EL PROGRESISMO CHILENO, LAS CONTRADICCIONES Y LA HEGEMONÍA CULTURAL

En la doctrina marxista -heredera de la visión hegeliana de la historia- la humanidad avanza por la dialéctica de las contradicciones, especialmente entre las clases sociales.
El corolario político, leninista, de esta visión es que para que se produzcan los cambios revolucionarios es necesario hacer más intensas las contradicciones de todo tipo (agudizarlas), hasta que exploten.

Según los “progre”, La violencia es la partera de la historia.

El progresismo, a horas de la muerte del señor Catrillanca y antes de haberse podido hacer una investigación que permitiera al gobierno dar informaciones con base de veracidad comprobada, hizo estallar una violencia nada de espontánea: según uno de los medios de comunicación en que la izquierda exponen sus ideas, “el homicidio ocurre un día antes de la jornada de protesta contra las zonas de sacrificio (primer conflicto a agudizar) y durante la semana de aprobación definitiva del aula segura (segundo conflicto), los hechos de esta día jueves (muerte de Catrillanca, tercer conflicto) nos muestran sabiamente el camino y la necesidad de luchar juntos (estudiantes, mapuches y clase trabajadora). Por lo tanto asumimos este lamentable hecho, como posibilidad para articularnos y golpear juntos (cuarto conflicto), que este hecho sacuda nuestra voluntad, iniciativa y creatividad para colocarlo fervientemente al servicio de la lucha”.

Listo, ya están las condiciones objetivas para incrementar la “agudización de las contradicciones” a piedrazos, bombas molotov, agresiones a carabineros, destrucción de los bienes públicos y privados y violencia pública.

Su excusa es la eterna lucha por la defensa de los Derechos Humanos. Desvergonzada elección, ya que ningún país comunista tiene establecidos los derechos humanos en su constitución. Ningún partido Comunista reconoce derechos humanos a sus opositores. A ninguno –China, la URRS, Corea, Cuba, Lula, Maduro y demás- le ha importado nada el medio ambiente; ni las etnias; ni la diversidad cultural; ni la libertad de prensa ni de expresión; ni de conciencia; ni de movimiento, nada.
Para el progresismo, los derechos humanos son solo una estrategia para debilitar y destruir a los gobiernos que se les oponen para luego, una vez capturado el poder, olvidarse de todo y retromarchar a la tiranía consubstancial a su ideología brutal.

La ideología de los Derechos Humanos funciona en tándem con otros elementos ideológicos: la de Género; la demolición de la Autoridad, la destrucción de la Familia, la Proletarización de la sociedad; la búsqueda e imposición del Enfrentamiento Violento frente a cualquier conflicto.

A fines de los años 90, Flacso (Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, de las Naciones Unidas) se instaló en Chile y su primer caballo de batalla fue la ideología de género. La campaña se inició llevando una delegación chilena integrada por personeros de izquierda a cuanta conferencia internacional seminario, simposio o lo que fuera se hiciera sobre el tema y la firma de todo tipo de acuerdos, compromisos y adhesiones.

Así Chile comenzó a ser, de hecho, parte de innumerables esquemas y organismos ideológicos que financiaron difundieron e impusieron la ideología de género. El siguiente paso fue darles reconocimiento legal haciendo uso de mayorías ocasionales y de la inocencia y debilidad de los parlamentarios de derecha.
De repente nos vimos siendo “exigidos” por organismos multinacionales y organismos de fachada de la izquierda internacional, a dar cumplimiento a los “compromisos” suscritos, a modificar nuestras leyes y conductas para adecuarnos a esas exigencias, todo esto sin que la ciudadanía chilena se diera cuenta de cómo y cuándo nos habían metido en una máquina controlada desde algunas oficinas de las Naciones Unidas con sus correspondientes “Altos Comisionados”.
Otro organismo de igual jaez es el Programa de Naciones Unidas para el desarrollo (PNUD) que promueve ideas, estrategias programas económicos, políticos y sociales, ente los cuales el del nefasto gobierno de Bachelet en su dramática segunda versión.

Así, perdimos control sobre nuestra propia libertad y autonomía y nos transformamos en sirvientes de la burocracia de la izquierda internacional.

Primero fue la conversión de las mujeres en proto hombres y luego la de los hombres en proto mujeres, así, diluida y puesta en cuestión la identidad básica de cada persona, se agudizó la orfandad e indefensión de los individuos.
Hemos llegado al sexo –género, en la nueva parla- optativo y cambiante.
Una persona –como el padre de una familia de actores norteamericanos- ya va en el tercer cambio de sexo. Pero no para ahí, como esas personas pueden casarse entre si, dos persona (una pareja) pueden transitar por amplia gama de combinaciones mediante cambios de sexo (hombre/mujer; mujer/mujer; hombre/hombre: bisexual/bisexual; hombre/bisexual; mujer/bisexual; etc) incluso quedar en una estación intermedia como transexual. Mas aun, como pueden adoptar hijos, esos niños se criarán en una condición de mutación paternal mas que desconcertante.

