Chile 1975 – 1978 Cosas de milicos y de rotos

La amenazas vecinales a Chile se iniciaron temprano en la década de los ´70. El ataque de Perú en la frontera norte se iniciaría el 5 de octubre de 1975. Perú estaba bien equipado, el 29 de Julio en el Día de su Independencia Nacional, mostró sus 54 tanques T-55 con cañones de 100 mm, 3 baterías de Obuses Yugoslavos de 105 mm; 60 tanques Sherman M-4; 100 tanques franceses AMX 13. Después llegaron, desde la URRS, 50.000 fusiles AK 47; 2 baterías antiaéreas SAM 3 y SAM 6 y una cantidad desconocida de misiles SAM 2 y SAM 7 y 30 helicópteros de combate MI 8, mientras Chile, en parte gracias a los buenos oficios del red set establecido en Washington, estaba sometido a un estricto embargo de armas, al que adherían nuestros buenos amigos los gobiernos de Francia, España, Suiza, Austria. Hasta los obreros escoceses de la empresa que hacía mantención a las turbinas de nuestros aviones Hawker Hunter se negaron a repararlas, asestándole un feo golpe a nuestro poder aéreo. Por esta acción posteriormente, fueron condecorados por el gobierno de Bachelet.

Ahí estuvimos los milicos y los rotos; lo que no teníamos en armas lo teníamos en espíritu de sacrificio, empuje, porfía y dureza. La fronda no estuvo ahí, que decir de los heroicos combatientes de la izquierda. La primera no se mete en esos asuntos, no es cosa de ellos, para eso hay otro tipo de gente y la segunda estaba en plena “resistencia”. No olvidemos que desde 1973 hasta 1975, después de la arrancadera magna de los revolucionarios, solo quedaron la hilachas del MIR que “no se asila”. Según Marco Enriquez – Ominami el es hijo de un combatiente revolucionario, según el Poder Judicial su padre fue un mártir de la represión, asesinado por pensar distinto. Mientras tanto, el PC preparaba su ejército para la Operación Retorno en 1978.

Los cubanos, solidarios ellos, le ofrecieron al general Morales Bermúdez de Perú, durante una visita a Cuba un ejército de 10.000 soldados equipados por los soviéticos. Morales se dio cuenta de inmediato para donde iba la jugada de Fidel, crear un Viet Nam entre Perú, Bolivia y Chile, con sangre nuestra. El peruano, inteligente, le dio las gracias y se volvió al Perú convencido que la guerra con Chile no iba para ninguna parte. Fidel, para no desperdiciar el ejército lo mandó a Angola donde, al mando del incompetente Che Guevara, fue derrotado inapelablemente y sus soldados sirvieron solo para abonar los campos africanos. El Che huyó a Bulgaria.

Entre 1973 y 1076 Piñera estuvo en EEUU haciendo su Master y luego su Doctorado en Economía en la Universidad de Harvard, donde pudo apreciar “el valor de la libertad, la democracia y las oportunidades de un país como Estados Unidos”. La presidente de la Cámara de Diputados Maya Fernández, en Cuba, disfrutaba de su condición de vástago de la elite revolucionaria. Los “exiliados” en Europa del Este divididos en dos grandes lotes, unos fabricando pernos y tuercas en una fábrica anticuada y mugrienta, escondiéndose para hablar sin que los grabaran, y otros “estudiando” marxismo y avanzando en la formación de su conciencia revolucionaria, además de hacer todo lo posible por sabotear los esfuerzos de “los rotos y los milicos” que se resistían a ser pasados por encima, mientras además arriesgaban el cutis para evitarla acción armada de la “resistencia”.

El Presidente de Perú tuvo el buen gusto de morirse oportunamente y dejó en condiciones a sus seguidores -encabezados por Morales Bermúdez-  de buscar una forma menos peligrosa de celebrar el centenario de la Guerra del Pacífico.

Argentina por su parte, venía dando tumbos en su economía, seguridad interna y en su régimen político. Los militares enfrentaban una disyuntiva difícil: embarcarse en un hecho militar heroico que “galvanizara” a las masas o el derrumbe completo y total del régimen militar. Se optó por el primer camino, que se materializaría mediante un ataque armado a Chile el día 22 de diciembre de 1978.
Y ahí partieron otra vez los milicos y los rotos. ¿Dónde estaban los Piñera, Espina, Chadwick y su inmensa parentela, los diputados y senadores, los jóvenes elegantes de Chile?, en varias partes, menos en el Beagle pasando frío y metidos en el barro esperando un ataque, desde septiembre de 1977 hasta mayo de 1979, como lo hicieron varios miles de Infantes de Marina. Tampoco en el Altiplano ni en la alta cordillera central con el Ejército. Menos piloteando un avión viejo y sin sistema de eyección. ¿Mareándose en un buque?. Eso es para “milicos y rotos”. Teillier por su parte, activando la “Operación Retorno”, preparando la “Operación Siglo XX” para asesinar al Presidente Pinochet, internando armas cubanas por Carrizal Bajo, vendiendo  o regalando drogas en las puertas de los cuarteles, volando torres de alta tensión, creando disturbios con niños de liceos y colegios en busca de “víctimas”.

En esos años Piñera, por lo menos, nos prestó un gran servicio, dice: “En 1978 obtuve la representación para Chile de las tarjetas de crédito Visa y Master Card. Entonces, creamos Bancard S.A. Que permitió a los chilenos acceder a esta nueva forma de pago y crédito”, por lo cual le estamos muy agradecidos.

En estos días en los mentideros santiaguinos se dice que se estaría preparando, entre Macri y Piñera, una ceremonia en conmemoración de la paz alcanzada por el Gobierno Militar de Chile, en esos años. Ninguno de los dos personajes se involucró en ese tema. Es dudoso que tengan una idea mas o menos realista de lo que pasó y lo que se jugó. Del valor de los rotos, los milicos y los pacos; de la pericia y liderazgo del militar gobernante chileno.

Es esa dura y gloriosa historia la que nos pone muy en alertas para repudiar que, una vez mas, los demócratas de la fronda chilena, por complacer a su auditorio de izquierda,  repitan el cuento de que dos dictadores igualmente culpables estuvieron a punto de llevar a dos países hermanos a la guerra. La verdad es que las FFAA de Chile – los “milicos, los rotos y los pacos” –  impedimos que un dictador argentino mentalmente desequilibrado -con el apoyo entusiasta y multitudinario de la opinión pública de su país-  nos agrediera, solo para salvar su corrupta tiranía. No estamos en el mismo nivel, jamás.

