EVO MIENTE Y VENDE HUMO

Mentir es feo, mas que maldad el mentiroso muestra debilidad; mas que perfidia, muestra estupidez. No por nada el dicho señala: “La mentira tiene las piernas cortas”.

Cuando alguien miente en forma sistemática y reiterada, no solo pierde su dignidad, también va nublando su percepción llegando a un punto en que deja de distinguir entre la realidad y la maraña de mentiras y distorsiones que ha propalando en diversos escenarios y momentos. En Bolivia la relación entre la realidad y la fantasía es difusa y se superpone, y Evo abusa de esta debilidad de sus conciudadanos, debilidad que los chilenos no compartimos. Recordamos … y mucho.

Un caso ejemplar son las mentiras con que Morales ha tenido engañado a su pueblo respecto a sus divagaciones ferroviarias y portuarias, con las que pretendía asustar a Chile.

A comienzos del año 1990, los presidentes regionales acordaron un plan para mejorar la interconectividad Atlántico – Pacífico que se concretó, en agosto de 2000, en la llamada Iniciativa para la Integración de la Infraestructura Regional Suramericana (IIRSA), que tiene como objetivo la planificación y desarrollo de proyectos para el mejoramiento de la infraestructura de transporte, energía y telecomunicaciones. Uno de los efectos inmediatos de ese acuerdo fue la construcción del Corredor Bioceánico Central (carretero), que une el puerto de Santos, en Brasil, con Arica e Iquique a través de Bolivia, que fue terminado pero no pudo ser puesto en uso porque Bolivia no aceptó los términos sobre el régimen de uso de dicha vía poniendo exigencias fuera de toda lógica, como que la carga que transitara por Bolivia, fuera transportada solo por camiones bolivianos, además de la constante amenaza de “tomas” del camino usadas como forma habitual de protesta política en Bolivia.

Para superar este problema, Chile y Brasil iniciaron un diálogo destinado a buscar posibilidades de interconexión efectiva entre ambos países y acordaron un corredor vial que comenzando en Santos , Brasil, transitaría por Paraguay y Argentina para llegar a puertos del norte de Chile. Este proyecto se encuentra en su fase final de construcción y en proceso de implementación de su reglamento de uso.

En mayo del 2015, el Primer Ministro Chino, Li Kequiang en gira por Sudamérica lanzó la idea de construir un ferrocarril entre la costa Atlántica en Brasil y la costa del Pacífico en Perú. El tren saldría del puerto de Açu en el norte del estado de Rio de Janeiro transitaría por las zonas agrícolas de la Amazonía, cruzaría la cordillera al norte de Bolivia y llegaría a algún puerto del norte peruano. En los acuerdos bilaterales firmados por Rousseff se habló de comenzar pronto con los estudios de factibilidad y se mencionaron cifras mareadoras del orden de los US $30.000.000.000, para comenzar a hablar.

En la visita del Presidente Peruano Ollanta Humala a China con motivo de la APEC el 2015 y luego del acuerdo con Brasil, se aprobó la suscripción de un memorándum para iniciar los estudios de un proyecto de ferrocarril que uniera los dos océanos e integrara los mercados de Brasil, Perú y China. El tren pasaría por el norte de Bolivia, sin entrar en ese país.

A mi juicio y como los hechos lo confirmaron, esta fue una propuesta sin base real, de las muchas que China lanzó en esos años y que nadie tenía la intención de materializar.

Mientras tanto, las conversaciones sobre otros proyectos viales y ferroviarios factibles y razonables continuaron trabajándose entre Argentina, Brasil y Chile.

Morales entró en escena por la ventana y trató de apropiarse de un proyecto fantasioso en el que sus dueños -China, Brasil y Perú- no querían a Bolivia.

Algunos países adhirieron a la fantasía de Morales en forma jocosa. El Vice ministro de Transportes e Infraestructura Digital de Alemania, Rainer Bomba, consideró que Bolivia, “un Jaguar fuerte, que está dispuesto a saltar al futuro y listo para encarar tiempos mejores” no podía sino ser un socio conveniente para Alemania, hizo dos o tres viajes a Bolivia, habló de todo, y parece haberse divertido en grande. Sin preguntar a Brasil ni a Perú, menos a China, consideró que el trayecto vía Bolivia “era el mas conveniente” y que impulsaría que el ferrocarril pasara por ese país. Morales, ya lanzado, viajó a Alemania donde se reunió con Merkel lo que según los viajeros “se hizo en un tono muy amigable y se trataron intenciones de proyectos importantes, sobre todo en el rubro de infraestructura con miras al futuro.” Morales regresó en triunfo a su país, jurando que Chile estaba “aislado de la integración regional” gracias a sus hábiles maniobras.

El Ferrocarril “iba”.

Cuando le preguntaron a Bomba respecto al financiamiento, le dio cuerda a Evo: “Cabe mencionar que todavía no existe una decisión tomada respecto al contrato. Además, hay que señalar que los intereses del financiamiento varían en los ritmos diarios, pero existe mucho dinero que hay en disposición en el mundo que busca ser invertido y son recursos a los que se puede acceder de forma económica y barata”.

En lo que a Chile toca, nadie puso mucha atención a toda esta historia, ya que en el intertanto estaba trabajando en serio con Brasil, Paraguay y Argentina en un proyecto real. Evo por su parte, comenzó a perifonear que su movida ferroviaria era para dejar a Chile fuera de la integración regional y comenzó a “mover” a Perú. Primero intentó meterse en la licitación de la operación del puerto de Ilo, donde cortésmente y después de muchas conversaciones los peruanos les hicieron ver que no pondría un pié en la gestión ni en la operación de ese puerto, sería otro usuario mas.

Cuando Ollanta Humala aseguró que el tren llegaría a un puerto peruano del norte sin entrar en Bolivia, Evo estalló en llanto: “No sé si Perú nos hace una jugada sucia”, comentó Evo Morales en octubre del 2014 sosteniendo que el proyecto sería “más corto, más barato” si atravesara Bolivia. Cuando en Perú asumió Kuschinski, éste le insistió a Evo que la idea del tren no era viable, pero ante los lloriqueos de Morales le dio una solución “sudamericana”: Por ahora firmemos un “Memorandum de Entendimiento (MDE), hagamos una comisión y estudiemos el tema”.

Este mes de Junio, el Ministro de Obras Públicas, Servicios y Vivienda de Brasil, Milton Claros, con buenos modales pero con la dureza del cansancio por la majadería de Evo en que Brasil se uniera al MDE, le puso la lápida al cuento boliviano: “el Memorándum de Entendimiento relativo a esta obra suscrito por Perú y Bolivia, que se encuentra al presente en manos del Brasil es un proyecto de enorme magnitud y sumamente complicado, merecedor de un amplio y detallado examen y estudio de todas las complejidades técnicas, económicas, geopolíticas, ambientales etc., que presenta su concepción, financiamiento, construcción y funcionamiento que no pueden estar contenidas en un simple “Memorándum de Entendimiento”. En breve, Morales no moleste mas, la vía férrea que nos interesa no va a ingresar a Bolivia y su país no tiene nada que hacer en este asunto. Bolivia se sobre jugó mintiendo sobre el presunto interés de Brasil por que el trazado del eventual ferrocarril a través de Bolivia. Mientras se tratara de engañar a los bolivianos, vaya y pase, pero cuando Evo salió al mundo atribuyendo a Brasil un interés que no tenía y una participación que no había manifestado, reaccionaron con fuerza.

