MAPUCHES Y HUINCAS

Un hecho objetivo importante al enfrentar el “problema mapuche” es el de cuantificar las dimensiones de dicho grupo étnico y distinguirlo de otros que presentan problemáticas diferentes.

Se pueden encontrar cifras muy variadas según sea la posición e intereses de quienes las citan, así, pareciera que lo mas objetivo es referirse a los Censos oficiales.

Veamos una comparación de dos censos, el de 2002 y el de 2017:

   Pueblo               Año 2002                              Año 2017            

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                            Personas                               Personas                 

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Alacalufe

(Kawashkar)           2.622                                          3.448

Atacameño            21.015                                          ……

Aimara                   48.501                                     156.745

Colla                        3.198                                        33.868

Mapuche              604.349                                  1.745.147

Quechua                ……….                                       30.369

Rapa Nui                  4.647                                         9.399

Yámana-Yagan        1.685                                         1.600                                                                  

Diaguita                  ………..                                      88.474

Lican Antai             ………..                                      33.868

Otro                                                                           28.115

Pueblo ignorado                                                        67.874

*En el censo 2017 “aparecen” los pueblos quechua, diaguita y lican antai y “desaparecen” los atacameños.

El censo de 2002 preguntó sobre la pertenencia a alguno de los ocho grupos étnicos reconocidos en la legislación vigente a ese año, 604.249 se declararon mapuche. El censo de 2017 a  la pegunta: ¿se considera perteneciente a algún pueblo indígena u originario?, quienes se declararon mapuche fueron 1.745.147 seguidos de lejos por los aymara y diaguita[1].

Se puede observar que el número de las personas que se consideran mapuche, aumentó significativamente en esos 15 años, casi triplicándose, este incremento puede atribuirse a que los beneficios derivados de pertenecer a esa etnia aumentaron significativamente en ese lapso y a que en el censo 2017, se pidió una opinión subjetiva, sin mas requisitos que su sola expresión. Es razonable pensar que  la laxitud en los requisitos para calificar a una persona como perteneciente a algún grupo étnico originario, en un ambiente de reivindicación política y social, y al otorgamiento de amplios beneficios económicos y sociales, puede haber tenido alguna influencia.

El censo de 2017 arrojó que 2.185.792 chilenos se declararon pertenecientes a algún pueblo indígena u originario.

Las personas de pueblos originarios se distribuyen a lo largo del país, concentrándose en la Región Metropolitana, donde se censó al 31,80%. Le siguen La Araucanía con 14,70%, Los Lagos (10,47%) y el Biobío (8,68%), en todas estas regiones predomina la identificación con el pueblo Mapuche.

Chile Mestizo

El Profesor Miguel Casas Leiva[2] describe el fenómeno en términos mas o menos poéticos: «Desde la época de la encomienda, se gesta la unión de la iniciativa europea y el brazo nativo para crear el nuevo patrimonio material y origen del mestizaje. Aquí surge una nueva raza y cuna de la cultura del pueblo chileno: el mestizo. De principal importancia en el aspecto antropológico -destaca Francisco Encina- es la aclimatación al medio físico del europeo. «El desarrollo del mestizaje fue rápido. El soldado español se ayuntaba con cuanta india picunche, huilliche o mapuche encontraba a mano», menciona el mismo historiador. No fue distinto entre los mapuche. El aborigen solicitaba a la mujer española o mestiza con gran avidez, tras los malones conducían a las cautivas a su territorio y engendraban en ellas cuántos hijos podían. Sólo las devolvían voluntariamente cuando eran estériles…. . No eran pocos los españoles que se pasaron al enemigo y muchos mestizos volvían al territorio materno. Todos, por supuesto, adoptaban el matrimonio polígamo y estereotipado de los mapuche dentro de Chile”.

Desde una perspectiva científica[3] tenemos el trabajo de María José Navarrete del programa de genética humana de la Universidad de Chile que hizo el muestreo de chilenos mestizos más grande que se ha realizado hasta ahora:

“Todos somos mestizos: investigación echa por tierra cualquier teoría de  pureza racial en Chile”.

Tras cuatro años de trabajo de investigadores y académicos que abarcó a más de tres mil personas provenientes de ocho ciudades del país los resultados arrojaron que el estrato alto, que según estudios anteriores no tenía componente amerindio, sí lo tiene.

Y, aun mas importante para nuestro estudio, que aquellos que se definen como amerindios, en su genoma lo son en un porcentaje solo un poco mayor que el promedio.

“El libro se divide en tres: un primer capítulo, escrito por la doctora en Historia Celia Cussen, en que se hace un relato histórico de la formación del actual pueblo chileno.

En el segundo capítulo fue encabezado por Lucía Cifuentes, profesora titular del programa de genética humana de la Universidad de Chile. Allí se explica el proyecto ChileGenómico en el cual entre 2011 y 2015 sus investigadores tomaron y analizaron más de tres mil muestras de chilenos de ocho ciudades del país para conocer sus raíces amerindias y europeas.

Por último, el tercer capítulo complementa el anterior. Está escrito por tres investigadores; dos del programa de genética humana de la Universidad de Chile y una antropóloga. Trata de las diferencias entre la herencia materna y paterna, específicamente el ADN mitocondrial –fuera del núcleo de la célula– y el ADN nuclear presente en el cromosoma.

El resultado es que el componente amerindio es más alto de lo que se esperaba: un 44% –en promedio– versus el 38% o 40% que se obtenía antes

En pocas palabras, el 44% de los chilenos podría declararse amerindio, sin cometer ningún engaño y pudiendo comprobar científicamente la legitimidad de su clasificación.

El problema, definido por el gobierno actual como “el conflicto entre el Estado Nación Chileno y el Pueblo Nación mapuche”, no es tal, ya que los 1.745.145 que se declaran mapuche son solo el 10% del total de la población, que ni siquiera son racialmente puros, sino mestizos en diferentes grados. Esta condición genética mestiza es compartida por el 50% o más de la población chilena.

Los Indígenas

De acuerdo a la Ley Nº 19.253, Ley indígena de 1993, el Estado reconoce como tales a “los descendientes de las agrupaciones, humanas que existen en el territorio nacional desde tiempos precolombinos, que conservan manifestaciones étnicas y culturales propias siendo para ellos la tierra el fundamento principal de su existencia y cultura”.

“Se considerarán indígenas para los efectos de esta Ley”, las personas de nacionalidad chilena que se encuentren en los siguientes casos:

a) Los que sean hijos de padre o madre indígena cualquiera sea la naturaleza de su filiación inclusive la adoptiva;

b) Los descendientes de las etnias indígenas que habitan el territorio nacional, siempre que posean a lo menos un apellido indígena.

Se advierte como una contradicción el requisito único de portar un apellido indígena, desconociendo la condición de conservar las “manifestaciones étnicas y culturales propias”, es decir, hablar el idioma correspondiente y mantener las creencias, usos y costumbres ancestrales. Así, en la definición de la identidad indígena la ley no hace diferencia entre el mestizo que vive en la región Metropolitana y tiene un apellido indígena y el miembro de una comunidad que vive en La Araucanía, habla mapudungun y practica y vive inserto en su cultura ancestral.

Las Comunidades.

La Ley 17.729 que “establece normas sobre indígenas y tierras de indígenas” crea las “Comunidades Indígenas” conformadas por “toda agrupación de personas pertenecientes a una misma etnia indígena y que se encuentren en una o más de las siguientes situaciones: Provengan de un mismo tronco familiar; reconozcan una jefatura tradicional; posean o hayan poseído tierras indígenas en común o provengan de un mismo poblado antiguo.

Actualmente las comunidades mapuche o lof son grupos consanguíneos, principalmente patrilineales, basados en el parentesco y en la cercanía social y racial, es decir, se impone “(…) una solidaridad primero familiar y luego comunitaria”. A la fecha se han constituido 3.213 comunidades 

Asociaciones mapuche.

Son “mapuches urbanos” los chilenos que se autoidentifican como indígenas e residen en un área urbana del territorio nacional y “mapuches migrantes” cumplan los mismos requisitos y residan en una zona rural no mapuche. 

Los Indígenas Urbanos o Migrantes pueden formar Asociaciones, las que serán “una instancia de organización social, desarrollo cultural, apoyo y mutua protección y ayuda entre los indígenas urbanos o migrantes, respectivamente”, “podrán impulsar y coordinar con los Ministerios, Municipios y oficinas gubernamentales planes y programas que tengan por objeto lograr mayores grados de bienestar para los indígenas urbanos y migrantes, asegurar la mantención y desarrollo de sus culturas e identidades propias”.

Algunas conclusiones

1.- Al enfrentar el tema indígena, concretamente el indígena mapuche”, es necesario distinguir: Existe un número insignificante de mapuches étnicos puros. La casi totalidad de ellos son genéticamente mestizos y esta categoría podría llegar a incluir hasta aproximadamente el 50% de la población nacional.