Sinceramente creo que todos los que estuvimos ahí nos sentiríamos seriamente insultados si se nos pusiera en el mismo plano.

Los oradores de la fronda tengan cuidado con el vértigo de micrófono y la mirada de reojo a las encuestas. Se están metiendo con situaciones y personas que no conocen ni podrían imaginar como fueron ni como son ni menos como se portaron.

Choquehuanca y la “Diplomacia de pueblos”

Choquehuanca, canciller de Bolivia, pese a sus impecables credenciales quechuas, marxistas y como chamán, fue puesto por Morales al margen de la primera línea del esfuerzo propagandístico en su pleito contra Chile y reducido a una función de segundo orden. Fue sobrepasado por Carlos Meza, de credenciales políticas discutibles desde el punto de vista chavista pero un intelectual hábil y de vistosa retórica política.

Concluida favorablemente para Bolivia la primera parte del pleito, en que Chile cuestionó la competencia de la Corte Internacional de Justicia para conocer el caso, en consideración a que se trataba de un reclamo ya zanjado por un tratado entre ambos países, Bolivia entera se autofelicitó por el triunfo logrado. Meza alcanzó la cima de la gloria, pero se sobrepasó poniendo en duda lo democrático del intento de re-re-re-elección de Morales como próximo presidente de Bolivia. Meza fue defenestrado y sumergido en el silencio en que los gobiernos marxistas hunden a los disidentes.

Otro de los ex Presidentes, “Tuto” Quiroga, reaccionó mal a la burla de Evo Morales que en un acto público se despachó: “Después de que un ex presidente (Carlos Mesa, portavoz internacional de la demanda marítima) dijo: no acepto la repostulación de Evo, compañeros me llaman y me dicen: ‘¿Con qué gente te metes? Ahí están tus aliados, ahí están tus invitados’. Decirles que tal vez internamente no necesitamos de ex presidentes, pero fuera de Bolivia necesitamos demostrar unidad con el tema del mar” … y Quiroga también pasó a segundo plano.

Para los “institucionales” una cosa era apoyar una causa nacional y otra muy distinta ser funcional a los afanes de presidencia eterna del dúo chavista Morales – García.

Meza y Quiroga salieron de la escena. Los reemplazó Maricela Paco, una funcionaria devota del chavismo pero iletrada. Dijo un par de desatinos y tuvieron que sacarla.

Agotadas las opciones, desempolvaron al pobre Choquehuanca y lo pusieron de vuelta como líder de la campaña anti chilena. Carece de las herramientas y recursos intelectuales para reemplazar a Meza. Además está a cargo de una causa perdida. Nunca, nadie, podrá obligar a Chile a entregarle territorio soberano a Bolivia.

Ayer acaba de concluir su opaca visita a Chile en que desde su condición de chamán arengó sobre la Vida Buena, la Pachamama, la existencia de “derechos cósmicos” ancestrales y otras figuras de la espiritualidad altiplánica. La cantidad de interesados en ese tipo de devociones, previsiblemente, no fue muy grande, – ni Teillier ni la Vallejos, ni Navarro, ni Meo se dejaron ver- pero debemos reconocer que marcó un antes y un después para las almas de un público pequeño pero hasta ayer firmemente marxista y ateo.

Sus amigos locales están luchando por sus vidas: el Partido Comunista perdió a Gajardo y ahora trata de salvar a Bárbara Figueroa. Está atrapado en la contradicción de tratar de ser un partido revolucionario y disfrutar de una “dieta” en un gobierno burgués.

Dada la distancia existente entre la lógica boliviana y la nuestra no es fácil imaginar cuál era el propósito de su incursión en Chile. El Ministro Muñoz cree que fue un intento por proyectar una imagen de división nacional ante el pleito con su país. Puede ser, aunque personalmente creo que fue su “lanzamiento” como portavoz del gobierno boliviano, lo que contrasta con su pretensión de haber venido en una “diplomacia de pueblos” y no en su condición de Canciller.

La figura de la “diplomacia de pueblos” es antigua. De la Guerra Fría. Fue un invento de algunos gobiernos para producir un efecto propagandístico que disimulara su aislamiento político.

La maniobras era así: Una gobierno paria, Cuba por ejemplo, no tenía relaciones con los países de la región lo que le cerraba espacios para difundir sus posiciones políticas y su ideología. En reemplazo, sus pares locales, en Chile -también por ejemplo-, poco numerosos y con poco alcance social, organizaban una actividad “académica”, actos culturales “populares”, conferencias de prensa con los “medios amigos” y un pequeño disturbio público que les diera alguna “prensa”. Los cubanos podían mostrar a su público nacional que eran recibidos, que tenían aliados y amigos y que eran actores reconocidos. Los locales conseguían prensa, hacían como que representaban a un segmento social y político significativo y levantaban su imagen en el exterior. Todos ganaban. Muchas veces algunos incautos o peor, muchos oportunistas que fungían de “compañeros de ruta” engrosaban el público y magnificaban el impacto noticioso.

Esta técnica solía ser mas o menos tolerada en los países democráticos, pero rechazada por completo en los países con gobiernos totalitarios. La condición sine que non era la ficción de que se trataba de actividades políticas “ciudadanas”, “sociales” y no gubernamentales.

El chavismo, excesivo en todo, transformó esto en una actividad paralela a la diplomacia oficial. En eventos políticos internacionales, los representantes chavistas, locales e invitados, organizaron actividades paralelas que pretendían no ser parte de la convocatoria oficial pero que en realidad eran las que realmente promovían y apoyaban. Un ejemplo típico fue la encerrona que los Kirchner le hicieron a George Bush en Buenos Aires o la manifestación organizada por el Partido Comunista en el que vocearon a coro “Mar para Bolivia”, al margen de la actividad oficial del gobierno de Chile del cual formaban parte, que trataba de contener esa demanda.

Ahora el bueno de Choquehuanca, Canciller de Bolivia, viene a Chile “como particular”, hace política contra los intereses nacionales representados por el gobierno libremente elegido por los chilenos, desconociendo su representatividad y su legitimidad y pretende haber venido a dialogar “con el pueblo” ya que como sus autoridades no lo representan adecuada y fielmente, él viene a hablar directamente con ellos.

El problema es que Choquehuanca no deja de ser el Canciller de Bolivia, y lo que tenemos no es una “diplomacia de pueblos” sino una de “el Estado Boliviano con el pueblo de Chile”, directamente, sin la participación de nuestro gobierno.

