Merkel y Bachelet – De desprecios y Trotes

Es interesante el paralelismo entre las vidas, carreras políticas y evolución ideológica de la Canciller de Alemania Angela Merkel y la ex Presidente de Chile Michelle Bachelet, dos mujeres que han hecho carreras políticas exitosas y alcanzado posiciones de influencia en los ámbitos nacionales e internacionales.

La primera nació en 1954 en Hamburgo, en Alemania Occidental y Bachelet solo tres años antes, en 1951 en Santiago de Chile, también en un país democrático.

La familia de Merkel se trasladó a la ciudad de Quitzow en Alemania Oriental donde su padre ejerció como Pastor de la Iglesia Luterana cargo que, diferencia de sus feligreses, le permitía viajar con frecuencia junto a su familia a Alemania Federal. Merkel militó en las Juventudes Comunistas de la República Democrática Alemana (RDA)

Bachelet por su parte, al egresar de la enseñanza media se incorporó a la Juventud Socialista, también un partido marxista, donde tomó un activo rol en la política universitaria y desde 1973 se incorporó a las actividades paramilitares de la oposición al Gobierno Militar hasta ser detenida en 1975, situación que pudo resolver sin problemas mayores gracias a las conexiones de su madre con autoridades de las FFAA de Chile.

Ambas ingresaron, por elección propia, a organizaciones políticas marxistas, donde tuvieron un rol en el nivel jerárquico medio o bajo y las dos contaron con contactos sociales que les permitieron un trato diferenciado por parte de las autoridades de los gobiernos autoritarios de sus respectivos países.

Merkel estudió en la Universidad de Leipzig entre 1973 y 1978, donde se doctoró en 1986. Trabajó como investigadora en la Academia de Ciencias de la RDA hasta que tras el derrumbe del Muro en 1989, ingresó a la actividad política en la RFA hoy Alemania.

Bachelet por su parte ingresó a la facultad Medicina de la Universidad de Chile en 1972, a la que perteneció hasta su detención en 1975. En 1978 ingresó a la Universidad en Alemania Oriental, para regresar a la Universidad de Chile en 1979 donde permaneció hasta 1982.

Ambas fueron estudiantes universitarias en la RDA y luego en sus respectivos países en forma más o menos simultánea.

Durante su estadía en Alemania Oriental, Bachelet se mantuvo al margen de los grupos políticos socialistas. Cuando en 1978 el Partido Socialista de Chile en el exilio se dividió entre la corriente renovada de Carlos Altamirano y la dura de Clodomiro Almeyda, Bachelet se unió a esta última que postulaba la lucha armada contra el Gobierno Militar. El nivel de participación activa de Bachelet en acciones terroristas nunca ha quedado claro, al igual que las torturas que reclama haber sufrido en Villa Grimaldi ni como se gestó su salida de Chile hacia Australia.

A su regreso a Chile se unió nuevamente al Frente Manuel Rodríguez, ahora como ayudistadesde la ONG PIDEE y se acercó al Partido Comunista que insistía en la vía armada, hasta que el plebiscito de 1988 la dejó obsoleta. A desgano se insertó en la vía política electoral como candidata a la alcaldía de Las Condes,

El 11 de marzo del 2000 Ricardo Lagos asumió como Presidente  y Michelle Bachelet asumió como ministro de Salud, su primer cargo de relevancia nacional que le permitió iniciar una carrera meteórica, basada en su simpatía personal más que en sus escasos logros de gestión.

En 1978 Merkel ingresó como miembro de la  Unión Demócrata Cristiana de Alemania (CDU por sus siglas en alemán y es su presidenta desde 2000. En noviembre de 1989 inició una carrera meteórica: ministra de Juventud y Familia y del Medio Ambiente y Naturaleza y estrecha colaboradora del canciller Helmut Kohl.

La CDU se autodefine como un “partido del centro, demócrata cristianoliberal y conservador“. A escala europea, es miembro del Partido Popular Europeo adhiere a la “economía social de mercado” y su declaración de principios se titula “Libertad en la responsabilidad”. En su programa, la CDU habla de la “concepción cristiana del ser humano y de su responsabilidad ante Dios”. En el ámbito exterior, valoriza la integración europea y las relaciones transatlánticas con Estados Unidos, la CDU promueve la reducción de la burocracia y el patriotismo.

–       El viaje político de Merkel es claro y drástico desde la militancia comunista juvenil hacia las ideas políticas de derecha que asume y practica constantemente y sin vacilaciones.

–       No ocurre lo mismo respecto a las ideas y valores políticos de Bachelet que comienzan en la acción armada, transitan hacia la prescindencia; se aproximan a la acción terrorista y concluyen en la participación activa en la “política burguesa”.

Como vemos, Merkel llegó a la práctica política electoral y democrática por convicción, mientras Bachelet lo hizo por exclusión. Es por eso que adquiere tanto valor el contrastar la reacción de ambas personas en una de esas raras ocasiones en que lo repentino de la situación y la forma inesperada o sorpresiva en que se presenta hacen caer las máscaras y dejan a la intemperie los sentimientos reales y profundos.

En febrero del 2009, Bachelet efectuó una visita a Cuba en la cual se reunió con sus autoridades de gobierno y evitó a los líderes de la oposición que luchaban por la democracia. En dichos encuentros, solicitó una entrevista con Fidel, que a la sazón ya no ejercía el cargo de Presidente.

La audiencia le fue concedida y como es habitual en Castro, no se le comunicó el lugar ni la hora. Encontrándose la Presidente ya de noche, en medio de un acto oficial de homenaje a Salvador Allende en que ella presidía la delegación nacional, un mensajero se le acercó y le habló al oído avisándole que Fidel Castro la esperaba para sostener una reunión. La presidente se levantó de un salto en medio del acto. Sin meditarlo, la mandataria chilena se retiró apresuradamente, rebosante de alegría. Sus expresiones facial y corporal no dejaron duda del entusiasmo de Bachelet por acudir rendir homenaje a Fidel y a paso rápido, entre carrera y trote, corrió a saludar al dictador cubano.

En febrero de 2013, en un intervalo en el desarrollo de la cumbre entre Celac y la Unión Europea, en que Merkel capitaneaba la concurrencia europea, las cámaras la muestran avanzando en dirección a un grupo donde se encontraba el nuevo dictador cubano, Raúl Castro. Se ve a Raúl prepararse para detenerla y saludarla y se aprecia como Merkel da vuelta la cara para no establecer contacto visual, gira el cuerpo para darle la espalda y lo ignora sin atenuantes, dejando al general/presidente en una situación bochornosa.

Estas dos situaciones y estas dos reacciones nos permiten percibir y confirmar que mas allá de las aparentes similitudes, en el fondo de las mentes de ambas mujeres existen diferencias profundas a las que normalmente no tenemos acceso pero que ocasional y sorpresivamente se exponen a la mirada pública solo durante algunos segundos: la democracia como filosofía de vida o como opción circunstancial.