2.- Los chilenos que se declaran mapuches se han triplicado en 10 años, lo que permite concluir que su número se incrementará en la medida en que quienes se adscriban a esa categoría reciban mayores beneficios por parte del estado.

3.- Existe mapuches rurales y urbanos, los primeros socialmente mas activos que los primeros, siendo los segundos mucho mas numerosos.

4.- Los mapuches rurales conforman “Comunidades”, de acuerdo a un procedimiento legal legalmente establecido. Actualmente existen 3213 Comunidades.

4.- Las Comunidades se crean, existen y operaran en base a su territorialidad, es decir la importancia del control territorial está relacionado con su extensión fisica y población residente. Esto determina que la competencia, a veces lucha armada, entre Comunidades sea por el control territorial.

5.- Una manera de acotar mas precisamente el conflicto es incrementar los requisitos para conformar comunidades exigiendo que se incorporen los aspectos étnicos de idioma, culturales y de estilo de vida. Una alternativa podría ser la existencia de dos tipos de Comunidades.

6.- Comunidades étnicas puras y Comunidades de mestizos. Las primeras con énfasis en la preservación de la cultura y las segundas apuntadas a la propiedad, uso y trabajo agrícola.

7.- Los mapuches, históricamente, han demostrado escasa capacidad para conformar grandes agrupaciones asi, las Comunidades mas frecuentemente tienden a dividirse que a concentrarse.

8.- En el manejo de la actual crisis es fundamental incorporar a las Asociaciones Mapuches urbanas, particularmente de las ciudades y pueblos de la Araucanía, cuyos intereses y lógicas están mucho mas cerca de los demás chilenos.

Melosilla, 26 de Mayo de 2021.

            Fernando Thauby García

                         CN  IM


[1] Más de 2 millones de chilenos se declaran pertenecientes al pueblo indígena, de los cuales, 1,7 millones se declaran pertenecientes al pueblo mapuche, y 156 mil se declaran aymaras, y 88 mil se reconocen como diaguitas, los tres pueblos más numerosos de Chile.

[2] Miguel Casas Silva, Publicación Bicentenario, 12 de octubre de 2010

[3] Doctora en Historia Celia Cussen; Lucía Cifuentes, profesora titular del programa de genética humana de la Universidad de Chile y otros que hicieron el muestreo de chilenos mestizos más grande que se ha realizado hasta ahora.

LA COORDINADORA ARAUCO MALLECO DECLARÓ LA GUERRA A CHILE

Fernando Thauby García 14 de Mayo de 2022

Pobre Boric, su amor hacia el indigenismo y sus reivindicaciones identitarias, nacionalistas e independentistas se estrelló contra una veloz, potente y descortés respuesta de Héctor Llaitul, líder de la Coordinadora Arauco Malleco -CAM- a escasas horas de que lanzara su propuesta para diluir el Estado de Excepción en un aguachento y amorfo “Estado de Emergencia Intermedio”.

Fue sin eufemismos:

“Se viene el Estado Intermedio, que no es otra cosa que un nuevo estado de excepción. Es decir los milicos esbirros nuevamente desplegados por el Wallmapu custodiando los intereses del gran capital. Es la expresión en pleno de la dictadura militar que los mapuche siempre hemos sufrido, dictadura que ahora asume el gobierno lacayo de Boric”.

“A preparar las fuerzas, a organizar la resistencia armada por la autonomía del territorio y autonomía para la nación mapuche”.

¿Alguna duda?

La CAM la organización terrorista mas antigua, prioriza el control territorial, específicamente Temucuicui y es la mas conocida de las siete organizaciones terroristas que operan en la Macrozona Sur. Dispone de capacidad defensiva en cuanto las fuerzas del orden actúen bajo restricciones políticas invalidantes y no aplique fuerza equivalente a la de ellos; y tienen alguna capacidad ofensiva contra objetivos indefensos o muy desprevenidos.

Sus blancos principales son maquinaria forestal, campos y sembradíos, contra propietarios residentes, propietarios “conspicuos” y así.

Las otras son:

La Resistencia Mapuche Malleco (RMM), es la mas profundamente involucrada con el narcotráfico; la Resistencia Mapuche Lafkenche (RML) que opera en la zona costera y es vulnerable a la acción desde el mar.

Las demás organizaciones Weichan Auka Mapu (WAM); Wiñotauiñ Taiñ Malon (WTKM); Lof Resistencia Territorial Kütral Mawuida (LRTKM) y Liberación Nacional Mapuche (LNM) con menos estructura y preparación, se mantienen con el robo de vehículos, de madera, de las cosechas, (extorsión), robo de animales y de armas.

Ninguno de esos grupos acogió el llamado al diálogo que hizo el gobierno de Boric al asumir.

Durante el mes de febrero, el Gobierno entrante comenzó a desarrollar el plan para lo que definieron como “la búsqueda de una solución para el conflicto entre el Estado y el pueblo Mapuche en el centro sur del país”. Los participantes fueron Salvador Millaleo encargado de Asuntos Indígenas en el Ministerio del Interior; Roberto Estay, jefe de gabinete de la ministro; Rubén Sánchez, que acompañó a Siches en su primera visita a Temucuicui; y Gabriela España.

Este grupo produjo un borrador que de inmediato fue “filtrado” hacia los grupos mapuches afectados -Llaitul- a los que no les gustó para nada ya el texto enfatiza el carácter político de los reclamos, radica su ejecución en el ministerio de Interior y plantea la “denuncia y persecución en contra de quienes propugnan el odio en Wallmapu”, en referencia a algunos miembros de la Multigremial de la Araucanía y lo mas grave, margina de los diálogos a los grupos mapuche más radicalizados.

El Plan, denominado ‘Entendimiento y Buenvivir para Wallmapu – Regiones de la Araucanía y Biobío, lleva el concepto de “buenvivir”, contradictorio con la cultura cristiana occidental e incompatible con la estructura jurídica de Chile, promovido por el boliviano García Linera y aclamado por Boric y su grupo.

Algunas partes de este Plan ya fueron puestas en marcha, entre ellas la “purga” de la Unidad Jurídica del Ministerio del interior para reemplazar a sus integrantes:
Para lo cual, dice el plan, se debe “sacar a abogados actuales de la litigación en tribunales relacionada con el conflicto donde existan imputados mapuche. Delitos asociados: robo madera, receptación, robo con violencia, incendio, porte de municiones, porte de armas”.

Esto se hizo efectivo el pasado 31 de marzo, cuando el ministerio del Interior desvinculó al jefe jurídico de Interior, Carlos Flores, quien llevaba 18 años trabajando en el lugar; como también a Sergio Arévalo, abogado que litigaba para la cartera. Ambos habían sido parte de casos relevantes, como Operación Huracán o el asesinato de la pareja Luchsinger-Mackay”.

Otro punto dice relación con la situación de los “presos políticos mapuche”. Sobre esto, el grupo planteó en el texto que se debe “renunciar a la persecución penal en el caso que ya existan condenas. Actualmente el Ministerio del Interior, en contra de lo que establece la Ley respecto de los intervinientes en la etapa de la ejecución de la pena, no se hace parte en los recursos de amparo donde se solicita el acceso a beneficios respecto de condenados mapuche”.

De forma inédita para un gobierno, Interior decidió no asistir a la Comisión de Libertad Condicional para argumentar en contra de los que accedieron a beneficios carcelarios.
Un ejemplo reciente es el de uno de los condenados en el asesinato de los Luchsinger-Mackay, José y Luis Tralcal, un juicio que actualmente la Comisión Interamericana de Derechos Humanos está revisando debido a “sus irregularidades en tribunales chilenos”.

Se puede apreciar una clara interacción y complicidad entre los grupos activistas mapuche y el Gobierno.
Sin embargo, también dentro del gobierno existen visiones contrapuestas y hasta conflictivas respecto al problema. Estas diferencias tácticas determinaron conflictos entre la Siches y Millaleo que terminó renunciando y un continuo forcejeo entre los mas extremistas y los que aun quieren mantener aunque sea una apariencia de legalidad.

La diferencia de fondo es que Llaitul y su grupo pretenden separarse de Chile y formar un Estado Mapuche independiente, marxista y revolucionario y mientras en los otros prevalece el lucro ilícito y delictual. El punto de quiebre es que tanto Boric como la Siches comparten el proyecto de Llaitul. Es difícil hasta donde esta asociación es firme y honesta y hasta donde es el resultado de compromisos adquiridos mientras el Frente Amplio aun se dedicaba a prepar la Revolución. Antes de llegar al gobierno.

Sin perjuicio de lo señalado, el gobierno ha apostado por un giro importante, convencidos de que el tema de Wallmapu es principalmente político. Es por ello que en La Moneda apuestan en centralizar la estrategia en la cartera del Interior.

