ALTERNATIVA PARA ALEMANIA”

Se están iniciando profundos cambios en el ordenamiento mundial. El orden global resultante de la Segunda Guerra Mundial y la Guerra Fría está en proceso de desmantelamiento. Este ordenamiento fue construido en base a un conflicto congelado por la paridad nuclear de los EEUU y la Unión Soviética cada uno de ellos con su respectiva base ideológica, económica, política, comercial y militar. El primero sustentado principalmente en el control marítimo y el segundo, en la supremacía continental.

La potencia ideológica, política y económica de ambos contendores se ha debilitado, perdido su atractivo y haberse iniciado el desbande entre sus respectivos seguidores. Muchos estados se sumergen en debates y discusiones respecto a donde ir, como avanzar y como organizarse para enfrentar los desafíos que el acuerdo vigente parece haberse demostrado incapaz de resolver.

La presencia y actividad global de China, por su parte, ha introducido un actor de gran magnitud y actividad, que altera profundamente el ordenamiento global preexistente.

Demografía

Muchos años de difusión e influencia de propuestas feministas han alterado profundamente el poblamiento en los países económicamente más avanzados alterando sus equilibrios demográficos. El envejecimiento de la población, la prolongación de la vida, la disminución del número de personas jóvenes, su reticencia a formar familias y criar hijos y su creciente reemplazo por inmigrantes, ha originado problemas que no fueron previstos.

Los inmigrantes jóvenes, importados para proveer trabajadores de baja educación para tareas de bajo nivel de complejidad y de bajo costo nunca abandonaron el país huésped, construyeron familias numerosas, difundieron sus creencias religiosas y formas culturales y han creados conflictos sociales crecientes.

Cambio social

Durante los siglos XX y XXI las alternativas para construir las sociedades se concentraron en dos formas generales: Estructuras políticas que priorizaron la distribución de la riqueza y la igualdad entre sus miembros, y otras que priorizaron la libertad y la competencia entre sus miembros. Ambas políticas se presentaron en diferentes versiones que en general produjeron tensiones, entre sus respectivos ciudadanos, que no fueron resueltas sea por su alto costo económico o por la generación de conflictos internos.

La tecnología

El impacto de la inteligencia artificial (IA) a mediano plazo -5 a 10 años- se caracterizará por una reconfiguración profunda de la productividad, los mercados laborales y los flujos de inversión global.

El crecimiento de la productividad laboral en las economías avanzadas reducirá los tiempos logísticos y valor de los servicios profesionales. La IA afectará principalmente a los trabajos de ingresos medios-altos y altos. Se prevé una polarización salarial. Los profesionales capaces de incorporar la IA verán un incremento en su valor de mercado, mientras que en tareas fácilmente automatizables la demanda laboral sufrirá una desaceleración, presionando los salarios a la baja. Las empresas pasarán de intensivas en mano de obra a intensivas en capital tecnológico. Los ingresos de los Estados, por impuestos, se reducirán agravando sus déficits.

Las economías más significativas.

La economía de Estados Unidos presenta una combinación de fortalezas estructurales -como el liderazgo tecnológico y la resiliencia del consumo de altos ingresos- junto con serios desequilibrios y tensiones que amenazan su estabilidad a mediano y largo plazo.La volatilidad de EEUU,la inestabilidad comercial global y las amenazas o imposición de nuevos aranceles han impactado de lleno en sus ventas de maquinaria y vehículos al exterior. La economía de Estados Unidos presenta una combinación de fortalezas estructurales -como el liderazgo tecnológico y la resiliencia del consumo de alto ingreso- junto con serios desequilibrios y tensiones que amenazan su estabilidad a mediano y largo plazo.

El desbalance entre lo que el Estado estadounidense recauda y lo que gasta es uno de los temas más críticos: La deuda pública supera holgadamente el 100% del Producto Interno Bruto (PIB). Con tasas de interés en niveles persistentemente altos para combatir la inflación, el costo del servicio de la deuda -pago de los intereses de los bonos emitidos- consume una porción cada vez mayor del presupuesto federal, superando incluso al gasto en defensa o salud. El déficit fiscal ronda entre el 6% y el 7% del PIB, impulsado por el gasto en programas de transferencias sociales y el cobro insuficiente de ingresos tributarios para cubrirlo.

La economía alemana, por su parte, atraviesa una de sus crisis más complejas de las últimas décadas. El modelo industrial alemán dependió durante años del acceso al gas natural ruso abundante y a bajo costo. La invasión de Ucrania y la interrupción de ese suministro obligaron a un cambio abrupto hacia energías más onerosas. Alemania es una economía fuertemente orientada a la exportación. Esto la hace extremadamente vulnerable a las fluctuaciones del comercio global. El envejecimiento acelerado de la población alemana genera un déficit estructural en la fuerza laboral: miles de puestos de trabajo calificados (ingenieros, desarrolladores, personal de salud y oficios técnicos) quedan vacantes cada año. El sistema de pensiones enfrenta una presión creciente, mientras la tasa de inmigración calificada no logra cubrir la brecha del relevo generacional a la velocidad necesaria.

La segunda economía más grande del mundo, China, se encuentra en una etapa de transición estructural, transitando desde un modelo basado en inversión inmobiliaria e infraestructura hacia un crecimiento impulsado por la alta tecnología y manufactura avanzada. China ha volcado recursos al desarrollo y exportación masiva de vehículos eléctricos, baterías de litio, tecnologías de energía renovable, inteligencia artificial y semiconductores domésticos. El sector inmobiliario sigue arrastrando las consecuencias de la crisis de endeudamiento de sus principales empresas, lo que impacta los ingresos de los gobiernos locales. El consumo interno se ha recuperado a ritmo pausado, generando presiones deflacionarias ocasionales. Enfrenta un escrutinio creciente por parte de EE. UU. y la Unión Europea mediante aranceles y restricciones tecnológicas para limitar la sobrecapacidad exportadora industrial.

