Homosexuales, Pedófilos y Militares – Hipocresía y Prevaricación

En 2009 se puso una denuncia por abuso sexual contra Fernando Karadima párroco de la iglesia de El Bosque dando origen a un gran escándalo que conmovió a la Iglesia Católica y dio tema para libros, reportajes y análisis noticiosos muy intensos. Se trataba de la denuncia por abuso sexual, por parte del eclesiástico, efectuado mediante la coherción y seducción de jovenes aspirantes a sacerdotes. Algo escandaloso y repugnante. En breve, la situación fue una trama compleja entre homosexuales mayores de edad, con diversos grados de participación, digitados por Karadima, a su vez envuelto en juegos de poder, arribismo social, influencias, dinero y abuso de poder. Karadima sufrió una pena canónica.

Desde diciembre de 2012, el sacerdote católico Cristián Precht Bañados fue apartado -por El Vaticano- del ejercicio del sacerdocio por cinco años. Precht Bañados conocido por su labor durante el Gobierno Militar en defensa de los derechos humanos, fue vicario de la Vicaría de la Solidaridad entre 1976 y 1979 y condecorado al año siguiente como Héroe de la Paz San Alberto Hurtado. En Septiembre de año 2018 fue expulsado definitivamente del sacerdocio por su participación en “conductas sexuales abusivas contra mayores y menores de edad”. Este caso fue tramitado muy rápido, en relativo bajo perfil y prontamente desapareció de la luz pública. Nunca fueron divulgados los detalles de su repugnante conducta. No hubo investigación ni sanción penal.

El año 2010, seis mese antes de su muerte, el sacerdote Renato Poblete recibió el mayor reconocimiento oficial que otorga el gobierno de Chile: el premio Bicentenario, entregado en el Palacio de la Moneda por la entonces presidente Michelle Bachelet. También se dedicó a él un nuevo y gran parque en la ciudad de Santiago.

En enero de 2019  se inició la investigación sobre Renato Poblete luego de que Marcela Aranda Escobar lo denunciara por delitos sexuales, incluyendo la imposición de abortar en tres ocasiones. Rápidamente las denuncias aumentaron a 22 y luego a 43, de las cuales cuatro eran menores de edad, delitos cometidos a lo largo de 48 años, en forma continua.

El superior de la orden jesuita en Chile, Cristián del Campo, al presentar los resultados de la investigación canónica señaló que “Las conductas de abuso de poder, de conciencia, sexual y otros delitos cometidos por Renato Poblete se sostuvieron en una suerte de doble vida, amparado en su imagen pública de persona de bien”. También refiere que se recogieron “diversos antecedentes que dan cuenta de que existió un número significativo de personas, jesuitas y laicos, que tuvieron alguna información de comportamientos inadecuados del sacerdote Renato Poblete Barth, los que fueron conocidos de primera fuente, por terceras personas, o a modo de rumor”. Pese a ello, se señala que el investigador “no acreditó la existencia de encubrimiento, tal como se lo entiende comúnmente en el ordenamiento jurídico chileno”, ni se encontró “ningún caso de un jesuita que haya tomado conocimiento de abuso de menores, violaciones, ni abortos”, pese a ser conocido en su medio como Polvete.

Por resolución de 13 de noviembre de 2013,  un ex oficial de la Armada, fue condenado a cinco años y un día de presidio mayor en su grado mínimo, como autor del delito de un secuestro calificado perpetrado el 5 de octubre de 1973. Según los jueces: “No resulta verosímil que un oficial de la Armada de Chile, partícipe en un golpe de Estado, pretenda minimizar su responsabilidad alegando ignorancia de lo que ocurría en la época en que él, precisamente, se desempeñaba en el Ministerio de Defensa Nacional, epicentro de la toma de decisiones y organización de operaciones (…) a lo anteriormente señalado debe agregarse que el condenado, aunque muy joven, era oficial de la Armada de Chile, es decir, no se trataba de un marinero haciendo su servicio militar. Se trataba de un engranaje de la institución naval (…) finalmente, señalar que su participación se limitó a trasladar al detenido, hoy desaparecido, desde el lugar en que ese trabajaba hasta el Ministerio de Defensa, y desde ahí no haber sabido nada de él, a juicio de estos sentenciadores es una excusa inaceptable para un oficial, más aún cuando denota un desprecio absoluto por el destino de un ser humano. Han pasado más de cuarenta años de aquellos episodios y el condenado nunca tuvo la curiosidad de averiguar lo sucedido con el afectado y mucho menos colaborar para cerrar una herida nacional”, sostiene el fallo.

