COLAPSO DE LAS CIVILIZACIONES

¿DE LA NUESTRA?

Hace muchos año tuve la suerte y el tiempo de leer a Arnold Toynbee. Es una gran obra que propone una Filosofía de la Historia[1], una visión sistemática y unificadora de la historia de la humanidad, en base al estudio de sus diversas civilizaciones que constituyen «campos inteligibles de estudio histórico» que concibe como “unidades culturales que “incluyen variados pueblos y/o naciones dentro de un mismo conjunto de creencias básicas”.

Nuestra “civilización occidental” como campo de estudio puede ubicarse en un espacio determinado, en un tiempo determinado.

Las civilizaciones no nacen automáticamente, nacen por una razón determinada, que Toynbee denomina “proceso de incitación y respuesta”, según el cual una comunidad es estimulada o presionada por un problema, frente al cual ofrece una respuesta creativa.

Su crecimiento tampoco es automático. El crecimiento exige sucesivas respuestas creativas por parte de personas o comunidades que ofrezcan soluciones nuevas, propias y originales a los problemas que van surgiendo. El crecimiento implica traspasar elementos de un plano material a un plano espiritual, más etéreo (eterealización). De este modo, mientras más crece una civilización, más elementos espirituales surgen de ella. El resultado constante y repetido de este proceso hace crecer a las civilizaciones cada vez más.

El colapso de las civilizaciones es evitable, ya que el proceso por el cual sucesivas minorías creadoras se van relevando unas a otras puede continuar teóricamente ad infinitum.

Sin embargo, puede suceder que en determinados momentos ninguna minoría creadora sea capaz de ofrecer una respuesta a un problema que aflige a la civilización, frente al cual ya no habrá solución posible. La civilización colapsa entonces y se precipita al abismo de la desintegración.

Este colapso puede asumir dos variantes, una pasiva y una activa. La pasiva consiste en la némesis de la creatividad, que es la idolatría de una institución que ha sido clave en una etapa anterior de la historia de la civilización, pero que pasa a ser un estorbo en una etapa siguiente, pese a lo cual los habitantes de la misma no se deshacen de ella por venerarla en demasía. La variante activa consiste en la hybris de extralimitarse más allá de toda medida racional, embarcándose en una carrera desenfrenada que llevará a la ruina; frecuentemente asume el carácter de militarismo suicida”.

Asi, el Colapso de una Civilización puede resumirse en tres actos:

  1. Pérdida del poder creador de la Minoría dirigente. Los liderazgos políticos, sociales, militares y religiosos no son capaces de generar una respuesta eficaz a una problema existencial de la sociedad. Minoría dominante incapaz de generar una filosofía creadora.
  • Retiro. Los liderazgos se “retiran”, se mimetizan con las mayorías no creativas y renuncian a crear y proponer respuestas eficaces. Se produce un aumento de las discordias internas de la sociedad, acompañada de la incapacidad de resolverlas. El proletariado interno pierde o carece de religión funcional y surge un “proletariado externo” que no se asimila ni incorpora al cuerpo social (migraciones) y trata de imponer la religión o valores que traen con ellos.
  • Pérdida de la unidad de la sociedad como un todo. Se produce el cisma del cuerpo social o mejor, un cisma del alma de la sociedad. Se proponen soluciones arcaísta o futuristas: regreso a un “origen” utópico o imaginario o un intento de salto a un Estado Universal, ambos como refugio final o permanente (eterno e inmóvil).

Estas reflexiones pueden ser útiles en momentos en que nuestra civilización Cristiana Occidental se ve desafiada por las civilizaciones India, China, Cristiana Ortodoxa (Rusia), Persa (Irania / Irak), y Árabe (Islámica)

Melosilla, 1 de Diciembre de 2024

Fernando Thauby


[1] Estudio de la Historia. Compendio de D.C. Somervell Vol 1 al 4

ALTO AL FUEGO EN PALESTINA, LÍBANO E ISRAEL

Ayer se firmó un Alto al Fuego entre Líbano e Israel por 60 días, bajo el alero político y militar de Irán y los EEUU.

Este acontecimiento puede ser el comienzo del fin de la situación de conflicto perpetuo entre Israel y Palestina.

Sin duda el mejor referente para llegar a un acuerdo estable y duradero es referirse al “Plan para la Partición de Palestina” dispuesto y aprobado por las Naciones Unidas en 1947.

Debemos recordar que la creación del Estado de Israel fue aprobada por la comunidad internacional en sesión formal de la Organización de las Naciones Unidas, que incluyó un plan para repartición de los territorios constitutivos de Palestina asignada a la administración de Gran Bretaña al final de la Primer Guerra Mundial.

Actualmente existen 3.250.000 palestinos en Cisjordania que tratan de convivir con 365 Asentamientos Ilegales financiados por el Gobierno de Israel, bajo la administración militar de su Ejército.

Los derechos de todas estas personas no están protegidos por ningún órgano o mecanismo legal; al respecto debemos recordar que Israel no tiene una Constitución formal y que los árabes no son considerados ciudadanos en ninguna condición.

Parece entonces que aceptar y basar una solución definitiva del problema es el “regreso a las bases” y seguir las líneas trazadas por la Comunidad Mundial (incluido el voto de Chile) para la creación y respaldo de los Estados Judío y Palestino.

Esta es la llamada “Solución de los Dos Estados” – Un palestino y uno judío- que permitir a la convivencia pacífica y respetuosa entre ambas naciones: los árabes, pobladores originales, y los judíos llegados desde diversas partes del mundo en busca del sueño sionista.

Se han probado, mediante sucesivas guerras, matanzas, masacres y acciones de “limpieza étnica” que no hay otra solución que la negociación y el acuerdo.

La sangre de los 50.000 habitantes de Gaza asesinados por ataques aéreos y de artillería indiscriminados y de sus 300.000 heridos y mutilados así lo exigen; de la misma manera, el asesinato de 1.200 israelíes en las proximidades de Gaza y más de un centenar de secuestrados y torturados en los túneles de Hamas, exigen algo más que fanatismo, odio y venganza de los ciudadanos de ambos bandos, enceguecidos por la pena, la rabia y la búsqueda de Justicia.