Llama la atención la ausencia y desconsideración hacia los grupos y organizaciones mapuche pacíficas, que actúan en y desde la legalidad, que no suscitan ningún interés en el gobierno.

En gobiernos anteriores, frente al terrorismo mapuche era repartida entre ese ministerio y el de Desarrollo Social. Hoy la misión la tiene Izkia Siches, que al mismo tiempo debería estar velando por la seguridad en el territorio.

El conflicto de fondo y hasta ahora sin resolver, es que en la cúspide del Gobierno aun persiste una pugna respecto a la naturaleza, objetivos y posibles respuestas ante el plan y las exigencias de Llaitul y sus seguidores.

Parece evidente que todo la farándula en torno al Estado de Emergencia v/s el estado de Emergencia Intermedioes solo una excusa para evitar una decisión de fondo: dejar existir la rebelión o impedirla y desarticularla, que suscita fuertes tensiones dentro de las alianzas de gobierno.

La experiencia mundial confirma que medidas defensivas territoriales1 llevan a un gran desgaste de las fuerzas militares sin impedir los atentados y ataques a los objetivos que los revolucionarios libremente elijan, obteniendo en el proceso amplia presencia en la prensa nacional e internacional y debilitando la moral nacional y del gobierno.

Se pretende comprometer a las Fuerzas de Orden y a las FFAA en una campaña sin objetivos, sin apoyo político, bajo la autoridad -ilegal- de políticos incompetentes y con elementos significativos del mismo Poder Ejecutivo, comprometidos en diversos grados con los terroristas.

1 Cuidar las rutas para proteger a los camioneros; luego, cuidar los bosques para que no los incendien; luego, cuidar a los trabajadores madereros para que no los maten; luego, las farmacias para que no las saqueen; luego las librerías para que no quemen los lápices y los cuadernos de los escolares.

UN DIAGNÓSTICO EQUIVOCADO Y UNA PROPUESTA OBSOLETA

POLÍTICA EXTERIOR Y DE DEFENSA DE CHILE

Fernando Thauby García 30 de Abril de 2022

Mladen Yopo, posible futuro Director de la ANEPE, publicó una columna en el diario “El Mostrador, bajo el título de “Zona de Paz: un imperativo estratégico de las políticas exterior y de defensa de Chile”

A partir de su apreciación del cambio ocurrido en latino américa de fines de los ́80 y principios de los 901. infiere que -hace 30 años- habría habido un “cambio de las percepciones de amenaza y que la voluntad política de la nueva dirigencia democrática hizo prevalecer la búsqueda de solución pacífica a la mayor parte de las disputas fronterizas pendientes, así como el impulso creciente del fomento de la cooperación política, económica y militar”. “Este cambio sumado a la posible elección de Lula en Brasil -en medio año mas- y la existencia de un escenario internacional complejo e incierto, habrían vuelto a poner en las prioridades de las agendas de la política exterior y de defensa, el concepto de Zona de Paz”.

A estos tres datos, Yopo agrega que el programa electoral de Boric, propone contribuir a la consolidación de la Zona de Paz regional mediante la promoción de la reconstrucción del regionalismo multilateral para la cooperación en materia de seguridad y defensa”.

Según Yopo, estos cuatro elementos “potenciarían la “idea-fuerza -de la Zona de Paz sudamericana- desarrollada en el contexto de la Guerra Fría”, respecto a la cual lamenta que “sin embargo, y más allá de las esperanzas iniciales puestas en un mundo sin guerra … no se cristalizaron la paz y la seguridad anhelada, al seguir sucediéndose una serie de nuevas guerras, invasiones, conflictos territoriales, genocidios, actos terroristas y una serie de expresiones belicistas más, verificando otra vez que la ausencia de guerra no es la paz en la lógica compleja del conflicto”.

Yopo aprecia también y esta vez acertadamente me parece, “que la actual geopolítica internacional no es más auspiciosa que la del siglo XX para la consagración de la paz en el mundo y la región, que describe en tonos sombríos:

“La actual geopolítica internacional no es más auspiciosa que la del siglo XX para la consagración de la paz en el mundo y la región, en particular; con la invasión de Ucrania y sus efectos; con la disputa hegemónica chino-estadounidense que ha trascendido hacia la confrontación paradigmática/cultural global; el auge de la conflictividad internacional entre potencias con capacidad nuclear; han renovando la necesidad de reponer y actualizar el proyecto de Zona de Paz sudamericano.”

A partir del diagnóstico indicado Yopo, sorprendentemente,
identifica la oportunidad para Latinoamérica. Esta oportunidad derivaría de la reducción de la probabilidad del uso de la fuerza para resolver disputas entre los países para aproximarse a un alto nivel de confianza entre las partes y la predisposición / concretización de la cooperación en defensa.
“En la paz positiva, los Estados no se preparan para un conflicto armado con los países vecinos, ni esperan que otros estados de la zona lo hagan, a partir de la densidad de las relaciones”, “reconfigurando la percepción de amenaza … hacia la identificación de amenazas o empleos extrarregionales de las capacidades nacionales, específicamente de las FF.AA”.
De alguna manera Yopo parece suponer que las capacidades militares latinoamericanas combinadas, en desuso por parte de los países por no tener conflictos entre ellos, podrían conformar una capacidad regional para influir en la evolución del nuevo orden mundial.

Concluye su argumentación señalando que “la eliminación de la guerra como una alternativa para la solución de controversias dentro de la región, es una situación que claramente reporta un beneficio para todos sus miembros”. Pero no parece considerar los riesgos de una incursión regional autónoma fuera de la región y olvida las amenazas derivadas del traslado de estas disputas internacionales a la región con la presencia militar directa y/o indirecta de Estados Unidos, Rusia, Irán, Turquía y China … que ¡el mismo identifica!

Yopo continúa estableciendo que “La llegada de gobiernos de izquierda y “superados y/o en retiro los gobiernos de derecha y de sus presidentes-empresarios se ha empezado a reponer la vocación latinoamericana del progresismo y de un realismo fundado en que el nuevo equilibrio de poder internacional se decidirá entre los poderes regionales; es decir, uno anclado, a países-continentes y zonas/espacios que sean capaces de generar una “regiónEstado” (caso de la Unión Europea) que favorezcan los diálogos regionales en la perspectiva de crear una cooperación reforzada.

Concluye con la sentencia de Boric: “O nos salvamos juntos o nos hundimos por separado”.

Valorando que el análisis se remonte hasta eventos tan antiguos como el fin de la guerra fría, pareciera que los hechos que configuran la realidad actual que el mismo describe, mas otros como la reanudación de la tensión EEUU – Rusia bajo nuevos parámetros geopolíticos, el desplazamiento de India hacia las proximidades de EEUU; el creciente protagonismo Europeo bajo el liderazgo de Alemania; la aceleración de la revolución tecnológica/industrial/ comercial mundial; la activación de Indo Pacífico con su brazo comercial – el TTPS-, y específicamente en nuestro entorno, la creación de una nueva realidad política y estratégica entre Chile y varios actores del Pacífico -Australia, Nueva Zelanda, India, Japón, Gran Bretaña y Francia señalan que el mundo de la Guerra Fría parece haber sido superado ampliamente pero no simplificado ni estabilizado, sino reemplazado por otro mucho mas complejo y variable.

Yopo asegura que “La llegada de gobiernos de izquierda y “superados y/o en retiro los gobiernos de derecha y de sus presidentes- empresarios que incentivaron los clivajes ideológicos y la divisiones a partir de sus visiones transaccionales de corto plazo, se ha empezado a reponer la vocación latinoamericana del progresismo”.

Esta aseveración se apoya en juicios de valor por lo menos discutibles, y respecto a la vocación progresista latinoamericana, que podría ser real, se combina con una también vocación regional por la inestabilidad política, la crisis económica recurrente y la falta de seriedad y constancia en sus tratos económicos y diplomáticos.

Este nuevo marco ideológico y vocacional se manifiesta en una cambiante diversidad política, intensa y frecuente en Latinoamérica: liberales / estatistas; prósperos / arruinados; estables / volátiles; con sus fichas puestas en EEUU / China; democráticos / dictatoriales.

La inestabilidad mental y política regional hacen muy improbable que Latinoamérica pueda estructurar una dinámica que permita siquiera acercarse a la conformación de una poder que incida en el nuevo equilibrio de poder internacional que se decidirá entre los poderes regionales “que sean capaces de generar una “región-Estado” que favorezcan los diálogos regionales en la perspectiva de crear una cooperación reforzada”, apenas, y si es que algunos, logren avanzar en la paz y progreso de sus propios países.

Apostar nuestra seguridad, prosperidad, estabilidad y destino a un conjunto de grupos políticos regionales que repetidamente han fracasado no solo en conformar poder regional, sino que también en el manejo de la paz y progreso de sus propios países, parece ser una apuesta perdedora.