Tenemos tres casos de delitos sexuales crecientemente graves, que quedaron sin juicio ni castigo.

Una red cuyo líder, un sacerdote, hizo uso de su autoridad moral y espiritual para imponer conductas homosexuales a personas mayores de edad.

Un héroe de la Paz condecorado por su participación en la “resistencia” contra la dictadura, culpable de conductas sexuales abusivas contra mayores y menores de edad, es decir por abuso sexual y pedofilia.

Un caso de “doble vida” que incluía pedofilia, abuso sexual, imposición de abortos y encubrimiento evidente de sus colaboradores.

Y un caso de un militar juzgado y encarcelado por algo que el juez consideró que “debió haber sabido”.

Un Subteniente de la Armada condenado a 5 años de cárcel porque debió haber sabido y debió haberse preocupado por el destino final de una persona que trasladó desde las oficinas de un organismo internacional hasta el Ministerio de Defensa donde hizo entrega del afectado a otra persona perfectamente identificada y en presencia de testigos.

Hipocresía y Prevaricación. Ni perdón ni olvido.

 

DDHH al estilo Piñera.

Esta columna es políticamente incorrecta; recuerda verdades desagradables que se han escamoteado de la vista del público; revisa prejuicios y odios que unen a marxistas y cristianos contra los militares chilenos y recuerda las traiciones entre los partidos políticos conjurados, en fin esto es algo que no debería ser escrito sino mantenido en los recovecos de la desmemoria selectiva de la clase política de Chile.

Esto es Historia, Historia verdadera, Historia duradera.

El Sargento de Carabineros Sr. Leonidas Bustos murió de neumonía no tratada, a los 87 años de edad, prisionero en Punta Peuco, lugar al que fue arrastrado por la Justicia Chilena, desde la modesta casita en que vivía, gravemente enfermo, al cuidado de sus hijos, para ser encarcelado y muerto.

¿Por qué este odio?.

Es por una sucesión de hechos políticos desencadenados por los partidos políticos de la izquierda y de derecha que involucraron a los militares chilenos a partir de 1970, contra su voluntad y haciendo uso de todo tipo presiones. Y que resolvieron en negociaciones entre ellos una vez que pudieron hacerse de nuevo del poder.

Brevemente: la izquierda – Allende- ganó la presidencia por un modesto tercio de los votos y pretendió hacer una revolución como la de Chávez. Llevaron al país a la ruina económica y el caos político. Cuando el desastre fue evidente trataron de hacer un golpe de estado con trabajadores ingenuos al mando de políticos irresponsables del PS (Altamirano, Garretón y otros). El gobierno de Allende aterrorizado obligó a los Altos Mandos de las FFAA a asumir los ministerios mas críticos para que salvaran su gobierno. La DC y la derecha aplaudieron.

El PS precipitó la crisis con el provocativo discurso de Carlos Altamirano del 9 de septiembre de 1973 declarando la guerra a las FFAA y a Chile.

Llegó la crisis. Todos arrancaron, los socialistas principales responsables, mas rápido que nadie; Allende se suicidó, Altamirano arrancó a perderse, el PC abandonado por el PS debió arreglárselas solo. Los trabajadores que se habían creído el cuento de la revolución buscaron las armas y no las encontraron, a los jefes tampoco.