Ha llegado la hora de la sensatez y la buena voluntad.

No a los fanatismos y al odio.

La intervención constante y activa de los EEUU en Medio Oriente seguirá descendiendo entre la prioridades de es país, el mundo está cambiando rápidamente en otra dirección, con otras prioridades que se materializan en otros lugares.

Melosilla, 28 de Noviembre de 2024

Fernando Thauby

Modernización de “Los servicios armados”

La paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio

Periódicamente surgen voces de autoproclamados expertos en materia militares y de seguridad[i] que exigen una modernización de las FFAA. dan solidez a sus febles argumentos denominándolas “Servicios Armados”, como si esta reducción de profesionales a funcionarios les produjera alguna compensación en sus menguadas autoestimas.

Ha salido a la prensa la propuesta de un experto que, con muchos decimales, reclama contra las remuneraciones a los militares y demanda cambios para su “optimización”.

Todos los contribuyentes tienen derecho a opinar sobre el empleo que se hace de sus contribuciones al Estado, y este reclamo parece afirmarse en este argumento.

Es así como el experto, después de analizar el desastre económico que nos han dejado 10 años de Concertación demanda:

“En este escenario hacemos un llamado a nuestras autoridades políticas para reactivar, con premura, las modernizaciones imprescindibles de una carrera militar insostenible en el marco de crecientes restricciones presupuestarias fiscales y de una deuda bruta del Gobierno superior al 41,3% del PIB, que está dificultando el alistamiento integral de los modernos sistemas de armas adquiridos en las décadas pasadas”.

A ningún chileno que lea el diario, vea las noticias y canales de comunicaciones nacionales o compre en un supermercado le cabe ninguna duda que las finanzas gubernamentales son un desastre y que la izquierda, desde Bachelet en adelante, han logrado llevar a Chile de vuelta a la miseria socialista y corrupta, pero la lógica más básica dice que cuando un buque se está hundiendo, es prioritario tapar sólidamente las vías de agua de mayor tamaño antes de empezar a poner corchos en las grietas chicas.

Si elimináramos los robos, malversaciones, despilfarros y malgastos en el aparato estatal -de Presidente a Gásfiter, incluyendo a parientes, amantes y amigos -, llegaríamos mucho más rápido y efectivamente al final de nuestra decadencia.

Fernando Thauby García

Melosilla 27 de noviembre 2024


[i] En el mundo profesional no hay “Expertos en Materias de Ingeniería” sino Ingenieros. En el sector defensa hay Militares profesionales, no “seudo expertos” aficionados.

HEDIONDITO

1.- ¿Qué hizo Héctor Espinoza? PDI

La indagatoria sobre Espinosa detectó que entre los años 2015 y 2017 él junto a su esposa recibieron al menos $146 millones en depósitos a sus cuentas bancarias de dineros que provenían de gastos reservados de la PDI. “Durante el periodo investigado, el imputado sustrajo al menos $146 millones de pesos.

Perdió su Hoja de Vida y nunca la encontró. Lo sucedió Sergio Muñoz.

2.- Sergio Muñoz Yañez PDI

Muñoz Yañez fue sacado de la Dirección de la Policía de Investigaciones luego que en el Cuarto Juzgado de Garantía de Santiago decretara su prisión preventiva por presuntos el delito de «violación reiterada de secreto» y por su vínculo con el abogado Luis Hermosilla.

Boric nombró sucesor al Subprefecto de Investigación Criminal de Santiago Eduardo Cerna que asumió de inmediato sus funciones como Director Nacional de la PDI. Cerna estuvo a cargo de la acusación contra Tohá por “extravío” de fondos de la Municipalidad de Santiago, cuando Tohá era Alcaldesa, investigación que no llegó a nada.

3.- Eduardo Cerna PDI

Es el caso actual de Violación y Abuso Sexual contra el ex Ministro de Interior subrogante Monsalve, Eduardo Cerna fue consultado sobre si le avisó al Ministerio Público, o en concreto al fiscal regional Centro Norte, Xavier Armendáriz, quien encabeza la investigación del caso Monsalve. Cerna respondió: “No, con él no he hablado”. “Antes de hablar con la ministra, no”. En breve, se saltó a su jefe y se comunicó directamente con Tohá, Ministro del Interior.

  Fernando Thauby García

Melosilla, 23 octubre 2024

ISRAEL 2024

La soberbia, el primero y más grave de los pecados.

El emperador romano Adriano (76 DC.-138 DC.), cansado de las rebeliones de los habitantes de Judea, decidió ponerles fin.

La última, fue comandada por Simón bar Kojba, que se alzó como un gran líder militar. Atacaba sin aviso y se ocultaba con rapidez, lo apoyaba un sabio respetadísimo, el rabino Akiba y era seguido por muchos creyentes devotos y fieles.

Bar Kojba logró un triunfo tras otro, pero pecó de orgullo y desafió a Dios: le pidió al Señor “no que lo auxiliara, sino que solo dejase de ayudar a sus enemigos. … y que con eso a él le bastaba”.

El Señor, enojado lo abandonó, e Israel fue derrotado. Adriano prohibió la Torá y el calendario judío, mandó ejecutar a numerosos rabinos y estudiosos y los Rollos Sagrados fueron quemados en una ceremonia en el Monte del Templo.

El Templo fue incendiado (¿accidentalmente?) y las elites judías se dispersaron por el norte de África, España, cercano Oriente y sur de Europa. Las clases más pobres y los campesinos se quedaron, más tarde algunos se convirtieron al islam y otros permanecieron fieles al judaísmo.

La historia de las naciones no se desarrolla en años sino en siglos, y en su transcurso muchos pueblos se fortalecen y otros se debilitan; unos se imponen y otros son arrasados o exterminados. La historia es una sucesión de triunfos y derrotas, de éxitos y fracasos, de fronteras que cambian, de pueblos que desaparecen, de otros que perduran y de algunos que se mezclan.