Todo el cuento se vaporizó. Desde el Puerto de Santos en Brasil hasta el de Ilo en Perú quedó levitando una voluta de humo que Morales intentó cubrir con nuevas mentiras e insultos a Chile.

El Canciller Muñoz expone la situación con claridad, “Evo Morales y su gobierno siguen difamando, mintiendo e insultando a Chile, el inevitable interlocutor. Colonialistas, chantajistas, discriminadores, falsos socialistas, ladrones, dementes, son algunas de las injurias que el gobierno del Presidente Morales ha emitido contra Chile y contra el pueblo de nuestro país”.
“Desde hace tiempo el gobierno de Bolivia está llevando a distintos foros internacionales variadas acusaciones contra Chile. Todas, sin embargo, tienen un denominador común: son falsas. Bolivia falta a la verdad”.

Un periodista boliviano sintetiza el problema de su país con crudeza y claridad: “Bolivia arrastra todavía sus problemas constitutivos. Así, el tema marítimo es solamente conato de catarsis – es decir, intento de purificar las pasiones de nuestro ánimo, tratando de eliminar ese pasado que altera nuestro equilibrio social y nacional- y nada más. Empero, en lugar de exorcizar esos demonios, esa catarsis fallida los aviva aún más.

Cada mes de marzo, desde hace más de 100 años, lamentos, desfiles, declaraciones grandilocuentes e iniciativas originales saturan el entendimiento y el sentimiento de los ciudadanos. En lo político, ellas desembocan en un nacionalismo espurio, pues todavía son inconsistentes las bases nacionales de nuestra Bolivia.

Ese impulso nacionalista “ejerce un enorme atractivo, ya que permite aliviar esos conflictos interiores, contradicciones e inseguridades que aquejan a todo ser humano, proyectándolo hacia el ‘enemigo’ … En todo lugar ese recurso al nacionalismo es dramático, en el nuestro adquiere tintes tragicómicos.

En las redes comentaristas hacían notar que los desfiles son propios de los victoriosos. En Bolivia se desfila para conmemorar y “festejar” las derrotas. Para “honrar a Eduardo Abaroa”, estudiantes y funcionarios desfilan con sus mejores galas, al son de fanfarrias relucientes.

En nuestra psicología, el usurpador chileno es un badulaque y nosotros unos perdonavidas. Pero como no basta para explicar cómo hasta ahora no tenemos mar, el resultado es la confusión y sumirnos más en la mediocridad, y el conformismo.

El Ejército boliviano ha planteado condecorar a los oficiales y personal de Aduana recientemente secuestrados por policías chilenos en —según el Gobierno— territorio boliviano. La banalización y del descrédito de lo que debería ser el heroísmo.

La propaganda oficial logra convencer a muchos ciudadanos que la solución al enclaustramiento está en el recurso presentado por el Gobierno ante La Haya. Si el fallo fuese favorable a Bolivia, ello significaría solamente que Chile estaría “obligado” a negociar con Bolivia… a lo que Chile podría sencillamente negarse.

Todos ansiamos el mar pero para lograrlo es necesario patriotismo, no patrioterismo”.

Realidades, no mas mentiras ni humo.

IDEOLOGÍA DE GÉNERO Y FFAA II ¿Mujeres de primera u Hombres de segunda?

 

Un periódico norteamericano[1] acaba de publicar un laudatorio reportaje[2] sobre “el primer grupo 18 mujeres mujeres graduadas del entrenamiento de infantería en el ejército de EEUU”, y también señala que “son las primeras, en más de dos siglos de la infantería norteamericana.” “El Lt. Col. Sam Edwards comandante del batallón de instrucción asegura que el entrenamiento ha sido exactamente igual al de los hombres”. “Ahora, muchas de ellas podrán acceder a puestos de combate que les aseguren poder ocupar a altos cargos militares”.

“Por años, incontables voces han dicho que las mujeres no podrían llenar los requisitos para ser soldados regulares de infantería”. La soldada Kayla Padgett lo desmiente: de 23 años, campeona de lanzamiento del martillo en la Universidad de Carolina del Este (lanzó 60 metros) mostró en el terreno que es mas fuerte que muchos hombres.

“La soldada Irelynn Donovan de 20 años, creció en las afueras de Filadelfia. Es la única mujer con cinco hermanos mayores. Ella fue la única mujer en el equipo juvenil de fútbol (americano) de su colegio”. “En el test físico venció a muchos hombres haciendo 72 flexiones de brazos en dos minutos”.

La compañía Alfa de entrenamiento con 180 soldados de ambos géneros reclutó a 32 mujeres altamente motivadas y físicamente aptas. El 44% de ellas abandonó el entrenamiento. De los 148 hombres en la compañía solo el 20% lo hicieron. Los comandantes dicen que la mayor tasa de deserción de las mujeres se debe a un problema de “tamaño”, una mujer de 5 pies y 2 pulgadas debe hacer las tareas y portar las cargas de un hombre 12 pulgadas mas alto y lo que les produce una tasa de heridas y lesiones mas alta.

La evidente simpatía del periódico hacia la ideología de género no alcanza a ocultar algunas realidades: Primero, lo que nos muestran las películas, reportajes televisivos y periodísticos de las mujeres en operaciones regulares de combate en Medio Oriente, es publicidad engañosa. 14.000 mujeres recibieron condecoraciones por “acciones de combate”, (que ahora sabemos, no estaban calificadas para ello) lo que no indica, de ninguna manera, que hayan disparado un tiro y menos que hayan luchado personal y directamente.

Recién la semana pasada en el Ejército de los EEUU comenzaron graduarse las primeras soldadas de infantería técnicamente calificadas para combatir; Segundo, no se ve realista que el ejército de EEUU pueda conseguir muchas atletas del calibre de la soldada Kayla Padgett o sobrevivientes duras como la soldada Irelynn Donovan. Son casos especiales. Tercero, así y todo la tasa de deserción fue el doble que la de los hombres, y aun falta por ver cuantas abandonaran después de entrar en combate real, ahora como soldadas profesionales. Cuarto, la decisión de integrar hombres y mujeres en las mismas unidades de combate contribuye a esconder el aporte real de los representantes de cada género y reduce el rendimiento general sin que se pueda identificar con precisión donde se origina el déficit y en que magnitud.

En Chile el gobierno actual está tratando de imitar este mismo recorrido, pero con recursos, materiales y humanos, mucho mas modestos, y con aun menos seriedad técnica y profesional. Es así como según Bachelet “Durante el año 2016 se adoptaron importantes definiciones institucionales, dentro de las cuales se destacan, la posibilidad de las mujeres desde este año de postular a todas las armas de combate en el Ejército”.

Esta política parece ir frontalmente contra la Resolución 1325 del año 2000 sobre “Mujeres, Seguridad y Paz” , -que también inspira la ideología de género del gobierno[3]-, … que expresa “preocupación por el hecho de que los civiles, y particularmente las mujeres y los niños, constituyen la inmensa mayoría de los que se ven perjudicados por los conflictos armados, incluso en calidad de refugiados y personas desplazadas internamente, y cada vez más sufren los ataques de los combatientes y otros elementos armados”, tanto así que “Insta a todas las partes en un conflicto armado a que adopten medidas especiales para proteger a las mujeres y las niñas de la violencia por razón de género, particularmente la violación y otras formas de abusos sexuales, y todas las demás formas de violencia en situaciones de conflicto armado”.