Los exilios fueron por clases (mal que mal los marxistas son expertos en lucha de clases) los mas elegantes a Italia y Francia; los mas modestos a Yugoslavia y otros países del Europa del Este. Los comunistas fueron a Alemania Oriental, donde fueron divididos –de nuevo- según clases, los mas altos a universidades y centros de estudios, los mas modestos a fábricas de pernos y tuercas.

Se inició “la resistencia”. Según la pluma de un autor comunista: “tanto en el plano interno como externo, el PCCh durante los primeros años de la dictadura, emitió constantes declaraciones y manifiestos llamando a la ‘unidad antifascista’, es decir, la unión de todas las agrupaciones democráticas en contra la dictadura. Especialmente se buscaba lograr un actuar conjunto con la Democracia Cristiana”.

La habitual tibieza de los demócrata cristianos dejó esta propuesta sin respuesta, por lo demás aun esperaban que la Junta Militar les entregara el gobierno a ellos, a Frei en concreto.

El 3 de septiembre de 1980, a través de un discurso transmitido por Radio Moscú, Luis Corvalán anunció a Chile y al mundo, que el PCCh iniciaba la guerra contra el Gobierno Militar.

Un prócer comunista escribe:

“Se debe partir afirmando que el FPMR fue una estructura paramilitar del Partido Comunista chileno. En tanto como iniciativa política y fuerza práctica, fue uno de los elementos que constituyeron la Política de Rebelión Popular de Masas (PRPM), impulsada por los comunistas, que se había iniciado con el reingreso de dirigentes desde el exterior encabezados por Gladys Marín desde febrero de 1978”.

“Así, el  contexto social y político de las protestas, permitirá el desarrollo, masificación y legitimación de diversas formas de luchas, incluida la lucha armada y las expresiones de violencia política popular, incorporando de esta forma, nuevas prácticas y concepciones de lucha a los tradicionales repertorios del movimiento popular”.

“En este escenario, las acciones armadas en contra de la dictadura como ataques a cuarteles militares y policiales, los sabotajes, voladuras de torres y líneas férreas, ajusticiamientos a miembros de los cuerpos de seguridad, secuestros, recuperaciones (robo) de dinero, armas y comida; los copamientos territoriales, las emboscadas y las propagandas armadas, así como las actividades milicianas relacionadas con la autodefensa de masas, se incrementaron e intensificaron notablemente, por lo menos hasta fines de la dictadura”.

La pretensión de inefable Sr. Rettig de establecer que en Chile no hubo guerra es solo una expresión mas del uso impúdico del lenguaje jurídico -que choca de frente con la confesión de los comunistas-  para hacer política sin decencia.

En abril de 1979 se hizo oficial el quiebre del Partido Socialista en dos corrientes, una encabezada por Carlos Altamirano (los después llamados ‘renovados’) y la otra por Clodomiro Almeyda. Ganaron los socialistas renovados y otros tránsfugas que, asociados con la Democracia Cristiana, optaron por una salida consensuada y negociada con el Gobierno Militar, dejando a los Comunistas fuera del futuro gobierno, luchando solos. Una vez mas el PC fue vencido por los organismos de seguridad de Chile, se rindieron y plegaron sus banderas en completa derrota.

Aquí comienza la maniobra de la Democracia Cristiana que encabezó el movimiento político para hacerse del poder, engañar a los militares, emboscarlos y traicionarlos.

La idea la explica Edgardo Boeninguer, cerebro de la estratagema: “hubo acuerdo en estimar que el mero hecho de asumir la presidencia .. generaría una situación que nueva y distinta por si misma constituiría un cambio de la estructura de poder y desencadenaría un proceso acumulativo que produciría sucesivas alteraciones en la correlación de fuerzas políticas a favor de la coalición gobernante”.

“La primera tarea de la transición era lograr el completo y total retorno de las FFAA a sus cuarteles”.

“El objetivo primario se logró con mayor facilidad y prontitud de lo esperado. Se impuso (entre los militares) la tradición de dependencia y el respeto por la figura del presidente de la República, el constitucionalismo militar y su estricto apego a las jerarquías”.

