El Caso Quemados; los payasos tristes y el III Reich.

El Funcionario Judicial especializado en perseguir militares soltó la bomba.

La popularidad de su Presidenta tocaba fondo; el Partido Comunista había sacrificado a sus agitadores estrellas -Gajardo y Figueroa- tratando de demostrar su utilidad a la Nueva Mayoría y había fracasado. La economía naufragaba y nadie sabía para donde llevar al país.
La guinda de la torta: El Cónclave; una reunión que se esperaba fuera pura catarsis, amenazaba transformarse en aquelarre. El PC amenazaba con retirarse del gobierno.
Pánico, lagrimear de ojos y rechinar de dientes. ¿Qué hacer?.

Pinochet está gastado, solución: ¡¡los derechos humanos!!.

El Funcionario Judicial, con cara de estreñimiento -que pretendía ser solemne y severa-, salió a la televisión a explicar que había surgido una persona con la cual “podemos darle una movilidad distinta” al caso. El Funcionario habla del “testigo reservado”, que en ese mismo acto deja de serlo, tira todo a la parrilla, adiós reserva, supera las habituales “filtraciones” del poder judicial contra los opositores, ahora es un chorro de infidencias disparadas con manguera.
El testigo estrella había declarado el 14 de noviembre de 2014, pero el caso estaba en reserva para tirarlo en “caso de emergencia”.

La emergencia ya estaba aquí.

El medio político estalló. El salvavidas tirado por el Funcionario salvaba a todos: los payasos tristes que se reúnen en el Congreso se reunieron en grupos “transversales”, rasgaron vestiduras, lloraron, pontificaron ¡sobre la ética y la moral!, exigieron medidas drásticas contra las FFAA y ofrecieron sus buenos oficios para inventar sanciones novedosas y malignas contra los militares.

La señora que relincha las noticias en CNN se transformó en un Catón de piernas flacas, entró en un período de histeria justiciera tratando de agrandar el caso. Chao ética, chao investigación, solo repetir lugares comunes. Llegó a exigir al Cdte. en Jefe del Ejército que les diera “órdenes” a los militares en retiro desde hace años. Ni se le ocurrió averiguar que fue eso de la “insurrección popular” lanzada por el PC y financiada por Moscú, que da el contexto del caso quemados.
La prensa progresista de Chile (casi toda la prensa) se lanzó al ataque a apoyar a su querido PC. Ninguno se tomó la molestia de leer las declaraciones de la Quintana en el primer juicio, en que culpó al Teniente Fernández: “Repentinamente ellos nos tiran un aparato incendiario que explota y yo me convierto en una antorcha humana. Y Rodrigo también”. ¿Para qué preguntarse como calza eso con el encendedor y los fósforos de ahora, ni para que tomar nota de la flagrante contradicción?. Podría arruinar el espectáculo.

También es hora de “afilar hachitas”, la madre de Rojas de Negri y la Quintana se dan patadas por debajo de la mesa, en roja disputa por el protagonismo (Quintana ya “tocó” US $700.000 en el primer juicio, que ahora resulta inválido, puede que “toque” de nuevo, ¡hay plata en el ambiente!).
Atacan a troche y moche: desde Enrique Correa hasta a sus propios los abogados.
Tellier en desgracia dentro de su Partido, se guarda para la gran batalla: explicarle a sus bases por qué vendió la “pureza” del Partido y sacrificó a los líderes históricos favoreciendo a las estrellas estudiantiles.
Fernando Guzmán, el testigo estrella, hizo su aporte en un programa televisivo al día siguiente del bombazo noticioso del Funcionario Judicial, con abundantes garabatos para darle el toque popular y transgresor. Épater les bourgeois!!.
Aparecieron la madre de Rojas y la Quintana en viaje relámpago desde Canadá, también el comunista abogado de DDHH que atiende en la embajada de Chile en Uruguay.
Por doquier estallaron los seminarios, actividades culturales, festivales y expresiones ciudadanas para expresar su condena a los milicos y de paso exigir Asamblea Constituyente y cierre del Campo de Prisioneros de Punta Peuco.
El Funcionario Judicial a cargo de la causa apareció también en los medios de comunicación social, en forma intermitente, para mantener el impulso del festival, para “darle contenido”.

Los nuevos testigos se contradicen entre si y con sus primeras declaraciones pero ¿a quién le importa?, adelante con la fiesta!!. La gran mayoría de los inculpados, todos en realidad, salvo Guzmán, se mantienen en sus declaraciones iniciales del primer juicio ya fallado pero ¿a quién el importa?, la fiesta está en su apogeo.

Después de todo este escándalo, después de todas estas declaraciones y expresiones de indignación, después de entrevistas con la Presidente de la República, con los presidentes de la Cámara y del Congreso, de homenajes de los Payasos Tristes, de acuerdos “transversales” para condenar a los militares, de amnesias colectivas para olvidarse de sus propios crímenes, … ¡¡comunistas y fronda unida, jamás será vencida!! … ¿alguien se imagina que el Funcionario Judicial podría no condenar a los acusados?.

En realidad están condenados desde mediados del año pasado, cuando se perfiló la posibilidad de reabrir el caso con un nuevo testigo, de escasa credibilidad y provisto por los acusadores no por la investigación judicial, pero útil para los intereses de los participantes en el negocio.

La causa ya concluyó, ahora solo falta el GRAND FINALE, la función final con ingresos humillantes de los acusados al tribunal, en medio de los escupos, golpes e insultos de turbas enardecidas convocadas convenientemente por las organizaciones de base del PC, las funas de las jaurías odiosas propietarias de los derechos humanos en Chile y nuevos gargarismos morales de los payasos tristes y los hipócritas de siempre en los medios de comunicación.
Igual que en la Alemania Nazi, igual que en los juicios de Stalin, siguiendo el modelo totalitario ya archiconocido pero igual de efectivo.

Mientras tanto nuestro pobre país sigue su camino hacia la mediocridad, el estancamiento, la corrupción y el odio, a la espera de que en 10 años mas el Funcionario Judicial, -cuyo nombre y acciones no debe imaginar que olvidaremos -, saque del baúl de los odiosos a otro testigo sorpresa que “aporte nuevos antecedentes” que le permita “darle una movilidad distinta” al caso para reabrirlo.

7 de Agosto de 2015
Fernando Thauby García
T3 SpA Consultores