En el estudio de la historia es muy relevante ser cautos y no dar por definitiva ninguna victoria ni derrota, casi todo es temporal.

——–

La diáspora judía se dispersó hacia Europa, áfrica y el Cercano Oriente. Muchos que se mezclaron con pueblos no judíos desaparecieron, otros tuvieron una época de intenso proselitismo en que se propagaron con similar vitalidad a la que más tarde mostrarían el cristianismo y el islam. Algunos que regresaron a Judea, se encontraron con nativos islámicos que aún hablaban hebreo o arameo.

Desde el siglo IV AC. el monoteísmo había ido penetrando las elites romanas y tanto Josefo como Tácito cuentan también la conversión al judaísmo de algunos altos dignatarios de otros pueblos.

El teólogo cristiano Orígenes decía “El nombre Joudaios no es el nombre de un ethnos sino la elección de una forma de vida”, una elección que al rechazar el politeísmo de las elites dominantes chocaba con la religión oficial del Estado, pero no configuraban un conflicto étnico sino un conflicto religioso y social.

Con frecuencia algunos grupos judíos fueron objeto de persecuciones sangrientas, de extermino y expulsiones con base en su identidad distintiva y por lo mismo excluyente. El epítome fue la orgía de brutalidad y crueldad propinada por pueblos europeos cristianos, de diversas denominaciones, que ampliaron la base del conflicto religioso y social incluyendo en forma preponderante el racismo como arma contra los judíos que seguían practicando una religión propia y confirmando una identidad compartida entre ellos, aun cuando se sintieran y comportaran como miembros fieles a las naciones en que vivían.

El término de la II Guerra Mundial el relevo de los decadentes imperios británico y francés fue tomado por EEUU y la Unión Soviética y el “problema judío” surgió con renovado fervor al combinar la descolonización de muchas naciones con la mala conciencia de los vencedores y de los derrotados, unos cómplices y otros culpables de los crímenes contra los judíos antes y durante la II G.M.

Cabe entonces preguntarse, en esta etapa de la historia, ¿quiénes eran “los judíos” ?. En tiempos de triunfo de los DDHH, de la democracia, de la descolonización, de la independencia de los pueblos, de libertad de conciencia, de “pueblos” movilizados y protagónicos, ¿qué hacer para tapar y ocultar el brutal olvido y silencio de los millones de seres humanos asesinados brutalmente por ser “judíos”?.

Vimos que desde la diáspora había dejado de existir una nación judía, aún hoy día, hay más judíos en EEUU que en Israel y su modo de vida se asemeja más al norteamericano que a la mítica cultura “yidish”. Nunca, ni aun hoy, hubo ni hay, una cultura común étnica. Lo que hay es una cultura religiosa. Nunca fue una nación errante ni un grupo religioso “expulsado de su país por haber asesinado al Mesías”, fueron expulsados de Israel porque su tendencia al desorden, las peleas y las luchas sectarias “entre ellos mismos” que los configuraban como un grupo revoltoso y conflictivo para la administración romana, y se dispersaron llevándose una identidad y una fe propia y distintiva.

Hoy en Israel existe una comunidad que incluye a un amplio número de ateos, no creyentes o no practicantes, una religión que funciona en apoyo a la creación de una identidad nacionalista potenciada en base a rituales religiosos simbólicos que simultáneamente introducen una cuña en la estructura social y política. La idea de ser “el pueblo elegido” destinado a iluminar a las naciones, herederos de un espacio territorial y dotados de superioridad moral indiscutible es políticamente muy útil, pero muy pocos la creen verdaderamente. Es un mito existencial cultivado constantemente para materializar un grupo frente al cual “la cristiandad occidental” tiene una deuda pendiente que debe pagar materializando el mito fundacional creado por el sionismo. Esta deuda no es exigible a los chinos ni a los indios, tampoco a los rusos orientales, no a los japoneses ni a los filipinos ni indonesios, ni menos a los árabes ni a los aborígenes sudamericanos.

El sionismo fue el promotor y responsable en gran medida de la fundación del Estado de Israel y, desde su origen, se centró en la difusión y apoyo al potenciamiento de su existencia como nación. A fines del siglo XIX creció con fuerzas y desde mediados del siglo XX, se desarrolló y difundió como una doctrina política étnica de base nacionalista cuyos máximos exponentes fueron Teodoro Herzl, David Ben Gurión y Golda Meir. El sionismo se propuso dar un territorio, a una nación, que suponía viviendo en el exilio.

Hasta la II Guerra Mundial la idea sionista compitió con otra corriente, el asimilacionismo, igualmente extendida, sobre todo en Estados Unidos y la Europa occidental, que no consideraba a los judíos como una nación, sino como una expresión religiosa que debía integrarse y participar en igualdad dentro de las sociedades en las que vivían.

La “Evaluación Anual del Pueblo Judío” del Instituto de Política del Pueblo Judío (JPPY) de 2024 titulada “Un Año de Guerra” toma nota del creciente anti sionismo en EEUU, Francia y el Reino Unido, señala que la JJPI requiere mayor inversión para potenciar la educación judía y la formación que potencie la identidad judía a nivel global”.

Incluso deja constancia de que “algunos judíos de la Diáspora abogan por una reducción de la centralidad de Israel en la vida judía”, en breve, que desean potenciar la asimilación social y nacional a sus países de residencia, manteniendo su religión.

Para potenciar el sionismo recomienda fortalecer la conexión con la Diáspora judía y fomentar la aliyá (inmigración). No menciona el estímulo a la devoción y práctica religiosa ni al desarrollo de una cultura judía diferenciada.

