Archivo por meses: octubre 2025

LA SONRISA DE LA GIOCONDA Y LA DE XI JINPING

La sonrisa es una expresión facial humana universal que puede  expresar alegría, felicidad y otros sentimientos complejos. Es una  herramienta para la comunicación social y tiene beneficios  significativos al liberar endorfinas y reducir el estrés.

La sonrisa es un lenguaje común en todo el mundo, aunque su  significado puede variar según la cultura. Puede indicar felicidad, pero  también puede usarse para ocultar o para expresar tensión,  sentimientos e incomodidad.

La sonrisa de la Gioconda es una técnica del artista Leonardo da Vinci  llamada «sfumato» que crea una ilusión óptica. Esta ilusión hace que la  sonrisa parezca más visible cuando se mira el cuadro de forma  periférica, pero se desvanece al enfocar directamente los labios. Esto  la convierte en una de las sonrisas más enigmáticas y famosas del  arte, ya que su percepción cambia según el punto de vista del  espectador.

El uso del “sfumato”, que difumina los contornos y las líneas, es clave  para la ilusión. Crea el efecto de una «sonrisa inalcanzable» que  aparece y desaparece dependiendo de cómo se mire el cuadro. En  este caso, la ambigüedad de la sonrisa de la Gioconda muestra una  expresión sutil o enigmática.

He tenido la ocasión de estar dos veces en presencia de la Gioconda,  su sonrisa me transmitió un sentimiento antes desconocido para mí:  benevolencia, un cierto sarcasmo y la sensación de que ella sabía  algo que yo ignoraba.

Por su parte, la semi sonrisa permanente de Xi Jingping también me  habla. Me dice que él encabeza a zhong, al Imperio del Centro o  Imperio Medio y a guó, sus habitantes, su nación, lo más grande y  representativo de la humanidad. No desde hace poco, sino desde y  para siempre. No es el primero en tener tan alta idea de sí mismo, de  su estado y de su nación. Pero entendámonos, él lo cree, sincera y  profundamente, tiene títulos y argumentos para ello y se comporta en  consecuencia.

Xi se declara ateo y parece serlo, pero me parece que el  confusionismo y el pragmatismo impregnan su personalidad.

El confucianismo se centra en la importancia de las virtudes, las  relaciones jerárquicas, la piedad filial y el respeto por la tradición,  promoviendo la idea de que el orden social se logra a través del  perfeccionamiento individual mediante ciertas virtudes capitales:  humanidad, bondad y compasión; rectitud, justicia e  integridad. Decoro, rituales y buenas maneras. Sabiduría y  conocimiento. Honestidad y sinceridad, Jerarquía y rol social.

Sin embargo, para Xi al igual que en todos los líderes del Imperio del  Centro, estas excelentes virtudes esta moduladas o encuadradas en  las necesidades, conveniencias y violencia de la realidad política,  económica y de ambición personal que viven los aspirantes a liderar  en un mundo dominado -desde el siglo XVII- cruel y brutalmente por  los ANG MO, los “demonios rojos”, expresión derivada de los rubicunda  apariencia de los europeos del norte y aplicada a todos los  “occidentales”, incluyendo a los dirigentes y empresarios de países  pequeños y bárbaros como nosotros, a los que se puede engatusar  con facilidad, engañar como a niños tontos y doblegar apelando a sus  inmoralidad y codicia consubstancial.

Xi sabe algo que nosotros ignoramos, se conocen a sí mismos y nos  conocen a nosotros. Saben que la supremacía occidental es solo un  pequeño y breve tropiezo en el cual los bárbaros, los mal olientes,  ignorantes y brutales salvajes, controlaron y explotaron la debilidad  momentánea del Imperio Central y que llegó el momento de la lógica,  en que su superioridad moral, social y cultural debe hacerse cargo del  circo en que los salvajes, bajo la inspiración de Trump, han  transformado al mundo.

