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EL MINISTRO GOMEZ Y EL MIRISTA SOLÍS: “Trabajo para un Hermano”

Alejandro Solís, jubilado del Poder Judicial, es uno de esos personajes oscuros e impresentables que flotan al amparo de las convulsiones sociales prestando servicios a sueldo a los ganadores de turno.

El que ahora nos ocupa tiene un prontuario amplio: mirista asociado al movimiento cuando fungía de juez en San Fernando en 1973 y parecía que ese grupo ganaría la guerra civil que la izquierda propiciaba en Chile. Se benefició de la benevolencia del Gobierno Militar que liberó y entregó a la custodia del Presidente de la Corte Suprema Don Enrique Urrutia Manzano a los terroristas existentes en el Poder Judicial, quien investigaría y tomaría las medidas que correspondieran.

Inventor de aberraciones jurídicas risibles -si no perjudicaran brutalmente a sus víctimas- es una de las mayores vergüenzas en la historia de la judicatura chilena. En compañía de Juanito Guzmán forman la dupla mas conspicua de mediocres útiles de alto relieve y baja decencia.

El periódico La Tercera en su edición del domingo 16 de agosto de 2015, nos informó que “El ex magistrado Alejandro Solís -quien investigó emblemáticas causas que afectaron a la Dina- encabezará una nueva Unidad de Derechos Humanos que el gobierno decidió crear, a través del Ministerio de Defensa, para facilitar la entrega de información de las Fuerzas Armadas. La iniciativa constituye la respuesta de La Moneda a las demandas de agrupaciones por el fin de los llamados «pactos de silencio» en dichas instituciones” y que “A primera hora de mañana -lunes 17-, el ex ministro de la Corte de Apelaciones de Santiago Alejandro Solís cruzará el vestíbulo de ingreso al Ministerio de Defensa, en pleno centro de Santiago».

«En esa cartera -liderada desde hace tres meses por José Antonio Gómez (PR)-, el ex magistrado asumirá la cabeza de la Unidad de Derechos Humanos, entidad que comenzará a funcionar en el mismo instante en que Solís se instale en su nueva oficina de calle Zenteno”.

Dicha Unidad “Va a tener los medios y los recursos para relacionarse con el presidente de la Corte Suprema, con los auditores de las distintas ramas, para que los ministros que requieran cierta información se dirijan específicamente a esta unidad para buscar y hacer toda la investigación necesaria para saber si los antecedentes se están pidiendo, existen o no y por qué no existen”.

Para el cumplimiento de su labor investigativa y punitiva, “La oficina de Solís … contará con acceso a antecedentes en red que hoy están en manos de las Fuerzas Armadas. La repartición, en todo caso, no sólo se remitirá a la entrega de información -en caso de que esté disponible-, sino que, además, deberá dar respuestas concretas ante la eventualidad de que los datos solicitados no sean encontrados”.

La nominación fue manejada con gran secreto por parte del Ministro de Defensa José Gómez, ex militante comunista, para evitar que se repitiera lo que Solís tipificó como “presiones de los militares” para que no ejerciera, desde su condición de retiro, su «asesoría» en la marcha de los procesos a militares. Se fue maldiciendo a la Corte Suprema e insinuando ser víctima de los “intrigantes” de esa alta instancia judicial.

Según La Tercera, “La designación de Solís es una apuesta largamente deseada por Gómez. El hoy ministro de Defensa había buscado contar con la asesoría del ex magistrado desde que estaba a la cabeza del Ministerio de Justicia”. “La nominación tiene una connotación especial para el propio ex magistrado. Sólo esta semana -en el programa El Informante, de TVN- el ex juez denunció que integrantes del Ejército presionaron para que el año pasado dejara el cargo que lo facultaba para asesorar a los ministros en visita que investigan los crímenes contra los derechos humanos”.

Una venganza perfecta. Toda una saga.

Lo que parecía la creación -con escaso tino político y dudosa constitucionalidad- por parte del Gobierno, de un Comisario Político con amplios poderes, con libre y directo acceso a toda la información de las FFAA, parece haberse transformado en algo mas inocuo -solo uno mas de los 80.000 vagos contratados en diversas reparticiones por este gobierno-, “para precisar y agilizar la información que solicitaran los ministros –que parece no saben escribir- que atienden causas contra los militares» y que como ambos dejaron en claro por la prensa, «ninguno de los dos (Muñoz ni Solís), “son detectives” no les cabe tarea alguna de investigar. En breve, Solís hará el trabajo de una secretaria cara y fea.

