hegemonía de los socialdemócratas y de la economía capitalista, pudieron mostrar cifras y resultados económicos y sociales espectaculares que marcaron un hito en Sudamérica. Gobernaron bien, pero con las políticas que detestaban y en compañía de sus enemigos.
El PC no se cansó de insistir en esta inconsecuencia hasta que logró avivar las brasas revolucionaros que aun existían bajo las cenizas del éxito económico y llegó la hora de Bachelet y sus amigos y con ellos el fracaso económico, el estancamiento y el rechazo popular.
Ahora viene el epílogo. Los socialdemócratas con Lagos a la cabeza han sido descalificados pese a su éxito y los “revolucionarios” siguen sosteniendo la antorcha de Castro pese al estrepitoso fracaso, de Castro y de ellos mismos.
En efecto, la crisis económica que Bachelet deja detrás suyo: endeudamiento; corrupción; una seguidilla de leyes mal hechas, fallidas y objeto de infinitas enmiendas; la división política del país y el enojo de los chilenos que ya no puede ser disimulada.
El abuso de poder para magnificar y explotar la crisis de 1973 para mantener el lucro permanente de decenas de abogados, familiares de las victimas, jueces y fiscales, organismos públicos y ONGs de fachada ya cansó a los chilenos.
El fin se aproxima y el “sin perdón ni olvido” amenaza volverse en contra de los abusadores de la liviandad mental de los chilenos, en medio de su pánico y sálvese quien pueda.

LA VICTORIA DEL PUEBLO BOLIVIANO

Después del fracaso en el Congo, el Che Guevara con apoyo de Fidel Castro decidió establecer un “foco” guerrillero en Bolivia para “crear cien, mil Viet Nam”, en la creencia de que capturando el corazón de Sudamérica que limita con Argentina, Chile, Perú y Brasil, su control permitiría extender con facilidad la guerra de guerrillas a todo el continente, sobre todo a Argentina. Una simple ojeada a un mapa escolar muestra que la elección era de una estupidez infinita.
Para reforzar este error increíble, eligieron comenzar en el peor lugar posible –Ñancahuazú- carente de agua y aislado de todo, próximo al Rio Grande, 250 Km al sur de Santa Cruz de la Sierra.
Adquirieron un campo de 1500 Há en una zona casi deshabitada, demasiado lejos de la frontera con Argentina, donde se estableció la base guerrillera.
Fue elegido prácticamente sin ningún análisis estratégico y sin clara conciencia de su ubicación,
La guerrilla, formada casi íntegramente por extranjeros con amplia experiencia de combate, fue apoyada logísticamente, en lo político, en la provisión de inteligencia y dinero por un número amplio y variado de activistas marxistas de Sudamérica y Europa.

El 1º de Febrero de 1967 iniciaron sus actividades militares.
La izquierda mundial, notablemente la chilena, ha hecho gran caudal del apoyo militar norteamericano que en realidad se redujo a entrenar a un grupo pequeño de soldados bolivianos en técnicas de contrainsurgencia que entraron en combate en la última etapa de la lucha. Nada comparable a la propaganda y apoyo marxista mundial de que gozaron los invasores.
El Ejército boliviano, rudimentario, mal entrenado y pobremente equipado era el enemigo ideal para este grupo selecto de veteranos de intervenciones comunistas en África, Centroamérica, Cuba y de los establecimiento soviéticos de inteligencia y entrenamiento.