Si esto no es un insulto no se que lo será. No me cabe duda que ya es hora de ponerse serios. La cultura quechua puede permitirse esta y otras licencias; la Pachamama y sus directivas puede ser muy consideradas en el altiplano, pero eso es válido solo en Bolivia; en Chile tenemos otros usos y costumbres.

Choquehuanca, no vengas mas hasta que aprendas a respetar al Gobierno de Chile.

El embajador peruano también podría extraer una o dos lecciones de lo mismo….

Macri: Una nueva experiencia para Chile

Las señales parecen indicar que el nuevo presidente de argentina será Mauricio Macri. En los últimos años y especialmente durante la campaña que recién termina, pude leer muchas de sus intervenciones y propuestas. Debo ser honesto, me parecieron tan razonables que estaba seguro que nunca sería elegido. En realidad la experiencia muestra que en Argentina solo los candidatos exóticos, que llegan haciendo equilibrios en la delgada línea roja entre la decencia y el delito parecían tener posibilidades de alcanzar la primera magistratura. Después de Alfonsín todo parecía confirmar una tendencia que había llegado a consolidarse casi como una cultura.

Estoy consciente que aun puede rehabilitarse el gusto transandino por los personajes pintorescos, pero creo que a estas alturas podemos permitirnos una licencia: soñar con país vecino con un gobierno razonable, serio, formal, predecible.

Ya acostumbrados a los desplantes, los malos modales, la impuntualidad cuando no la simple grosería de llegar un par de horas atrasados, usuales en el matrimonio Kirchner; al incumplimiento de los acuerdos, los compromisos y las declaraciones; a la inmersión del gobierno de un país grande e importante como Argentina en las verborreas, conductas totalitarias y las insultaderas bolivarianas, será toda una experiencia volver a tratar con un grupo de personas serias y respetables que, es de esperar, comience por extraditar al terrorista que asesinó al Senador Jaime Guzmán que no solo encuentra asilo sino seguridad económica en el estado argentino. Esta es una afrenta innecesaria e insostenible por parte de un gobierno amistoso y decente.

Es evidente que a Macri le faltan dos grandes desafíos por vencer: primero, neutralizar la costumbre tan peronista de impedir el ejercicio del gobierno por alguien que no suscriba el populismo y la demagogia de su cultura y segundo, rescatar a Argentina de las profundidades de la demolición institucional a que fue sometida deliberada y sistemáticamente desde hace ya años.

La llegada de Macri al poder podría señalar el fin de organizaciones tan retrogradas como el Foro de Sao Paulo, Unasur, Alba y otras que solo han servido para ocultar, bajo el disfraz del antimperialismo, los atropellos totalitarios del Chavismo y el Lulismo, y abre la posibilidad de unir a Sudamérica para jugar un rol relevante participando protagonicamente en la conformación del nuevo orden mundial en torno a Océano Pacífico, donde hay espacio para todos los países de la región, y sobra.

La Alianza del Pacífico no es la alianza excluyente de los países que están en el Pacífico, sino la asociación incluyente de todos aquellos que quieren comerciar, participar y mantener la paz y la cooperación mundial desde en el Pacífico.

Con el cambio que se puede prever en Argentina podríamos estar dando inicio al ingreso de Latinoamérica al siglo XXI.

Estado de la situación con Perú y Bolivia al 22 de Octubre

Nuestras relaciones internacionales vecinales continúan como de costumbre, pobres, enredadas y de bajo nivel: temas secundarios y enfocados en el pasado; mezclando política con economía y derecho haciendo como que cada ámbito corre por su propio carril; y de bajo nivel de relaciones humanas, con insultos, descalificaciones nacionales y personales, mentiras y la curiosa combinación andina de autovictimización ofensiva.

Una breve revista nos muestra que la situación sigue desarrollándose en las líneas tradicionales:

Perú: según la aguda observación del profesor Fernando Wilson, los gobiernos de Perú sufren y temen cuando no tienen la iniciativa o pierden el control de sus relaciones con Chile. Necesitan disponer siempre de un conflicto activo que se va renovando según sea necesario, así, pueden manejar la relación bilateral agudizando o relajando la crisis. Evidentemente las situaciones reales son mas complejas, pero ese es el trasfondo. La existencia de un conflicto permanente y latente con Chile es lo que da flexibilidad e iniciativa a su política exterior, lo que realza su protagonismo y destaca su autonomía y… es gratis y satisfactorio para su autoestima.

A los “espías” y a su incumplimiento del Fallo en su parte de las modificaciones constitucionales que deben hacer a su declaración de mar territorial, viene a sumarse ahora un nuevo foco de tensión que están creando en su frontera terrestre con Chile mediante el desconocimiento de su origen en el Hito Nº 1, tal y como lo establece el tratado de 1929 y como lo confirmó recientemente el fallo de la Corte Internacional de Justicia (CIJ).

El resultado final de la demanda peruana contra Chile es notable: los diplomáticos y políticos peruanos creadores del pleito y la demanda cayeron en el silencio y ya no son honrados como los grandes diplomáticos del siglo XXI; poco a poco Torre Tagle está asumiendo que la amenaza potencial de agudizar el tema del límite marítimo con Chile era mas eficaz como herramienta extorsiva que un fallo judicial a medias favorable. No consiguieron la “bisectriz” que habría cerrado la amenaza de un arreglo marítimo directo entre Chile y Bolivia y Chile quedó libre para disponer de su territorio marítimo frente a Arica a su gusto y gana sin tener que escuchar las quejas peruanas. En breve, recuperamos el control de la situación y ellos la perdieron.

La “controversia” actual entre si el limite comienza en el Hito Nº1 o en el “Punto Concordia” es un intento, a escala reducida, de contar con una nueva herramienta de creación y manejo de crisis con nuestro país.

Personalmente creo que este nuevo foco de conflicto, si deriva en que Perú tenga que enfrentar a Chile y Bolivia juntos, de cara a un posible –y lejano- arreglo, seguramente sin soberanía, pero posiblemente con algún grado de control administrativo territorial terrestre, podría resultar mucho mas perjudicial que útil para ellos.

Creo que la ocupación policial y aduanera por parte de nuestro país del territorio que Perú quiere disputarnos, podría prevenir eventuales situación complicadas en el futuro sea mediante el montaje de “ocupaciones populares” o marchas de “reservistas” truchos peruanos y además contribuiría al control de la inmigración ilegal que ocurre a través de ese sector de la frontera. Un incidente de este tipo sería el resultado de un gobierno peruano impopular y terminal; de una crisis política que no encuentra solución y de la necesidad de “actuar” para salir de la parálisis diplomática en que se encuentran.