La grosería; vulgaridad; violencia; mentiras y campañas mediáticas, armas tradicionales del progresismo, apuntaron al debilitamiento y luego a la destrucción de toda autoridad. Es evidente que desde su punto de vista totalitario cualquier autoridad que no pertenezca a su secta es ilegítima y por consiguiente, merecedora de todo tipo de infamias, calumnias e insultos, así fueron cayendo políticos opositores, policías, empresarios, académicos, militares, pastores, periodistas y todos aquellos que se cruzaran en su camino. Un ejemplo paradigmático: la campaña contra el ex presidente Piñera, en su primer mandato, objeto de una campaña mediática infamante que duró todo su período de gobierno.
Así tenemos una sociedad en la que muchos de sus miembros viven en una completa incertidumbre respecto a si mismos, a sus relaciones, a sus conexiones sociales, a sus raíces familiares y a su ciudadanía. Completamente alienados, extraviados, inseguros de si mismos, de todo y de todos. Asustados e indefensos.

Últimamente hemos podido apreciar una campaña orientada a demostrar que el fin del Gobierno Militar fue fruto del “triunfo de la vía armada” del Partido Comunista y sus organizaciones de fachada como el FMR, infundio promovido y difundido por el Frente Amplio y en particular por el diputado Gabriel Boric, con motivo de su homenaje, en París, al asesino del senador Jaime Guzmán.

Cualquier lector podrá apreciar que no concuerdo con estas ideologías, pero, a diferencia de ellos, yo no impedirían que los que si las apoyan puedan practicarlas y tratar de difundirlas, es su elección y derecho.

Mi problema es al revés, exijo que no me obliguen a aceptar e incorporarlas en mi vida como imposición de quienes si la aceptan y prefieren. Que me las pasen de contrabando o me las impongan, sea por bullying vía “corrección política”; en forma leguleya o subrepticiamente.

Todos los chilenos podemos ver como se movilizan los progresistas para “exigir”, para desprestigiar, destruir o ridiculizar los que piensan como usted o como yo. Es hora de poner nuestro puntos de vista adelante y luchar por ellos.

Los progres no son mejores que nosotros, no son ni mas inteligentes ni mas capaces, solo son mas violentos y brutales, es hora de impedirles que “agudicen las contradicciones” y nos impongan su “hegemonía cultural”.

BORIC, BACHELET Y EL AMOR

El corazón tiene razones que la razón ignora
El corazón… ese misterio que dicta nuestras vidas, ese corazón que impulsa a una variedad de emociones a veces contradictorias. Él, que nos hace decir cosas que nunca hubiésemos revelado o hacer lo que nunca pensamos…
Las razones del corazón no son siempre racionales, las ganas y el deseo, la razón las ignora.
Blaise Pascal

Michelle. A principios de febrero de 2009, durante su primer mandato, Bachelet hizo un viaje a Cuba para reunirse con Raúl Castro, pero sorpresivamente y en un trotecito rápido y nervioso abandonó la actividad oficial que presidía y con un entusiasmo que se reflejaba en su juvenil expresión corporal, corrió a rendir homenaje a Fidel Castro que gentilmente le concedía una audiencia.
A la salida Michelle, dejando de lado su condición presidencial, expresó su admiración de seguidora apasionada del líder revolucionario. “Fidel estaba muy bien, muy ágil, siempre activo, conociendo tanto dato que una se impresiona porque conoce los detalles más importantes”, y calificó la entrevista de “muy grata, muy importante y de muy alto nivel”.

Gabriel. En enero de 2017 frente al Congreso, Gabriel Boric, megáfono en mano gritaba su apoyo a Mauricio Hernández Norambuena -uno de los asesinos del senador Jaime Guzmán- para que fuera traído desde Brasil donde pagaba cárcel por secuestro de civiles y puesto en libertad. A voz en cuello manifestaba “el legado del Frente Manuel Rodríguez, como el del Frente Autónomo, es algo que tenemos que defender en la historia” … ” ya hemos participado en algunas peticiones y solicitudes de que vuelva a Chile y pueden contar con todo nuestro apoyo como parlamentarios, (ahora) y por los próximos cuatro años que vienen”, aseguró. “Cuenten con nosotros no solamente para traerlo de vuelta, sino además en la lucha por la historia y por la memoria, porque la memoria se construye peleando, no dejemos que la escriban otros”.

E insistió: “Los que creen que la dictadura se acabó solo con un lápiz y un papel le están vendiendo una gran mentira a Chile”.
Para Boric es obvio que el aporte de la lucha armada fue crucial para derrotar a la dictadura.