Incorporar a las mujeres como actores de la lucha en el frente en puestos de combate de infantería, en contacto directo y personal con el enemigo no parece apuntar a su protección sino mas bien exponerlas intensamente a todas las acciones de la violencia que la Resolución dice querer evitar.

En las FFAA de Israel (FDI) parecen haber aquilatado estos riesgo y se fijaron como Misión: “Empoderar a las mujeres, las FDI y la sociedad israelí mediante la promoción de condiciones que permitan el uso óptimo de las capacidades de las mujeres que sirven en el ejército israelí, la promoción de la igualdad de oportunidades para las mujeres durante su servicio militar, y la asimilación de las mujeres a posiciones de liderazgo militar”.

Como se aprecia, en Israel lo relevante es el uso óptimo de las capacidades de las mujeres en las FFAA y no la satisfacción de algún objetivo relacionado con reivindicaciones de género. “La integración femenina es una muestra más de la imagen del “Ejército del Pueblo” que pretende ver a toda la población como socia en la misión nacional de seguridad. La inclusión de todos los grupos sociales es un valor fundamental en la construcción de la identidad institucional de las FDI”.

Los roles de las mujeres en las FFAA de Israel ha tenido una evolución constante a lo largo de los años, adaptándolo a las cambiantes condiciones tecnológicas, sociales y estratégicas y el año 2000 tuvo un cambio relevante

“El Batallón de Combate Caracal, es un proyecto que se inició en 2000 y desde entonces continúa con éxito. Es una de las unidades dentro del Cuerpo de Infantería de las FDI en el que participan tanto hombres como mujeres. La relación en el batallón es aproximadamente 1/3 hombres – 2/3 mujeres, de las cuales, parte de las soldadas se pasan a la Unidad de combate Oketz para combatir allí. El Batallón se encarga de las actividades operacionales en la zona sur, principalmente en el límite con Egipto. Dichas operaciones incluyen emboscadas, persecuciones, observación, recorridos y seguridad de las comunidades”. “El Ejército israelí ha recorrido un largo camino en la promoción de la integración de las mujeres, mientras mantiene un ambiente seguro y respetuoso”. Son unidades de seguridad territorial, en territorio propio, de protección ante ataques terroristas a la comunidad israelí que vive en esas zonas. Eventualmente incluye acciones de combate, pero su aporte es significativo porque deriva principalmente del uso de características propias de muchas mujeres: compromiso, constancia, responsabilidad, empatía y criterio, que les otorgan una gran ventaja para manejar situaciones complejas que se desarrollan en medio de la población civil.

Por su parte, la Presidente Bachelet en su discurso del 10 de abril de este año 2017, en la Clase Magistral en la ANEPE, reconoció que “el orden internacional está modelándose nuevamente y si ése es el escenario, Chile y sus instituciones de política exterior y Defensa también tienen que repensar el futuro” y refiriéndose a Chile, identificó los nuevos problemas a cuyo manejo las FFAA deberán contribuir:

“- Las emergencias y catástrofes: terremotos, erupciones volcánicas, inundaciones y aluviones, y más recientemente incendios forestales                   – El cambio climático, lo que “implica también afrontarla desde la Defensa, al menos por dos razones.
Uno, porque las Fuerzas Armadas realizan acciones de protección ambiental y de la biodiversidad. Y dos, porque son activos participantes en contribuir a enfrentar las consecuencias negativas de este fenómeno”.
– La ciberseguridad. “La participación de Defensa en esta instancia ha sido fundamental, dada la experticia y recursos estratégicos con que cuenta el sector. Y el Ministerio se encuentra elaborando una Política de Ciberdefensa, que constituirá una senda sobre la cual avanzar a largo plazo.”
– La Defensa colabora en la Política Antártica, a partir del papel de las Fuerzas Armadas en su calidad de Operadores Antárticos Nacionales”.

Llama la atención entonces que la Presidente, después de identificar acertadamente los desafíos que enfrentan las FFAA de Chile en el nuevo escenario político y estratégico mundial que se está configurando, insista en incorporar a las mujeres en roles en los que siempre deberán estar probando su idoneidad porque no son tareas que se ajusten a su naturaleza en vez de darles el liderazgo y la primacía en las fuerzas y organizaciones especializadas que deberán crearse para enfrentar los desafíos futuros y que se alinean con sus características físicas e intelectuales.

¿Por qué esa insistencia en emplear a las mujeres en tareas que las sitúan como hombres de segunda en vez de ponerlas al frente de tareas que pueden llevar a cabo con brillo, actuando como mujeres de primera?

Esta es una tarea prioritaria para la administración que gobierne el país a partir del próximo año.


 

[1] The New York Times

[2] A version of this article appears in print on May 27, 2017, on Page A12 of the New York edition with the headline: Infantry’s First Women Shoulder Heavy Gear And Weight of History.

[3] http://www.acnur.org/t3/fileadmin/Documentos/BDL/2006/1759.pdf

LA IDEOLOGÍA DE GÉNERO Y LAS MUJERES EN LAS FFAA (I)

La ideología del “género” (gender) tiene su origen en el feminismo estadounidense de los años 70, llegó a Chile bajo el impulso de las Naciones Unidas (Flacso) y fue promovida activamente por Bachelet, en sus dos administraciones. Un espacio fundamental para su implantación fueron las FFAA, a las que se les impuso en forma unilateral y mediante el abuso de poder. Hay mejores maneras de devolver a las mujeres la dignidad, respeto y poder que se les negó por demasiado tiempo; mejores maneras de hacerlas parte equivalente de la defensa nacional. Otros países con mejores liderazgos lo están haciendo.

En esta primera parte analizaré como hemos llegado hasta donde estamos, posteriormente haré una comparación con las FFAA de un país pionero en el tema: Israel.

Los movimientos feministas organizados comenzaron en los años 30 y 40 con las tendencias “emancipadoras” en que, para resolver el problema de la opresión femenina, reivindicaban la aplicación de un paradigma igualitario en todos los sectores sociales.

Posteriormente aparecieron las afirmaciones “diferencialistas”, reclamando para lo femenino características ético-morales distintas o superiores a las masculinas, para así desafiar la hegemonía masculina.

En los años 50, se impuso la posición “constructivista”, considerándose que lo femenino correspondía a expresiones histórico-sociales, tanto de subordinación como de la producción de la identidad sexual y de género.

Esta nueva visión tenía relación con Simone de Beauvoir, que en “El segundo sexo” afirmaba que (la mujer) había sido forzada a una condición de inferioridad funcional al sistema machista”. “No obstante la mujer tiene una predisposición a la libertad radical y universal, común a todo ser humano, de tal manera que no podrá existir una dedicación femenina al otro sino como fruto consciente de una opción y de una autodeterminación radical”. Para decirlo con sus palabras: “Ningún destino biológico, psíquico, económico, define el aspecto que reviste la mujer dentro de la sociedad en relación con el hombre”.