Hemos visto que algunos judíos se fueron y muchos se quedaron en Judea; que durante siglos los “exiliados” tuvieron la posibilidad de “regresar” a Palestina incluso desde lugares muy próximos como los países del norte de África y del Cercano Oriente que muy pocos lo hicieron; que en su peregrinar nunca lo hicieron como nación sino como “religión” y “grupo identitario”, y que desde la caída del Imperio Romano la mayoría de los poderes políticos dominantes en Palestina tuvieron amplia disposición a que grupos judíos se trasladaran a ese lugar, conservando su identidad y religión y ejerciendo la ciudadanía política y que no lo hicieron.

Entre las dos Guerras Mundiales, el progresivo avance de los fascismos, acompañado con un recorte de libertades políticas y la reaparición de viejas restricciones con motivaciones racistas, más el nacionalismo emergente en todo el mundo, dió un nuevo impulso a este movimiento a lo que se sumó la ayuda del Imperio Británico reconociendo a los judíos el derecho a tener “Un Hogar Nacional Judío” (Declaración Balfour)

Los objetivos modernos del movimiento sionista están delineados en el Programa de Jerusalén, de 2004:

-La unidad del pueblo judío, su vínculo con su patria histórica (la Tierra de Israel) y la centralidad del Estado de Israel y Jerusalén su capital, en la vida del pueblo.

-Aliyá a Israel desde todos los países y su integración en la sociedad israelí.

-El fortalecimiento de Israel como Estado judío-sionista y democrático y su modelación como sociedad ejemplar, poseedora de un carácter moral y espiritual único, basada en el respeto mutuo del multifacético pueblo judío y en la visión profética que aspira a la paz y contribuye para la mejora del mundo.

-La garantía del futuro y distinción del pueblo judío a través de la promoción de la educación judía, hebrea y sionista, el cultivo de los valores culturales y espirituales judíos, y la institución de la lengua hebrea como su idioma nacional.

-El cultivo de la responsabilidad mutua judía, la defensa de los derechos de los judíos, tanto individuales como de nación, la representación de los intereses nacionales sionistas del pueblo judío y el combate a toda forma de expresión antisemita.

-La población del país como expresión práctica de la realización sionista

La materialización del ideal sionista se inició activamente después del fin de la II G.M. insertándose en el traspaso del poder global hacia EEUU y la Unión Soviética.

El fiasco del Canal de Suez en 1956 llevó a que ben Gurión, en compañía de Gran Bretaña y Francia lanzaran una «guerra preventiva» contra el ejército egipcio.

Las fuerzas francesas y británicas inicialmente triunfaron, pero EE.UU. se enfureció frente a la agresión y apoyó la demanda de la ONU de que todos los invasores evacuaran Egipto.

Eso, más las amenazas de la URRS, hizo que todo el plan colapsara de una manera, por decir lo menos, vergonzosa.

EEUU y la URRS tomaron el control de Medio Oriente. Comienza la Guerra Fría.

En líneas generales, EEUU se quedó con los estados productores de petróleo, ricos, pequeños, con poca población; y la URRS con los países extensos, poblados y pobres. Israel fue la única alianza estable, segura e incondicional de los EEUU en la región. La URRS quedó asociado a estados inestables, gobernantes caprichosos, atrasados y anárquicos.

El petróleo, con crecientes niveles de consumo, escaso en proporción a la demanda, con sus productores/exportadores situados bajo la tutela de Estados Unidos se apoyó en una asociación extremadamente conveniente para ellos e Israel. En compensación los emiratos recibieron protección y enriquecimiento de sus líderes e Israel recibió apoyo militar, tecnológico, político y económico irrestricto y abundante, que aprovechó para consolidar las condiciones impuestas en su Guerra de Independencia y ampliar paulatina pero decididamente su territorio en desmedro de los Palestinos.

Israel atacó repetidamente:

-En 1947, mediante la aceptación de la muy favorable “partición” promovida por EEUU en la ONU, Israel ganó el 78% de la tierra entre el Rio Jordán y el Mediterráneo, a costa de los espacios asignados a Palestina.

-El año 1967, con el apoyo militar de EEUU y la complicidad de Gran Bretaña y Francia lanzó el ataque preemtivo conocido como la Guerra de los seis días que llevó a Israel a triplicar su territorio, incluyendo Gaza y el Sinaí.

-En 1973, Israel hubo de hacer frente a una agresión bélica asestada por una coalición de países árabes, conocida como la Guerra de Yom Kipur, que tomó al gobierno y al país por total sorpresa y lo tuvo al borde de la derrota de la que fue rescatada por el apoyo norteamericano.

-Los gobiernos de Israel han continuaron instalando “asentamientos” ilegales que combinan grupos extremistas religiosos, y fuerzas militares de protección que conforman la presencia del Estado, posando de voluntarios que han ido copando Cisjordania hasta llegar rodear a Gaza. Estos asentamientos incluyen la expulsión de sus ocupantes árabes y la proletarización de los que permanezcan.

-Para los árabes la justicia es discrecional ya que Israel no ha logrado concordar una Constitución y los árabes que permanecen en los “territorios ocupados” no tienen estatuto legal alguno. En solo un año, en  Cisjordania, han muerto 700 palestinos en las agresiones de los colonos israelíes y los ataques del ejército

Con la derrota de la URRS termina la Primera Guerra Fría y se da inicio a la Segunda Guerra Fría, esta vez con EEUU y China como líderes de sus respectivos bandos. Esta segunda Guerra Fría se inicia con una situación estratégica diferente a la anterior y aun en estado más o menos líquido, pero de la cual se pueden apreciar algunos elementos:

EEUU / China

-Comprometidos en una competencia política, económica y militar, de alcance mundial.

-El área del conflicto estratégico militar se ubica en el área denominada “Indopacífico”, que abarca el Mar de Japón, Mar del Sur de China, Océano Índico, hasta el Mar Arábigo, (que compromete territorios de Rusia Oriental, ambas Coreas, Japón, China, Filipinas, Sudeste de Asia, Australia, Indonesia, India y Pakistán alcanzando hasta Irán).