Michelle. El 7 de Enero de 2017 Bachelet, como última actividad de su segundo y último mandato, inició una visita oficial a Cuba sola, sin la compañía del Canciller Heraldo Muñoz que no pudo ir “por razones personales”.
Este viaje fue su despedida política y ella fue, precisamente, a Cuba, entre retratos del Che Guevara y desprecios a la disidencia que una vez mas fue ignorada.
Este entusiasmo cubano de Michelle no es nada sorprendente, a la muerte de Fidel, lo calificó como “líder de la dignidad y la justicia social en Cuba y América Latina” sin hacer mención alguna a la crisis moral, económica y humana de la isla tras 59 años de dictadura del régimen castrista.

Gabriel. La reunión que Gabriel Boric y Ricardo Palma Salamanca, sostuvieron en París a comienzos de septiembre de este año 2018 ha conmocionado el ambiente político; el ex guerrillero del Frente Manuel Rodríguez condenado por el asesinato del senador Jaime Guzmán en 1991, fugado de la prisión y prófugo de la justicia chilena desde 1996 recibe en París al joven diputado del Movimiento Autonomista.

Después de asesinar a un senador de la república, en democracia y después de ser condenado también en democracia, por un tribunal legítimamente establecido y competente, Palma Salamanca huyó de la cárcel de alta seguridad en 1996. Después de vivir con identidad falsa en México —y de su participación en secuestros, huyó a Francia, donde pidió asilo político. Los argumentos del ex guerrillero de que en Chile no están dadas las condiciones para que haya justicia por el asesinato de un senador de la república cometido en democracia confirma que aun hoy día no cree en las instituciones “burguesas”, como el Estado de Derecho y los tribunales de Justicia (igual que Gabriel).
Boric señaló que la cita tuvo una duración de 30 minutos y participaron María Paz Santibáñez, Silvia Brzovic, Ricardo Palma Salamanca además de la diputada Maite Orsini, alternativamente dice que “fue un encuentro casual en el pasillo” y no fue una reunión solicitada con anterioridad” y que “fue programada con antelación con el grupo de apoyo a Palma”.

La juventud revolucionaria del Frente Amplio, con Boric a la cabeza, siente admiración, respeto y quisieran imitar a los “revolucionarios de verdad”, a los que combaten con las armas, a los que triunfan.
Quisieran reeditar la gesta heroica de Fidel Castro, del Che Guevara, (de Camilo Cienfuegos no, porque Fidel lo declaró traidor) entrar triunfantes en Santiago después de derrotar a las fuerzas militares de la burguesía, de someter los reaccionarios y opresores del pueblo. ¿Cómo comparar a estos héroes combatientes con los gordos blandengues de la Concertación que transaron la revolución chilena y negociaron una transición espuria?, ¿por qué aceptar algo menos que los mejores y verdaderos líderes revolucionarios que combatieron con las armas y triunfaron?.
¿Matar a un reaccionario es delito?, ¿desde cuándo?, ¿hasta cuándo?

EL CORAZÓN TIENE RAZONES QUE LA RAZÓN IGNORA

El peligro es que algún despistado “militante de base” se emocione y asesine un “ultraderechista” archienemigo del día. Así comienzan las guerras y son sin llorar.

CHEYRE: EL PUÑAL EN LA ESPALDA

Las feas relaciones entre la izquierda y las FFAA se repiten, con Marmaduque Grove; con el increíble Tulio Marambio; con Carlos Prats; con Raúl Montero y ahora con Juan Cheyre, entre otros. Como lo señala un periodista -antimilitar odioso- del sector, Cheyre prestó el servicio para el cual fue instalado por la izquierda y ahora está siendo desechado sin pudor ni estilo.
Poseedor de una alta autoestima Cheyre fue invitado a jugar un rol político al servicio del primer gobierno socialista a cambio de que lo hicieran entrar a la historia por la puerta ancha.
Prestó un servicio breve pero intenso al Partido Socialista y al ex Presidente Lagos.
Pagó un alto precio, en términos personales, familiares e institucionales, mas aun, en la etapa actual de deconstrucción sistemática de las FFAA por parte de una izquierda moribunda pero aun con capacidad de hacer daño, su personaje, al revés del Cid que ganaba batallas después de muerto, él las sigue perdiendo aun estando vivo.
El Gobierno Militar, que a poco andar fue ocupado en parte mayoritaria por miembros del Ejército, contó con apoyo popular significativo, reconstruyó –modernizando- la economía nacional y enfrentó las mayores y mas difíciles amenazas que ningún gobierno de Chile haya tenido y salió adelante en forma brillante: impidió la agresión peruana entre los años 1975 y 1976, ataque para el cual se había preparado larga y meticulosamente con el apoyo de la Unión Soviética y del asesino de Cuba, Fidel Castro; disuadió a Argentina de atacarnos el año 1978 y sacó adelante las negociaciones limítrofes correspondientes. Resistió las perversas maniobras y zancadillas de los gobiernos demócratas norteamericanos y las perfidias oportunistas de algunos gobiernos europeos.
Derrotó tres veces a la filial local del Partido Comunista: primero entre 1973 y 1975 en su intento por levantar una resistencia política encabezada por ellos mismos y que incluyera a la Democracia Cristiana; luego desde 1976 destrozó la política de Insurrección Popular de Masas con sus violentas “protestas pacíficas”, la internación de armas por Carrizal Bajo y el fallido intento de asalto a la caravana del Presidente Pinochet con el asesinato de 5 de sus escoltas y por último lo encerró forzándolo a unirse a los partidos democráticos y al Partido Socialista e incorporarse a la salida negociada.
Pero las FFAA y particularmente el Ejército también pagaron un alto precio institucional. El ejercicio del poder político introdujo prácticas ajenas a la cultura militar, debilitó la cohesión interna y distrajo a sus mejores jefes hacia funciones divergentes.
El primer Comandante en Jefe del Ejército, terminado el Gobierno Militar y sin la presencia política del General Pinochet, fue el General Juan Cheyre que contó con el apoyo decidido del Presidente Ricardo Lagos y tuvo la oportunidad de emprender la transformación y modernización que la vuelta a las funciones propiamente militares de esa institución demandaban. Comenzó la modernización técnica del material pero quedaron atrás las muy necesarias readecuaciones de la gestión financiera y logística del material y del personal, que son las deficiencias que esa institución ha seguido sufriendo hasta hoy.
La ausencia de Ministros de Defensa con la preparación y liderazgo necesario no pudo suplir las carencias institucionales y la crisis se fue presentando en forma secuencial y sin pausa, hasta acumular una situación insostenible.