A comienzos de los años 70, las banderas de Simone de Beauvoir fueron recogidas por el “feminismo radical” estadounidense -sobre todo de matriz lesbiana-, con el propósito de emancipar la sexualidad de los roles sociales: “Somos las mismas en nuestra corporeidad femenina, pero el cuerpo no es pura naturaleza (sex), sino especialmente cultura, es decir, punto de intersección entre lo biológico, lo social, lo simbólico (gender)”.

Así, “la ideología del género” nació de manera funcional a ese movimiento: si no hay diferencia sexual, si no existen diferencias entre los seres humanos y todos son iguales, no hay motivos para negar a las mujeres la emancipación.

En vez de pedir iguales derechos en la diversidad, se quiso negar la diversidad para establecer la igualdad de derechos.

Después de las mujeres vinieron los homosexuales, que además tenían la aspiración de liberarse de una identidad poco apreciada.

La teoría del género desarrolla las siguientes suposiciones: la diferencia sexual no es única – macho y hembra- sino múltiple, vinculada con las diversas orientaciones sexuales, de raza y cultura, así como la condición social, hasta despojar totalmente de significado la dualidad macho/hembra, produciendo una separación cada vez más radical entre la diferencia sexual biológica y la construcción de la identidad social y psicológica, de tal manera que el género propone la identidad sexual como opción móvil, variable y optativa, incluso varias veces en el curso de la vida de una misma persona.

El “género” se propone como un movimiento que, poniendo en tela de juicio las identidades consideradas naturales, niega la diferencia biológica entre los sexos y aspira a igualarlos.

En la línea de la propaganda “Nicolás tiene dos papás”, con las mismas dos personas que lo crían el niño podría tener dos papás; un papá y una mamá o dos mamás, a gusto y voluntad de ambos adultos; las veces que así les parezca y ante el eventual desconcierto del menor. Lo mismo para los miembros de las FFAA que podrían repetir este esquema o situarse en algún género intermedio o dual, que se reflejaría solo en la ubicación del dormitorio en que descansan.

Por otro lado, el 31 de Octubre del año 2000, el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas aprobó la Resolución 1325 – “Mujeres, Seguridad y Paz” … que “aboga por la adopción de una perspectiva de género” que incluya las “necesidades especiales de las mujeres y las niñas durante la repatriación y reasentamiento, la rehabilitación, la reintegración y la reconstrucción post-conflicto”, “que exige a las partes en conflicto que respeten los derechos de las mujeres” y “apoyen su participación en las negociaciones de paz y en la reconstrucción post-conflicto”.

El Consejo de Seguridad expresó su preocupación por las víctimas civiles en los conflictos armados, en particular las mujeres y niñas, que constituían la mayoría de las víctimas y eran atacadas cada vez más. También se reconoce la necesidad de adoptar una perspectiva de género en las operaciones de paz y la capacitación del personal militar y civil que participa en dichas operaciones sobre los derechos de la mujer. Se insta también a adoptar medidas para proteger a las mujeres y las niñas contra la violencia de género, tales como la violación y otras formas de abuso sexual, y de respetar la naturaleza humanitaria de los campos de refugiados, teniendo en cuenta las necesidades de las mujeres y las niñas para su diseño.

Podemos apreciar que el espíritu, el objeto y la razón de esta Resolución es “proteger los derechos humanos de las mujeres y niñas durante el desarrollo de conflictos armados” de diferentes tipos y esto hay que mantenerlo claro y a la vista durante el análisis de la evolución de la interpretación de esta resolución en nuestro país.

En estos días el Gobierno nos informa, con orgullo y acompañado por la foto a color de cuatro mujeres en uniforme de las FFAA y Carabineros, del exitoso término del Primer Plan de Acción para el cumplimiento de la resolución 1325 y anuncia el próximo lanzamiento del Segundo Plan.

La Presidente de la República lo expone así: “Para este Gobierno es un orgullo encabezar la presentación del Segundo Plan de Acción Nacional para la Implementación de la Resolución No. 1325 “Mujer, Paz y Seguridad”, adoptada por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas el año 2000, primera resolución en su historia, que trató el particular y desproporcionado efecto que tienen los conflictos armados en las mujeres. El año 2009, cuando presentamos el Primer Plan de Acción Nacional, expresamos nuestro compromiso por trabajar en favor de los derechos de las mujeres durante los conflictos. Hoy, cinco años después, mantenemos ese compromiso”.

“La consolidación de la igualdad y la equidad de género en materia de paz y seguridad aún tiene muchos desafíos que afrontar. La escasa participación de las mujeres en la toma decisiones injerentes en materia de paz y seguridad, la agudización de las inequidades y de la discriminación de género en las distintas fases de los conflictos armados -cuyo peor rostro es la violencia física, psicológica y sexual que se ejerce hacia niñas y mujeres-, así como el acervo cultural histórico de discriminación hacia las mujeres con que carga el mundo de la defensa, son algunos de los aspectos más críticos en que la comunidad internacional, pese a los avances, aún está al debe. Todo ello demanda un compromiso mucho más activo de los estados por fortalecer el respeto de los derechos humanos de la mujeres, tanto en su actuar internacional, como interno”.

 Sobre la base de esta ampliación arbitraria y voluntarista del marco de la resolución, el gobierno desarrolló la “Agenda de Género en el Ministerio de Defensa Nacional” para la implantación en las FFAA de las disposiciones para corregir lo que aprecia inequitativo y discriminatorio y lo hace en los siguientes términos:

“El programa de gobierno de la Presidenta Michelle Bachelet compromete en el capítulo de Defensa consolidar la inclusión de género y de la diversidad sexual. Para dar cumplimiento a dicho compromiso, se ha trabajado la agenda de género desde distintas aristas:

  • Con las Fuerzas Armadas, en el subgrupo de género y en el subgrupo de diversidad sexual de la mesa de inclusión y no discriminación.
  • Con el Ministerio de Relaciones Exteriores y el Ministerio de la Mujer y Equidad de Género, más otras instituciones dentro y fuera del sector defensa, en la implementación de la Resolución 1325 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas sobre Mujeres, Paz y Seguridad.
  • En el ámbito interno, del Ministerio y sus servicios, a través de las Unidades de Género.
  • En el ámbito legislativo, a través del proyecto de ley enviado por el Ejecutivo, que cambia la denominación del Escalafón del Servicio Femenino Militar.

Nuestro objetivo al final de gobierno es contar con una política actualizada de género en el sector defensa que considere todos estos aspectos.

Podemos ver que la “Agenda de Género en el Ministerio de Defensa Nacional” para materializar el Segundo Plan Nacional y “poner en ejecución la Resolución 1325” se aleja de él, sin asumirlo abiertamente, y hace un mix de la “Ideología de Género” con la Resolución de Naciones Unidas apuntada a dar seguridad a las mujeres y niñas en ambientes de conflicto armado.

Esta voltereta de Bachelet tiene efectos perjudiciales para el país, la defensa y la sociedad chilena. Las mujeres merecen un espacio relevante en la defensa nacional, al igual que los hombres, pero aportando eficiencia, no para satisfacer una ideología absurda condenada al fracaso e impuesta unilateralmente mediante el abuso de poder.

Otros países, con verdaderos líderes políticos lo hacen mucho mejor.

