Retribuciones de las FFAA

Publicado en El Mostrador, 17 de Junio 2019

Aprecio la ecuanimidad y pluralidad de El Mostrador y es por ello que me parece útil plantear algunas consideraciones respecto a la columna “La cruda realidad que se apresta a revelar Hacienda: Pensiones de las FFAAson, por lejos el principal gasto público” recientemente publicada.

Mi experiencia profesional ha sido en la Armada de Chile y a ella me referiré, ya que es lo que conozco bien.

Para no alargarme, expondré mis razones en forma breve y suscinta:

La columna dice que “mientras un suboficial percibe en promedio sobre los $700.000 mensuales, el promedio de los jubilados lo hace solo con $259.000”.  Esta comparación es entre un grupo de profesionales de primer nivel, que como mínimo tiene 20 y como máximo 35 años de carrera y civiles jubilados de muy diverso nivel y ocupación. Si se quiere buscar un equivalente profesional a un suboficial de la Armada en cuanto al medio, condiciones y nivel tecnológico en que trabajan, capacidad técnica, esfuerzo físico y riesgo, podría encontrarlo en Codelco u otra gran empresa del estado.

Destaca también la magnitud de la cifras y su peso en el Presupuesto nacional. No cabe duda que la no inclusión de las FFAA en el sistema de AFP fue decisión del Gobierno Militar -que no era neutral respecto a su propia gente- pero no puede haber sido una decisión tan absurda ya que ese sistema se ha mantenido hasta hoy, incluso bajo varios gobiernos de grupos políticos que no les profesan el mismo afecto.Lo mismo vale para la Caja de Previsión de la Defensa Nacional (Capredena), repartición respecto de la cual yo también tengo reservas.

La columna en comento destaca también que “El Mostrador Mercados tuvo acceso a la plataforma de datos del Presupuesto y revelará como la tajada más jugosa es la que se llevan las FFAA”.

En este aspecto, las FFAA son consultadas por las autoridades gubernamentales y políticas y, dentro de márgenes acotados, tratan de conseguir lo que les conviene. No parece un comportamiento inusual ni extraño. 

Sin embargo es preciso recordar que este sistema de retribuciones, (sueldo, previsión, salud y bienestar)  ha regido durante casi todo el siglo XX y el primer cuarto del siglo XXI, y que es parte de un conjunto que enlaza y compensa sueldos (muy bajos); previsión (prematura y decente), término de la carrera a discreción del empleador (sin expresión de causa); salud (cada vez mas multitudinaria y deficiente), servicio y compromiso total -permanente y sin derecho a queja-, incluyendo a la familia. Como muestra, durante mis años de oficial subalterno estuve aproximadamente 120 días al año ausente de mi casa, incluyendo el nacimiento de dos de mis cuatro hijos

No quiero extenderme más, solo recordar que entre 1975 – 1976, años de crisis con Perú, hasta 1977 – 1982 de crisis con Argentina, la dotación de las FFAA aumentó sustancialmente. Muchos de los reclutados en esas emergencias fueron separados del servicio en forma muy injusta y mal agradecida, otros fueron retenidos por lapsos diferentes. Un número significativo de ellos son los pensionados pesan en el presupuesto y causan escándalo actualmente.

Termino señalándole que estoy seguro que el sistema de carrera y pensiones de las FFAA puede y debe ser mejorado sustancialmente para adecuarlo a las características económicas, sociales y tecnológicas del siglo XXI. Sin embargo no es justo que este tema sea planteado como otro caso de abuso y privilegio de las FFAA. 

Es el resultado de un sistema cuya vigencia se ha prolongado en exceso, responsabilidad que cae sobre muchos gobiernos -presidentes y ministros de defensa-, técnicamente mal preparados e incompetentes y muchos de ellos mas preocupados de sus carreras políticas que del manejo eficiente de su sector, que hacen poco o nada mientras se quejan de las limitaciones de su escaso poder, aun teniendo amplias atribuciones legales y administrativas para ello.

Me parece que más que denuncias, las FFAA de Chile requieren atención, compromiso, exigencia, liderazgos efectivos, responsabilidad y valoración de los gobiernos. 

Para tener un buen vasallo, se requiere un buen señor.