El desastre de Antuco, con la muerte de 45 soldados dejó en evidencia la falta de preparación y experiencia profesional y la falta de liderazgo del mando táctico de la unidad; del mando operativo del regimiento, y sobre todo de la muy errónea respuesta del Comandante en Jefe que no asumió la responsabilidad de mando que le correspondía.
Sin duda la primera baja debió haber sido el Ministro de Defensa, pero eso es algo que en Chile no sucede -aquí el Ministro es una figura ornamental, inútil y responsablemente elusiva- pero el Comandante en Jefe, el General Juan Cheyre, no se hizo cargo de su responsabilidad y continuó en el cargo como si tal, pero ya sin el respaldo de la autoridad moral y sin el respeto que se sustenta en el ejemplo. Los soldados que quedaron tras las líneas enemigas fueron abandonados en Punta Peuco y la jauría de chacales políticos y judiciales se ensañaron con ellos.
Quedó claro que los usos y costumbre en el Alto Mando Militar ya no eran los tradicionales sino que habían sido reemplazados por formas políticas.
Lagos volvió a sostenerlo contra viento y marea, pero hecho a un lado por el lamentable socialismo profundo, los chacales se fueron encima de él y del Ejército.
La experiencia se confirmó: el militar que tiene tratos con la izquierda termina con un puñal clavado en la espalda.
No hay que lamentar la pérdida de Cheyre, sí hay que sentir el daño hecho al Ejército de Chile que con la fortaleza que dan 208 años de vida, con toda seguridad una vez mas prevalecerá a la perfidia de sus enemigos y a la debilidad de alguno de sus mandos y saldrá adelante para bien de la Patria.

FRANCIA Y EL ASESINO DE JAIME GUZMÁN

Cuando supe que la “Oficina Francesa de Protección a los Refugiados y Apátridas” (OFPRA) había concedido asilo político a Palma Salamanca, terrorista perteneciente a una excrecencia del Partido Comunista -el Frente Manuel Rodríguez- asesino del senador Jaime Guzmán, me produjo indignación: ¿qué se imaginaba el gobierno francés?; ¿quién se creía Macron para ningunearnos así?; ¿qué nueva cota de arrogancia había alcanzado ese país decadente?; ¿por qué elegirnos para alardear de su capacidad de insultar?.
Me molestó.

Ya calmado mi ánimo, y bajo la influencia de un correo recibido de un amigo que decía: “La negativa de Francia a entregar a un prófugo de la Justicia Chilena, puede tener justificación considerando que los fallos, que tribunales especiales creados inconstitucionalmente, han sido útiles a la política para condenar militares mediante “ficciones jurídicas””.

En ese momento caí en cuenta que el asunto era mas complejo de lo que parecía a primera vista.

En efecto, vino a mi memoria el increíble fallo que condenó a un querido amigo a 5 años de cárcel, por cuanto según el Funcionario Judicial que lo sancionó, decretó que debido a que su trabajo transcurría en el Ministerio de Defensa, tenía que saber todo lo que ocurría en su interior, aunque se tratara de un subteniente recién llegado a esa repartición. Además como una persona a la que había trasladado de un lugar a otro, no era habido, debía ser él quien lo tenía secuestrado y oculto.