La economía de Rusia ha operado bajo un régimen de «economía de guerra» y reorientación forzada hacia los mercados orientales debido a las sanciones occidentales masivas. El PIB de Rusia ha mostrado cierta resiliencia gracias a la fuerte inyección estatal en el sector industrial de defensa, subsidios militares y logística.Al perder el mercado europeo de hidrocarburos, Moscú ha canalizado sus exportaciones masivas de crudo, gas refinado, carbón y metales hacia China e India. El Banco Central de Rusia ha mantenido tasas de interés elevadas para controlar la inflación alimentada por el gasto público militar. La movilización para el conflicto bélico y la emigración de profesionales han tensionado severamente el mercado laboral. La desconexión con las cadenas globales de valor en semiconductores, aviación civil y maquinaria avanzada afecta su competitividad de largo plazo, haciéndola dependiente de tecnología china.

La dinámica bilateral Rusia–China

El vínculo económico entre ambas naciones ha alcanzado cifras récord en la relación entre ambos gigantes que refleja una asimetría estructural: mientras Rusia depende críticamente de Pekín para el suministro de bienes terminados y financiamiento comercial, China trata a Rusia como un socio estratégico clave para su seguridad energética y recursos primarios.

Los alineamientos políticos- estratégicos probables

El escenario del futuro tiene dos actores seguros, China y los EEUU, que representan las formas estructurales sociales tradicionales: socialismo colectivista y capitalismo individualista respectivamente, que tendrán cambios para seguir intentando corregir sus deficiencias. Ambos intentarán consolidar su acceso a los bienes y recursos del resto del mundo y privar de ellos a su contraparte. Ambos intentaran restringir la libertad de acción de los demás estados e idearán esquemas de control y explotación benignos o explotadores según sea necesario.

Los grandes territorios económica y militarmente débiles deberán tener que sobrevivir con la regla de Heródoto: “los fuertes hacen lo quieren y los débiles harán lo que tengan que hacer” con grados de autonomía variables pero siempre limitados.

Un factor difícil de predecir y cuantificar es las formas que tomarán las guerras que ha estado ocurriendo desde mediados del siglo XX hasta el presente, en cuanto a expresiones de lucha violenta entre ejércitos de estados contra pueblos movilizados.

Eurasia

En este cuadro, el factor de cambio y de flexibilidad del orden mundial surgirá de los alineamientos que surjan en Eurasia. La estrategia tradicional en Eurasia ha sido la pugna, inicialmente entre Gran Bretaña y luego en conjunto con EEUU, contra los estados centrales: Alemania, Francia y Rusia.

Sus últimos capítulos fueron la I y la II Guerra Mundial con la victoria aplastante de las potencias marítimas anglosajonas que transitó por el aislamiento de Rusia por su ideología marxista agresiva; por la sumisión y reeducación de Alemania por su experiencia nazi y por el manejo fino francés de su trato con EEUU.

EEUU ejerció una hegemonía benigna para su expandir su ya gran capacidad tecnológica e industrial en perjuicio de Alemania y Rusia.

La educación ciudadana y de la elite de Alemania transitó por la vergüenza, la culpa, la inhibición del pensamiento estratégico, la eliminación de los Intereses Nacionales como factores relevantes de su política exterior nacional y la transformación de su ejército en una fuerza defensiva, parte de una coalición funcional a los Intereses Nacionales norteamericanos y perjudiciales para su propio desarrollo económico.

Se dice que la OTAN fue construida para “Mantener a los Rusos Afuera; a los EEUU Adentro y a los Alemanes Abajo”.

Una alternativa para Alemania

La OTAN nació como un instrumento al servicio de la defensa de EEUU en su competencia con la URRS. Mas adelante se le agregó el Capitulo 5° que comprometía la concurrencia obligatoria de todos sus miembros en caso de un ataque soviético. Este nunca se ha aplicado y son pocos los que creen que EEUU se comprometerían realmente en caso de un agresión Rusa a cualquier país Europeo y que priorizará su lucha con China.

Alemania y EEUU no tienen los mismos Intereses Nacionales respecto a Rusia ni a China.

Alemania y Francia tienen una larga tradición de apoyo y asociación con Rusia desde antes de la 2° Guerra Mundial y a través de ella, de conexión con China y otros países asiáticos.

La industria alemana fue debilitada deliberadamente durante la Primera y Segunda Guerra Mundial en beneficio de EEUU y también del Reino Unido y el paso final incluiría el traslado de la industria alemana pesada remanente, al territorio norteamericano en una expresión de hegemonía depredadora.

Alemania está en un difícil proceso de reafirmación de su auto respeto, poder e independencia respeto a EEUU y de revalorización de su soberanía como líder de las Potencias Continentales de Eurasia: Alemania, Francia, Rusia, que podría ser el elemento de equilibrio en la pugna entre EEUU y China en una futura estructura de poder mundial tripartita.

Alemania tiene una alternativa / oportunidad, si es que se atreve a caminar sobre sus propios pies.

Melosilla, 29 de Julio

                         Fernando Thauby García

            Capitán de Navío, Infantería de Marina (r)