Bolivia: Hasta fines del año 2010, las posibilidades de Bolivia para avanzar en la ampliación de sus condiciones de acceso al mar eran excelentes.

El chavismo estaba en su punto alto de influencia y poder. Venezuela con su presidente, insultador profesional y estentóreo, forrado en el dinero del buen precio del petróleo y de los préstamos chinos, estaba en condiciones de financiar campañas de apoyo o difamación a nivel continental; era capaz de agredir verbalmente a cualquiera desde cualquier podio y de proclamar las mas estrambóticas teorías políticas, geopolíticas y económicas que eran escuchadas con reverencia por los gobiernos de izquierda de la región. Chávez, con Brasil y Ecuador, en la retaguardia, apoyaban con fuerza a Morales.

En Chile, el Partido Comunista y algún congresista agradecido de los recursos financieros proporcionados por Evo organizaban mítines de apoyo a Morales y gritaban “Mar para Bolivia” hasta sacar lágrimas al caudillo altiplánico. Nuestro gobierno permitía a Evo hacer, impúdicamente, propaganda a los intereses bolivianos en nuestro propio territorio.

El gobierno de Chile, por su parte, negoció –secretamente- con Morales un arreglo sin soberanía que era sin duda el mejor camino que podría, eventualmente, haber llevado a Bolivia, en un plazo mediato, a una mucho mejor condición de acceso al mar.

Evo no accedió a la negociación si no incluía soberanía de inmediato y no cumplía una serie de requisitos que eran inaceptables para Chile. Vino el cambio de gobierno y la nueva administración chilena  consideró que la oferta del gobierno saliente era excesiva. Morales pateó el tablero y demandó a Chile en la CIJ de La Haya.

Morales, con habilidad, convocó a los ex presidentes de su país en apoyo esta causa nacional y consiguió armar un movimiento amplio cuya solidez ya comienza a mostrar grietas.

En efecto, se pueden apreciar dos aproximaciones muy distintas: Primero está el grupo que podríamos denominar “institucional”, liderado por Eduardo Rodriguez Veltzé y al ex presidente Carlos Meza. Este grupo muestra un interés nacional de largo plazo que se hace cargo de la magnitud de lo que están pidiendo  a Chile y han tomado nota de la forma desastrosa en que Morales dilapidó el capital de buena voluntad existente en Chile hasta antes de su demanda unilateral. Están consciente que ni la CIJ ni el Papa ni nadie podrá obligar a Chile a ceder un pedazo de su territorio contra su voluntad y que esa voluntad se endurecerá mas mientras mas duras sean las acusaciones infundadas, las calumnias y los insultos que nos propinen. De la misma manera saben que el interés que su causa podría suscitar en otros países es episódica y muy breve y que Chile tiene muchos mas recursos de todo tipo para neutralizarlos.

Desde el interior de la política boliviana, también surgen tensiones: Morales en un acto publico realizado en el poblado de Entre Ríos, Cochabamba afirmaba recientemente: “Después de que un ex presidente (Carlos Mesa, portavoz internacional de la demanda marítima) dijo: no acepto la repostulación de Evo, compañeros me llaman y me dicen: ‘¿Con qué gente te metes? Ahí están tus aliados, ahí están tus invitados’. Decirles que tal vez internamente no necesitamos de ex presidentes, pero fuera de Bolivia necesitamos demostrar unidad con el tema del mar”. Para los “institucionales” una cosa es apoyar una causa nacional y otra muy distinta ser funcional a los afanes de presidencia eterna del dúo Morales – García.

Por el otro lado están “los revolucionarios”  Morales y García Linera, sirvientes de una ideología obsoleta, embarcados en el Foro de Sao Paulo, -un zombi de la pos Guerra Fría en proceso de reenterramiento-, tratando de promover esa irrealidad tan del gusto andino y latinoamericano. Representantes de un marxismo primario y un estilo sesentero de hacer política. Un verdadero anacronismo.

Las declaraciones de García Linera, exponiendo su visión de la integración regional al término de su visita a Brasil, resultarían conmovedoras si no provinieran de un Vicepresidente de un país. Morales por su parte, se declara escandalizado porque las carreteras en Chile son concesionadas y cree que lo que no es del estado deja de ser soberano. Sin duda el primero es un gran teórico del marxismo, pero como transportista es un desastre, y el segundo está levitando en la dimensión desconocida. Aunque en su descargo hay que decir que el marxismo y la eficiencia económica nunca han sido copulativos.

En realidad el realismo ni la eficiencia son aspectos relevantes para la ideología de la izquierda latinoamericana; el poder, su conquista y conservación sí lo son. Es por eso que las acciones de Morales contra Chile solo pueden ser entendidas cabalmente en este contexto.

Los objetivos de Morales, desde su deserción de las conversaciones con Chile -el año 2011- hasta hoy y lo que se puede proyectar hacia el futuro, están dominados por su necesidad de ser reelegido una y otra vez y de mantenerse al mando de Bolivia “hasta la liberación definitiva”.

En su concepto de mundo, mientras eso sea así, los errores que cometa no importan ya que si sigue en el poder, podrá corregirlos o se convertirán en irrelevantes. La ruina económica tampoco es significativa, es solo el precio de la revolución y de que Bolivia pueda continuar contando con su liderazgo. Es por eso que la crisis económica que comienza a atenazar a Bolivia ni siquiera es reconocida como tal, no está entre los supuestos revolucionarios, así es que no puede suceder.

La crisis creada contra Chile es una carrera entre las ilusiones de Evo y las realidades políticas y económicas de la situación mundial y regional.

Asi las cosas, el factor tiempo es fundamental y derivado de ello, la continuación de las negociaciones bilaterales en La Haya y solo ahí. Es clave para nuestro éxito la negativa total y completa a negociar nada en secreto o bajo la mesa y sobre todo esclarecer urbi et orbe que Chile no será obligado a ceder su territorio soberano bajo presión de nadie, nunca.

En muchos años mas, cuando Bolivia haya asimilado las realidades de la vida, tal vez sea posible reiniciar lo que Morales destruyó y dilapidó tan liviana, alegre e inútilmente.

EL MINISTRO GOMEZ Y EL MIRISTA SOLÍS: “Trabajo para un Hermano”

Alejandro Solís, jubilado del Poder Judicial, es uno de esos personajes oscuros e impresentables que flotan al amparo de las convulsiones sociales prestando servicios a sueldo a los ganadores de turno.