La investigación y condena de los delitos contra los Derechos Humanos se apoyó “en la viga maestra  – creación personal del Presidente Aylwin” – que se concretaría en las Leyes Cumplido que dejaron a las FFAA privadas de las garantía procesales comunes para los chilenos y sujetos a procedimientos ad – hoc y “por último, la Comisión Rettig fue complementada por una intensa presión política y de los juristas del mundo de la Concertación  que hizo suya el Presidente, en el sentido que la Ley de Amnistía no impedía la investigación de los delito”. … y la puñalada final de Aylwin: “Una carta formal del Presidente a la Corte Suprema invocando esta tesis jurídica dio lugar a que fuera conocida como la doctrina Aylwin, la que con el tiempo, ejerció considerable influencia sobre los tribunales, … En los años siguientes el criterio judicial sobre la materia fue oscilando, en alguna medida en función de las sensibilidades políticas al respecto”.

En breve, el apego a valores que los militares consideran virtudes ciudadanas como el respeto al Presidente, a la Constitución y a las Jerarquías fue la debilidad que abrió paso a abusos crecientes que concluyeron en su humillación, encarcelamiento y discriminación.

Los políticos vencieron a los militares, los envolvieron en su palabrería y leguleyadas y abusaron de su buena fe. Un caso patético es el del general Cheyre.

La primera esperanza de justicia por parte de los militares la constituyó el Gobierno de Sebastián Piñera, que desconociendo promesas exigidas por escrito – su credibilidad ya era escuálida- cerró el Penal Cordillera en medio de un despliegue periodístico-publicitario, inventó la categoría de los “cómplices pasivos” para ganar la superioridad moral sobre sus socios de la UDI e incumplió por completo sus compromisos de honor, y luego la segunda presidencia de la misma persona, en que los militares en retiro y sus relaciones votaron por él luego de tenerlo en vilo hasta la segunda vuelta electoral, solo para ser traicionados nuevamente.

Este es el escenario en que el Sargento de Carabineros Sr. Leonidas Bustos tuvo que actuar, en que fue juzgado, condenado y escarnecido.

Juzgue usted hasta donde puede ser responsable o culpable. Le pido que considere como es posible que los líderes que crearon el conflicto, lo alimentaron, se beneficiaron de él y lo resolvieron negociando entre ellos no paguen nada y se sitúen como observadores, jueces y verdugos.

Ni perdón ni olvido.

Escrita el año 2018, se re-publica a pedido de algunos lectores.

No es incompetencia, es odio

La entrevista al Coronel Julio Castañer en el Programa “Mentiras Verdaderas en el Canal La Red fue impactante. A esta altura de la historia, nadie podría sorprenderse de la parcialidad y ninguna solvencia de la Justicia chilena, pero comprobar en forma  personal el nivel increíble de incompetencia y de maldad que se aprecia en el desempeño del Juez Carroza, es demoledor.

¿Cómo creer que en Chile pueden haber abusos de ese nivel de odio y maldad deliberada?.

La propia afectada reconoce que Castañer es inocente de lo que se le acusa, 17 testigos confirman los dichos y actuaciones de Castañer y solo una persona de inaceptables condiciones morales y sicológicas lo acusa a 30 años de los hechos y habiendo reconocido explícitamente su afán de lucro.

No es concebible que Carroza aun insista en culparlo, salvo que esté animado de sentimientos dignos de cuidado  psiquiátrico o directamente perversos.

Cabe preguntarse, ¿qué mueve a este hombre?, ¿por qué ese odio?, ¿cómo puede dormir con esa conciencia?, ¿qué agravios o perversiones controlan sus actos?.

Podría entenderse que personas así ocasionalmente pasen desapercibidas en la burocracia y el número de funcionarios, pero no estamos hablando de un hecho aislado, estamos hablando de alguien que cultiva el alto perfil, que se luce ante los medios, que explota su fama.

Es increíble que los sucesivos Ministros de Justicia, que las autoridades de sucesivos gobiernos no hayan tenido el valor, la decencia, la curiosidad, de interesarse en el comportamiento de una persona así y tomar las medidas correctivas del caso.