Menos aun en medio de un realineamiento profundo en el ordenamiento geopolítico y comercial mundial en que los diferentes actores se están moviendo con gran dinamismo y fluidez, ingresar -o siquiera intentarlo- incorporado en un grupo heterogéneo, inestable, volátil y con niveles de desarrollo muy bajo la media, hacen que intentar una aventura así, sea hacerlo en condiciones de fracaso seguro.
Lo que no funcionó en el mundo congelado de la Guerra Fría menos lo hará en el líquido mundo actual.
La creación de una Zona de Paz con socios tan poco pacíficos, inestables y volátiles suena bien, pero no funciona. Nunca lo hizo. Para finalizar, una breve lectura de la prensa y una ojeada al mapamundi muestra que nuestro mundo es “hacia el Pacífico” y sus actores.

Nuestra escasa capacidad política y estratégica encuentra su espacio natural y más rentable en este nuevo escenario.

1 Democratización descontando a Cuba, Venezuela, Nicaragua y la cuasi democracia de Néstor Kirchner.

Y LA ARAUCANÍA TOCÓ FONDO

Fernando Thauby García

29 de Abril de 2022

Todos sabían que la estrategia para enfrentar este problema, anunciada en el Congreso por parte del gobierno, era solo un saludo a la bandera.

Los terroristas no esperaron mas y dinamizaron la crisis con una secuencia de ataques en Los Álamos, provincia de Arauco, que puso en movimiento al gobierno con el menú habitual: declaraciones, condena a los atentados, reuniones con ambas policías, promesas de trabajo conjunto y más agilidad investigativa.

A 24 horas de una seguidilla de ataques en la comuna de Los Álamos, en la provincia de Arauco, la ministro y el subsecretario del Interior se reunieron en La Moneda con el general director de Carabineros y el director de la Policía de Investigaciones para enfrentar el tema.

El Ministerio del Interior anunció medidas estratégicas y operativas para abordar los hechos de violencia mientras seguimos trabajando en las soluciones de fondo, sin introducir el Estado de Excepción.

Según la Ministro[1], “La evaluación que hemos hecho en conjunto con nuestras policías es que hay una evaluación subjetiva en torno a la seguridad, nos parece que hasta en la actualidad hay muchas medidas que tomar antes de llegar a una opción como esta. Consideramos que no permiten ni dotan a las capacidades locales algo muy sustantivo. Hemos estado fortaleciendo e implementando las medidas que en el breve plazo puedan mejorar la rondas preventivas y los tiempos de respuesta de nuestras policías, que son las que están justamente enfocadas en el control del orden público.

Según Siches, el gobierno del Presidente Gabriel Boric quiere hacerse «cargo justamente de la percepción subjetiva en materia de seguridad”, por lo que se le encomendó aquella tarea al general de Orden y Seguridad de Carabineros, Marcelo Araya, para tomar “medidas inmediatas y directas”. Necesitamos ir solucionando materias en las capacidades investigativas, en la eficacia del Estado en detectar y encontrar a quienes son responsables de estos hechos de violencia y eso, lamentablemente, no lo soluciona un Estado de Excepción.

Tuvimos casi seis meses Estado de Excepción Constitucional en el sur y, lamentablemente, no avanzamos en las soluciones de fondo, y creo que esa debe ser la mirada de los distintos actores, trabajar en soluciones que nos permitan no solo tener la percepción de seguridad, sino realmente avanzar en materias de seguridad”.

En breve y mas claro, frente a este problema de “orden público” se seguirá haciendo lo mismo, con los mismos medios -para no ofender la subjetividad del oponente- pero ahora con mas frecuencia y mas rápido.

Estas no son medidas estratégicas ni operativas, con generosidad son medidas tácticas -locales, parciales y dentro del mismo concepto operativo y estratégico evidentemente insuficiente-, en breve, nada.

Estas resoluciones se basan en un diagnóstico erróneo: “Tuvimos casi seis meses Estado de Excepción Constitucional en el sur y, lamentablemente, no avanzamos en las soluciones de fondo, y creo que esa debe ser la mirada de los distintos actores, trabajar en soluciones que nos permitan no solo tener la percepción de seguridad, sino realmente avanzar en materias de seguridad”

El Estado de Emergencia es un medio no un fin, es una herramienta, no es un producto.

El Estado de Excepción permite llevar a cabo acciones que posibiliten o faciliten la búsqueda de una solución de fondo que evidentemente es política, social y económica.

Estas negociaciones no surgirán de la nada, deben ser inducidas, estimuladas y si es necesario impuestas por el Gobierno de Chile.

Así, el Objetivo Estratégico de la primera parte de esta Campaña es “llevar a la Mesa de Negociaciones a todos los involucrados”.

En este proceso hay que identificar, neutralizar y reprimir a los violentos y a los actores cuyos objetivos sean inaceptables para el Estado de Chile.

Identificar a los violentistas no es significativo, lo que cuenta es llevarlos a la mesa de negociaciones o sacarlos de la ecuación.

Para eso sí sirve el Estado de Excepción y es una herramienta fundamental.

Mientras el gobierno no asuma que este no es un problema de “orden público”, va a seguir dando palos de ciego y enterrándose más y más en el barro y la sangre.


[1] Según “El Mostrador” textual.

ARAUCANÍA, ¿DE QUE SE TRATA?

Fernando Thauby García 22 de abril de 2022

Como la previsión, la planificación y el sentido común suele escasear entre las autoridades de gobierno los invito a hacer un pequeño periplo de lógica básica.

Cuando se va a emprender una acción lo primero es identificar con claridad la situación existente y cuáles son las características específicas y cuantificables de la condición “final” que queremos establecer.
En el caso de la Araucanía el diagnóstico ideológico del Gobierno de Boris difiere del que sustentan la parte mayoritaria de la población de la zona del conflicto y de Chile. El Congreso no ha debatido el problema ni menos llegado a posiciones formales y oficiales de los representantes del pueblo.
En breve, no hay acuerdo político ni apoyo ciudadano para emprender un curso de acción -que se reconoce de largo liento- con respaldo y apoyo.
En esta orfandad el Gobierno emitió una “estrategia” de “cinco pilares”, que “picotea” entre temas de distinto nivel:

1.- Establecer una Comisión para la Verdad y el Esclarecimiento Histórico en el conflicto intercultural, cuyo objetivo es otorgar reconocimiento y reparación a las víctimas (mapuche y no mapuche) del conflicto;
2.- Instalar parlamentos y diálogos territoriales, como un espacio de diálogo político de largo aliento que reconstruya la confianza

3.- Mejorar la eficiencia de CONADI.
4.- Poner en ejecución una Agenda Interministerial para el Buen Vivir (Ejecución pronta y pertinente de políticas públicas para disminuir la pobreza en el territorio);

5.- Establecer Seguridad (Junto con ejecutar acciones que permitan disminuir la conflictividad, el Gobierno entregará a Carabineros las herramientas necesarias para resguardar adecuadamente el orden público).

Sin analizar en detalle este listado, se puede apreciar que la “estrategia” consideraría que es un conflicto “intercultural” en el cual ha habido “victimas” a las que hay que reparar; en el cual no hay diálogo político entre las partes (¿gobierno y bandas mapuches?) y se ha perdido “la confianza”; que hay urgencia en “emprender políticas públicas” para disminuir la pobreza y resguardar adecuadamente la “seguridad” para que lo hay que tomar medidas para disminuir la conflictividad y que esta tarea recaerá en Carabineros al que se le darán las “herramientas” necesarias.

Parece que esta “estrategia” mezcla elementos de “análisis”, “diagnóstico” y de “identificación de acciones” tendientes a la reducción de la pobreza, la conflictividad, la violencia y la debilidad de las fuerzas policiales a cargo.

Si aceptamos que la estrategia es determinación de metas u objetivos a alcanzar en un plazo largo, las acciones a emprender y la asignación de los recursos necesarios, parece evidente que estos “cinco pilares” no constituyen una estrategia.

Parece imprescindible comenzar por establecer y proponer a los chilenos las características principales de las condición a que nos debería llevar esta estrategia: ¿Quiénes son los interlocutores “mapuches?, ¿los “étnicos” puros o incluye a los mestizos?. ¿Quiénes son los representativos?

Cuál es el objetivo final: ¿La creación de un estado Mapuche independiente?, ¿un estado parcialmente independiente?, ¿la instalación y funcionamiento completo y total del estado de Chile?.
¿Con un desarrollo económico y social basado en subsidios y apoyo gubernamental? ¿Con el apoyo a emprendedores privados e independientes? ¿Quiénes son los interlocutores principales? ¿Los grupos violentos relacionados con el delito, los “independentistas”?, ¿la masa de mapuches que no hacen ruido? ¿De que vamos a dialogar con cada grupo? ¿Cuáles son las metas mínimas aceptables a obtener en el diálogo?.