-La OTAN en su actual estructura ampliada, que ahora incluye Suecia y Finlandia, además de los Países Bálticos, Polonia y eventualmente Ucrania, se enfrenta a Eurasia que en lo grueso está conformada por Rusia y China continental.

BRICS (o Sur Global)

-El área de competencia o conflicto económico y comercial entre EEUU y China se estaría ampliando hacia algún tipo de organización Sur – Sur que incluya a los BRICS que parece ir decantando en un grupo bajo la influencia de Rusia, China, India, Brasil, Sudáfrica y países petroleros árabes. A partir del 1 de enero de 2024 se incorporaron al grupo EgiptoIránEmiratos Árabes UnidosArabia Saudita y Etiopía. Hasta ahora este grupo en formación parece tener un carácter económico y comercial, pero varios de sus miembros parecen ubicarse en una posición política antagónica respecto a los EEUU.

El 2 de septiembre Turquía fue el primer país de la OTAN que solicitó su ingreso a los BRICS “considerando que la hegemonía norteamericana se está desvaneciendo”.

Petróleo en Medio Oriente

El reemplazo de los combustibles fósiles por combustibles limpios y formas alternativas de generación de energía avanza aunque en forma menos rápida de lo imaginado. La oferta es igual o menor que la demanda pero hasta ahora el precio no ha mostrado un descenso significativo. Continuará siendo un elemento muy relevante en la economía mundial al menos por varios decenios más, pero irá dejando de ser una factor económico crítico y determinante para pasar a ser una forma complementaria frente a otras alternativas.

El petróleo de Medio Oriente irá perdiendo relevancia y los actuales productores de esa región ya están mostrando acciones destinadas a diversificar sus fuentes de ingresos, abriéndose a otro tipo de inversiones fuera de su región.

Consecuentemente, la importancia de Israel, para su defensa y control por parte de EEUU y sus aliados, continuará degradándose.

La importancia económica, política y estratégica del Medio Oriente, en su conjunto, continuará reduciéndose.

Israel después de la campaña de Gaza.

Con anterioridad a esa campaña, Israel había venido teniendo éxito en avanzar hacia la conformación de los llamados “Acuerdos de Abraham”. Además de Israel, los Estados árabes que participaron en la normalización de las relaciones diplomáticas fueron Emiratos Árabes Unidos, Baréin, Sudán y Marruecos. Todo el proceso fue supervisado por la Administración estadounidense, liderada entonces por el republicano Donald Trump. Los acuerdos dejaron afuera dos aspectos críticos: Palestina y el estatus de Jerusalén. Es decir, tenía mas valor político y propagandístico que real, pero apuntaba como un gesto significativo de aceptación de Israel en la comunidad de Medio Oriente.

La ofensiva de Hamas desde Gaza hacia “los asentamientos” al sur de su territorio que causó 1200 muertos y hasta 200 secuestrados fue seguida de una represalia israelí que provocó 45.000 muertos y 270.000 heridos y mutilados.

Su continuación en una campaña israelí inicialmente contra el Sur del Líbano se ha ampliado hacia Beirut e involucrado activamente en una campaña aérea contra Irán, cuyo final aún se desconoce a esta fecha.

Un primer efecto político de esta campaña fue el lanzamiento por parte de 90 Estados en NNUU para lanzar la Alianza Global para la Implementación de un Estado Palestino y una Solución de Dos Estados lo que incluía el reconocimiento de un Estado palestino independiente en los territorios designados en la partición de 1947, lo que vendría a imponer la devolución de los “Asentamientos” y pondría límite a varias aspiraciones establecidas en el Programa Sionista de Jerusalén de 2004. Esta campaña con rasgos de genocidio ha tenido un alto precio para la legitimidad del sionismo frente al mundo occidental, especialmente a nivel de la juventud en EEUU y Europa. Todos los estados árabes suscriptores de los Acuerdos de Abraham adhirieron a estas exigencias con lo que dichos Pactos perdieron toda validez.

Washington e Israel han estado cada vez más en desacuerdo, con Israel persiguiendo una estrategia militar mientras que Biden ha abogado por una diplomática. Netanyahu, por su parte en una declaración pública a los israelíes dijo que Israel ha cambiado la realidad estratégica en Medio Oriente con sus intensos ataques a grupos proxy iraníes.

Tal vez se refiera a que Israel ahora es vulnerable a toda suerte de ataque aéreos crecientemente más precisos y destructivos por parte de Irán.

La apreciación de Netanyahu: Todos ven nuestro poderío militar

«Todos ven el alcance [largo] [de la capacidad militar de Israel], todos ven el fuego sobre los objetivos y todos ven el precio pagado por aquellos que nos atacan», declaró Netanyahu.

«Cuando ordené el asesinato de Hassan Nasrallah (Comandante militar de las fuerzas de Hezbolah), todos sabíamos que toda una nación respaldaba esta decisión».

«Dije ayer que estamos en un período de días de grandeza, pero también de días desafiantes. Estos son días grandes – porque en ellos estamos cambiando la realidad estratégica en el Medio Oriente», declaró Netanyahu.

Especuló que la exhibición de fuerza de Israel ayudaría a forjar lazos con nuevos aliados en el Medio Oriente. En su discurso ante la ONU el viernes, especuló que Israel pronto podría normalizar relaciones con Arabia Saudita.

«El cambio en el equilibrio de poder trae consigo la posibilidad de crear nuevas alianzas en nuestra región porque Israel está ganando», afirmó Netanyahu.

«Nuestros enemigos y amigos ven una vez más a Israel como es – un país fuerte, decidido y poderoso», dijo Netanyahu.

Sin embargo, enfatizó que aún quedan días difíciles por delante, ya que Israel se mantiene firme en los objetivos que ha establecido – «la eliminación de Hamas, el regreso de todos nuestros rehenes y el retorno seguro de los residentes del norte a sus hogares.»

Las armas atómicas y la superioridad aérea

Israel nunca ha declarado la posesión de armas nucleares pero es de creencia común que dispone de ellas desde hace ya muchos años. Se sabe que Irán declara estar interesado solo en el uso de la energía nuclear para fines pacíficos, pero todas las señales apuntan a que Israel ya dispone de ellas y que Irán está muy cerca de lograrlas, mas aun con el apoyo de Rusia, Norcorea y China.