¿Por qué autoridades que se supone que tendrían que conservar cierta ecuanimidad se hacen los desentendidos y se comportan como cómplices pasivos de estos crímenes  de odio contra los militares?

¿Será que en su cobardía no se dan cuenta de la magnitud de los vientos que han sembrado?. ¿De qué “reconciliación” se habla en Chile?, ¿es que alguien piensan que estos abusos se olvidarán alguna vez?.

Es increíble el tamaño de las tragaderas de los periodistas y medios de comunicación locales, que pueden dar crédito al dramón hipócrita fraguado por Luis Toro, abogado de la Vicaría de la Solidaridad y representado por la madre de Rojas Denegri reclamando por la cámara de su hijo con la que, con todo cinismo, declara haber sido usada para fotografiar el cadáver de su hijo. Cámara que previo paso por la Vicaría de la Solidaridad terminó en manos del sacerdote Renato Hevia, cómplice en tratar de cambiar las horas en que la máquina había sido usada para inculpar a los militares.

Estas son las víctimas, estos son los acusadores, estos son los jueces, estos son los ministros de Justicia, estos son los bandidos que tienen a Chile hundido en la corrupción y la decadencia.

El castigo será implacable y el desprestigio y vergüenza del Poder Judicial de Chile tendrá una mancha indeleble.

Retribuciones de las FFAA

Publicado en El Mostrador, 17 de Junio 2019

Aprecio la ecuanimidad y pluralidad de El Mostrador y es por ello que me parece útil plantear algunas consideraciones respecto a la columna “La cruda realidad que se apresta a revelar Hacienda: Pensiones de las FFAAson, por lejos el principal gasto público” recientemente publicada.

Mi experiencia profesional ha sido en la Armada de Chile y a ella me referiré, ya que es lo que conozco bien.

Para no alargarme, expondré mis razones en forma breve y suscinta:

La columna dice que “mientras un suboficial percibe en promedio sobre los $700.000 mensuales, el promedio de los jubilados lo hace solo con $259.000”.  Esta comparación es entre un grupo de profesionales de primer nivel, que como mínimo tiene 20 y como máximo 35 años de carrera y civiles jubilados de muy diverso nivel y ocupación. Si se quiere buscar un equivalente profesional a un suboficial de la Armada en cuanto al medio, condiciones y nivel tecnológico en que trabajan, capacidad técnica, esfuerzo físico y riesgo, podría encontrarlo en Codelco u otra gran empresa del estado.

Destaca también la magnitud de la cifras y su peso en el Presupuesto nacional. No cabe duda que la no inclusión de las FFAA en el sistema de AFP fue decisión del Gobierno Militar -que no era neutral respecto a su propia gente- pero no puede haber sido una decisión tan absurda ya que ese sistema se ha mantenido hasta hoy, incluso bajo varios gobiernos de grupos políticos que no les profesan el mismo afecto.Lo mismo vale para la Caja de Previsión de la Defensa Nacional (Capredena), repartición respecto de la cual yo también tengo reservas.

La columna en comento destaca también que “El Mostrador Mercados tuvo acceso a la plataforma de datos del Presupuesto y revelará como la tajada más jugosa es la que se llevan las FFAA”.

En este aspecto, las FFAA son consultadas por las autoridades gubernamentales y políticas y, dentro de márgenes acotados, tratan de conseguir lo que les conviene. No parece un comportamiento inusual ni extraño. 

Sin embargo es preciso recordar que este sistema de retribuciones, (sueldo, previsión, salud y bienestar)  ha regido durante casi todo el siglo XX y el primer cuarto del siglo XXI, y que es parte de un conjunto que enlaza y compensa sueldos (muy bajos); previsión (prematura y decente), término de la carrera a discreción del empleador (sin expresión de causa); salud (cada vez mas multitudinaria y deficiente), servicio y compromiso total -permanente y sin derecho a queja-, incluyendo a la familia. Como muestra, durante mis años de oficial subalterno estuve aproximadamente 120 días al año ausente de mi casa, incluyendo el nacimiento de dos de mis cuatro hijos

No quiero extenderme más, solo recordar que entre 1975 – 1976, años de crisis con Perú, hasta 1977 – 1982 de crisis con Argentina, la dotación de las FFAA aumentó sustancialmente. Muchos de los reclutados en esas emergencias fueron separados del servicio en forma muy injusta y mal agradecida, otros fueron retenidos por lapsos diferentes. Un número significativo de ellos son los pensionados pesan en el presupuesto y causan escándalo actualmente.