En breve y como siempre ha sido, es necesario pensar antes de actuar, algo que el gobierno y sus egresados de Centros de Alumnos, no entienden ni menos aprecian.

ESTA IDEA NO ES MIA PERO ES MUY BUENA

Fernando Thauby García

17 de Abril de 2022

Uno de los impuestos mas injustos es el Impuesto al Valor Agregado (IVA) y es así porque es inexorable con las personas de ingresos mas bajos, que gastan una parte proporcionalmente mayor de sus ingresos en bienes que son gravados, especialmente alimentos.

A los gobiernos les encanta porque es muy “eficiente”, es decir, es fácil de recaudar (cobrar) y casi imposible de eludir.

En las últimas elecciones un candidato al Congreso propuso una idea genial. Siendo un impuesto muy “eficiente”, ningún gobierno va a querer reducirlo, pero una manera de afectar positivamente a las personas de bajos ingresos es disponer la devolución inmediata y completa del IVA de todas sus compras de alimentos en los supermercados y panaderías, a las respectivas cuentas RUT de los compradores.

Se podría argumentar que se iniciaría un negocio de “venta” de devolución de IVA, por parte de los beneficiarios a otras personas que les pidan que hagan sus compras. Esto implicaría generar una forma indebida de obtener ganancias.

Una alternativa eficiente sería depositar este IVA directamente en las cuentas  previsionales de los afectados, que al no ser rescatables fácilmente, irían a potenciar en forma paulatina pero consistente los fondos de pensiones de los compradores.

Todos estos movimientos de dinero, en la era informática en que vivimos, son simples, muy seguros y económicos.

Si lo que se busca es contribuir a resolver el problema de las pensiones muy bajas, por esta vía se podría contribuir efectivamente y en forma justa devolviendo recursos directamente a las personas que lo necesitan. También se estimularía el pago del IVA y se establecería una forma de solidaridad social selectiva.

BORIC Y SUS ESCUPIDORES

El “equipo” de Boric era como un lote de niños mal educados instalados en un balcón desde donde escupían a los transeúntes.
Su arma, su argumento y su expresión era el escupo.
Desde ahí y con su instrumento repugnante castigaron, desaprobaron, descalificaron, silenciaron e inmovilizaron a los que transitaban bajo su atalaya para llevar a cabo sus actividades.

Ellos permitían el paso, lo limitaban o lo prohibían a su gusto. Alejaban a algunos, dejaban aproximarse a otros, a su capricho. Sus preferencias eran inescrutables, solo ellos sabían las razones o sinrazones que provocaban sus asquerosas expresiones.

La ocurrencia de un extraño fenómeno los mandó a la calle a vivir la normalidad de la gente que hace cosas.

Cuando algo no les gustó, como era su costumbre, los escupieron: la Siches trató de ir a Temucuicui a mostrar su excelencia y fracasó, los transeúntes se rieron de ella, los escupió y ellos la cachetearon; escupió a la Cámara de Diputados y lo mismo, las redes sociales la abofetearon; la ministro de Bienes Nacionales insultó calumnió y escupió a un Carabinero agredido por una turba, la ciudadanía y los medios la aporrearon; Boric quiso limitar los retiros de los fondos de las AFPs que cuando estaba en el balcón apoyaba con entusiasmo y la gente lo rechazó, ni siquiera trató de escupirlos, ya sabe que esa herramienta perdió todo su filo.

La reacción de Boric y sus escupidores es de perplejidad, no entienden lo que pasa, se sienten perdidos y desorientados, no saben como reaccionar, no pueden asimilar la idea de que escupir a lo que no entienden o no quieren no es aceptable, tampoco de que sus incompetencias no pueden ser disimuladas con escupos ya que estos perdieron su eficacia y para peor, los agredidos les responden.

Boric y sus escupidores tendrán que madurar, aprender a respetar y reemplazar sus hábitos asquerosos por eficacia, competencia y trabajo.
Nueva y cansadora experiencia, probablemente para ellos imposible.

Fernando Thauby García 16 de Abril de 2022

EL PROYECTO DE «DECOLONIZACIÓN»

DE LA CONVENCIÓN CONSTITUCIONAL

La situación económica y social de los mapuches en la Araucanía es un problema que se arrastra desde hace años. La solución propuesta e implementada en el Gobierno Militar cayó pulverizada por las políticas aplicadas por Aylwin que desarmó lo hecho, introduciendo la presencia masiva de las empresas madereras y la repolitización del conflicto.

Esto, que podría haber sido solo la vuelta atrás de un proceso conocido, fue alterado por la virulenta presencia política e ideológica de una teoría que, en conjunto con otras pre existentes, se transformó en una nueva y poderosa arma contra la democracia.

En efecto, las demandas mapuches en la Araucanía fueron empleadas como vehículo para la promoción de un indigenismo, amplio y disruptivo que actúa en conjunto con la ideología y las técnicas del (pos)marxismo. Este fenómeno llegó a Chile desde Bolivia, vía Álvaro García Linera y desde el partido español Podemos que aportó la ideología pos marxista de Ernesto Laclau y Chantal Mouffe.

El indigenismo tiene sus raíces en la noción de colonialidad del poder, término propuesto por el peruano Aníbal Quijano para caracterizar un patrón de dominación global, propio del sistema -mundo moderno/capitalista- originado por el colonialismo europeo a principios del siglo XVI.

Esta dominación estaría compuesta por dos ejes: el sistema de dominación colonial y el mercado mundial capitalista, ambos controlados por las potencias europeas

Esta dominación se habría expresado en el eurocentrismo, “un modo de producción y control de relaciones intersubjetivas (la generación del imaginario social, la memoria histórica, y del conocimiento) dependientes tanto de las exigencias del capitalismo como de la necesidad de los colonizadores de perpetuar y naturalizar su dominación.

El rasgo más potente del eurocentrismo es la imposición de un enfoque distorsionado sobre los “dominados” que les obliga a verse a si mismos con los ojos del “dominador”, lo cual bloquea y encubre la perspectiva histórica y cultural autónoma de los dominados bajo el patrón de poder vigente.

En el caso de la América Latina, la formación de los Estados-Nación y de las identidades nacionales se habría establecido en base a la segmentación social y racial entre los “blancos” y los demás grupos (“indios, “negros”, “mestizos”, etc.).

La “decolonización”, busca pues la ruptura con el orden intelectual y cultural occidental, culpable de haber oprimido y casi eliminado a la cultura indígena; es una respuesta a la relación de dominación directa, política, social y cultural establecida por los europeos, lo que lo hace un proyecto tanto político como cultural[1].

Esto significa la ruptura con los enfoques analíticos y las prácticas socioeconómicas y políticas que conforman los pilares de la civilización occidental, para avanzar en la búsqueda de la «liberación social de todo poder organizado como desigualdad, discriminación, explotación y dominación».

Aldo Mascareño, investigador del Centro de Estudios Públicos[2] en su reciente ensayo “Abandonar la Modernidad” plantea que la existencia de una tendencia importante en la Convención Constitucional a la que llama “izquierda decolonial” “utiliza una serie de conceptos que son nuevos en la discusión pública chilena, como buen vivir, plurinacionalidad, decrecimiento, derechos de la naturaleza. Estos términos aparecen en la Convención y tienen su origen en una teoría social que se desarrolla desde los años 80 y 90 en adelante, especialmente con autores latinoamericanos”.

“En la Convención hay una izquierda decolonial que abandona la modernidad”.

Su  conclusión es que para los Convencionales, “tanto la teoría crítica europea, como cualquier pensamiento europeo, están impregnados de colonialismo epistémico que subsume a las cosmovisiones indígenas”.

Los misión del decolonialismo es por tanto desenmascarar esa dominación y generar un proyecto político que se oponga a la modernidad. “El pensamiento decolonial genera una situación binaria, en el sentido en que cualquier cosa que provenga o tenga un sabor a europeísmo, no propiamente indígena, tiene que ser descartada, porque constituye colonización del pensamiento. Eso pasa incluso con los derechos humanos. Los DDHH no les son útiles: no son un elemento que pueda contribuir al proceso de emancipación local, porque justamente los derechos humanos provienen de una matriz europea colonial”.

El avance de este proyecto político queda a la vista cuando Boric se refiere a los mapuches como el “pueblo – nación” mapuche, es decir, a una comunidad étnica que en si misma constituye una nación, que convive por propia voluntad con otros pueblo próximos. En la Araucanía, el Estado- Nación Chileno negocia con el Pueblo – Nación Mapuche “

El Estado – Nación Chileno habría dejado de existir en esa parte del país.

Siches; la Ministro del Interior, habla de “los Territorios”; espacios habitados por “Comunidades”; con autonomía e identidad propia, acreedores a su reconocimiento como “Pueblos-Naciones con Territorio Propio”.