La sentencia del empleado judicial sería risible si no hubiera afectado a una persona inocente, honorable y a su familia.

Señala mi amigo: “Consta de lo obrado en autos que don Fernando de la Cruz Olivares Mori (la víctima) fue trasladado el 5 de octubre de 1973 por una patrulla naval a mi mando, a la sazón Subteniente de la Armada de Chile, desde el Centro Latinoamericano de Demografía, dependiente de las Naciones Unidas, al Ministerio de Defensa Nacional, donde lo entregué a mi superior jerárquico, el comandante Vergara (QEPD), sin que me haya cabido ninguna participación posterior al acto de entrega. Esto fue debidamente acreditado en el expediente mediante diversos testimonios. En efecto, alrededor de las 15:00 horas del 5 de octubre de 1973, actuando bajo las órdenes del comandante Vergara, procedí a trasladar al señor Olivares Mori desde el Centro Latinoamericano de Demografía hasta el Ministerio de Defensa. El señor Olivares Mori fue acompañado durante el trayecto que media entre los puntos señalados por otro funcionario de la CELADE, don Jorge Arévalo, quien en su vehículo particular siguió a aquel en que iba la patrulla por mi dirigida. El señor Arévalo fue testigo, como consta de sus declaraciones en el propio expediente que el comandante Vergara le expresó que no se preocupara por cuanto el señor Olivares Mori sería trasladado al Estadio Nacional.
Vale decir, la víctima solo estuvo en mi poder un par de horas, pues con posterioridad no tuve otro contacto con él o intervención alguna en su caso. De ello se concluye mi absoluta falta de participación en los hechos por los que se me ha enjuiciado”.

Cabe destacar que uno de los fundamentos principales del fallo que esgrime el Funcionario Judicial, consiste en que habría existido un supuesto deber de velar por el destino del detenido una vez entregado a sus superiores.
Así lo expresa la sentencia, que a la letra dice: “no resulta verosímil que un oficial de la Armada de Chile, partícipe en un golpe de Estado, pretenda minimizar su responsabilidad alegando ignorancia de lo que ocurría en la época en que él, precisamente, se desempeñaba en el Ministerio de Defensa Nacional”.
Más adelante el inefable Funcionario Judicial agrega que no haber hecho seguimiento de la víctima en las semanas siguientes, “es una excusa inaceptable para un oficial, más aun cuando denota un desprecio absoluto por el destino de un ser humano”.
Sigue el inculpado: “Mi responsabilidad en la cadena de custodia y cualquier responsabilidad por el destino del señor Olivares Mori terminó precisamente en el momento en que lo entregué a mis superiores en el Ministerio de Defensa. No puede pretenderse que, con posterioridad a ello, me asistiera un deber de cuidado del detenido, por cuanto existía, y estaba plenamente vigente en la época, una doctrina institucional que todos de buena fe asumíamos que se cumplía, consistente en que la actuación de los funcionarios de las Fuerzas Armadas y de Orden, no podía caracterizarse por actos inhumanos que tengan que ocultarse a la ciudadanía y que solo engendran una reacción de violencia, odio y venganza”.

Parece evidente que cualquiera que lea este fallo recibirá la peor impresión de la calidad, seriedad y decencia de la judicatura nacional y si a eso suma la sucia invención del “secuestro permanente” pergeñada por uno de los ejemplares mas conspicuos de la Justicia Chilena, no tendrá dudas que es mas seguro extraditar a alguien a Corea del Norte que hacerlo a Chile y dejarlo en manos de esa máquina de prevaricar.

Por lo expresado, creo que “Oficina Francesa de Protección a los Refugiados y Apátridas” (OFPRA) ha sido cauta y previsora al no entregar a una persona, que aunque sea terrorista, merece ser juzgado con procedimientos civilizados, todos ellos muy lejanos de la doctrina y práctica judicial nacional.

Me retracto, Vive la France!.