Por eso, Xi Jingping, como la Gioconda, sonríe con serenidad y calma.

Viña del Mar, 15 de Octubre de 2025

         Fernando Thauby García

 Capitán de Navío, Infantería de Marina (r)

EL ISRAELICIDIO DE NETANYAHU

En forma muy similar a la Guerra del Yom Kipur, el gobierno de Israel y todo su aparato de inteligencia fue sorprendido por el ataque de Hamas el día 7 de octubre de 2023, dando inicio a una guerra extraordinariamente sangrienta y alejada de las convenciones aceptadas entre estados civilizados.

Hamas se identifica como un grupo islamista y yihadista, en competencia con otros grupos como la Yihad Islámica Palestina, y su ataque tenía un triple objetivo: desmontar el mito de la invulnerabilidad del Estado de Israel; volver a situar la cuestión Palestina en la agenda política internacional, y provocar una respuesta desproporcionada que indignara a la comunidad internacional.

La magnitud de la sorpresa y los gruesos fallos de la seguridad israelí en las localidades cercanas a la frontera norte entre Gaza e Israel fue una sorpresa para todo el mundo y en especial para su mando político, militar y de inteligencia que no atinó a reaccionar hasta pasadas varias horas del inicio del ataque.

El 7 de octubre, -al día siguiente del cincuenta aniversario de la guerra de Yom Kipur-, grupos armados de milicianos palestinos, principalmente de Hamás y de la Yihad Islámica Palestina, lanzaron un ataque que comenzó con una andanada de cohetes y siguió con un ataque coordinado de comandos contra numerosas bases militares y localidades fronterizas. Israel respondió poco después con una de las campañas de bombardeos más destructivas de la historia moderna e invadió la Franja de Gaza el 27 de octubre. El primer día de la guerra fue el más mortífero en la historia de Israel, y la guerra, la más mortífera de la historia para los palestinos.

El ataque palestino significó la primera vez en la historia en que Israel perdió el control de parte de su territorio durante un periodo prolongado de tiempo, durante el cual los palestinos capturaron a un total de 251personas -que permanecieron 738 días como rehenes- y mataron a 695 civiles israelíes (incluidos 36 menores de edad), 71 civiles extranjeros y 373 soldados y policías.

Todo esto llevó al Gobierno de Israel a declarar el estado de guerra por primera vez desde la guerra de Yom Kipur en 1973 y a dar inicio a una devastadora campaña de bombardeos, que junto a la invasión terrestre de la Franja de Gaza causó, aproximadamente, 65.000 bajas palestinas en su gran mayoría civiles, incluyendo un número importante de niños.

Human Rights Watch denunció que tanto el ataque deliberado contra civiles, los bombardeos indiscriminados y la toma de civiles como rehenes constituian crímenes de guerra, según el derecho internacional humanitario.

Parece evidente que la sorpresa, el enorme fallo de la seguridad israelí y la magnitud de los daños justificaban una respuesta dura, las primeras declaraciones de ese gobierno señalaban que era la oportunidad par poner fin al “problema de Gaza”. La reacción inicial de Trump hablaba de una construcción de un “resort de lujo” en la costa mediterránea, incluso menciona su experiencia inmobiliaria. Netanyahu señaló la necesidad de desplazar a los habitantes palestinos hacia otro lugar. El horror mundial tapaba todo, y comenzaron los bombardeos, y los túneles excavados por Hamas mostraron su magnitud y utilidad.

La opinión pública europea poco a poco comenzó a mostrar su rechazo y horror, el espanto alcanzó a la juventud norteamericana, la prensa comenzó a señalar la desproporción y la brutalidad de la represalia.

En EEUU mucha gente, incluidos republicanos, comenzaron a cuestionar el apoyo incondicional de Trump. Las universidades albergaron manifestaciones y protestas, las redes sociales mostraron algunos detalles brutales. Comenzó el cuestionamiento al gobierno de Trump. Surgieron preguntas respecto a la magnitud que el lobby israelí ejercía sobre el sistema político norteamericano.