El pueblo boliviano entra en acción:
“Un viernes, 10 de marzo de 1967, Mario Moreira, de 16 años, cursaba el primer año de la Escuela de Sargentos de Cochabamba. Sin ninguna explicación, es convocado para incorporarse a un ejercicio. “Éramos cuatro alumnos y dos suboficiales y de repente nos dan armamento, nos dan camuflado y ni siquiera teníamos tiempo de despedirnos de nuestras familias. Nos dijeron que regresaríamos el día lunes y la verdad, no regresamos durante 10 meses”.
“Directamente aparecimos en Camiri”, con un ambiente totalmente diferente y apenas tratando de habituarse, recibe una nueva orden: “Nos designan directamente con la tropa y a una compañía donde nos presentamos para realizar el rastrillaje” de la zona, pero aún sin saber que estaban cerca de enfrentarse con la guerrilla de Ernesto “Che” Guevara.
“Empezamos la marcha desde las 4 de la mañana …de repente, les dan la orden de avanzar hacia el monte “pero no teníamos ni machete ni nada, entonces, ingresamos por la parte más fácil que es el cañadón para avanzar hacia la casa de calamina”.
Relata que a eso “se sumaba que sólo contaban con fusil máuser, frente a un enemigo que tenía ametralladoras, carabinas, radios, etc”. Entonces, de repente, un 23 de marzo, “cuando avanzamos uno detrás de otro en columna, tan sólo escuchamos el tiroteo. Resulta que ellos nos estaban vigilando, nos estaba esperando, mientras nosotros avanzábamos ellos ya nos estaban apuntando”.
Se trataba de la primera emboscada que sufrió el Ejército Boliviano por parte de la guerrilla. “Sólo escuchamos gritos de dolor de nuestros camaradas que decían ¡No quiero morir! ¡No quiero morir!”.
“Es difícil narrar pero es así, imagine el sacrificio que ese soldado ha hecho para que ahora no nos reconozcan”. Como resultado de esa primera emboscada, se registraron siete heridos y siete muertos.
“Eso está escrito en el Diario del Che, además cuando todos los fallecidos se quedaron en el río”.
“Esa fue la primera acción cobarde que nos afectó psicológicamente (llora), yo estaba más atrás prácticamente al medio, vi a los guerrilleros pero no podíamos hacer nada”.
“Los que conocemos el dolor de la muerte es difícil (llora), sin embargo, nos sentimos orgullosos porque nosotros hemos cumplido con la patria, con la Constitución Política del Estado, con ese juramento”, dice Moreira quien ahora tiene 67 años”
“Ese día, caminamos toda la noche, nos organizamos y luego ingresamos un monte alto y de repente cerca de las 8 de la mañana, notamos que había un silencio absoluto que nos pareció extraño porque nosotros estábamos acostumbrados a que el monte haya sonidos que hacen los bichos o animales”.
“Vimos que había un sendero como un riachuelo y el cabo policía me dice: ‘mi perro está inquieto’, entonces hicimos un alto y no cruzamos, pero largamos al perro que directamente cruzó el sendero y se abalanzó sobre los guerrilleros, quienes nos estaban esperando”.
“Escuchamos directamente el disparo y los aullidos del perrito. No murió, estaba herido, agonizando, y ahí empieza el tiroteo”. El “Che”, en su diario, confirma este relato e incluso, señala que él fue quien disparó al can: “tiré sobre el primer perro, errando el tiro, cuando iba a darle al guía”.
Ese día murieron dos personas y el perro Tempestad. “Acá lo más importante es que me salvó el perro y gracias a la acción porque si no ladraba, estoy seguro que muchos de nosotros estaríamos muertos. A partir de eso, el ‘Che’ fue un fracaso”.

En este relato no hay ideología, solo sentido del deber, valentía, patriotismo y nacionalismo de la mas pura estirpe. No se trata de una maquinaria militar combatiendo a idealistas nacionales sino de un grupo de soldados miembros del mas puro pueblo boliviano peleando contra una banda de extranjeros experimentados, invasores, soberbios y llenos de sentimientos de superioridad intelectual, moral y militar.