¡ BOLSONARO VIENE ! Y TRAE TIEMPOS INTERESANTES

El avance -a todo galope- de Jair Bolsonaro dejó perpleja a la izquierda … y también a la derecha.
A la izquierda la demolió. La desbancó en la propia casa del Socialismo del Siglo XXI fundado en 1990 en Sao Paulo; arrasó con la “novedad” que sería el motor del renacimiento de la izquierda revolucionaria después de la caída del Muro de Berlín; que pondría fin a la orfandad de la izquierda latinoamericana; que constituiría la base desde la cual Fidel Castro y sus seguidores retomarían la Revolución Marxista.
Bolsonaro arrolló todo a su paso y aplastó al Partido de los Trabajadores.
A la derecha la dejó en shock, la puso frente a la peor de las disyuntivas, mirar para el lado y desconocer el parentesco, o subirse a un carro que no termina de convencer a muchos de ellos.
La trayectoria del Socialismo del Siglo XXI fue estelar: Fidel Castro de Cuba fue opacado por la aparición de Hugo Chávez de Venezuela. Lleno de dólares y con una personalidad flamboyante, Hugo se compró todos los escenarios y pontificó sobre lo humano y lo divino, parecía imparable, pero el triunfo, en 2002, de alias Lula en Brasil al frente del Partido de los Trabajadores le arrebató el liderazgo a Chávez y a Castro y puso al movimiento a disposición del proyecto populista – imperialista de Brasil y de él mismo. Lo siguieron Tabaré Vásquez el 2004 en Uruguay; Bachelet en 2006, en Chile; Rafael Correa también en 2006 en Ecuador y el mismo año Daniel Ortega en Nicaragua y Evo Morales en Bolivia; Fernando Lugo en 2008 en Paraguay, José Mujica en Uruguay en 2009, Dilma Rousseff en Brasil en 2010 y Bachelet de nuevo, en Chile en 2014.
Sus socios en Chile fueron el Partido Socialista, el Partido Comunista y el Partido Humanista, que hasta hoy siguen postrados a sus pies en revolucionaria adoración.
Parecía que el renacimiento socialista había clavado la rueda de la fortuna y sería el dueño de la región por siempre jamás.
Pero se acabó el dinero, el ciclo alto del precio de las materias primas concluyó, las exportaciones bajaron o se detuvieron, China no siguió comprado todo y de todo. La mala gestión económica de los gobiernos revolucionarios del siglo XXI quedó al descubierto, llegó la crisis económica, la corrupción siguió un tiempo mas hasta que la ciudadanía dijo basta.
Y bastó.
Sobrevive la dictadura militar de Maduro en Venezuela; la dictadura de Ortega tambaleando en Nicaragua y el impresentable gobierno de Morales en Bolivia, tratando de continuar en el poder. Alias Lula en la cárcel; Cristina Fernández en la sala de espera de algún juzgado en Argentina, y Correa huyendo de la policía. Sin duda que la derrota mas fea para el Socialismo del Siglo XXI es la de alias Lula en Brasil, transformado en delincuente común y Dilma Rousseff incapaz de hacerse elegir como senadora en una área poblada por pobres

¿Qué trae Bolsonaro?
Primero, hay que poner a la vista que la historia política de Brasil no es homologable a la de ningún otro país de la región. Fue un imperio que pasó a la república con suavidad. Que tuvo un número considerable de esclavos, que la esclavitud se abolió el 13 de mayo de 1888, el último país en hacerlo y que el voto universal se estableció recién en 1945. Brasil es una país fuertemente controlado por la aristocracia económica, los militares y la oligarquía política, el único afuerino fue alias Lula, que llegó al gobierno en 2003 y que no pudo terminar peor, cometiendo los mismos pecados que criticaba a sus enemigos de la derecha, agravada por el feroz crecimiento de la corrupción, la delincuencia criminal, el derroche y la mala gestión.

¿Qué podemos esperar de Jair Bolsonaro?.
Debemos reconocer que la campaña en su contra que ha hecho la izquierda mundial ha sido feroz. Se ha escarbado su vida hasta los dos años de edad –cuando aprendió a hablar- y se han publicado sus dichos, descontextualizados y adobados con perfidia y mala fe. Los gurús de la izquierda chilena critican duramente al pueblo de Brasil por no saber votar, un comentarista ha llegado a decir que 50.000.000 de votantes si pueden equivocarse. Por ahora no han propuesto un sistema electoral (¿censitario?) que permita votar solo a las personas inteligentes, políticamente conscientes y evolucionados y con una base ideológica razonable, es decir que sean de izquierda, ex-cuasi-marxistas y “políticamente correctas”: el PT y sus compadres, pero lo propondrán uno de esto días.
Por su carácter e historia podemos esperar también la iniciación de un exceso de acción política, que llevará a una aguda efervescencia interna en Brasil, e internacional, principalmente en el vecindario.
La efervescencia interna es posible que esté relacionada con el combate (la guerra) a la delincuencia y al tráfico de drogas.
En este aspecto es posible que choque con Morales de Bolivia, que tiene la nariz manchada con polvos blancos.

En el ámbito exterior, Brasil nunca se sentaría en ninguna mesa sino es en la cabecera. Debemos recordar la ridícula campaña del “Profesor” Aurelio García -del lote de alias Lula- que concurrió a Chile reiteradamente a explicarnos como llevar nuestros asuntos con Bolivia y con la Alianza del Pacífico, que, incidentalmente, ninguneó hasta aburrirse, dio por muerta … y se equivocó, ya que el se murió primero y la alianza sigue con buena salud.