El que ahora nos ocupa tiene un prontuario amplio: mirista asociado al movimiento cuando fungía de juez en San Fernando en 1973 y parecía que ese grupo ganaría la guerra civil que la izquierda propiciaba en Chile. Se benefició de la benevolencia del Gobierno Militar que liberó y entregó a la custodia del Presidente de la Corte Suprema Don Enrique Urrutia Manzano a los terroristas existentes en el Poder Judicial, quien investigaría y tomaría las medidas que correspondieran.

Inventor de aberraciones jurídicas risibles -si no perjudicaran brutalmente a sus víctimas- es una de las mayores vergüenzas en la historia de la judicatura chilena. En compañía de Juanito Guzmán forman la dupla mas conspicua de mediocres útiles de alto relieve y baja decencia.

El periódico La Tercera en su edición del domingo 16 de agosto de 2015, nos informó que “El ex magistrado Alejandro Solís -quien investigó emblemáticas causas que afectaron a la Dina- encabezará una nueva Unidad de Derechos Humanos que el gobierno decidió crear, a través del Ministerio de Defensa, para facilitar la entrega de información de las Fuerzas Armadas. La iniciativa constituye la respuesta de La Moneda a las demandas de agrupaciones por el fin de los llamados “pactos de silencio” en dichas instituciones” y que “A primera hora de mañana -lunes 17-, el ex ministro de la Corte de Apelaciones de Santiago Alejandro Solís cruzará el vestíbulo de ingreso al Ministerio de Defensa, en pleno centro de Santiago”.

“En esa cartera -liderada desde hace tres meses por José Antonio Gómez (PR)-, el ex magistrado asumirá la cabeza de la Unidad de Derechos Humanos, entidad que comenzará a funcionar en el mismo instante en que Solís se instale en su nueva oficina de calle Zenteno”.

Dicha Unidad “Va a tener los medios y los recursos para relacionarse con el presidente de la Corte Suprema, con los auditores de las distintas ramas, para que los ministros que requieran cierta información se dirijan específicamente a esta unidad para buscar y hacer toda la investigación necesaria para saber si los antecedentes se están pidiendo, existen o no y por qué no existen”.

Para el cumplimiento de su labor investigativa y punitiva, “La oficina de Solís … contará con acceso a antecedentes en red que hoy están en manos de las Fuerzas Armadas. La repartición, en todo caso, no sólo se remitirá a la entrega de información -en caso de que esté disponible-, sino que, además, deberá dar respuestas concretas ante la eventualidad de que los datos solicitados no sean encontrados”.

La nominación fue manejada con gran secreto por parte del Ministro de Defensa José Gómez, ex militante comunista, para evitar que se repitiera lo que Solís tipificó como “presiones de los militares” para que no ejerciera, desde su condición de retiro, su “asesoría” en la marcha de los procesos a militares. Se fue maldiciendo a la Corte Suprema e insinuando ser víctima de los “intrigantes” de esa alta instancia judicial.

Según La Tercera, “La designación de Solís es una apuesta largamente deseada por Gómez. El hoy ministro de Defensa había buscado contar con la asesoría del ex magistrado desde que estaba a la cabeza del Ministerio de Justicia”. “La nominación tiene una connotación especial para el propio ex magistrado. Sólo esta semana -en el programa El Informante, de TVN- el ex juez denunció que integrantes del Ejército presionaron para que el año pasado dejara el cargo que lo facultaba para asesorar a los ministros en visita que investigan los crímenes contra los derechos humanos”.

Una venganza perfecta. Toda una saga.

Lo que parecía la creación -con escaso tino político y dudosa constitucionalidad- por parte del Gobierno, de un Comisario Político con amplios poderes, con libre y directo acceso a toda la información de las FFAA, parece haberse transformado en algo mas inocuo -solo uno mas de los 80.000 vagos contratados en diversas reparticiones por este gobierno-, “para precisar y agilizar la información que solicitaran los ministros –que parece no saben escribir- que atienden causas contra los militares” y que como ambos dejaron en claro por la prensa, “ninguno de los dos (Muñoz ni Solís), “son detectives” no les cabe tarea alguna de investigar. En breve, Solís hará el trabajo de una secretaria cara y fea.

Como es habitual, un invertebrado senador gremialista y miembro de la comisión de Defensa, -un payaso triste- Víctor Pérez, perdió la oportunidad de quedarse callado e hizo su aporte sosteniendo que “es la decisión del gobierno y se respeta”. Para esa perla le pagamos algo así como 7 millones de pesos mensuales.

La penosa fotografía de El Mercurio que muestra Solís con cara de bagre con estreñimiento a su llegada a su cubículo en el ministerio de Defensa; sentado en un escritorio escolar; con una corchetera, un destacador color lila y un rollo de cinta scotch no resulta particularmente  impresionante, mas bien proyecta la imagen de que se trata de un pituto para un colega marxista que necesita equilibrar su presupuesto mensual:

TRABAJO PARA UN HERMANO.

Fernando Thauby García

18 de agosto de 2015

FILTRACIONES JUDICIALES: ¿búsqueda de la verdad o intereses personales?

El diario El Mostrador en su edición del 10 de junio, nos informa las increíbles declaraciones del Jefe de la Zona Oriente Alberto Ayala a los periodistas, respecto a la eliminación de Carlos Gajardo de su función de persecutor en el caso Corpesca: “ … todas las investigaciones deben tener un debido proceso y cuando yo veo permanentemente que elementos de una investigación están en los diarios y medios, yo como fiscal regional tengo que tomar las medidas del caso”, … “no tengo cómo imputar nada a nadie, sería una infamia de mi parte hacerlo, pero tengo que tomar las medidas. Tuve muchas personas afectadas, por esto abrimos investigaciones respecto a filtraciones. De muchas otras causas ustedes se acogieron al legítimo derecho de guardar sus fuentes y yo debo resguardar el debido proceso”.

El fiscal jefe sostuvo que no ha conversado con el fiscal Gajardo. Que no comete la infamia de imputar nada a nadie, pero igual lo defenestra. Hubo persona afectadas que siguen sin ser reparadas. Inicia investigaciones respecto a filtraciones pero no puede mostrar resultados.
El Mostrador también señala que: “El movimiento de Ayala fue interpretado como un “golpe blanco” al fiscal Gajardo. De acuerdo a fuentes internas, Gajardo era el único que no se “agachaba” ante Ayala”.
“Las versiones decían entonces que Ayala tenía un “dilema” con Gajardo por no poder “controlarlo” y no poder “sacarlo”, ya que es el fiscal “estrella”.
“Para muchos, dejar a Gajardo fuera del caso Corpesca es una pasada de cuentas de Alberto Ayala, ya que ambos mantienen una “difícil” relación desde hace meses, cuyo punto más álgido fue en febrero”.