Parece evidente que, a la luz de la actual capacidad misilística de Irán, la actual superioridad aérea incontrarrestable de Israel, en un intercambio nuclear, no será significativa.

De la misma manera, la supervaloración de la superioridad aérea ofensiva, parece haber quedado en duda después de las guerras de Corea y de Vietnam.

El epílogo aun no se produce, hay factores políticos, morales y militares que aun no entran en juego y deberemos esperar algunas semanas o meses para verlos.

Melosilla 12 de octubre de 2024

Fernando Thauby García.

CLASE MEDIA CHILENA: ¿DE DERECHA O DE IZQUIERDA?.

La izquierda vive la política desde la perspectiva de “opresores contra oprimidos”, de explotadores contra explotados.

La derecha la vive desde una perspectiva del “orden contra el caos”, de emprendedores contra pasivos.

La derecha tiende a pensar en el cambio económico y social evolutivo, que vaya desde lo conocido a otra condición parcialmente nueva. La izquierda  quiere un cambio rápido y radical desde la situación actual, conocida, hacia una nueva organización social y económica no bien definida, inédita e ideal.

En breve, la derecha tiende a conservar el pasado y el presente y llevarlos paulatinamente a un futuro mejor que el actual; mientras la izquierda quiere refundar la sociedad comenzando desde un diseño pensado en el presente pero ubicado en un futuro deseado pero desconocido.

La derecha quiere ir desde un pasado y un presente deficitario a una condición mejor y la izquierda quiere ir de un presente intolerable a un futuro imaginario mucho mejor.

Estas dos aproximaciones tienen algunos aspectos mutuamente excluyentes y otros posibles de armonizar.

Si los gobernantes de derecha no llegan o tardan demasiado en aceptar que hay condiciones que la gente común considera intolerables, nunca encontrarán el momento adecuado para hacer los cambios. Si reconocen como cambios necesarios solo asuntos que interesan a los “emprendedores” y no a los “ciudadanos pasivos”, priorizarán sus propias agendas de progreso como si fueran las agendas sociales nacionales. Y lo peor, si se sienten tan inteligentes, creativos y son tan soberbios que creen saberlo todo, errarán en todo lo que hagan, sea con buena intención o en forma egoísta. Piñera es un caso típico; respecto al chileno común se equivocaba con gran eficacia.

A contrario sensu, liderazgos de izquierda que igualan los intereses sociales a sus propios intereses o preferencias personales o de grupo, evidentemente no tardarán mucho en alejarse de las bases que dicen representar. Las masas siguen a la elites, pero desde cierta distancia y desde una perspectiva muy pragmática y de corto plazo. Se desencantan rápidamente cuando viven la diferencia entre lo prometido y lo obtenido que, en un proceso de cambios profundos, inevitablemente es lento. Otro problema es que las izquierdas al tratar de meter una realidad dinámica dentro de un plan pre determinado deben recorrer un camino largo antes de aceptar las equivocaciones de sus líderes.

El punto de encuentro es, me parece, la aceptación de la  maciza realidad de que una sociedad -particularmente la nuestra- no puede ser entendida sino como un gran número de generaciones de personas -familias- que han intentado hacer de Chile una sociedad mejor y que casi lo hemos logrado.

A partir de las políticas del Gobierno Militar, Chile tuvo, durante parte sustantiva del período de supremacía electoral de la izquierda concertacionista, un avance social y económico espectacular, desde el ángulo que se le mire. Pero una parte influyente de esa tendencia, puso su vista casi exclusivamente en sus déficits y construyeron una visión maniquea, derrotista y descalificadora de sus propios gobiernos y en vez de trabajar en su corrección crearon un proyecto alternativo teórico, disparatado, arcaico y ajeno por completo a las necesidades reales de las mayorías. Su aplicación parcial llevó a políticas perjudiciales y desmoralizadoras. La culminación de este proceso, fue el lamentable proyecto constitucional presentado por una mayoría circunstancial, para construir un Chile político y cultural estrambótico.

En muchos aspectos, todo ese fracaso fue un intento de concreción del proyecto revolucionario fracasado y ya abandonado en todo el mundo, que sobrevivía a duras penas en Cuba y Venezuela, en la miseria y la decadencia, revuelta con un etnicismo indigenista de escuela de sociología de tercer orden.

Y así es como llegamos al Gobierno actual de una generación de jóvenes con un discurso más parecido a los 60, que miran a Chile y a América Latina en una lógica que no tiene nada que ver con los problemas del siglo XXI y portadores de una calidad intelectual y moral deplorable. Inexpertos en el manejo de responsabilidades serias e incompetentes en casi todo.

¿Significa eso que la izquierda chilena no es apta para gobernar con eficacia?. No, de ninguna manera, lo hicieron, y con éxito reconocido mundialmente, que sucumbieron a sus propias utopías juveniles y perdieron la fe en sí mismos y en la democracia.

¿Y qué pasa con el pueblo?. Una encuesta reciente señalaba: “Probablemente votarían por alguien de derecha: 26%. Probablemente votaría por alguien de centro derecha 17%. Probablemente votaría por alguien de centro: 8%. Probablemente votaría por alguien de centro izquierda 24%; Probablemente votaría por alguien de izquierda 14%. No lo sé: 12%.”

Parece evidente que la gran mayoría de los votantes chilenos quieren EVOLUCIÓN y no REVOLUCIÓN. Es decir en estos momentos, los chilenos prefieren avanzar corrigiendo, no demoliendo.

Pero entendámonos, corregir no es negarse a todo cambio. La marcha del 25 de octubre de 2019 mostró a una multitud de chilenos sensatos  que mostraron que la ciudadanía demandaba cambios en políticas públicas específicas. No querían revolución, querían cambios concretos y urgentes. Piñera no supo entender, entró al juego de los revolucionarios y les entregó la Constitución vigente que era, precisamente la viga maestra del éxito que Chile estaba teniendo. No era el líder para el cambio, que había ofrecido ser y que la gente quería.