La receptividad de Macri será inversamente proporcional al éxito que logre en su gestión económica. Evo se hará pedazos para asociarse con Jair en la construcción de un ferrocarril entre Santos e Ilo.
En Chile la izquierda se debatirá entre su odio a Bolsonaro y su adoración a Brasil.
Chile volverá a su acción política internacional de bajo perfil y se equilibrará en lo ideológico en el filo de la navaja que existe entre un Demócrata Cristiano sesentero y un Militar Brasileño y en lo estratégico, en contener la atropellada de Jair hacia el Pacífico, incluyendo la Alianza del Pacífico.

Vienen tiempos interesantes.

ANOMIA MILITAR

Una competencia deportiva entre los integrantes de diversas promociones de la Escuela Militar derivó en una crisis que dio el vamos a toda suerte de especulaciones respecto a su origen, causas, intenciones, significados y consecuencias. Se ordenaron investigaciones en plazos anti reglamentarios, el Ministro entró en contradicciones, reconoció la escasés de sus atribuciones de mando, el Presidente estuvo ausente y se especuló respecto a la existencia de un eventual complot.
Analizado con distancia, el problema parece ser mas simple pero no menos grave. Actores relevantes de la estructura del Ejército actuaron fuera de los márgenes normales o esperados, fuera del control de sus mandos naturales y en forma aparentemente inexplicable.
Una importante institución militar, el Ejército, parecía afectado por una condición sociológica grave: anomia.

La anomía en un estado de alienación de los miembros de un grupo, que limita o impide a sus autoridades ejercer el control sobre ellos. Surge cuando las reglas sociales se han degradado o han desaparecido y dejan de ser respetadas, explica las conductas antisociales y alejadas de lo que se considera como normal o aceptable en la estructura social existente.

La anomía es fatal en las organizaciones militares y precede por muy poco a su desintegración y desbande. Esta alienación suele tener su origen en la pérdida de legitimidad de las autoridades, en su incapacidad técnica o en su carencia de liderazgo, que destruyen la disciplina y la cohesión interna del grupo.
La crisis que estamos viendo en el Ejército tiene, en alto grado, este componente.

Un breve resumen de los antecedentes. Un Comandante en Jefe que al salir a retiro deja expuesto su comportamiento deshonesto. Que ejerció su cargo inmerso en un grupo desprestigiado: un vendedor de armas de mala fama; un político traficante de influencias y con las mejores conexiones con la autoridad; un abogado demasiado diestro e inescrupuloso y una corte de subalternos aspirantes a heredar el poder institucional. Lo reemplaza un oscuro miembro junior del grupo, que recibe el apoyo y apalancamiento del operador político que tira los hilos; es nombrado con inusitada antelación y rapidez por el gobierno saliente, en medio de la frustración institucional.

Se inicia la limpieza y despeje de los miembros del equipo derrotado que aspiraba al poder y que no lo alcanzó. Renuncian prestigiosos oficiales, personas de primer nivel personal y profesional que conformaban el grupo que la institución esperaba que rescataría a la institución de su postración moral y de su pérdida de prestigio, que al ver coartadas sus posibilidades profesionales abandonan sus cargos, para regocijo de los miembros del equipo ganador.

¿El gobierno actual dirimió de esa forma la pugna entre ambos grupos?, ¿la vio venir y no hizo nada?, ¿o solo pasó por su lado sin que se percatara?

Otro antecedente crítico es el hecho de que el Ejército, mas aun que las otras Instituciones, es la moneda de cambio de la pugna política -de ya medio siglo de duración- entre políticos de derecha e izquierda que no tienen el valor, la decencia ni el interés en apartarlas de la escena política desde donde reciben continuos ataques y descalificaciones que no pueden responder.

Esto explica el éxito del operador que administraba la benevolencia del Gobierno anterior hacia uno u otro grupo militar y les iba señalando lo que debía o no decir y hacer para contar con el favor de la autoridad política y de paso fortalecer su propio poder.
Lo señalado y la anomia que ello ha producido, es la base de la comedia de equivocaciones ocurrida recientemente en la Escuela Militar.

La autoridad suprema de las FFAA es el Presidente de la República y su mano derecha es el Ministro de Defensa. Aquí nos encontramos con una primera luz roja: La diferencia entre las Constituciones de 1925 y de 1980 es clara: en la primera correspondía al Presidente mandar personalmente a las FFAA, en la segunda en cambio, solo en caso de guerra le corresponde asumir su Jefatura Suprema. Esta disposición apunta a evitar que el Presidente use a las FFAA con fines políticos – partidista (Allende), pero a falta de otra disposición, deja a las FFAA sin jefatura suprema en tiempo de paz. De ahí la impotencia de que se queja el Ministro de Defensa.

Esta es una situación aparentemente cómoda para todos: el Presidente descansa en el Ministro, el Ministro no manda a las FFAA y descansa en paz; los Comandante en Jefes ganan autonomía, todos felices; solo que el sistema no funciona, va generando anomía y cuando se desata una crisis, por pequeña e irrelevante que sea –como las inoportunas palabras de agradecimiento a su padre por parte del Coronel Miguel Krassnoff hijo- se produce en pánico general que es aprovechado por cuanto aventurero político pulula por los mentideros capitalinos.
Aparecen las medidas drásticas, los plazos ilegales y arbitrarios que solo agudizan la crisis y sobre todo dejan al desnudo la carencia de liderazgo de los mandos gubernamentales.