Según la prensa gobiernista: “Ayer 8 de octubre, de 2017 el presidente Evo Morales llegó a La Higuera, en Vallegrande, junto a una histórica caravana compuesta por seguidores nacionales e internacionales del comandante Ernesto Che Guevara, para rendir un homenaje al líder guerrillero argentino cubano que fue asesinado en ese lugar en 1967. Tras realizar una caminata de 2 kilómetros, Morales colocó una ofrenda floral en el busto del Che, junto a los exguerrilleros cubanos Harry Villegas (Pombo) y Leonardo Tamayo (Urbano) y autoridades de Estado”.
Ni una palabra para los 2 Tenientes, 3 Subtenientes, 5 Suboficiales y Sargentos, 33 Soldados, 1 Policía y 5 Guías Civiles que murieron luchando por el honor, libertad y dignidad de su patria. Ahí no hay generales, diputados ni senadores, no hay empresarios ni académicos. Pueblo, solo pueblo.

El 8 de Octubre, once meses después de iniciada la aventura, soldados bolivianos mejor entrenados llegan a la zona de combate y terminan de derrotar a los “expertos” guerrilleros. Solo 6 violentistas escapan, con la ayuda de Salvador Allende, 2 fueron ejecutados por sus “compañeros”, 2 desertaron. El resto fue muerto. No “asesinados” como dice la propaganda, murieron bajo el asedio de los militares bolivianos. Los terroristas armados no son ciudadanos que luchan por sus ideas, son militares irregulares extranjeros y si la guerra es demasiado dura para sus tiernos corazones es que se equivocaron de enemigos, por lo demás, el Che Guevara es explícito en su “doctrina militar”:

“El odio como factor de lucha; el odio intransigente al enemigo, que impulsa más allá de las limitaciones del ser humano y lo convierte en una efectiva, violenta, selectiva y fría máquina de matar. Nuestros soldados tienen que ser así; un pueblo sin odio no puede triunfar sobre un enemigo brutal. Hay que llevar la guerra hasta donde el enemigo la lleve: a su casa, a sus lugares de diversión; hacerla total. Hay que impedirle tener un minuto de tranquilidad, un minuto de sosiego fuera de sus cuarteles, y aún dentro de los mismos: atacarlo donde quiera que se encuentre; hacerlo sentir una fiera acosada por cada lugar que transite. Entonces su moral irá decayendo…”.

Enseñó con su ejemplo personal, cuando un soldado boliviano lo encañonó y lo conminó a rendirse, imploró: “Alto, no dispares, soy el Che Guevara y valgo mas vivo que muerto”. Toda una arenga final. De profunda estirpe capitalista y de lucro.

El general boliviano en retiro Gary Prado, que siendo capitán capturó a Ernesto “Che” Guevara, y un centenar de ex soldados inauguraron un mural dedicado a sus caídos en los enfrentamientos de 1967 y desfilaron para mostrar su orgullo por su victoria sobre el revolucionario. Prado señaló que el mural representa ese homenaje a los soldados que combatieron la guerrilla y destacó la importancia de transmitir los nombres de los caídos para las futuras generaciones.

Los fanáticos izquierdistas, repletos de odio e ideología, primero descabezaron a los altos mandos de las FFAA y luego las cooptaron hasta desnaturalizar su carácter de fuerzas nacionales, patrióticas, constitucionales

“Cuando les dicen pónganse ponchos rojos encima de sus uniformes, se los pusieron; cuando le ponen un collar de hoja de coca ello se aguantan; ahora les dicen vamos a rendir honores al ‘Che’, van pues. ¡Pero qué pena la institución! Hay una rabia por esos actos de servilismo”, dijo Prado..

Finalmente Prado dijo que el guerrillero cubano-argentino simboliza victoria para las FFAA, porque éstas lo derrotaron al igual que al castrismo que “quería incendiar Bolivia convirtiéndola en un Vietnam”. “Es una victoria importante de las FFAA. Fue la operación militar más importante que ha habido después de la Guerra del Chaco”, indicó.
En efecto, en solo 11 meses capturaron, eliminaron e hicieron arrancar a la guerrilla que iba a conquistar Sudamérica.
Honor y gloria para estos soldados bolivianos que cayeron combatiendo por su patria, su tierra y su dignidad.
Vergüenza para Evo Morales y su comparsa internacional.