Considero increíbles estas declaraciones porque dejan al descubierto una mezquina lucha de vanidades, una guerra despiadada por la notoriedad y el escalamiento burocrático, a costa de lo que se supone que es su muy delicada función: impartir justicia. Si hay algo desmoralizador para la sociedad son estos abusos; constituyen una traición a la buena fe de los ciudadanos y un abuso de poder inaceptable. Dejan al descubierto que las “filtraciones” de los elementos de las investigaciones -que se suponen reservadas- ocurren en beneficio de los miembros del poder judicial tratando de alcanzar el estrellato por medio de una impúdica competencia.
Pero esto es aun mas escandaloso: Las infidencias y abuso de poder de los funcionarios de la justicia destruyen carreras, reputaciones y causan graves e irreparables perjuicios a las personas que tienen la desgracia de caer en medio de esta lucha de intereses personales, sin que la Corte Suprema, el Ministerio de Justicia, ni el Congreso se den siquiera por aludidos. Tan grave como eso, es que en la furia de esta riña nadie tiene tampoco el menor recato en atentar grave e impunemente contra la seguridad nacional.
Dentro de lo que la prensa bautizó como “Caso Fragatas”, -la investigación llevada a cabo por el Fiscal de la Zona Oriente Carlos Gajardo para esclarecer los posibles delitos ocurridos en el proceso de modificación de las estructuras de las fragatas adquiridas por Chile al gobierno de Holanda-, se dispuso la incautación de la información contenida en el computador de uno de los investigados, el empresario Guillermo Ibieta.
Este “disco duro” fue incautado por la policía civil y entregado a la Fiscalía Oriente para, se supone, su custodia y análisis para los fines de la investigación. Muy poco después, un periódico electrónico nacional dio a conocer que había tenido acceso a los 100.000 archivos de información referida a “transacciones bancarias, informes de ex marinos chilenos, recomendaciones de lobby para distintos proyectos y un contrato secreto de Asmar”. Y precisa aun más: “Se trata de sólo una muestra de lo que contiene el disco duro de este “intermediario” de cuyos 43 gigabytes (el diario electrónico citado) obtuvo una copia íntegra. La misma que está en manos del fiscal de la zona oriente Carlos Gajardo”.
Esta información fue el puntapié inicial para varias semanas de especulaciones, suposiciones, cuestionamientos y nuevas acusaciones periodísticas a todas las personas y organismos que tuvieron la desgracia de estar mencionados en los documentos de Ibieta que, por lo demás, nadie podía asegurar que dijeran la verdad o mintieran.
Los afectados fueron severamente vulnerados en sus derechos. Los antecedentes obtenidos por la policía, en uso de las atribuciones entregadas a ellos para apoyar a la justicia, se transformaron en instrumento para juzgarlos y condenarlos frente a la opinión pública. No tuvieron ocasión de defenderse; fueron declarados culpables aunque la justicia, eventualmente, los declarara inocentes.
El procedimiento fue ilegal e inmoral, sin embargo lo más grave es que nunca se aclaró la fuga de información secreta desde la Fiscalía Oriente, desde la Policía o desde otra fuente, hacia el medio electrónico.
Pero es peor, esta situación, en si misma seria y preocupante, no terminó ahí. El fenómeno volvió a repetirse.
Dentro de la misma investigación, el Ministro de Fuero Manuel Antonio Valderrama Rebolledo y el Fiscal Metropolitano Oriente Carlos Gajardo, solicitaron al Ministro de Defensa amplia información respecto al proceso de adquisición de los buques y materiales conexos, la que fue entregada por el Comandante en Jefe de la Armada al Ministro de Defensa Nacional mediante el Oficio Secreto N° 4561/3079 del 25 de Junio de 2012, – junto a una carpeta con información clasificada como Secreto, respecto al cual se solicitó tener presente lo señalado en el Código de Justicia Militar, el Código de Procedimiento Penal y el Código Procesal Penal en cuanto a “evitar la divulgación de la información durante la investigación y substanciación del eventual proceso y que al término de éste, los antecedentes sean devueltos a la Armada”.
Pues bien, muy poco después, el mismo medio digital los dio a conocer, in extenso y completamente, en su publicación electrónica. Nuevamente, ni el Ministro de Defensa Nacional, ni el Ministerio de Justicia, ni la Corte Suprema, ni el Ministro de Fuero, ni el Fiscal de la Zona Oriente tomaron acción legal ante esta gravísima vulneración de la seguridad de la defensa nacional.
De acuerdo a la ley, dentro de las 24 horas de haberse producido la publicación de estos documentos, y mediante ella, de haberse producido un eventual delito, las autoridades afectadas debieron haber interpuestos las denuncias correspondientes. En efecto, sea el Fiscal de la Zona Oriente o el Ministro de Defensa debieron haber procedido en la forma señalada. Algunos días después, sólo el Comandante en Jefe de la Armada lo había hecho.
No pasó nada, ni entonces ni después.
Esto se ha repetido muchas veces, por ejemplo, con la Investigación respecto a lo sucedido el 27 de febrero de 2010, en que todos los tomos de la investigación fueron a parar al escritorio de Ascanio Cavallo, decano de Periodismo de la Universidad Adolfo Ibáñez, quien la usó para especular, suponer y desprestigiar impunemente a personas e instituciones.
Caben muchas preguntas, pero sin duda la primera y principal es saber la causa del incumplimiento de la obligación funcionaria de diversas autoridades del Ejecutivo y también del Poder Judicial de denunciar posibles delitos y llevar a cabo las investigaciones necesarias para identificar a los culpables, los responsables, sus cómplices y determinar las razones de la reiterada repetición de hechos similares que configuran graves violaciones a un Derecho Humano como es la honra y dignidad de las personas, y a la seguridad de la defensa nacional, ambos delitos sancionados con severidad en todo el mundo.
No es conducente ni justo atribuir estas situaciones a la prensa como actividad o como gremio; menos cuestionar la libertad de prensa. Tampoco debilitar lo avanzado respecto a transparencia de los actos de las autoridades o funcionarios, pero es imprescindible la existencia de una supervisión y una contrapartida efectiva que acote la impunidad de los que trasgreden esas normas en beneficio propio -fama o dinero-.
El incumplimiento por parte de las autoridades Judiciales, Ministeriales, de la Policía y otros, de las normas legales que los obligan a denunciar, investigar y sancionar las conductas ilegales, abusivas y prepotentes de las autoridades judiciales en perjuicio de los ciudadanos de a pié, no puede ser tolerado. Menos la conformación de asociaciones ilícitas entre periodistas carentes de ética y traficantes de información reservada.
La pregunta clave es: ¿quién custodia a los custodios?. Sus autoridades jerárquicas, obviamente que no. Las autoridades políticas y judiciales se desentendieron y guardaron silencio, hoy están pagando por su complicidad.
Cuando los afectados son miembros de la Judicatura las investigaciones mueren en la nada. Cuando son otros, los fiscales abusan de su poder.
Mañana el afectado puede ser ser usted y estará indefenso.