En breve, esta situación es el resultado de años de inexistencia de un Ministerio de Defensa eficaz, técnicamente idóneo, respetado y respetable. La eliminación de las asignaciones presupuestarias automáticas derivadas de la Ley Reservada del Cobre y su reemplazo por un mecanismo que relaciona capacidades con presupuesto vendrá a incrementar la visibilidad de la incompetencia técnica y administrativa del Ministerio de Defensa, de la misma manera, tan pronto como se presente una crisis internacional real que demande la puesta en ejecución de planes militares, la exótica organización del Estado Mayor Conjunto, dejará en evidencia que se trata solo de un esquema destinando a diluir las responsabilidades políticas sobre la defensa y a dejar a la improvisación como el recurso final y decisivo.

Las FFAA, cuando son mandadas adecuadamente son organización fuertes y sólidas, pero cuando son sometidas al abandono por parte de sus mandos, a la traición de sus líderes o privadas de sus rituales y formas, son tremendamente débiles.
Una vez destruidas es muy difícil volver a ponerlas de pié.
Es hora de tomar en serio a la defensa y a los militares.

EL PÁNICO SE LLAMA BOLSONARO

Todo indica que el próximo presidente de Brasil será Jair Bolsonaro.
Eruditos y exploradores de internet profundo han buscado y encontrado cuanta indiscreción y desatino dijo en los últimos veinte años. Ha sido traído a la actualidad todo aquello que los administradores de lo políticamente correcto han implantado en las mentes blandas de las audiencias mediáticas, estimulando las reacciones pavlovianas de las masas que materializan las redes sociales.

Dado el fervor y entusiasmo crítico de los analistas y periodistas de izquierda locales, pareciera que Bolsonaro está en vías de ser presidente de Chile, en reemplazo del líder suave y acogedor de las ponencias de izquierda, que hoy día lidera nuestro país.

Una ex presidente, la Sra. Bachelet, concurrió a Brasil a dar testimonio de su rechazo al encarcelamiento de Luiz Inacio da Silva por corrupción y abuso de poder. Antes, prohombres del PS habían enviado una carta para lo cual, adorando lo que habían quemado, concurrieron a la presencia del Papa Bergoglio -que al decir de un periodista agudo, tiene mucho corazón y poco cerebro-, para pedirle y obtener su apoyo y recoger algo de su legitimidad para “exigir” la liberación de alias Lula.

Afortunadamente para los signatarios de la carta, la prensa brasileña y mundial no les prestó ni la más mínima atención, liberándolos de hacer un ridículo aun más grande.

En medio del naufragio de la izquierda chilena, suena raro que aún se atrevan a dar lecciones y asesorías al Partido de los Trabajadores de Brasil, después de dar en Chile y ante el mundo un curso práctico de cuatro años de incapacidad administrativa, ideas obsoletas y prejuicios sesenteros y lo peor, del rechazo generalizado a sus políticas por parte de la ciudadanía y del abuso matonesco de su mayoría parlamentaria, aún pretendan dictar cátedra internacional de buen gobierno.
Tal vez lo mas llamativo, dentro del espectáculo de inconsecuencias, es la escandalera por los dichos atribuidos a Bolsonaro dejando en penumbra la violación reiterada y gravísima de los Derechos Humanos en Venezuela, Nicaragua y Cuba y la corruptela del PT en Brasil y Cristina en Argentina.

Esta moralina histérica es explicable sólo por el pánico que sienten ante su incapacidad para entender el mundo actual y la triste constatación de que han vivido una vida de errores y engaños.

Un último tema de reflexión.
La izquierda de Chile muestra su consternación y repudio a que Bolsonaro sea favorable a la modificación del Estatuto del Desarme que restringe la posesión de armas de fuego; que sea favorable a la reimplantación de la pena de muerte para secuestradores, violadores y traficantes de drogas y que no está dispuesto a violar a la diputada María do Rosario porque la encuentra fea.
Mas autoritario aún, Ricardo Lagos, ex presidente de Chile, declara que “debemos decir no a Bolsonaro”.
Si Bolsonaro fue Diputado en 7 períodos consecutivos; es el diputado federal más votado de Rio de Janeiro; fue el diputado más influyente en 2017; en las elecciones primarias obtuvo el 46,8% de la votación; hoy día tiene el 59% de las preferencias para ser elegido presidente.
¿No les parece evidente que lo que él es y representa es exactamente lo que el pueblo brasileño quiere?.
¿O quieren voto censitario, para que lo hagan solo los que “saben?, los Progre.