¿JAMÓN O PALTA? la encrucijada chilena en la guerra entre China y Estados Unidos por el 5G

China y EEUU comenzaron la 2ª Guerra Fría. Ambos no pueden ser, simultáneamente, los líderes del mundo, solo uno de ellos lo logrará. La competencia se inició y Chile tiene un problema. Necesita, vitalmente, mantener buenas relaciones con ambos estados a la vez. 

Un número de equilibrio difícil, a ser ejecutado en múltiples circunstancias y tiempos. Ambos socios son celosos y  cada cual tiene que mostrar al mundo que no cederá el espacio a la competencia sin dar la pelea.

El Secretario de Estado de los EE.UU., Michael R. Pompeo visitó Santiago el viernes 12 de abril, donde se reunió con el presidente Sebastián Piñera y el ministro de Relaciones Exteriores, Roberto Ampuero, “para resaltar el liderazgo regional de Chile, nuestros sólidos lazos económicos, la cooperación bilateral en ciencia y tecnología, y la cooperación en materia de seguridad, incluso asuntos cibernéticos”

En Casa Piedra, Mike Pompeo se despachó con claridad: Se refirió a China y a Rusia calificándolos de “hipócritas” y asegurando que ambos “vendrán a tocar su puerta. Pero una vez que entran a la casa, ponen trampas, ignoran las reglas y propagan el desorden”.

Se estaba refiriendo al sistema de telecomunicaciones 5G siglas utilizadas para referirse a la quinta generación de tecnologías de telefonía móvil. Es la sucesora de la tecnología 4G. Actualmente se encuentra sin estandarizar y las empresas de telecomunicación están desarrollando sus prototipos. Está previsto que su uso común se inicie en el año 2020. Esta tecnología permite operar en dispositivos móviles a 400 megabits por segundo.

Frente a estas declaraciones, el embajador de China en Chile, Xu Bu, salió a defender las relaciones económicas y de cooperación que nuestro país mantiene con China y criticó el enfoque de Pompeo catalogándolo de” hipócrita” y descalificando al norteamericano: “aunque el cuerpo de Pompeo ha entrado en el siglo XXI, su cabeza todavía permanece en el siglo XX, que está llena de hegemonía y en la lógica de Guerra Fría”, 

También nos leyó la cartilla: “El embajador Bu resaltó la actividad económica entre Chile y China, asegurando que el comercio entre ambos “sobrepasó los US $42,8 mil millones, mucho más que que los US$24 mil millones entre Estados Unidos y Chile”.

Chile tiene que hacer su elección pronto. ¿Qué tan serio es este conflicto en el cual hemos quedado atrapados como en un sandwich?. El sistema 5G permitirá al proveedor y administrador del sistema tener acceso a todas las comunicaciones que usen esa tecnología sean gubernamentales, empresariales, privadas, militares, policiales, diplomáticas, científicas, universitarias, gremiales, telefónicas, de datos, fotografías, imágenes de todas las clases y todo lo que usted se pueda imaginar. 

Obviamente esta posibilidad se “dinamiza” con tres elementos: Costo, interés y capacidad. Sólo EEUU y China tiene simultáneamente estas tres condiciones y podrían intentar este desafío. Los juramentos de que respetarán completamente la privacidad de los usuarios, no resisten ni el mas mínimo análisis. 

En breve, el país que imponga su sistema -China o EEUU- tendrá la posibilidad de controlar todo lo que alguien fotografíe, escriba o diga en Chile a partir de año 2020.

Somos el jamón de este sandwich.

¿Podemos evitar esta incómoda condición?, no es seguro, pero podemos intentarlo aplicando la “Estrategia de la Palta”. 

Mientras lo aprietan el jamón permanece dentro del sandwich; la palta, en cambio, se escurre por los costados y eventualmente evita ser comida.

En este caso y en otros en el futuro, podemos intentar esta estrategia de “escurrimiento”. Nokia de Finlandia, Ericsson de Suecia y NEC de Japón también ofrecen esta tecnología, lo que nos permitiría eludir el choque sin ofender (mucho) ni a China ni a EEUU y reducir las posibilidades o rigor de su represalia.

Debemos pensar intensamente cómo sobrevivir a esta lucha de dinosaurios sin ser aplastados deliberada o accidentalmente. La guerra ya llegó.