La izquierda, parte importante de ella, principalmente los aventureros que venían apabullando a los próceres de su sector desde el año 2011 tampoco entendieron, creyeron que los chilenos no apreciaban para nada la condición a que la Concertación los había conducido

Este es el momento preciso para que los chilenos expresemos en forma inequívoca que nuestro ánimo es conservador con cambios, cambios sin revolución y un espacio común en que mediante políticas públicas compartidas y acordadas, salgamos del estancamiento y reanudemos la marcha en beneficio de todos los chilenos.

Los chilenos no queremos etiquetas ni bandos, queremos RESULTADOS.

Si esos resultados no se producen, terminaremos teniendo revolución.

Fernando Thauby García

 Melosilla, 29 sept. 2024

ISRAEL  A  LA  CONQUISTA  DEL PAPEL MATAMOSCAS.

Inspirada en las luchas ideológicas y los conflictos armados de nuestro tiempo, la novela “La Luna se ha puesto” de John Steimbeck[1] recrea el tenso ambiente en un pueblo minero, aparentemente situado en el norte de Noruega, recién invadido por tropas extranjeras, venidas a hacerse cargo de la protección de la extracción y embarque de mineral de hierro para ser empleado en la guerra.

El interés de la historia reside en la descripción de la situación imposible que van construyendo los invasores enfrentados a una población pacífica, pero con una férrea dignidad.

En una época imprecisa, un pueblo sin localización concreta y un ejército anónimo construyen un drama en que los vencedores de a poco van tomando conciencia de estar vencidos, que pueden matar pero no imponerse, que se abruman frente a la enconada hostilidad, la fingida sumisión, la solapada resistencia y por último, la violencia liberadora de un pueblo que se quiere independiente.

“La luna siempre vuelve a salir para los pueblos que resisten”, nos dice el autor, mediante un relato sencillo pero implacable.

La última frase del libro es de una elocuencia abrumadora: “los invasores se dieron cuenta que, cual moscas, habían conquistado y capturado al papel matamoscas” y que habían sido derrotados.


La última vuelta de la ya interminable propaganda de la guerra entre Israel y los pueblos árabes difunde y justifica en detalle una nueva acción de la exitosa secuencia de derrotas que infringen a sus enemigos; que confirma la invencibilidad del Ejército judío, la eficiencia de su propaganda, la habilidad de sus líderes militares, su superioridad tecnológica y la tenacidad de sus líderes políticos y religiosos. Nada puede contenerlos, nada puede hacerlos abandonar sus objetivos políticos y clericales, sus amigos políticos norteamericanos, aun sufriendo daños políticos y pagando altos precios económicos, no cejan en el apoyo incondicional a sus campañas y siguen exponiendo su incapacidad política e ideológica para resistir las maniobras propagandísticas, mercantiles e ideológicas de sus protegidos.

La impotencia del pobre Biden es conmovedora, mientras la opinión pública norteamericana y europea comienzan a desarrollar una actitud crítica frente a la soberbia prepotente de sus protegidos.

El fiasco de la intervención franco – británica en Suez marcó el reemplazo del colonialismo imperial europeo en África y Medio Oriente por el nuevo imperialismo soviético – norteamericano. El petróleo -ubicado en los Emiratos- quedó en manos occidentales, las masas nacionalistas árabes bajo la tutela soviética.

La Guerra Fría aseguró la supervivencia a Israel, todo le fue permitido, perdonado, aplaudido o acallado, recibió ingentes cantidades de dinero, tecnología, apoyo político, respaldo ético en subsidio a la indolencia observada por occidente durante el genocidio nazi en Alemania.

El apoyo soviético al terrorismo -la única forma viable de guerra para los palestinos[2]– reforzó el rechazo occidental a esa forma criminal de hacer la guerra y tendió una cortina de humo sobre el terrorismo judío en su lucha a escala mundial conta las bandas palestinas a las que arrinconaron y derrotaron. Hasta aquí todo bien para Israel: victoria política y militar, prestigio, buena prensa, legitimidad, superioridad moral, armas y municiones en cantidades escandalosas, dinero para crear una “economía exitosa”, invulnerabilidad en la ONU.

La Guerra Fría concluyó. La URRS se desintegró y se instaló la supremacía incontrarrestable de los EEUU y la OTAN. Israel quedó aun más libre para seguir apoderándose de territorios palestinos y usurpar espacios en Cisjordania, ante la completa impotencia palestina y con la simpatía del “mundo libre”. Pudo seguir rechazando -con soberbia y desparpajo- la brutal “partición” que dio origen a su nacimiento, invadió Cisjordania pedazo a pedazo llenándola de sionistas fanáticos y proletarizaron a la población árabe que no expulsaron.

Se dice que “la Historia no se repite, pero rima”. El ingreso relámpago de China en la escena mundial, la esperable reacción de Putin tratando de restaurar parte del honor de Rusia, las dudas existenciales de Alemania, el intento de Francia de volver, desde su decadencia política y moral,  a su tradicional del juego de potencia Europea, el Reino Unido con su curioso devaneo de autonomía imperial, todo en medio de una invasión de inmigrantes africanos y de Medio Oriente, inicialmente como mano de obra barata, luego como avalancha sorpresiva y ahora materializando un creciente intento de islamizar a Occidente- Europa  comienza a chocar con su antiguo temor al “oso ruso” y su adicción al patronazgo norteamericano.

Se está configurando una eventual Segunda Guerra Fría. Con bordes confusos, con nuevos actores impredecibles o francamente paranoicos como Kim Il Sung y algunos dictadorcillos latinoamericanos.