Fernando Thauby García
T3 SpA
Consultores
11 de junio de 2015

Mar para Bolivia: Clericalismo y Lucimiento personal

Entre el 9 y el 14 de septiembre del 2006 en la Universidad Católica de Lovaina, Bélgica, se llevó a cabo un seminario con tres grupos -de Bolivia, Chile y Perú- de cuatro de académicos cada uno, convocados por dicha universidad, que concluyó en un documento de análisis y apoyo a  la construcción de una posible solución respecto de la demanda marítima boliviana.

Los académicos fueron elegidos por los organizadores; por Chile lo hizo Jorge Magasich un profesor de historia, activamente de izquierda, residente en Europa.

Para ser incluido entre los elegidos fue requisito suscribir algunos criterios:

  • La demanda de Bolivia es razonable y atendible.
  • El problema es de interés hemisférico permanente.
  • Desde la perspectiva del desarrollo económico regional, la satisfacción de la reivindicación marítima boliviana es un factor clave.

Esta convocatoria se llevó a cabo en el peak de popularidad de las políticas económicas y sociales alimentadas, en la región, por el alto precio de los recursos naturales y la euforia chavo – lulista generada a partir del Foro de Sao Paulo, con el apoyo y simpatía de la izquierda europea. Recordemos que este Foro comenzó a funcionar a partir de 1990 con los partidos de izquierda regionales bajo el liderazgo del Partido de los Trabajadores de Brasil, con el propósito de reordenar las huestes de la izquierda marxista regional después de la caída del Muro de Berlín, para “hacer la luz sobre las consecuencias del neoliberalismo” en los países de Latinoamérica y el Caribe y organizar la unidad antiimperialista en la región.

El diagnóstico del ambiento político en Chile que Magasich identifica como marco de la propuesta (2009) se resume en su aseveración: “encuestas de opinión efectuadas en Chile indican que, si bien la mayoría de la población tiene aún reticencias a otorgar una salida al mar a Bolivia, hay una evolución favorable de la opinión. Un comportamiento revelador fue el de varios miles de chilenos que concurrieron a una manifestación para escuchar al Presidente Evo Morales en 2004, donde gritaron sostenidamente: “¡Mar para Bolivia!”.

El seminario analizó tres escenarios de posible solución:

Opción I A: Integración de un corredor y un espacio trinacional por Arica, con borde costero. Incluye derechos marítimos y mar territorial para los tres países; puerto y aeropuerto; carreteras, líneas férreas y recursos naturales. No afectará a los derechos de Perú derivados de los tratados de 1929 y 1999.

Opción I B: Corredor Boliviano. Cesión por parte de Chile de un corredor terrestre para Bolivia entre los límites de Chile y Perú. No aclara si la cesión es por parte de ambos países – a ambos lados de la Línea de la Concordia- o solo por parte de Chile.

Opción 2.- Enclave Boliviano en la Región de Antofagasta, con un puerto para Bolivia a construirse en Cobija. Incluye libre utilización por parte de Bolivia y de libre circulación de ciudadanos bolivianos de los caminos y ferrocarriles chilenos.

El contexto político y el desarrollo de esta propuesta presentan algunas características destacables

  • Se trata de una invitación de la Universidad Católica de Lovaina, cuyas autoridades no participaron en las deliberaciones, en sus conclusiones ni actuaron ante los gobiernos ni organismos internacionales para su conseguir su eventual puesta en práctica, lo que permite calificarla como una actividad legítimamente académica.
  • Los participantes fueron de “sensibilidad” de izquierda y por consiguiente con una cosmovisión que no es compartida por todos los chilenos. Esto es particularmente notorio cuando suponen que la voluntad política y la ideología superan los considerandos económicos y técnicos. En esta línea, es cuestionable la posibilidad de que Chile pueda cooperar en el ámbito económico con el gobierno de Bolivia que llama a escándalo por la existencia de servicios públicos privatizados, como ocurre en Chile. En este caso, ferrocarriles, puertos, carreteras, agua y energía. Lo mismo respecto al rol de la iniciativa privada, del estado y muchos otros temas. Sería un diálogo muy complejo. Sin perjuicio de lo señalado, es clara la coincidencia entre esta propuesta y las acciones del Gobierno de Bachelet respecto a la eventual concesión de un enclave en el norte de Chile. Esas negociaciones no trascendieron a la opinión pública sino hasta después de su cancelación por parte del gobierno Piñera.
  • Las tres premisas fundamentales son cuestionables:

-La demanda de Bolivia no es necesariamente razonable. Bolivia tiene acceso al mar, no soberano, pero eficiente. Tampoco existe en Bolivia una opinión mayoritaria clara respecto a que es lo que los bolivianos quieren.

-El problema es de interés hemisférico permanente. No es cierto. La identidad ideológica de los gobiernos regionales en ejercicio en ese momento jugó un papel relevante en la posición política de algunos de ellos.

-Desde la perspectiva del desarrollo económico regional, la satisfacción de la reivindicación marítima boliviana es un factor clave. Tampoco es válida. El uso del mar no requiere ineludiblemente la soberanía territorial.

  • El entusiasmo chavo – lulista murió. Las condiciones económicas regionales cambiaron dramáticamente. Mercosur falleció y las políticas económicas de los gobiernos chavistas fracasaron rotundamente.
  • Los reiterados excesos verbales y políticos de Morales contra Chile destruyeron la buena voluntad nacional existente en ese momento hacia Bolivia. El apoyo hacia un  “mar para Bolivia” no fueron de “miles de personas” sino que fue un evento reducido organizado por sus pares ideológicos en Chile. Actualmente hasta el partido Comunista chileno, organizador del evento antes mencionado, trata de hacer olvidar esa postura.
  • Varias de las alternativas consideradas en el Acta de Lovaina, ya fueron propuestas por Chile a Bolivia en el pasado y fueron rechazadas por sus gobiernos.