Esta nueva organización se está alejando del Estado Nación que Chile había sido hasta ahora, pasando a ser una agrupación “PLURINACIONAL” de autonomías comunales, territorios especiales, territorios indígenas y de regiones, sustentadas en el reconocimiento formal de su particularismo local, cultural  y territorial con una arquitectura política administrativa propia. Estas autonomías tendrán también sistemas judiciales propios y diferenciados y derecho de propiedad sobre su territorio y recursos naturales.

Un problema que aun no ha sido aclarado es la situación en que quedarán los 17.076.076 ciudadanos chilenos: ¿conformarán un solo Pueblo Nación  o varios? ¿Una sola Comunidad o varias? Los grupos sociales que compartan orígenes étnicos extranjeros similares o mestizos nacionales, ¿podrán formar Pueblos-Naciones y Comunidades? ¿en que territorios?

Algo no explicitado pero cierto, es que en este esquema los Derechos Humanos -de raigambre occidental todos ellos-, dejan de ser universales y pasan a ser objeto de interpretación particular de cada comunidad aplicando sus peculiaridades culturales. Habrá varios derechos de propiedad, de seguridad, de libertad, según los usos y costumbres comunitarios.

Como extensión de lo anterior y en un nivel mas sencillo, también planean sobre las mentes de los convencionales otras ideas novedosas:

Es mas feliz una sociedad pobre pero igualitaria que una rica pero con desigualdades. El “decrecimiento” o retroceso económico y social es positivo. La riqueza personal lleva al egoísmo y la competencia, alejándose de la solidaridad como principio ordenador de la vida social. La riqueza es el “estiércol del diablo”, y a contrario sensu, la pobreza es una condición deseable y querida por Dios. Se diferencian del marxismo tradicional en que creen que la emancipación no va a venir por un agente universal, sino por agentes locales, particularizados, de carácter culturalistas. Al descartar el pensamiento moderno y los principios de modernidad, se aleja del progreso cultural, científico y económico mundial, transformando a cada comunidad en un gueto.

Un proyecto de este tipo, tal vez podría tener justificación en Bolivia -patria de García Linera- en que de un total 8.261.554 de habitantes, 3.227.740 son blancos y 5.033.814 se identifica como aborigen. De los cuales el 49,8% habla castellano; el 11,6% habla solo lengua nativa y el 33,2% es bilingüe nativo y castellano.

En Chile con una composición étnica diferente, en que el 64,12% de las 17.076.076 de personas que participaron en el Censo de 2017 se declararon blancos y el 12,8% es decir, 2.185.792 personas, se consideran pertenecientes a algún pueblo indígena u originario, la gran mayoría de los cuales viven en Santiago y no hablan ni entienden mapudungun[3],un proyecto así no se ve conveniente ni viable.

La naturaleza, objetivo, forma de implantación y difusión de este proyecto, es efectuado por parcialidades, que tomadas individualmente presentan rasgos de justicia y lógica, pero que visto en conjunto, engañan a una sociedad con muy poca formación política.

Creo que es una prioridad nacional exponer y presentar, abierta y públicamente, este intento, ya en marcha, cuya principal herramienta es la Convención Constitucional en proceso.


[1] Los conceptos epistémicos incluyen el concepto de conocimiento, opinión fundada, justificación, probabilidad y otros conceptos que son usados con el fin de fundamentar opiniones y enunciados de conocimiento. Los principios epistémicos pueden ser formulados como principios relativos a sistemas de opinión o a sistemas de información, es decir, sistemas que caracterizan los posibles estados “de conocimiento” de una persona en un momento dado.

[2] Mascareño, Aldo, Doctor en sociología, editor de la revista Estudios Públicos y profesor de la UAI, “Abandonar la Modernidad”. CEP 2022.

[3] Sin considerar que la autodeclaración de indígena se ha visto muy motivada por los estímulos económicos y sociales que se han ido estableciendo en los últimos 10 años

DECOLONIZACIÓN

UN DISFRAZ NUEVO PARA UNA MENTIRA VIEJA

A muchos debe haber sorprendido la súbita y rabiosa motivación indigenista de la izquierda chilena. Nunca le interesó este tema ya que el marxismo tradicional es un producto exclusivamente occidental, racionalista y clasista.

Este interés nació a mediados de la década de los 60 cuando el fracaso del diagnóstico de Marx se hizo evidente: la Clase Obrera no se alzó contra sus opresores sino que se hizo parte de ellos en la forma de una Clase Media potente y segura de si misma.

El último clavo al ataúd de Marx fue el fracaso de su teoría del Valor del Trabajo. El increíble progreso de la humanidad en los últimos decenios muestra que el valor de los bienes surge de la creatividad de individuos brillantes y emprendedores que para colmo, proceden de la Clase Media y no de los talleres “en que los capitalistas explotan a los trabajadores”.

Esta debacle fue en enfrentada, una vez más, por un batallón de intelectuales europeos, mayoritariamente franceses, que estrujaron sus neuronas para producir una salida que los mantuviera vigentes. La respuesta fue el Neo Marxismo o el Pos Marxismo.

Adentrándonos en Sudamérica, estas corrientes llegaron promovidas por Ernesto Laclau y Chantal Mouffe[1] que propusieron una lógica para la “formación de las identidades colectivas” basadas en la identificación de “demandas” que puedan ser transformadas en “Demandas al Sistema” que, agrupadas y coordinadas puedan llegar a constituir fuerzas revolucionarias que se “levanten contra el sistema”, en forma “revolucionaria”.

Surgieron así las demandas de género, de identidad sexual, de aborto libre, de ruptura moral, de sexualidad infantil, etc. que se agruparon en “colectivos y movimientos” nacionales e internacionales.

Para movilizar y operativizar este sistema establecieron como primer objetivo la destrucción de lo que definen como “El Poder Administrativo” cuya fuente de legitimidad es el conocimiento apropiado de lo que es la “buena comunidad”, discurso establecido por Platón y vigente hasta hoy. Es decir la introducción de una forma de estructura de poder y gobierno próximas al anarquismo[2] que funcionara por fuera de la institucionalidad. En Chile se produjo notablemente en el “parlamentarismo de facto” en el Congreso y en las protestas callejeras e invasiones y tomas violentas de lugares y servicios públicos y privados exigiendo bienes o servicios.

Casi simultáneamente, se constituía en España el partido Podemos, liderado por Íñigo Errejón y Pablo Iglesias con fuerte apoyo financiero de Maduro, de Venezuela, que adoptó la aproximación ideológica de Laclau.

En Sudamérica este proceso, incorporó además un tipo de “identidades colectivas” despreciada por los franceses, “el indigenismo”, desarrollado por varios autores entre los cuales está el revolucionario marxista boliviano Álvaro García Linera. Un “neomarxista”, ideólogo del Ejército Guerrillero Túpac Katari y defensor del Estado Plurinacional.

Inicialmente, Podemos incluyó una forma de “indigenismo” materializado en las demandas autonomistas regionales que prontamente abandonó por cuanto no encontraron eco significativo en la sociedad española.

En el intertanto, las relaciones entre Podemos y los dueños del Frente Amplio en Chile, se consolidaron en dos ámbitos.

  • Uso de los recursos provistos por Maduro y
  • Asesoría para la organización y operación de colectivos y grupos de acción.

Paralelamente, el frente Amplio de Chile, capitaneado por Boric, estableció una intensa cooperación subordinada con el ideólogo boliviano.

A nivel político chileno, durante su gestión como número dos del gobierno de Morales, García Linera viajó varias veces a Chile. En julio de 2015, realizó una visita académica a Santiago para presentar su libro “Comunidad, socialismo y Estado Plurinacional”. En ese momento, la prensa destacó su reunión con un grupo de intelectuales chilenos, entre ellos estaba el diputado Gabriel Boric.

El exvicepresidente boliviano fue uno de los representantes de su país a la asunción de Boric el 11 de marzo. También el presidente chileno ha manifestado su cercanía con el Ejecutivo que encabeza Luis Arce.

La versión boliviana de indigenismo ha sido desarrollada por varios autores, con matices entre ellos. Dado que la versión influyente en el Frente Amplio es la del García Linera, el análisis continuará por ese lado.

“El concepto central para los “indigenistas” es el de “”colonialidad” el cual perdura “a través del privilegio de ciertas formas de conocimiento y en el rechazo o silenciamiento de otras”.

Pare ellos, la independencia política de las excolonias constituyó solo el comienzo de la decolonización.

Una autora sobre el tema explica la diferencia entre “decolonización” e “independencia política” :

“Los historiadores suelen definir la decolonización como un período histórico (que comprendería la segunda mitad del siglo XX) en el que los imperios europeos coloniales llegaron a su fin. Pero, desde un punto de vista filosófico, la decolonización no es lo mismo que la lucha por la independencia (la soberanía política). En primer lugar, las luchas anticoloniales se basaron en una antigua idea europea: el Estado-nación. De ahí que la soberanía política se convirtiera, por así decirlo, en el alfa y el omega de la decolonización”

«La descolonización en cambio significa reconocer y abrazar la pluralidad de formas de conocimiento (incluidas las artes y la literatura) y los métodos epistémicos, lo que implica deconstruir la ilusión de objetividad y universalidad de las concepciones occidentales”.

