LA PAX AMERICANA DE TRUMP

(Y LA PAX SÍNICA DE XI YINPING)

Se considera que la Paz romana alcanzó su apogeo durante la dinastía de los Antoninos (96-192), y marca una edad dorada que sería recordada de manera nostálgica en los turbulentos siglos posteriores en Occidente. El Imperio alcanzó su máxima extensión en el siglo II: abarcaba desde el océano Atlántico en el oeste hasta el río Tigris en el este. El comercio se vio favorecido por las cada vez más seguras rutas de comunicación, lo que motivó el bienestar económico imperial. Esta prosperidad se vio reflejada en las ciudades, que se embellecieron y asentaron en detrimento del campo como centros de romanización y de cultura.

Históricamente, la Pax Romana coincidió en el tiempo con la denominada Pax Sinica que estaba teniendo lugar en el este de Asia. Esta estabilidad que disfrutaron China y el Imperio romano favoreció el comercio y los viajes de larga distancia entre las dos esferas de poder.

El inefable cuasi Presidente Trump de los EEUU, antes de su instalación ha lanzado tres decisiones políticas que aparentemente parecen inconexas, no lo son: Incorporar a Canadá como Estado N° 51 de la Unión Americana, comprar Groenlandia y “recuperar” el control del Canal de Panamá.

Sus grandes adversario, China y Rusia poseen territorios inmensos que les proporcionan una gran cantidad de los recursos naturales de todo orden que requieren para materializar un poder nacional inconmensurable. Son grande potencias continentales. EEUU, por su parte, nació y creció como una potencia marítima, que le permitió expandir su poder globalmente, pero las circunstancias han cambiado.

En condiciones de paz y colaboración internacional evidentemente el comercio marítimo mundial sigue siendo la forma de desarrollo de mayor importancia, pero en situación de competencia aguda y eventualmente de guerras convencionales, se hace mucho mas necesario un mayor grado de autarquía. En breve, poseer un territorio inmenso, variado y bien poblado es una ventaja.

Estoy consciente que estoy escribiendo para personas ilustradas, así es que voy a ser breve.

  • La incorporación de Canadá y Groenlandia a su soberanía proporcionaría a EEUU una gran ventaja en cuanto a autosuficiencia logística y en posicionamiento para sus operaciones militares contra sus competidores.
  • Para poder articular sus tres grandes territorios, -EEUU, Canadá y Groenlandia- EEUU necesita el control total, preferencial y eventualmente exclusivo del Canal de Panamá.
  • En un conflicto armado de EEUU contra China y/o Rusia la vida del Canal de Panamá será intensa pero breve. Un paliativo a mediano plazo podría ser la construcción de un canal a nivel del mar. Aunque ambos océanos funcionan a descompás, el control del flujo de agua podría ser más simple y liberarse de la servidumbre de los flujos de aguas lluvias que rellenan los lagos que rodean al canal.
  • De todas maneras, la alternativa del Estrecho de Magallanes y Paso Drake sigue siendo la vía interoceánica más segura y confiable.

Canadá y Groenlandia, están poblados por grupos humanos fáciles de asimilar, no así México y Centroamérica, por lo que es muy poco probable que la expansión propuesta por Trump, avance solo en esa dirección.

Según pretende Trump, Canadá sería “invitada” a unirse a EEUU y Groenlandia sería “comprada” a Dinamarca. El Canal sería incorporada les guste o nó a sus actuales dirigentes.

Queda por ver la reacción y acciones que interpongan Rusia y China, pero pareciera que la posición negociadora de Trump le permitiría alcanzar sus objetivos sin necesidad de llegar a la guerra con nadie.

            Melosilla, 1° de enero de 2025

              Fernando Thauby García

                Capitán de Navío IM (R)