La capacidad de respuesta de Irán y la expansión de los ataques a ese país, la creciente “nuclerización” de las amenazas, la presencia de actores como Turquía, Arabia Saudita, Corea del Norte. Egipto y China  y sobre todo la creciente efectividad mostrada por los drones, los cohetes balísticos y luego los misiles de gran tamaño que redujeron la efectividad del control del aire ejercida tradicionalmente por el estado judío, fueron cambiando el equilibrio de fuerzas hasta poner a Israel en una posición crecientemente compleja.

Súbitamente Israel se vio una condición que nunca antes había experimentado: el enojo y el rechazo de la opinión pública propia y europea, la rabia de los electores de Trump por los crecientes costos económicos del apoyo político incondicional a Israel, por la soberbia de Netanyahu y su gobierno y la frustración de los propios ciudadanos israelíes ante una guerra crecientemente impopular, sangrienta e inútil que ahora incluía bajas y destrucción de sus propias ciudades.

Trump sintió la ira de sus socios petroleros árabes, la vietnamización de la opinión pública local y mundial, la mayor y mas eficaz presencia china en la escena mundial, el trato soberbio de Natenyahu hacia su augusta persona y los costos económicos de un apoyo económico inmenso y que se prolongaba ya por dos años, a un país crecientemente antipático para muchos de ellos.

La magnitud de la derrota moral y política de Trump, Netanyahu, del lobby israelí en EEUU y de la extrema derecha de Israel se puede apreciar en que la aceptación de que la existencia de un estado palestino es, al término de las hostilidades, parte inevitable de la solución del problema.

Israel se encuentra en una situación complicada: creciente emigración del estrato ciudadano más educado y productivo de su economía, pérdida de la legitimidad de su causa, apoyo creciente a los palestinos, moral ciudadana muy golpeada, pérdida eventualmente temporal de su arma tradicionalmente mas potente, el control total del aire en Medio Oriente y la ingreso (o regreso) de actores estratégicos de la talla se China, Rusia, Irán, Turquía, Egipto, Emiratos Árabes y Arabia Saudita.

Todo esto mientras Donald Trump y Xi  Yin Ping se preparan y esperan el momento para abordar, en Indo Pacífico, sus diferencias irreconciliables.

Creo que Israel podría dejar de existir, dentro de la semana siguiente a que China imponga al mundo -con una sonrisa en el rostro- sus reglas del juego.

Viña del Mar, 14 de octubre de 2025

             Fernando Thauby García

   Capitán de Navío Infantería de Marina (r)

LA IZQUIERDA ES VIOLENTA

“Cuando la izquierda sale a

la calle la derecha tiembla”

Michelle Bachelet

«Hay dos tentaciones muy difíciles de

resistir para un Gobierno progresista

Una es el populismo penal.

Y dos, los complejos de izquierda,

que le tienen alergia a la policía,

al orden público, a hacer cumplir la ley”

Carolina Tohá

Dos miradas sobre la violencia política que vemos a diario por parte de los partidos de izquierda: constantemente por parte del Partido Comunista y la extrema izquierda del Frente Amplio y en aparente declinación en algunos elementos del Partido Socialista.

La afirmación de Bachelet, pone de relieve la utilidad y eficacia del empleo de la violencia política contra sus oponente, como arma de lucha por el poder. Describe, con toda crudeza, el pensamiento íntimo de los revolucionarios marxistas tradicionales y su desprecio a los que creen en la democracia, el diálogo y el entendimiento.

El rechazo a la violencia para Tohá, es utilitario: «La razón por la cual los progresistas tenemos que preocuparnos de la seguridad es que cuando hay temor, las preocupaciones progresistas desaparecen y las personas actúan desde la necesidad de sobrevivir y protegerse, y su disposición a pensar los problemas como problemas colectivos, baja de manera dramática». Es decir, cuando la violencia pública pone en peligro la supervivencia de las personas pero no es suficiente para desencadenar la revolución, la violencia política deja de ser funcional sus propósitos y se hace necesaria la aplicación de la ley y el trabajo de las policías para restablecer la pasividad de los incautos y volver a avanzar desde el engaño y el ocultamiento de sus intenciones.