SERENIDAD y SANGRE FRÍA

La situación política nacional es calificada como “líquida”, es decir, informe, fluida, inasible. La sociedad percibe que vive en una condición inestable e impredecible y eso le produce temor.

Hay una variedad de elementos que están moviéndose, pero a mi parecer ninguno es, en si mismo, ni peligroso ni maligno; son normales y de reiterada ocurrencia, todos ellos han sido estudiados profundamente y disponemos de abundante literatura académica que nos provee de hipótesis, comparaciones de casos y predicciones sobre su evolución y epílogo y muchos de ellos ya han sido vividos y documentados por nuestra propia sociedad.

Esta columna aspira a ser una contribución para ayudar al lector a identificar las tendencias actuales, la interacción entre ellas y los posibles resultados alternativos. No pretende entregar ni una respuesta ni un análisis exhaustivo sino solo una herramienta para enfrentar la recepción de las noticias nacionales y extranjeras disponiendo de un esquema que permita integrarlas e interpretarlas.

Mirado desde nuestra perspectiva -social y personal- nacional, lo mas evidente es la “rotación de elites” político – partidistas. Las elites que conformaron los centros de poder político (partidos y movimientos) durante el siglo XX, que operaron las “máquinas” y conformaron las oligarquías políticas tradicionales perdieron el respeto y adhesión ciudadana, dejaron de ser representativas y perdieron su derecho a ejercer el poder. Están bajo fuerte presión de otros grupos que aspiran a desplazarlas y hacerse de sus cargos.

Como en todo fenómeno de “desvinculación”, algunos miembros de las antiguas oligarquías se resisten a dejar sus puestos, otros hacen abandono voluntario y se hacen a un lado y otros tratan de pasar desapercibidos o de incorporarse a los grupos de relevo con éxito variable. Un ejemplo clásico es la forma en que el liderazgo del Partido Socialista está cambiando de manos. La UDI pasa por el mismo proceso y RN, con un candidato presidencial de sus filas, ha congelado todo cambio hasta después de su actual opción de gobierno. Este atraso en actualizar su liderazgo y sus ideas, tendrá un costo que será pagado mas adelante.

Superpuesto a este fenómeno, tenemos el eclipse de la izquierda tradicional del siglo XX, y en la derecha el fracaso del proyecto de “estado subsidiario” planteado por el Gobierno Militar.

La socialdemocracia fue liquidada desde la extrema izquierda que instaló la idea de que no había sido capaz de hacer “los cambios profundos” requeridos; que sus gobiernos habían sido solo un semi – neo – capitalistas. Las ideologías no desaparecen abruptamente, van esfumándose o fosilizándose. Las ultimas elecciones en Francia así lo confirman. En Chile el representante máximo de este proceso fue Ricardo Lagos, el socialdemócrata por antonomasia, y su grupo.

Los gobiernos del “socialismo del siglo XXI” y el “chavismo” nacidos para dar un nuevo aliento al marxismo agónico en Sudamérica -Venezuela, Brasil, Argentina, Chile- recibieron gobiernos con abundantes recursos económicos provenientes del “ciclo alto” de las materias primas.

Algunos de ellos con el control del congreso total igual terminaron melancólicamente; otros domesticaron a sus FFAA para efectuar la represión interna y concluyeron en la ruina económica, la escases, la pobreza general y la rebelión popular. Todos ellos están siendo desplazados y están desapareciendo. Todo esto sazonado con una intensa corrupción.

En Chile, el intento de la derecha para instalar un “estado subsidiario” no logró superar la combinación de un a) un estado inepto – que fue capturado por el clientelismo y la corrupción y falló en la supervisión de la justicia del proceso y b) de una clase capitalista egoísta, inescrupulosa y depredadora. En estos días se encuentra tratando de definir un nuevo conjunto de valores y formas políticas, sociales y económicas que sea capaz de mantener el progreso y resolver las desigualdades sociales. Esta nueva aproximación es la base desde donde nuevas generaciones desde los Kast hasta Mansuy, que están tratando de asaltar el poder de la oligarquía tradicional de la UDI y RN.

La clase media actual quiere cosas, quiere vivir bien, segura, en paz y estabilidad. Quiere seguir progresando en lo económico, lo personal y lo familiar. La revolución ya no motiva; la evolución “la lleva”. Muchos miembros de la clase trabajadora dejaron atrás la pobreza aguda y, de la mano del cambio tecnológico, ingresaron a la clase media emergente: y les gustó. Y como el progreso surge del acuerdo no quieren conflictos, prefieren la cooperación entre los diversos sectores sociales y productivos.

La corrupción es un fenómeno mundial, los políticos, los empresarios, las burocracias nacionales e internacionales nos sorprenden a diario con nuevos casos de abuso, robos y malversaciones de caudales públicos. Es posible que la incorporación de la informática, nuevas leyes de transparencia y la mayor intrusidad de la opinión pública en los asuntos de gobierno estén ingresando a áreas que antes no tocaban. El hecho de que los delitos se descubran, que parte de ellos sea castigada y que en algo se mejoren los sistemas de control, señala que la tendencia es positiva, lo que debiera preocuparnos es cuando nada se descubre o nadie es castigado.

El caso de Chile es paradigmático. Cuando el país era pobre, digamos en la década de los sesenta y setenta, había poco que robar y los mecanismos institucionales eran mas o menos suficientes. Luego nos llegó el fuerte incremento del PBI, prácticamente se multiplicó por diez y los mecanismos de control no fueron capaces de cumplir su tarea. Se dictaron nuevas leyes de transparencia y probidad y nuevos casos de abusos y robos salieron a la luz. ¿es esto malo o bueno?, ¿nos muestra avanzando en la línea correcta o señala que vamos mal?. Creo que hay que seguir apretando, mejorando las leyes y exigiendo su aplicación.

Los redactores de la Constitución de los EEUU pensaban que “todos lo que tienen poder, abusarán de él” por lo que necesitan ser controlados de cerca. No parece una mala idea.

Como se ve, nada tan novedoso; proyectos sociales, políticos y económicos que se desgastan, que pierden el atractivo, que se alejan de las expectativas de la gente y que son reemplazadas por nuevas ideas o modernizaciones de las mismas. Los cambios sociales, tecnológicos y económicos también plantean nuevos problemas o alteran las características de las sociedades, que buscan nuevas formas de expresión institucional.

También surgen algunas fuerzas disruptivas. En nuestro caso, desde una novedosa extrema izquierda que reclama no ser de izquierda y que no aspira a ser estatista sino mixta privada y estatal y, sobre todo, con énfasis en amplios derechos sociales garantizados por leyes, exigibles por todos los ciudadanos. Aun no logran explicar como financiarían estos nuevos derechos sin reventar la economía, pero es posible confiar en que, si están hablando seriamente, mas pronto que tarde tendrán que aceptar la gradualidad y el hecho de que muchas personas no quieren que el estado las cuide y prefieren hacer su vida a su manera. La disyuntiva que viene, me parece, es el de la elección entre “los derechos ciudadanos” y el “emprendimiento independiente” –el emprendedor de camioneta, computador y celular- apoyado en el cambio tecnológico.