La propuesta de García Linera también impresionó a otros políticos que presumen de seriedad:  En 2006, el entonces Presidente Ricardo Lagos quedó impresionado por García durante su histórica visita a Bolivia para la posesión de los nuevos gobernantes, calificándolo de “intelectual fino” que propició el acercamiento con Chile, y de “un buen interlocutor” del próximo gobierno de Michelle Bachelet.

Para Boric, la existencia de un movimiento indigenista en Bolivia y en Sudamérica es una gran oportunidad:

“Me da mucha esperanza y espero tener un trabajo codo a codo con Lucho Arce en Bolivia; si Lula gana las elecciones en Brasil, con Lula; la experiencia de Gustavo Petro si se consolida en Colombia. Creo que ahí se puede armar un eje tremendamente interesante”


[1] Ernesto Laclau y Chantal Mouffe. “Hegemonía Estratégica Socialista” y “La Razón Populista”

[2] La estructura y funcionamiento del la Convención Constitucional es una muestra precisa de este tipo de esquema y de su estrategia.

NI DERECHA NI IZQUIERDA: CHILE PRIMERO

Chile siempre ha sido y es un “modelo” para Sudamérica, un ejemplo a seguir o un desastre a evitar. Hace no tanto fuimos el primer país del mundo en elegir a un gobierno marxista que tomó el poder en elecciones libres, abiertas y democráticas.
Fuimos el primer país en que la gente exigió que las FFAA depusieran a un gobierno marxista que se inició democráticamente y devino totalitario. Hasta hace no mucho, fuimos un ejemplo mundial de paz, desarrollo y democracia y lo fuimos teniendo como base el modelo político, económico social que implantó el Gobierno Militar. La vocación de Chile, -no elegida ni deseada-, es ser un ejemplo a seguir en diferentes áreas, político, cívico, militar, social, de resiliencia y resistencia, de independencia y orgullo. Es nuestro rol existencial, no podemos evitarlo porque es el propósito de
nuestra existencia. Nuevamente estamos en una encrucijada en la que nos pusimos por nuestra propia voluntad, sabemos que estamos equivocados y mas luego que tarde, deberemos salir de esta borrachera ideológica y volver a la cordura y sensatez. Es un nuevo desafío que Dios nos pone por delante y debemos enfrentarlo y superarlo con éxito. Estamos donde estamos y no debe ser sorpresa para nadie, excepto para el pobre Piñera que tiene la sensibilidad de un rinoceronte y que de política no
entiende nada. El día 18 de Octubre de 2019 a medio día yo era un chileno contento con su vida personal pero muy frustrado con la política y la vida social.
¿Frustrado de qué? 1.- La corrupción ya era insoportable.
La izquierda y la derecha unidas eran invencibles.
2.- Los senadores y diputados, un lote incompetente, sobre pagado prepotentes y dañino. 3.- Problemas de orden y seguridad que se arrastraban por años sin que lograran ponerse de acuerdo para solucionarlos o al menos, para enfrentarlos: delincuencia, tráfico de drogas, violencia callejera, turbas de criminales que asaltaban farmacias y supermercados, millones tirados a los bolsillos de los santiaguinos que no pagaban el Transantiago.
4.- Un liderazgo gubernamental incompetente.
Piñera apareciendo periódicamente para decir tonteras y despropósitos. 5.- Problemas con la educación. Un pozo sin fondo donde se tiraban miles de millones y nada mejoraba. Un enredo descomunal con el CAE de Lagos que nadie enfrentaba. Miles de estudiantes que se graduaban para carreras para las cuales no había empleo y que quedaban endeudados por años y años. 6.- Problemas con la salud. Una enfermedad catastrófica significaba la muerte, la ruina o una atención mediocre o deficiente. Las Isapres se enriquecían con planes incomprensibles que siempre beneficiaban a la empresa y nunca al cliente.
7.- Problemas con las AFP y las Pensiones. Todos convenían en que el sistema tenía fallas pero todos las ignoraban hasta que otros asumieran los costos. 8.- Crecientes dificultades para comprar la primera casa. El alza de los intereses bancarios en el desastroso gobierno de Bachelet impedía a la Clase Media comprar una casa en menos de 20 0 25 años. 9.- La Clase Media se convirtió en el jamón del sándwich. Muy rica para recibir ayuda y muy pobre para salir adelante sola. Todo sola: educación, casa, salud, previsión.
La Clase Media protegida de Piñera fue otra estafa del funesto personaje. Y los problemas menos concretos pero igualmente ofensivos:
1.- La arremetida anticristiana y anti chilena:
A la mala nos impusieron primero el divorcio, luego el aborto libre, luego la
homosexualidad como estilo de vida no solo respetable sino honorífico, la pornografía callejera y la mofa y destrucción de los símbolos patrios. 2.- La vulgaridad como declaración ideológica y la prepotencia política y social.

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3.- La aparición de chilenos de primera clase, una amplia población presuntamente originaria, “victimas” nuestras a las que habríamos explotados en forma inicua. Chile ha sido una nación mestiza por varios siglos, (el 90 % de los chilenos tenemos sangre mapuche o de otra etnia originaria) pero súbitamente nos impusieron otra visión para culparnos, pero solo a nosotros, el resto de los chilenos, de ahora y antes, pero que si eran de izquierda, no entraban en el lote de los criminales.
4.- Surgieron curiosos grupos étnicos: Los “afro descendientes” pero no incluyeron a los «chino descendientes» que eran más numerosos y se incorporaron a Chile en la misma época: la Guerra del Pacífico.
Hoy para elegir a 1 Constituyente de derecha se requieren más votos que para cubrir 17 cargos “designados” racialmente. Los que suprimieron a los Senadores Institucionales designan los Senadores “racialmente” designados. La próxima vocera de Gobierno, nos propuso como modelo la organización política del Perú; la multi nacionalidad y multi culturalidad de Boliviana y la economía Venezolana. Fidel Castro fue enunciado como el Líder a seguir, el Padre de latino américa. 5.- La burla, la mofa y la vejación a toda autoridad, policial o militar, con el
apoyo de la Judicatura y la complicidad del Gobierno de Piñera. Y la derecha? 1.- Ocupada en sus negocios personales, en asegurarse un cupo para continuar en el Congreso, en peleítas internas, en hacerse zancadillas, en vender su voto a la oposición para ganar algo en la pasada y lo mas feo, abandonando y traicionando no solo a los partidos que los eligieron sino que también a sus electores que en su inocencia creyeron sus mentiras y
juramentos. 2.- Con sus “territorios” abandonados, sin contacto con la ciudadanía, encerrados en sus oficinas y negocios.
3.- Carentes de ideas, obsoletos e ignorantes del mundo y del Chile actual.

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Preparativos “públicos” para el asalto final” Lo mas visible e insultante, ocurría a vista y paciencia del Gobierno, de la Justicia y con la complicidad de la oposición: Me refiero a las pandillas de delincuentes que por años se tomaron liceos y colegios, –comenzando por el Instituto Nacional -desde donde lanzaron bombas incendiarias a los Carabineros, se rieron de todas las autoridades y practicaron paso a paso la destrucción del Metro de Santiago.
Con la extrema izquierda estudiantil apoyándolos con todo, incluyendo una célebre foto de su Líder, el mechero Boric, pasando bajo el torniquete del Metro Moneda, sin pagar -EVADIENDO- y mostrando a la audiencia delictual como demoler el Metro. TODO ANTE LA IMPOTENCIA, SILENCIO Y COMPLICIDAD DEL OCUPANTE DE LA MONEDA, -que se suponía gobernaba- a modestas cuadras de su oficina, haciéndose el idiota. Y ASÍ LLEGÓ LA NOCHE DEL 18 DE OCTUBRE DE 2019 Esta parte de la historia no requiere que se la mencione a este auditorio, es conocida y nos avergüenza.
Durante una semana vió a nuestro presidente escondido, asustado, perplejo,
paralizado.
Para mi fue una afrenta personal: había votado por él. ¿Cómo me equivoqué tanto?. Mi único descargo es que me dejé llevar por la rutina de seguir a la “Clase Política” a votar por el “Mal Menor”.
Nuestro Líder Nacional escondido, tratando de salvar su pellejo aunque fuera al precio de abandonar a todos los chilenos. Fue patético. Dejó a las Policías abandonadas a si mismas, no fue capaz de hacerse cargo de la situación, trató de abusar de la obediencia de las FFAA.
La derecha escondida, chupada; la izquierda (¿democrática?) tirando piedras y escondiendo la mano, traicionando -una vez más- a Chile y a la democracia, apoyando bajo cuerda a los terroristas. La extrema izquierda encabezada por los criminales del Partido Comunista
que capitaneaban, financiaba y excitaban las turbas de ladrones, asesinos, incendiarios y vagos que siempre rodean y complementan sus bases políticas.