En breve, la de Lovaina fue una propuesta voluntarista que desconoció las peculiaridades del proceso político y social tradicional en Bolivia; hecha en un momento de optimismo político bilateral y regional que ya pasó, en gran parte debido a la irresponsabilidad de los gobiernos altiplánicos.

La segunda parte del desarrollo del Acta de Lovaina continuó en el mes de mayo de 2015 moviizada por parte de Mons. Dr. Víctor Manuel Fernández, Arzobispo – Obispo de Buenos Aires y Rector de la Universidad Católica Argentina (UCA), acompañado por Leonardo Jeffs Castro de la Universidad de Valparaíso, quienes invitaron a un grupo de académicos latinoamericanos a reunirse para retomar la Propuesta de Lovaina de 2006, ahora conectándola con la próxima visita del Papa Francisco a Bolivia y en una clave de acercamiento educacional y cultural.

El Rector de la UCA. Víctor Fernández dirigió el debate, presentó las conclusiones e hizo el cierre. El profesor Jeffs no participó en forma visible.

En un texto escrito por el Arzobispo – Obispo, bajo el título “Relanzar un sueño”, se pregunta: “¿se debe convalidar necesariamente el principio de que “el ganador se lleva todo”, sobre todo cuando implica quitar completamente a un país su acceso libre al mar?”. Señala también: “Ante la próxima visita del Papa Francisco a Bolivia y posteriormente a Chile un grupo de académicos de Bolivia, Chile, Perú y Argentina consideran que es una ocasión adecuada para proponer proyectos de integración en el Cono Sur” y agrega: “La salida al mar de Bolivia se presenta como una cuestión apta para plasmar una auténtica voluntad de integración latinoamericana”. “La nueva propuesta será entregada a los Presidentes de UNASUR, Tabaré Vázquez (Uruguay) y de CELAC Rafael Correa (Ecuador), solicitándoles que la entreguen a los Presidentes de Chile, Bolivia y Perú y les soliciten que inicien conversaciones entre los tres. Se pide también “que el ex Presidente de Uruguay José Mujica sea designado por UNASUR y CELAC para realizar gestiones de buena voluntad entre las tres naciones hermanas para que sea adoptada la solución propuesta”.

El convocante y protagonista central de este seminario, Víctor Manuel Fernández, estudió filosofía y obtuvo la licenciatura en Teología; en 1990 obtuvo el doctorado en Teología con una tesis sobre la relación entre el conocimiento y la vida en San Buenaventura. Fue profesor de Ética, Sicología, Hermeneutica, Antropología, Método Exegético, Nuevo testamente, Homilética,  y Teología Espiritual; ha colaborado en el Celam en el ámbito de la reflexión teológica pastoral; participó como invitado y colaboró como perito en la Comisión de Redacción de la  V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del Cariba en Aparecida (2007). Participó también activamente en la Encíclica Papal sobre ecología del años 2014. Hombre de confianza del pontífice, se le atribuyeron aportes al Papa Francisco para la exhortación Evangelii gaudium. El propio Papa cita como referencia de ese documento pontificio un trabajo de Fernández.

El contexto político y el desarrollo de esta segunda propuesta presentan también características peculiares:

  • La iniciativa y el liderazgo del evento fue toda de Fernández, liderazgo que es natural si se considera que él entiende y arma todo el evento en el contexto de la próxima visita de Bergoglio a Bolivia y mas tarde a Chile. De la misma manera llama la atención que –a diferencia de lo ocurrido en Lovaina- se incluyeron participantes argentinos a título desconocido.
  • El recato y la prudencia de los organizadores de la reunión de Lovaina contrasta con la extroversión e intrusividad del Arzobispo – Obispo Fernández, en especial su abuso de confianza al tomar acción política regional a través Unasur y Celac sin la autorización ni conocimiento de los afectados, que se vieron en la necesidad de protestar públicamente. El historiador nacional y Premio Nacional de Historia 2008 Eduardo Cavieres, lo hizo en forma expresiva: “Nos sentimos utilizados. Ha existido un general rechazo a las distorsiones producidas respecto a la reunión y al Acta de Buenos Aires que se hace extensivo, en diversos grados, a todos los participantes”. El académico peruano Daniel Parodi se manifestó en forma similar: “Nunca propusimos la mediación ni de Celac, ni de Unasur ni de José Mujica. De hecho, nos enteramos de nuestra supuesta propuesta al día siguiente. Hasta ahora no sabemos como un foro académico se convirtió en la punta de lanza de una campaña de Unasur en la región”.
  • La aproximación de Fernández a la interpretación de la Guerra del Pacífico es discutible y muchos historiadores presentan contextos mas complejos, matizados y políticos del proceso. Si se consideran los atributos académicos de Fernández -su experiencia es próxima a la Ética, la Teología y otras ciencias de ese género – es comprensible su lejanía de la Historia y la Política.

La apreciación de Fernández respecto a que “La salida al mar de Bolivia se presenta como una cuestión apta para plasmar una auténtica voluntad de integración latinoamericana” señala un objetivo distante de las materias que se esperaría de competencia del Cardenal – Arzobispo de Buenos Aires y de la agenda de la reunión y , sin duda, su iniciativa personal de promover una acción política concreta mediante los Presidentes de UNASUR y de CELAC para dar la señal de partida de conversaciones en la línea de su propuesta se aproxima mucho a lo que se define como clericalismo: “Influencia del clero en los asuntos de Estado, en especial si es excesiva”.

Al respecto el Papa Francisco señala que “la tentación del clericalismo —con un deseo de señorear sobre los laicos—, implica una separación errónea y destructiva del clero, una especie de narcisismo que conduce a la mundanidad espiritual. Aunque parezca una paradoja, en este sentido, el clericalismo y la secularización del clero van de la mano”. E insiste: «Clericalizar la Iglesia es hipocresía farisaica». «No a la hipocresía. No al clericalismo hipócrita. No a la mundanidad espiritual».

La carrera ascendente de Fernández aproximándose a Bergoglio permite preguntarse si esta iniciativa tiene su origen en una solicitud del Papa o es una iniciativa personal de Fernández. El Pontífice ha sido ambiguo al respecto: Según Fernández “el Papa no solicitó esto; cuando estábamos empezando a organizarlo, le conté lo que pensábamos hacer, y él solo me respondió: la Universidad tiene libertad académica”.

Si el promotor de esta acción política fuera el Papa, estaríamos ante un problema grave; si fuera una iniciativa de Fernández, sería solo de otro exceso de entusiasmo clerical.

Sería muy positivo que este incordio fuera aclarado y controlado por las autoridades vaticanas.

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Fernando Thauby García
T3 SpA
Consultores
3 de junio de 2015