CARTA ABIERTA A LOS MILITARES EN RETIRO

Preparémonos con tiempo

Al igual que en 1972, las FFAA están siendo llamadas por la ciudadanía para que arreglen el caos generado por otro fallido gobierno de izquierda. La demanda es perentoria y dramática. La ciudadanía ha vuelto a tomar conciencia de que la Clase Política chilena es incompetente para resolver los problemas políticos que crean con su propia incapacidad de diálogo y negociación.

Las FFAA deberán hacerse cargo del control de la delincuencia que ha escalado a niveles insoportables.

Hasta esta fecha, un grupo muy activo de miembros en retiro de las FFAA hemos estado prestando ayuda a nuestros prisioneros políticos, para protegerlos de la persecución política de izquierda y de un Poder Judicial prevaricador y perruno.

Nuestro trabajo ha sido eficiente y hemos tomado conciencia de muchas realidades políticas y sociales. Hemos aprendido mucho. La disminución del número de prisioneros políticos, que han ido muriendo por enfermedades y accidentes propios de su avanzada edad, sin duda han ido facilitando nuestro apoyo, pero ahora nos vemos ante la inminente llegada de un nuevo desafío.

En efecto, próximamente iremos recibiendo, en cantidades muchísimo mayores a lo que sucede en estos días, a nuevas víctimas de la maldad y odio de la izquierda, de la venganza de un gobierno maligno y de la incuria del Poder Judicial, que requerirán de nuestra ayuda y apoyo. Debemos asumir esta realidad y prepararnos.

En efecto, esta vez deberemos hacernos cargo de exmilitares jóvenes, muchos de ellas sin pensión jubilatoria, que dejan atrás a sus esposas y niños en edad escolar, es decir que requerirán apoyo económico y social sustantivo.

Al igual que en el pasado tendremos un apoyo muy limitado de las Instituciones Armadas y resistencia, mala fe y persecución política del Gobierno de turno.

No esperamos nada de los políticos de derecha ni de los presuntos “apoyos” morales de grupos económicos y sociales que ahora exigen la concurrencia de las FFAA para crear condiciones de paz y progreso que faciliten sus negocios e intereses.

Otra vez tendremos que resolver problemas inmensos con pocos recursos y venciendo mucha incomprensión.

Debemos prepararnos seriamente para lo que viene. Ahora tenemos una red de apoyo eficiente, aunque limitada, habrá que expandirla mucho más y potenciarla en aspecto diferentes a los que teníamos hasta hoy.

Es momento de organizar, preparar, concientizar y alistarnos para cumplir en la mejor forma lo que sabemos que es nuestro deber moral y solidario.

      Fernando Thauby García

Melosilla, 14 de marzo de 2024