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Los Delincuentes Revolucionarios del Frente Amplio tratado de simular que ellos eran los que controlaban la situación.
La concurrencia del Niño Boric entre patética y ridícula a la Plaza General Baquedano, su concurrencia a hacer bravatas a los militares quedará para siempre en los anales de la cobardía, la deshonestidad y la miseria de los “revolucionarios” chilenos. Y LLEGAMOS AL 25 DE OCTUBRE DE 2019
Un número impresionante de chilenos marchó por la Avenida Providencia hasta la Plaza Baquedano- 600 mil; 700 mil, 800 mil o más ciudadanos- marcharon en paz, orden y respeto mutuo. ¿Eran de Derecha o de Izquierda?: Eso no importa, eran ciudadanos que sentían la misma frustración, pena y rabia que yo y que les describía al comienzo: Yo debía haber estado ahí. No querían revolución, ni violencia ni derrocar a Piñera,
No querían un Chile Pluri Racial ni Pluri Nacional,
No querían so pretexto de “descentralización” dividir al país en cientos de parcelas de poder controladas por lotes de extremistas organizados;
No querían diluir nuestra nacionalidad en una sopa de grupitos de “hermanos
latinoamericanos”
No querían Justicia por clases, por etnias ni menos por lotes ideológicos. No querían “Nueva Constitución”. Querían un gobierno que hiciera políticas públicas que enfrentaran y resolvieran los problemas y dificultades que los aquejaban. Quería acciones concretas para resolver demandas concretas. Quería un estado que cumpliera sus tareas, comenzando por aplicar el Principio de Subsidiariedad en forma correcta.
Subsidiariedad no significa favorecer o subsidiar a los empresarios sino dejarlos trabajar tranquilos, pero controlados para que no abusen de la gente ni de su posición dominante, que no se coludan, no formen monopolios ni vendan malo y caro.
Pero eso no funcionó: hubo abusos y siguen, en los medicamentos, en las Isapres, en algunos productos y servicios.

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¿Cuántos empresarios fueron presos por sinvergüenzas?. Ni uno solo, ni una sola vez. Funcionarios del Estado, de los diferentes Gobiernos, de derecha y de izquierda, cayeron en la corrupción y terminaron asociados a los que debían controlar. Se hizo común que altos funcionarios estatales pasaran directamente de sus cargos de gobierno a los Directorios de Empresas privadas que se suponía debieron fiscalizar.
Solo un ejemplo. Cuando arreció el Covid 19 el Gobierno mandó a la gente a sus casas y les dijo que continuaran sus labores mediante el teletrabajo. Pero las redes de internet estaban construidas para menores prestaciones de las que debía proveer, el servicio era malo, inestable, no cubría las áreas geográficas que debía cubrir. En breve, los gobiernos se abstuvieron de competir con las empresas de telecomunicaciones, pero, -y eso es lo grave-, también se abstuvieron de controlar el cumplimiento de sus licencias. ¿Quién perdió. El chileno medio que pagó caro por un servicio mediocre. Así fue también con la venta de remedios en supermercados y de otras restricciones injustas para la ciudadanía.
PARA ESO no era necesario cambiar la Constitución, bastaba con que los funcionarios estatales hicieran su trabajo. Y ASÍ LLEGÓ EL PLEBISCITO PARA RECHAZAR O APROBAR EL INICIO DE UN PROCESO CONSTITUYENTE. Con todas “las cocinas” funcionando a full. La Clase Política había logrado llegar a una componenda que les permitiera ganar a todos sus integrantes.
• Conservar el Poder y sus bien pagados cargos.
Abrir cargos como Constituyentes, que les permitieran iniciar carreras políticas a nuevos postulantes. Blanquear su mala fama y su dejar atrás las críticas implacables de la Ciudadanía. Siendo el Congreso el Poder Constituyente, consiguieron pasar el
muerto a otros y ponerse de espectadores donde no recibieran las críticas ciudadanas.

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La suprema avivada: Lo que la Clase política imponía ya no eran alternativas de nuevas políticas públicas que resolvieran las demandas de los ciudadanos, sino un diseño para el inicio de un proceso Constitucional que en ningún momento los chilenos pidieron, exigieron, ni aprobaron ni querían. Y así 18 millones de chilenos fuimos llevados a un Plebiscito a la medida de la Clase Política y sus necesidades:
Una vez más: LA IZQUIERDA Y LA DERECHA UNIDAS NO FUERON VENCIDAS Y DOBLEGARON A LA CIUDADANÍA. La ciudadanía chilena fue dividida entre una parte que aprobaba la ejecución del Plebiscito y otra que lo rechazaba. Los que aprobaban creían -en su ingenuidad- que así se resolvería el asunto de las políticas públicas deficientes, la corrupción y los gobiernos incompetentes. Una vez más fueron engañados.
Los que rechazábamos sabíamos que un nueva Constitución no solucionaba nada, solo lo empeoraba, Para la “Clase Política” era un plebiscito de ganar – ganar.
DE AHÍ QUE SOSTENGO QUE EL PROBLEMA NO ES DE DERECHA O IZQUIERDA, ES DE LA CLASE POLÍTICA CONTRA CHILE. El 11 de abril se eligieron los Constituyentes, unas elecciones extrañas en que la derecha mostró su incompetencia política en todo su esplendor. La derecha “tradicional” no pudo elegir peores candidatos ni apoyarlos en forma mas deficiente. Perdió por paliza. Lo más grave, UNA VEZ MÁS ERRARON EL BLANCO. LA GENTE QUERÍA CAMBIOS DE POLÍTICAS PÚBLICAS y nos empujaron a dividirnos entre Apoyar
o Rechazar que a nadie interesaba. El 4 de Julio de 2021 se efectuó la primera vuelta de las elecciones presidenciales. Esta vez el Niño Boric y sus payasos llegaron armados de toda su palabrería
ideológica. Kast esbozó, tibiamente, algo parecido a Políticas Públicas, especialmente en la áreas de probidad, seguridad, justicia, apoyo a las

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autoridades policiales, algo se aproximó a lo que la ciudadanía quería… y sorprendentemente, ganó bien, al galope. El 21 de Noviembre fue la segunda vuelta. El Niño Boric ya había aprendido y esta vez todo fue paz, amor, cambios, solución específica a
problemas concretos, malas soluciones, pero era algo.
La derecha, siguió el mismo libreto de la primera vuelta y sumando el inestimable apoyo del Joven Kaiser su discurso otra vez fue incomprensible
para el grueso público. Perdió el total de las nuevas votantes que se incorporaron a Boric.
Ni por broma se les ocurrió aterrizar en lo concreto. EL PROBLEMA, EN POCAS PALABRAS: La gente común no vota por teorías ideológicas sino por temas concretos que les afectan e importan: Desigualdad; abusos sobre los consumidores; corrupción, Estado deficiente, Y eso la derecha lo evade cuidadosamente, en vez de exponer y ventilar toda la mugre, la deja en “suspenso”. La derecha, estúpidamente dejó que de los 30 años de éxitos de la economía liberal, la extrema izquierda rescatara solo lo malo y se lo cargara a la derecha,
siendo que los mas corruptos e incompetentes fueron los gobiernos de izquierda. Si queremos recuperar el lugar que legítimamente nos ganamos en cuanto a acrecentar el desarrollo y riqueza, que la gente quiere mantener, tenemos que criticar abiertamente la porquería que fructificó por mala gestión de nuestras ideas y por negligencia de la Clase Política, TODA ELLA, DE DERECHA E IZQUIERDA.
No mas medias tintas, no mas pudores, no mas solidaridades espurias. Si salimos a las calles, a dar la pelea casa por casa a hablar de realidades y asuntos concretos, saldremos adelante. La extrema izquierda es incapaz de gobernar, su oferta es demagogia,
populismo, fracaso, mentiras, miseria y violencia. Es evidente que respuestas concretas A LAS NECESIDADES CONCRETAS, para que sean eficientes y consistentes, sólo pueden darse en el contexto de

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grandes ideas y propuestas intelectuales y políticas y ellas son materia que interesa casi en su totalidad a grupos sociales reducidos, pero si la renovación de la derecha va en serio, necesitará, no solo un profundo cambio de la elite del sector, sino además, un ensanchamiento de su base intelectual; la formación de una más variada red tecno-profesional sin el lastre estrechamente economicista que viene a reemplazar, y la creación de una extensa capa de voluntarios a nivel territorial y local que alimenten una vinculación de mutuo reconocimiento con personas y comunidades en la base
de la sociedad. Gracias por su atención Melosilla 26 de febrero de 2022 Fernando Thauby García