Compadrazgo Político – Militar

En Mayo del 2010 el periódico El Mostrador publicó la columna que sigue, escrita por el suscrito. El papel causó revuelo. Para mi no fue gratis, me costó la “desvinculación” -por presión de una de las autoridades afectadas- de un cargo en el que me pagaban poco, pero que me gustaba mucho.

Como se puede ver, los escándalos que vivimos hoy día son parte de una comedia hecha con desparpajo, que comenzó hace rato. Pudieron haber sido evitados.

Que nadie diga que no sabía. Un punto curioso, la inusual conducta de ambos gobiernos de Bachelet fue dejar “nominados”, a los Comandantes en Jefes del Ejército que continuarían en los dos gobiernos que la sucederían, ambos de Piñera. Raro que éste los haya aceptado.

También es destacable la secuencia: Ministro de Defensa (Vidal) designa a su amigo (Fuente – Alba) como Comandante en Jefe del Ejército; éste lo contrata como Profesor en la Academia Nacional de Estudios Políticos y Estratégicos, Profesor en la Academia de Guerra del Ejército, asesor en el Estado Mayor General del Ejército y consejero/gurú político.

En estos días Vidal declara que a él “le faltó control sobre los gastos reservados en el Ejército”. Pero que no sabía nada de nada.

La columna de la discordia es la siguiente. Creo que era yo quien estaba diciendo la verdad:

LA RELACIÓN CIVIL-MILITAR SE ACERCA AL TRÓPICO

por Fernando Thauby

El Mostrador  25 de marzo de 2010

Para el General sería más saludable no contar con esa asesoría, ya que su permanencia en el cargo podría ser intensa pero breve. No es por tanto descaminado pensar que su apoyo se concretará en las áreas que constituyen las especialidades del ex ministro: las vocerías y el cabildeo, áreas en las cuales todos le reconocen maestría.

Los últimos días han estado llenos de noticias curiosas en un medio, el de la relación civil-militar, normalmente poco variado.

Llamó la atención la novedosa idea del Ejército y la Armada de condecorar a la Presidente de la República saliente en sendas ceremonias, de las cuales sólo se concretó la primera, quedando la segunda suspendida por el terremoto y maremoto. No es habitual que los subordinados condecoren a quien los manda. Nadie se imaginaría al Ejército Británico condecorando a Winston Churchill por su desempeño en la 2ª Guerra Mundial.

Estos reconocimientos traen a colación el telegrama del Presidente Barros Luco a uno de sus intendentes en una provincia sureña, en respuesta a su mensaje mediante el cual manifestaba al Presidente su apoyo incondicional e irrestricto ante una coyuntura que éste enfrentaba. Con malicia campesina el telegrama de don Ramón aclaró la situación dejándola en blanco y negro. La respuesta: “¡¡Era que no!!”.

Fue también curiosa la condecoración impuesta al ministro de Defensa saliente(Vidal), por parte del ministerio a su cargo en la ceremonia de traspaso de mando a su sucesor. En efecto, el ex ministro Vidal fue condecorado en reconocimiento a los servicios prestados en esa repartición. Pregunta: ¿quién concedió la condecoración? No pudo ser el Ministro entrante (Ravinet) que llegaba a recibirse en ese momento y que con anterioridad a esa transmisión de mando no disponía de ninguna autoridad para conceder condecoraciones a nadie. La distinción debió ser concedida a Vidal… ¡por el mismo Vidal!. Curioso.

La distinción sin duda debe ser merecida, pero nadie podría asegurar que la evaluación de los méritos del condecorado haya sido del todo objetiva.

Han sido también creativas las intervenciones del ex ministro (Vidal) en la prensa, validando la eventual designación del ex Comandante en Jefe del Ejército (Izurieta) como Subsecretario de Defensa. Primero aseguró que el Presidente electo (Piñera) no había efectuado ningún sondeo ni oferta al General antes de la tramitación de su retiro, cosa que es difícil de comprobar pero que la sucesión de hechos muestran como dudosa y luego, ya con el General (Izurieta) en retiro, leímos su vibrante alegato respecto a la validez y legitimidad de su eventual asunción a dicho puesto. De suyo es cuestionable que un ex Ministro de Defensa (Vidal) promueva un ex subordinado militar (Izurieta) para un puesto político, pero tendría algún sentido si lo estuviera promoviendo para asumir un cargo en su ministerio o en otra cartera del Gobierno de la Concertación en que milita el Sr. Vidal, pero no; lo novedoso es que lo candidatea para un cargo en el gobierno de la otra coalición. Inusual.

El broche de oro lo pone la información que trae la prensa respecto a la contratación de Vidal como asesor personal, por parte del Comandante en Jefe del Ejército (Fuente – Alba). Dada la escasa, si es que alguna, experiencia del ex ministro en gestión empresarial, no debe ser esa área en la que aportará su experiencia, y respecto a la gestión estratégica militar algunas de sus intervenciones, principalmente involucrando a gobiernos y personeros de otros países, señalan que para el General sería más saludable no contar con esa asesoría, ya que su permanencia en el cargo podría ser intensa pero breve. No es por tanto descaminado pensar que su apoyo se concretará en las áreas que constituyen las especialidades del ex ministro: las vocerías y el cabildeo, áreas en las cuales todos le reconocen maestría.

De todas maneras, es destacable y meritoria la actitud del Comandante en Jefe (Fuente – Alba) en cuanto a dar empleo  a (Vidal) quien fue significativo en su promoción al alto cargo que hoy ostenta.

Estamos viendo situaciones novedosas. Se ha dicho que el terremoto desplazó a Concepción 10 metros al Oeste, sin embargo, en estos temas político – militares, pareciera que lo hizo varios miles de kilómetros en dirección a los Trópicos.