Estos cambios ocurren en el contexto de la globalización. Pocos discuten que la globalización ha aportado riqueza y bienestar a muchos. Pero no todos se beneficiaron igualmente ni al mismo tiempo. Hay trabajadores frustrados, de empresas manufactureras que quedaron obsoletas o fueron transferidas a otros países con mano de obra mas barata. La tecnología está reduciendo la demanda por trabajadores de medio o bajo nivel técnico. Están molestos y asustados, quieren cerrar sus economías pero simultáneamente quieren seguir mejorando sus niveles de vida gracias al comercio global. Son los votantes de Trump y en parte los de Marie Le Pen.

La globalización no solo desplaza empleos, también desplaza personas. Oleadas de inmigrantes dispuestos a trabajar duramente por poco dinero y a hacer trabajos manuales toman los puestos que los trabajadores locales no están dispuestos a desempeñar.

También traen consigo su cultura y sus religiones y eso choca a sus vecinos.

La globalización viene acompañada de reajustes en la producción y con desplazamiento de gente, tómalo o déjalo. Parece difícil encontrar una solución ecléctica y cada uno de nosotros tendrá que tomar una posición al respecto, tratar de volver al pasado o avanzar hacia un futuro desconocido.

En este orden de cosas, se pueden apreciar dos clases de patriotismo: uno, de base norteamericana, basado en valores éticos y formas políticas, particularmente la democracia y los derechos humanos y otro patriotismo, de base europea, basado mas en el territorio, la etnia, la historia y la cultura. Parece evidente que la primera es mas compatible con la globalización que la segunda. Esta es también una pugna en plena vigencia y respecto a la cual debemos elegir y lo mas importante, una vez tomada la decisión, aceptar sus consecuencias.

Los organismos internacionales, típicamente las Naciones Unidas o la Unión Europea, que han prestado importantes servicio a la paz y el desarrollo, están cayendo cada vez mas en manos de minorías ideologizadas o de grupos de interés que imponen sus agendas, que hacen valer sus intereses o que han caído en la obsolescencia. La gente se rebela a ser obligados a recibir a inmigrantes que no quieren en sus países; a ver como se reemplazan siglos de jurisprudencia por los caprichos de un cuasi tribunal de justicia internacional o ser objeto de agendas impuestas vía acuerdo entre burócratas ideologizados.

Los ciudadanos del mundo se sienten usados y manipulados por una burocracia internacional ilegítima, ineficiente y sectaria y exigen –como Trump- su eliminación radical. Otros prefieren su modernización y reducción. Este es un tema actualmente en debate y que influye en otros aspectos del cambio.

Como se puede apreciar todos estos elementos se entrecruzan entre si y se hace complicado distinguir causas de efectos o mejor, acciones de reacciones.

Está surgiendo una diversidad de intereses, gustos y conductas. La globalización incluye a todos pero no nos hace a todos iguales y esas nuevas diferencias son difíciles de aceptar. Especialmente para aquellos que, además, están sufriendo deterioro social y económico.

¿Estamos moviéndonos hacia la anarquía y la ruina?. Mas bien parece que estamos en una encrucijada muy intensa y profunda que, dinamizada por un avance tecnológico mareador, un desarrollo económico y social nunca antes experimentado por la humanidad y una amplia difusión de la información, la educación y el conocimiento pone ante nosotros un futuro brillante.

Si lo miramos en forma optimista, estamos en medio de una crisis derivada del éxito en el desarrollo humano que nos obliga a buscar nuevas formas políticas y culturales.

No sería la primera vez que sucede, y siempre hemos resultado exitosos. Gracias a eso la humanidad está donde está.

Si queremos participar y cooperar en este vibrante momento de la humanidad debemos conservar la sangre fría y la inteligencia alerta para analizar los hechos y llegar a conclusiones que nos permitan tomar decisiones racionales en cada uno de estos temas. El pesimismo o el miedo son las peores opciones.

DEFENSA EN CHILE: … FUEGO!, … APUNTEN!  

 

El 10 de abril de 2017 la Presidente de la República dictó una “Clase Magistral” ante los miembros de la Academia Nacional de Estudios Políticos y Estratégicos, ANEPE que comenzó en una forma inusual: “Amigas y Amigos!” … La gran mayoría de los presentes nunca le ha dirigido la palabra y los pocos que lo han hecho alguna vez, fue por razones protocolares. No eran ni son sus amigos, aunque que Bachelet haya declarado “que (como) ustedes saben provengo y me siento parte de eso que llamamos “la familia militar”.

Luego vino la alocución presidencial. Hizo bien la presidente en tratar de situarse en un ambiente amistoso y familiar, ya que solo amigos muy cercanos podrían aceptar lo que dijo sin molestarse.

El programa de gobierno establece, entre otros compromisos, que “Durante el período 2014-2018, la política de Defensa Nacional tendrá como objetivo principal de mediano y largo plazo, generar una Comunidad de Seguridad en América del Sur que garantice la paz … siendo el Consejo de Defensa de UNASUR la institución para avanzar en esta materia”. La dramática situación en Venezuela en que la dictadura chavista – militar con el apoyo de Unasur aplasta a la oposición democrática, muestra cuán erróneo fue su diagnóstico y la torpeza de su gobierno al tratar de incorporar a Chile a un grupo antidemocrático.Pero ella, en 2017, sigue insistiendo: “Paralelamente, hemos concentrado esfuerzos en promover la consolidación de la región sudamericana como Zona de Paz, particularmente a través del Consejo de Defensa de Suramericano” y otra vez: “Por eso hemos fortalecido el trabajo en el Consejo de Defensa Sudamericano de UNASUR, porque creemos que podemos avanzar hacia la construcción de una comunidad de seguridad”.

El programa señala que Con Bolivia lo fundamental será retomar el camino del diálogo, iniciado en 1999, y el clima de confianza mutua conseguido durante el período 2006-2010. La plena normalización de las relaciones con Bolivia es un objetivo al que aspiramos”. La realidad de nuestras relaciones con Bolivia confirma que las premisas de la política respectiva estaban por completo alejadas de la realidad.

Con Perú el programa dice que Por eso también, en esta etapa, Chile aspira a transformar y mejorar la histórica relación bilateral con Perú” y en su discurso del 10 de abril recién pasado se auto felicita: “Partamos por hablar de nuestra propia vecindad, entonces. En este sentido, yo quiero desatacar el promisorio escenario de nuestra relación con Perú, a través de la reanudación del Mecanismo 2+2 y el Comité de Seguridad y Defensa, COSEDE”.

Esto mientras Perú hasta el día de hoy no cumple su parte del fallo de La Haya –la eliminación de la territorialidad de la Zona Económica Exclusiva que se auto atribuye- que lo premió con una buena tajada de mar chileno y aun seguimos con lo del “triángulo”.

El año 2015 aclara: “Dije al comienzo que la transformación de nuestro entorno estratégico es la segunda gran área de trabajo para la Defensa Nacional”. Este concepto de Bachelet es incompresible y diferente a los que se emplean en Occidente: La forma de “transformar el entorno estratégico mediante las FFAA” es la guerra no la política ni la diplomacia. En realidad esto fue una creación a la medida del Subsecretario Robledo para crear una “diplomacia militar” o “un ministerio de RREE paralelo”, desde donde promover su agenda ideológica.