Termino señalándole que estoy seguro que el sistema de carrera y pensiones de las FFAA puede y debe ser mejorado sustancialmente para adecuarlo a las características económicas, sociales y tecnológicas del siglo XXI. Sin embargo no es justo que este tema sea planteado como otro caso de abuso y privilegio de las FFAA. 

Es el resultado de un sistema cuya vigencia se ha prolongado en exceso, responsabilidad que cae sobre muchos gobiernos -presidentes y ministros de defensa-, técnicamente mal preparados e incompetentes y muchos de ellos mas preocupados de sus carreras políticas que del manejo eficiente de su sector, que hacen poco o nada mientras se quejan de las limitaciones de su escaso poder, aun teniendo amplias atribuciones legales y administrativas para ello.

Me parece que más que denuncias, las FFAA de Chile requieren atención, compromiso, exigencia, liderazgos efectivos, responsabilidad y valoración de los gobiernos. 

Para tener un buen vasallo, se requiere un buen señor.

¿JAMÓN O PALTA? la encrucijada chilena en la guerra entre China y Estados Unidos por el 5G

China y EEUU comenzaron la 2ª Guerra Fría. Ambos no pueden ser, simultáneamente, los líderes del mundo, solo uno de ellos lo logrará. La competencia se inició y Chile tiene un problema. Necesita, vitalmente, mantener buenas relaciones con ambos estados a la vez. 

Un número de equilibrio difícil, a ser ejecutado en múltiples circunstancias y tiempos. Ambos socios son celosos y  cada cual tiene que mostrar al mundo que no cederá el espacio a la competencia sin dar la pelea.

El Secretario de Estado de los EE.UU., Michael R. Pompeo visitó Santiago el viernes 12 de abril, donde se reunió con el presidente Sebastián Piñera y el ministro de Relaciones Exteriores, Roberto Ampuero, “para resaltar el liderazgo regional de Chile, nuestros sólidos lazos económicos, la cooperación bilateral en ciencia y tecnología, y la cooperación en materia de seguridad, incluso asuntos cibernéticos”

En Casa Piedra, Mike Pompeo se despachó con claridad: Se refirió a China y a Rusia calificándolos de “hipócritas” y asegurando que ambos “vendrán a tocar su puerta. Pero una vez que entran a la casa, ponen trampas, ignoran las reglas y propagan el desorden”.

Se estaba refiriendo al sistema de telecomunicaciones 5G siglas utilizadas para referirse a la quinta generación de tecnologías de telefonía móvil. Es la sucesora de la tecnología 4G. Actualmente se encuentra sin estandarizar y las empresas de telecomunicación están desarrollando sus prototipos. Está previsto que su uso común se inicie en el año 2020. Esta tecnología permite operar en dispositivos móviles a 400 megabits por segundo.

Frente a estas declaraciones, el embajador de China en Chile, Xu Bu, salió a defender las relaciones económicas y de cooperación que nuestro país mantiene con China y criticó el enfoque de Pompeo catalogándolo de” hipócrita” y descalificando al norteamericano: “aunque el cuerpo de Pompeo ha entrado en el siglo XXI, su cabeza todavía permanece en el siglo XX, que está llena de hegemonía y en la lógica de Guerra Fría”, 

También nos leyó la cartilla: “El embajador Bu resaltó la actividad económica entre Chile y China, asegurando que el comercio entre ambos “sobrepasó los US $42,8 mil millones, mucho más que que los US$24 mil millones entre Estados Unidos y Chile”.

