El gazapo de Kerry

Vivimos en el campo y tenemos una perrita fox terrier, Coca. Es chiquitita, pero cazadora y brava. Tiene su canil y ahí recibe su comida, mayormente pellets que complementa con lo que caza y lo que “pesca”.

Sabe que si se para en la puerta de la cocina tipo 14:30 puede pescar alguna sobra y así sucede de vez en cuando.

Coca es agradecida, cada cierto tiempo nos deja algo de lo que caza en la puerta de la cocina.

Hace unos días nos dejó un gazapo, chico, flaco, un montón de pelos, ya bastante mordisqueado. Fue su retribución.

Igual que Kerry.

Llegó de visita a Chile y trajo un pen drive que dejó en la puerta de la Nueva Mayoría. El aparato traía basura, el mismo recocido revuelto, reciclado y ordenado de otra manera. Traía “información fresca” del asesinato de Letelier en Washington. Como el general Contreras ya murió, no tenía mucho sentido seguir dándole, ahora los tiros apuntaban de nuevo al Presidente Pinochet.

Me di la tarea de leer lo que se publicó de los dichosos papeles. Una lata, el mismo estofado rancio. Los informes del Super Agente 86 para Control. En realidad un regalo tan modesto como el de la Coca, solo que Kerry podía haber ofrecido algo mas contundente, recursos no le faltan. Apoyo explícito a Chile cuando está bajo ataque del chavismo, por ejemplo.

Es pintoresca la reacción de los ultrones de la izquierda que viven en Chile: cuando la CIA basurea a sus próceres estamos ante la agresión de una instrumento oscuro y macabro del imperialismo norteamericano, una organización epítome de la falsedad, la intriga y la mala fe. Los Sith del Imperio del Mal.

Cuando entrega informes fuleros y pencas sobre “los milicos”, se transforman en los Jedis de la justicia y la verdad.

Travestismo siquiátrico del 10% de desconformados mentales –tarugos redondos en agujeros cuadrados- que existen en toda sociedad.

La “noticia”, una vulgar metida de “la boca del pájaro en la córnea del público”, no duró ni dos días. Solo lo suficiente para que la familia del activista muerto anunciara una nueva –otra mas- demanda para obtener mas dinero para pasar la pena.

El hijo, de triste memoria para los que tenemos buena memoria, olvidado ya de sus maniobras con las plantas de revisión técnica de vehículos y de la escuela para conductores con que se dio comienzo a la temporada de caza de los políticos para mejorar sus siempre insuficientes remuneraciones, se lanzó a sacarle brillo al gazapo de Kerry.

No le fue bien, pero volverá, el mundo mediático de la izquierda está lleno de gazapos.