Nuestras relaciones con Perú, Bolivia, Ecuador, Argentina, Venezuela, Brasil, Colombia no parecen configurar un entorno estratégico nuevo, positivo, ni se aprecian nuevas acciones para fortalecer nuestra situación regional. El contexto regional ha cambiado y ese cambio ya había comenzado hace tres años, es decir, una vez mas, el análisis político y estratégico del gobierno fue un fracaso, motivado por el prevalencia de la ideología por sobre la realidad.

El año 2015 aseguró que se avanzaría en reformas como la Ley de Financiamiento de la Defensa; en la Reforma del Código de Justicia Militar, la organización y atribuciones del Estado Mayor Conjunto y la Modernización de las Industrias Militares del Estado. Nos aproximamos al fin de esta administración y poco o nada ha pasado en estas áreas prioritarias de su programa que vienen anunciándose desde el gobierno de Aylwin y han permanecido durante todos los gobiernos de la Concertación.

Ahora lanza una nueva batería de nuevas reformas para la Defensa: Política de Cambio Climático; la Ciberdefensa; la Política Antártica y la Protección Ambiental y de la Biodiversidad y lo mas importante, “otro desafío del que debemos hacernos cargo con particular ahínco: la Agenda de Género” en que la defensa proporciona un elemento clave para su implantación a nivel sociedad.

Ni una sola palabra respecto a que el Ministro de Defensa asuma las responsabilidades que le impone la Ley Orgánica del Ministerio de Defensa. Nada respecto a control de gestión ni al escándalo financiero que todos conocemos. Ni a sus causas, responsables y menos manejo y prevención.

En todos sus discursos Bachelet destaca que en Chile existe una Política de Estado respecto a la defensa. ¿Qué significa esto?. En realidad no significa nada. Según Bachelet “todos los ámbitos de la vida nacional se comprometen con una visión de Estado, y en ello la Defensa es, ha sido y será siempre una parte integral”. ¿Cómo se ha materializado esto durante su mandato?.

No en el Libro de la Defensa, cuyos monólogos son la antítesis del diálogo y el debate; no en el sectarismo que veta a quienes opinan distinto.

Reunir funcionarios ministeriales; militares citados por orden superior y estudiantes de la ANEPE, a escuchar a una autoridad en algún tema, no es un Taller ni crea políticas de estado. Recolectar documentos, guardarlos en reserva y escoger unilateralmente lo que satisfaga las preferencias del gobierno, tampoco lo es.

¿De veras cree el gobierno que el Libro de la Defensa que dice que publicará este año sirve para algo?, ¿cree que lo leerá el gobierno que lo suceda?. ¿Por qué habría de hacerlo si la oposición ni siquiera ha sido informada de sus diagnósticos y postulados, si no ha tenido acceso a “los debates”, si no comparte sus escuálidos y extemporáneos diagnósticos ni las soluciones ideológicas que proponen los funcionarios de gobierno?. De partida toda la palabrería chavista ha sido desacreditada por la realidad.

En su Clase Magistral ante la ANEPE, Bachelet señala que es necesario “entender cómo enfrentar escenarios políticos, sociales y estratégicos que podrían dar forma al futuro contexto internacional en que Chile se inserte”. Dice que “en definitiva, lo que estamos haciendo en Defensa no es un mero ejercicio abstracto o un cúmulo de transformaciones administrativas. Se trata de iniciativas que obligan a repensar el conjunto de acciones de la Defensa, en un sistema que requiere respuestas diversificadas y más sofisticadas que hace unas décadas”. Pero no dice nada respecto a cuál es su diagnóstico; a qué es lo que su gobierno piensa respecto a esos escenarios; a las acciones que está tomado en el ámbito de las reformas militares para situarse en ellos.

Pareciera que ese análisis y las decisiones correspondientes debieron haber sido el eje de su Clase Magistral. Esta omisión no sería relevante si sus efectos no fueran los que son: la inseguridad nacional, el debilitamiento del poder nacional de Chile y aguda pérdida de prestigio en un momento de cambio estratégico mundial y en el Pacífico que requieren nuestro mayor esfuerzo para situarnos en la mejor forma para el siglo que viene.

La realidad es que un gobierno ideológico tiene -anticipadamente- las respuestas para todo y para cualquier materia que aborde -la defensa en este caso- tiene una solución aun antes de haber siquiera considerado los hechos.

Esta Clase Magistral así lo confirma, es difícil distinguir en ella que es análisis, que es deseo, que es anuncio y que es realidad.

FUEGO!! … APUNTEN!!

 

 

HOMENAJE AL MINISTRO MUÑOZ

Ser Ministro de Relaciones Exteriores es una tarea difícil, lidiar con gobiernos y organismos internacionales que quieren imponer su voluntad; que interpretan cualquier acuerdo en la forma mas conveniente para ellos, aunque tengan que distorsionar lo acordado; que no actúan con toda la sinceridad que se desearía. No es fácil.

Para suavizar esa natural condición de fricción y pugna, se crearon las convenciones y los modales diplomáticos, formas de actuar, comportarse, comunicarse e incluso de enfrentarse, que permitan no agravar los conflictos y dejar las puertas abiertas para retomar el diálogo en otros momento o en torno a otros temas, mientras el conflicto actual se diluye o tempera.

El ministro Muñoz no tiene esa fortuna, uno de sus interlocutores, de un lugar cercano, es la antítesis. Mal educado, grosero, basto, intelectualmente escuálido y con una lógica enrevesada.

La sola lectura de sus discursos y expresiones orales son un esfuerzo grande y generalmente infructuoso, son tediosos, llorones, autocompasivos, insolentes y con la lógica de las peleas de patio de escuela primaria.

Uno de los orgullos del individuo es no haber leído nunca un libro y su comportamiento así lo confirma. Dice que habla castellano, en realidad su jerga incluye algo de ese idioma, distorsionado, con mala sintaxis y comiéndose artículos y adverbios. Buena parte de su parla parece ser una traducción pobre de un idioma que generalmente es admirado por su precisión, claridad y elegancia.

Cuando un funcionario público es exigido mas allá y por sobre la línea del deber, suele ser recompensado con un pequeño sobresueldo, una bonificación, que representa el reconocimiento a un esfuerzo especial, pero Muñoz no recibe nada.

Creo que en justicia merece un reconocimiento por su paciencia, tranquilidad y consideración para tratar con una persona cuya lógica nadie ha podido descifrar. A veces parece que es un ignorante supino, otras, que actúa con mala fe y astucia, y otras con mala fe y estupidez. Como sea, es insoportable.

La fantasía majadera del individuo lleva a pensar que lo que comienza con una mentira, de tanto repetirla llega a auto convencerse que es cierta y luego comienza a actuar como si ella fuera realidad, el epitome es cuando exige a su interlocutor, -en este caso el ministro Muñoz- que él también se sitúe en ese mismo nivel onírico.

Así, en tres pasos el tipo ha transitado desde el mundo real a la fantasía delirante. Su majadería ferroviaria y marítima son ejemplares.

Parece haber superado su inicial estilo diplomático pichanguero. En sus comienzos invitaba a todo el mundo a jugar fútbol, viniera o no al caso. Ahora lo reemplazó por sus tweets parvularios. El tipo parece creerse ingenioso y agudo, es romo y estólido.