Chile tiene que hacer su elección pronto. ¿Qué tan serio es este conflicto en el cual hemos quedado atrapados como en un sandwich?. El sistema 5G permitirá al proveedor y administrador del sistema tener acceso a todas las comunicaciones que usen esa tecnología sean gubernamentales, empresariales, privadas, militares, policiales, diplomáticas, científicas, universitarias, gremiales, telefónicas, de datos, fotografías, imágenes de todas las clases y todo lo que usted se pueda imaginar. 

Obviamente esta posibilidad se “dinamiza” con tres elementos: Costo, interés y capacidad. Sólo EEUU y China tiene simultáneamente estas tres condiciones y podrían intentar este desafío. Los juramentos de que respetarán completamente la privacidad de los usuarios, no resisten ni el mas mínimo análisis. 

En breve, el país que imponga su sistema -China o EEUU- tendrá la posibilidad de controlar todo lo que alguien fotografíe, escriba o diga en Chile a partir de año 2020.

Somos el jamón de este sandwich.

¿Podemos evitar esta incómoda condición?, no es seguro, pero podemos intentarlo aplicando la “Estrategia de la Palta”. 

Mientras lo aprietan el jamón permanece dentro del sandwich; la palta, en cambio, se escurre por los costados y eventualmente evita ser comida.

En este caso y en otros en el futuro, podemos intentar esta estrategia de “escurrimiento”. Nokia de Finlandia, Ericsson de Suecia y NEC de Japón también ofrecen esta tecnología, lo que nos permitiría eludir el choque sin ofender (mucho) ni a China ni a EEUU y reducir las posibilidades o rigor de su represalia.

Debemos pensar intensamente cómo sobrevivir a esta lucha de dinosaurios sin ser aplastados deliberada o accidentalmente. La guerra ya llegó.

LA “NUEVA HIPOCRESÍA”

Recientemente la prensa informó la detención de diez personas entre ellas Alex Brito (PS), funcionario de la Cancillería, miembro del directorio de la Asociación Nacional de Funcionarios del Ministerio de Relaciones Exteriores (Aemre); Mauricio Navarro (DC) ex Alcalde de Los Andes y Alex Trigo (PS) ex gobernador de Choapa, por asociación ilícita; trafico de personas y cohecho, todos ellos ex funcionarios del gobierno de Bachelet. 

La red de tráfico alcanzó a ingresar 381 inmigrantes chinos, cada uno de los cuales pagó US $5.000 por entrar al país, que equivalen a $ 1.333.500.000. Según la subsecretaria de Prevención del Delito, Katherine Martorell. “Esta es la red más grande de trata de personas que ha existido en la historia de nuestro país”. (Se equivoca, hay una peor y sigue impune).

Brito es militante socialista. Cuando se conoció el caso, el secretario general de la colectividad, Andrés Santander, presentó un escrito al Tribunal Supremo del partido pidiendo que se abra un proceso contra Álex Brito “debido a su involucramiento en el caso “Frente a este hecho, que conmociona a la ciudadanía y daña nuestra imagen pública, solicito la aplicación de la máxima sanción que establece nuestro estatuto partidario». Explican en el partido que esperan la expulsión del militante.

Se puede apreciar, por parte del PS una respuesta rápida, decidida y tajante: No al tráfico de inmigrantes, no a la corrupción, no al uso de cargos públicos para lucrar. 

El día 16 de diciembre de 2018, en el capítulo 34 del programa Mesa Central del Canal 13 de televisión, Heraldo Muñoz, Ministro de Relaciones Exteriores del gobierno de Bachelet, manifestó que:

  • Tanto él como Bachelet y su gobierno tuvieron conocimiento de un “negocio” con sede en Haití para el traslado ilegal de ciudadanos a Chile. 
  • Los administradores del negocio invitaban a ciudadanos haitianos a vender sus casas y propiedades, pagar 3.000 dólares a los organizadores del viaje y adquirir un pasaje hasta Chile en la Aerolínea LAW 
  • A cambio de los 3.000 dólares recibirían un contrato de trabajo en Chile, reservas en un hotel y dinero en efectivo para acreditar de condición de turistas.
  • El gobierno (cancillería) informó varias veces de esta estafa a las autoridades haitianas las que “no hicieron nada”.
  • El gobierno de Chile nunca informó al Ministerio Público ni puso denuncia alguna ante nadie.