Como es habitual, un invertebrado senador gremialista y miembro de la comisión de Defensa, -un payaso triste- Víctor Pérez, perdió la oportunidad de quedarse callado e hizo su aporte sosteniendo que “es la decisión del gobierno y se respeta”. Para esa perla le pagamos algo así como 7 millones de pesos mensuales.

La penosa fotografía de El Mercurio que muestra Solís con cara de bagre con estreñimiento a su llegada a su cubículo en el ministerio de Defensa; sentado en un escritorio escolar; con una corchetera, un destacador color lila y un rollo de cinta scotch no resulta particularmente  impresionante, mas bien proyecta la imagen de que se trata de un pituto para un colega marxista que necesita equilibrar su presupuesto mensual:

TRABAJO PARA UN HERMANO.

Fernando Thauby García

18 de agosto de 2015

MAR(X) PARA BOLIVIA

PREFACIO: Hubo una época en que en Chile se hablaba y pensaba en la jerga que leerán a continuación. Para muchos puede resultar incomprensible; para nuestra generación -de izquierda y derecha- era “normal”. El dogmatismo, la irrealidad, el elitismo y la soberbia, el desprecio hacia el hombre común y su aspiración de tener una “vida buena”, y la disposición a sacrificar lo que fuera necesario para lograr las metas abstractas de los intelectuales y políticos que levitaban en sus mundos gaseosos, también eran considerados “normales”. En el último par de años en Chile pudimos a ver un poco de eso y un escalofrío recorrió nuestras espaldas. Un dejà vú deprimente.
Bolivia, bajo la guía de su vicepresidente, se mueve en esa dirección. Vive en un mundo paralelo, con alguna intersección con lo que piensa y predica el Papa Bergoglio.

Álvaro García Linera, Vicepresidente de Bolivia; nació en 1962 en Cochabamba y se licenció en matemáticas en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). En 1985 regresó a Bolivia y militó en favor de un gobierno indígena de liberación. En 1992 fue encarcelado durante cinco años por su participación en la estructura de mando del Ejército Guerrillero Tupak Katari (EGTK), grupo de jóvenes burgueses indigenistas. Posteriormente estudió sociología y luego participó en las elecciones de 2005 compartiendo fórmula con Evo Morales.

García es el “complemento” de Morales, dupla en la cual Evo pone un liderazgo caudillista, indigenista y carismático, acompañado de una notable carencia de educación formal y de rigor intelectual. Presume de no haber leído nunca un libro completo y su experiencia exitosa en luchas sindicales la lleva a emplear esos métodos, sin adecuaciones, en otros ámbitos. García por su parte cumple el rol de mentor, consejero y “analista” sensible y profundo. Esta asociación hasta ahora funciona sin crisis visibles dado que tienen metas diferentes: García aspira a ser una especie de líder intelectual de una nueva forma de marxismo que esta vez si logrará la implantación del comunismo en Latinoamérica, y Morales satisface sus aspiraciones con la dirección del movimiento boliviano.
El acceso de la dupla Morales – García al gobierno en un momento de altos ingresos por la exportación de materias primas -gas para el caso de Bolivia- los llevó a creer que tenían mano libre para implantar sus ideas disponiendo de recursos en abundancia. Para Bolivia, la firma de tratados de venta de gas a Brasil y Argentina a precios muy convenientes le han permitido sortear la crisis que tiene a Maduro contra la pared. Estos contratos se aproximan a su vencimiento y no serán renovados en las mismas condiciones.
García es ¿autor? de una teoría política que ha evolucionado constantemente a partir del estudio del Marx clásico desde una perspectiva indigenista.
García nos explica que Marx descubrió que las sociedades organizadas en comunidades no necesariamente debían pasar por la proletarización para llegar al comunismo. De esta forma, la sociedad boliviana, ejemplo vivo de comunitarismo, presenta la posibilidad de llevar a cabo un nuevo tipo de revolución comunista en nuestros países.
“Para nosotros -dice García- la importancia del pensamiento creativo de Marx es fundamental. Y no únicamente para reconocer nuestra realidad y nuestro pasado, sino, en primer lugar, para entender las fuerzas comunitarias que —junto a las que ha creado el capitalismo para negarlo— empujan nuestra sociedad a la posibilidad del socialismo”. Traducción: Marx vió que el comunitarismo es también una fuerza revolucionara.