China se encuentra en un estado crónico de sobreproducción, en acero, automóviles, electrónica, etc., con muchas de sus empresas (ex occidentales) masivamente subvencionadas. China prefiere desarrollar la inversión y las exportaciones antes que mejorar el nivel de consumo de sus habitantes, que ya se muestran reacios a consumir, debido a la gravísima crisis inmobiliaria que azota al país. China ejerce un control estricto sobre su moneda, el yuan, que ha empezado a depreciarse de nuevo, lo que hace que sus productos sean más competitivos. En resumen, China sigue una política deliberada de exportación de sus excedentes (y de su desempleo) al extranjero para mantener su crecimiento.

Volvamos a Medio Oriente.

La rivalidad, por un lado, entre el Estado de Israel y el mundo árabe y, por otro lado, la división religiosa entre chiitas, representados tradicionalmente por Irán, y sunitas, de los cuales Arabia Saudita se ve como potencia líder, habían sido dos constantes a la hora de explicar el rompecabezas en Medio Oriente.

Ahora hay acuerdo en que la región se agita menos por cuestiones de diferencias de credo y más por alianzas políticas y militares coyunturales.

De una plumada Irán desintegró los “Acuerdos de Abraham”, apareció con una amplia variedad de misiles de crucero y drones y hay pocas dudas de que está al borde de tener su propia arma nuclear que puede obtener con la ayuda rusa, china y norcoreana.

Turquía, hastiada del genocidio judío en Gaza y de la prepotencia israelí ha comenzado a ser otro actor de poder en Medio Oriente desde su alianza con Irán en el ‘eje de resistencia’, que es una de las alianzas más estables» y duraderas en la región.

Todo esto puede cambiar en una u otra dirección, pero lo que no va a cambiar es que Israel es cada día comparativamente más débil: sus aliados se cansaron de su abuso y prepotencia, de su clericalismo y su racismo desenfrenado. Especialmente entre las audiencias jóvenes e ilustradas. EEUU tiene y Europa está desarrollando preocupaciones crecientes en Asia Pacífico y el valor de Israel como “delegado en Medio Oriente” se degrada sostenidamente. La causa sionista ya no es popular ni siquiera en Israel, y su gobierno clerical y racista sigue rechazando la solución de “Dos Estados” que fue la base de su creación por parte de la comunidad mundial.

Israel ha avanzado demasiado en la conquista del papel matamoscas.

Por otra parte, cada día aparecen conceptos de armas más y más eficientes y rupturistas, y más al alcance de muchos países de desarrollo mediano, mientras «las alianzas de Irán con su ‘eje de resistencia’ son unas de las más estables» y duraderas en la región. Pareciera que

La competencia actual entre países y grupos tienen que ver bastante más con la lucha de poderes que con las diferencias religiosas.

La historia de los países se mide en siglos, no en años, el breve lapso transcurrido entre el “mea culpa occidental” en 1948 y la repartija del petróleo que dio origen a Israel dice poco respecto a las realidades actuales.

Muchas tecnologías que conformaron el poder de Israel, como la energía nuclear, la tecnología aeronáutica, la habilidad propagandística, el uso y abuso de la existencia y doble juego de ciudadanos israelíes en y de todas las patrias, ya comienza a cansar. Los DDHH, su arma predilecta, comienza a actuar en contra de ellos mismos. La soberbia enceguece y nubla el entendimiento.

La cantidad de palestinos muertos, hombre mujeres y niños, asesinados y mutilados de las más diversas maneras, en muchos y diferentes lugares, ya comienza a aproximarse a los números y características de la SHOA.

Esta corrupción terminará contaminando fatalmente la moral y el prestigio de los judíos decentes, dignos, humanos y solidarios, que no son pocos.

Melosilla, 26 de septiembre de 2024

         Fernando Thauby García


[1] Premio Nobel de Literatura en 1962. Norteamericano.

[2] Instalada en palestina por Menajem Beguín, en su lucha contra los británicos.

LIBERTAD, USO DE LA FUERZA Y DEMOCRACIA.

El diario El Mercurio de Santiago publicó ayer, 16 de Septiembre, una carta refutando a quienes manifestaban su aprobación a la acción militar del 11 de septiembre de 1973 y la posterior reconstrucción de la democracia, la economía y la libertad por parte del Gobierno Militar.

Los exministros Gonzalo Blumel, Ignacio Briones y María Emilia Undurraga; el exconstituyente Hernán Larraín Matte y Luz Poblete, manifestaron que «hay una diferencia abismal entre reconocer el desastre causado por el gobierno de la Unidad Popular y celebrar, como lo hace el video, el golpe de Estado de 1973».

«El quiebre democrático fue una tragedia para Chile. Costó la vida de miles de compatriotas desde un primer momento (solo el 11 de septiembre hubo cerca de 80 víctimas, entre ejecutados y detenidos desaparecidos), significó la pérdida de nuestra democracia por 17 años y nos mantiene profundamente divididos hasta el día de hoy», dice la misiva.

Finamente, señalan que «enfrentar los errores de la izquierda, de ayer y de hoy, jamás puede llevarnos a perder nuestras convicciones democráticas más elementales. Los golpes, las dictaduras y las violaciones de derechos humanos —parece insólito tener que subrayarlo— nunca son dignos de celebración. Ni en Chile, Cuba, Venezuela, ni en ningún lugar».

Dado que lo de Chile ya ocurrió y sus resultados son de todos conocidos, sería de toda conveniencia que los autores de la misiva revisaran la situación actual de Cuba, Venezuela y Nicaragua y concurrieran a esos países para -aprovechando la irrestricta libertad de prensa existente- compartir con sus pueblos sus análisis y conclusiones respecto al ingreso, ejercicio y entrega del poder por parte del Gobierno Militar en Chile.

La eventual inclusión del análisis de la asonada del 19 de octubre de 2019 y los ejercicios constitucionales posteriores podrían enriquecer el análisis y contribuir a la identificación, la identidad, los objetivos, los métodos de los usuarios de la violencia política en Chile, así como la factibilidad de sacarlos del poder con buenas maneras para restaurar la democracia.

Sobra decir que mi carta no fue publicada.