El Código Procesal Penal en su artículo 175 dispone que deben denunciar, obligatoriamente los delitos que conozca o se enteren: “Los funcionarios públicos pueden ser testigos o tomar conocimiento de hechos que pudieran revestir el carácter de ilícito penal y la denuncia debe efectuarla en el término de 24 horas desde que tomó conocimiento del hecho”.

La Presidente de la República, Michelle Bachelet; el Ministro de Relaciones Exteriores Heraldo Muñoz; el Ministro del Interior, el Ministro de Defensa; los Jefes Policiales y de Investigaciones; el Poder Judicial y cualquier  funcionario público que transitara por la Avenida del Libertador Bernardo O´Higgins de Santiago tuvo que ver y vió a algunos de los centenares de miles de turistas haitianos vendiendo Super Ocho y bebidas para sobrevivir.

El problema es que ninguno, absolutamente ninguno de ellos, denunció un delito que todos los chilenos estábamos viendo a diario y en todo el país.

El incesante desfile de “turistas” haitianos que llegaban en vuelos de LAW, en horas de la noche y la madrugada, con sus sobres amarillos con el dinero y los contratos y reservas hoteleras falsas era evidente e inocultable, sin embargo, la prensa nunca se dio por enterada ni investigó con seriedad esta anomalía, peor aun, después de la declaración pública del ex Canciller Muñoz, tampoco hubo preguntas.

Estos silencios y complicidades configuran una conspiración organizada y dirigida por una voluntad decidida a mantener oculto el delito. El esquema de cobros y reembolsos configura una voluntad de lucro y explotación de los migrantes.

Presunto tráfico de inmigrantes según Wikipedia

“En agosto de 2016, tras recibir una denuncia de la Policía de Investigaciones, el Ministerio Público decidió abrir una investigación acerca de la eventual participación de la aerolínea Latin American Wings en un caso de tráfico de migrantes, dado el masivo ingreso de ciudadanos haitianos como turistas (paradójicamente proviniendo del país más pobre de América). La Fiscalía informó que investigaba que algunos de estos pasajeros llegaban a Chile con cartas de invitación falsas compradas a religiosos de iglesias cristianas por hasta US$ 300. 

El ex canciller Heraldo Muñoz comentó que el gobierno de Michelle Bachelet tuvo la información de que habían “empresas” en Puerto Príncipe que estafaban a los emigrantes haitianos ofreciéndoles que a cambio de vender sus casas, obtendrían un contrato laboral en Chile, contrato el cual nunca recibirían”. 

En este caso, esta necesidad inicial e ineludible de hacer cumplir la legalidad vigente, fue vulnerada por el Estado y por el Gobierno y lo peor, esto ha sido ocultado y escondido por quienes debían sacarlo a la luz: el Gobierno, la Justicia y la Prensa.

Conspirar significa «unirse en secreto acuerdo con el fin de efectuar un acto ilícito o impropio o para usar tal medio para llevar a cabo un fin ilícito» y considero que la autora principal y última de esta conspiración es Bachelet porque ella “tuvo” que tomar conocimiento del delito (argumento Carroza), lo ocultó, incumplió su obligación legal de dar cuenta a la justicia y ordenar su investigación y que hay razones para considerar que lo hizo para su beneficio personal.

Las 381 personas traficadas por Alex Brito (PS), son nada comparadas con los cientos de miles de la conspiración dirigida desde el Gobierno de Michelle Bachelet (PS). Sin embargo el escándalo levantado, para ocultar el crimen mayor, mas desvergonzado y mas cruel, perpetrado por el Gobierno de Bachelet continúa en ejecución con la complicidad pasiva de Piñera (RN) y su gobierno.   Basta!.