Cuando las personas tienen miedo a la violencia criminal, dejan de ser útiles como elemento revolucionario. Priorizan sus intereses personales y familiares y “dejan de lado los problemas colectivos”, que son los que dinamizan la acción de los revolucionarios.

Es lo que tenemos hoy en Chile.

Debido sus reiterados y estrepitosos fracasos la ideología marxista tradicional ha ido mutando su doctrina revolucionaria violenta desde una condición social previa y fundamental, a ser un elemento ambiental escondido detrás de demandas y procedimientos falsamente democrático que anima, detona y promueve una violencia inicialmente descafeinada y la posterga hacia su uso descarnado en la posterior imposición, afianzamiento y conservación del poder conquistado por vías mentirosamente democráticas. Es la lógica de Bachelet y de Maduro, del anciano hermano chico de Fidel, del payaso nicaragüense y de los soberbios exponentes de Rusia y China: Putin y Li, que alcanzado el control total se transfiguran en “gobiernos nacionalistas y autoritarios”.

Una versión potencialmente más sofisticada es la propuesta de los filósofos modernos del marxismo, de los cuales los mas conocidos son el fallecido Ernesto Laclau y su esposa Chantal Mouffe que rechazaron el determinismo económico marxista y la idea de que la lucha de clases es el antagonismo fundamental de la sociedad. En reemplazo proponen una “democracia radical” y un pluralismo en que todos los antagonismos (de género, de preferencias sexual, de aborto libre, de educación sexual infantil y muchos otros) pueden ser expresados y discutidos hasta la imposición de alguna visión mayoritaria.

A lo largo de sus trayectorias intelectuales, Ernesto Laclau y especialmente Chantal Mouffe han subrayado que valoran las instituciones de la democracia moderna. No obstante, su adhesión a la idea schmittiana de lo político como situación antagónica irreconciliable, su idea sobre la constitución del pueblo en tensión con el orden constitucional construido democráticamente, su concepción excluyente de la comunidad política y la falta de atención a la dimensión constitucional e institucional de la democracia representativa tienen como consecuencia un pensamiento atravesado por una antinomia fundamental y sujeto al peligro de legitimar los desafíos antidemocráticos del populismo de derecha e izquierda que azotan a los países. El ‘pueblo’ es una entidad inherentemente jurídica que requiere de un conjunto de procedimientos legales para determinar cómo puede expresarse y, por tanto, gobernar. El autogobierno democrático solo es posible dentro del marco de un orden constitucional, porque esto es lo que define los procedimientos que permiten a las personas gobernarse a sí mismas. En contraposición con ello, Ernesto Laclau propone alternativamente la idea de la constitución del pueblo como un proceso de articulación de grupos donde le cabe al discurso un rol crucial y que es algo menos que la totalidad de los miembros de la comunidad: es un componente parcial que aspira, sin embargo, a ser concebido como la única totalidad legítima. La aceptación de la demanda de una parte, la plebe, de ser el único popular legítimo, abre la posibilidad de desestimar el pacto constitucional, la institucionalidad y las normas del juego democrático.

Esta aproximación la vimos en el intento fallido de hacer una nueva constitución. en la cual los discípulos de Laclau era amplia y escandalosa mayoría. El buen sentido y la silenciosa racionalidad de los chilenos los ignoró y humilló en forma aplastante.

Pero no se han dado por vencidos, ahora residen en el Frente Amplio forrados en abundante dinero, robado con impudicia, a los chilenos durante el gobierno de Boric.

Viña del Mar 10 de octubre de 2025

      Fernando Thauby García Capitán de Navío, Infantería de Marina (r)