Sus tweets reflejan fielmente su miseria intelectual y académica, … y el pobre Ministro Muñoz tiene que leerlos y tratar de encontrarles sentido.

Me parece evidente que merece un homenaje y que todos los chilenos le deseemos fuerza y paciencia para seguir lidiando con el orate de manitos de guagua, cara dibujada a machetazos y cerebro aguachento.

CHILE / BOLIVIA: ESTADO DE LA SITUACIÓN A ABRIL 2017

El año 2000, las relaciones entre ambos países marchaban lentas y a tropezones pero avanzaban hacia una nueva estructura que permitiera conformar una asociación económica y un modus vivendi político que beneficiara a ambos países.

La aspiración marítima boliviana tenía un creciente apoyo y simpatía entre la opinión pública informada y el público en general de Chile. Se apreciaba en Bolivia un país crecientemente institucionalizado y formal en sus tratos.

El año 2002 Chile se vio envuelto como coprotagonista en uno de los escándalos que se creían superado en el estado boliviano. La “guerra del gas”.

Los yacimientos de Tarija fueron descubiertos en 1990 y prontamente comenzó la lucha interna en Bolivia para administrar (¿apoderarse de?) la fortuna que creían tener. Las protestas obligaron a Banzer a recular en su aproximación a Chile vía Pinochet y la situación se descompuso agudamente cuando Jorge Quiroga, electo a la muerte de Banzer, decidió exportar el petróleo por Chile (Mejillones) hacia EEUU y México.

El escándalo tomó un sesgo chovinista y antichileno, sin que nuestro país hubiera intervenido ni participado para nada. Quiroga fue sucedido por Gonzalo Sánchez de Lozada. El empresario minero boliviano insistió en hacer el negocio y a través del puerto de Mejillones. Sánchez, junto a la Pacific LNG, British Petroleum y Repsol YPF, insistieron en dar avante con el negocio. Evo Morales y Felipe Quispe, dirigentes chavistas de los coqueros y de los campesinos, respectivamente, movilizaron odiosamente a la opinión pública y detuvieron el negocio -¿negociado?-.

Evo Morales tomó la bandera antichilena y marítima. A la animadversión tradicional hacia Chile, se unió el odio político, mal que mal nuestro país personificaba al pérfido país cuasi blanco y neoliberal y Evo ya mostraba su dependencia de Chávez.

Tras una comedia político – folclórica Sánchez de Lozada huyó a los EEUU asumiendo la presidencia Carlos Meza. Tras un nuevo período de anarquía y caos promovido por Morales y Quispe, el gobierno cayó en manos de Eduardo Rodríguez Veltzé -coludido con ambos conspiradores- que llamó a elecciones anticipadas. El 18 de diciembre de 2005 Evo Morales ganó las elecciones nacionales y desde entonces no suelta el poder haciendo toda suerte de pillerías para agarrarse al sillón.

Entre los años 2007 y 2009 el gobierno de Bachelet trabajó una idea que experimentó variaciones, pero que mantuvo una línea central: la oferta de un “enclave, no soberano”, en la región de Tarapacá y en general próxima a Iquique. Sergio Bitar ex Ministro del primer gobierno de Bachelet explica: “se exploró la concesión de un territorio costero sin soberanía, (incluyendo) su ubicación, su extensión y las normas bolivianas que podrían regir en ese enclave para las empresas y trabajadores bolivianos en industria, servicios, comercio y turismo”. Lo que hoy se llama supremacía territorial.

Ambicioso plan, pero eventualmente posible en el ambiente que existía en ese entonces: con el paso del tiempo y la construcción de confianzas mutuas, podría haber terminado en una concesión soberana. No pasó y no pasará. Es el precio que los bolivianos pagarán por haber tenido a Morales en el gobierno.

El año 2008 Evo pateó el tablero y promulgó su constitución que incluía un artículo transitorio que se daba plazo hasta el 6 de Diciembre del 2013 para denunciar y renegociar el Tratado de Paz y Amistad del año 1904. El clavo en el ataúd fue la decisión boliviana de recurrir a la Corte Internacional de Justicia, el 23 de marzo del 2012.

Por qué Morales tomó ese camino?. Porque era el pegamento imprescindible para mantener a su nación unida tras su mandato renovable sin término y porque confiaba en la capacidad de presión del grupo del Foro de Sao Paulo y especialmente del chavismo. Se equivocó.

La conciencia de estar destruyendo lo avanzado en tantos años era claramente perceptible para algunos bolivianos: la columna de Ramiro Prudencio Lizón aparecido en el periódico La Razón el 6 de Junio de 2012 así lo confirma: “Al contrario de lo que piensan muchos bolivianos, la política tradicional chilena, salvo cuando las relaciones están muy frías como ahora, ha sido buscar una solución al problema marítimo boliviano”.

De ahí en adelante entramos en el frenesí chavista de Evo Morales: mentiras, insultos, contradicciones, demandas, peticiones ridículas, exigencias infundadas, amenazas, lloriqueos, autocompasión, en fin, la lógica y la sensatez desapareció de ese lado del altiplano, dando paso a la manipulación política interna teniendo a la relación con Chile como comodín.

Frente a la opinión pública chilena, Morales carece de credibilidad, legitimidad y respeto. No se podría negociar nada con él, menos aun si se invoca la “buena fe”. Morales es la personificación de la mala fe.

Chile ha tenido dos elementos de continuidad en sus tratos con Bolivia: el respeto al Tratado de 1904 y la imposibilidad de cortar al país en dos. Ahora se suman:

– No negociar con Morales.

– No a cualquier concesión que afecte a nuestra soberanía territorial y jurídica, completa y total.

– Exigencia de compensaciones equivalentes –por parte de Bolivia- frente a cualquier incremento de las ya amplias facilidades que tiene Bolivia en su tránsito por Chile y acceso a sus puertos.

– Exigencia de formalidades mucho mas exigentes en los tratos con Bolivia, considerando su irrespeto a la palabra empeñada y a los tratos diplomáticos.

– Fin a los abusos de confianza por parte del gobierno y particulares bolivianos. No mas incumplimiento de las leyes, reglamentos y disposiciones chilenas de todo orden dentro de su territorio.

En breve, Morales dilapidó el caudal de buena voluntad que Bolivia había acumulado en la opinión pública chilena, reemplazándolo por una sólida desconfianza, sospecha y mala voluntad. El término del juicio de La Haya no cambiará nada.

Chile no puede y no será obligado a conceder nada que no quiera. No habrá costa soberana para Bolivia y no habrá nada mas gratis para los usuarios de nuestras carreteras y puertos. Los gobernantes que sigan a Morales deberán recorrer un arduo y largo camino para poder empezar de nuevo a aproximarse a Chile. Tanto la izquierda como la derecha chilena están profundamente molestas y decepcionadas con Bolivia y eso no se reducirá tan pronto.

Ahora solo resta esperar al término del juicio en La Haya, continuar con lo del Río Silala y muy probablemente incluir algún reclamo respecto al Rio Lauca, los derechos humanos de los contrabandistas capturados y cualquier otra cosa que se le ocurra al dúo Morales/García en su exitoso empeño por ganarse el desprecio de los chilenos.

En Sudamérica se ha conformado un hoyo negro situado entre Perú, Brasil, Paraguay, Argentina y Chile.