Los marxistas que lo precedieron –según García- no entendieron nada: “El supuesto marxismo, que en realidad no fue más que una caricatura de tercera de él, que desde los años treinta comenzó a aparecer por estas tierras, se apoyaba en bases deformadas. Sus dos vertientes, trotskista y estalinista, a pesar de su supuesto antagonismo, en realidad compartieron (y comparten) las mismas deformaciones, tergiversaciones y desconocimiento del marxismo revolucionario”. Traducción: Los interpretes del marxismo entre ellos “se odian como hermanos”. Ahora les traigo la interpretación «correcta».

Él, Marx, en cambio, vio que la comunidad ancestral sólo podía desarrollarse y hacer prevalecer sus rasgos colectivistas en la medida en que fuera capaz de promover levantamientos generales en contra del régimen capitalista, esto es, en tanto las masas comunitarias llevaran a cabo una guerra revolucionaria como parte fundamental de la Revolución Socialista de trabajadores de la ciudad y el campo, que pusiera fin tanto a las fuerzas individualistas en el interior de la comunidad, como al régimen capitalista, que la acosa por todas partes. Traducción: los indígenas organizados en comunidades solo pueden conservar sus estilos de vida si se organizan e incorporan a la Revolución Socialista.

Entonces, “la comunidad no sólo habrá de conservarse, sino que habrá de recuperar sus condiciones primarias de asociación y control de los productores sobre la producción; y lo mejor de todo, lo hará en condiciones nuevas y superiores, por la existencia de nuevas fuerzas y riquezas productivas, y por la presencia mundial del proletariado, que posibilita la incorporación de esas riquezas y su control social, común, comunitario por los trabajadores directos; por tanto, la superación de las antiguas condiciones que por siglos empujaron a la comunidad hacia su lenta disolución”. Traducción: Si lo hacen, no solo conservarán su organización comunitaria sino que avanzarán en su desarrollo.
Estas condiciones revolucionarias, previstas por Marx hace ya cien años, son las que en la actualidad comienzan a despuntar con gigantesca fuerza en la lucha y en los preparativos revolucionarios de comunarios y proletarios del país y el continente. Traducción: Ahora es el momento en Bolivia y latinoamérica.

Así llegamos a las condiciones que permiten que Evo y García encabecen la revolución indigenista esta vez cultural y social mas que laboral y de clase, que se propagará a Ecuador, Guatemala y México.
García señala que “El evismo actúa, con rasgos y alcances que complementan a los más radicales del chavismo, de Hugo Chávez, en Venezuela; el castrismo, de Fidel Castro, en Cuba, y al reformismo de Lula da Silva, en Brasil. Todos alineados en este giro a la izquierda que ha emprendido América Latina como respuesta al neoliberalismo”. Comentario: Chávez está muerto, Maduro está reventado; Castro se amistó con EE.UU.; Brasil se reconvirtió al libre mercado. La izquierda marxista está de salida en la región.

Creemos que lo que se está haciendo aquí en Bolivia, donde el liderazgo indígena tiene un proyecto de país y de dignidad en términos de movimientos sociales y de diálogo con los diversos sectores, marca una nueva línea política continental. Lo que estamos construyendo aquí es el evismo, el evismo como un proyecto político nacional, en primer lugar, pero de repercusión internacional. Que tiene una singularidad histórica muy notable que vamos a convertir en una doctrina política que pueda ser útil para otros actores sociales en el continente.

El evismo, según García Linera, “marca una nueva línea política en el país y en el continente. Una vía que se ofrece a sí misma como un movimiento político con un fuerte componente indígena y que se postula como una izquierda “democrática y viable”, pero contestataria a las políticas conservadoras de la globalización”. Un movimiento cuya acción está centrada en lo que haga o deje de hacer el caudillo indígena – Evo Morales- , con sus inmensas cualidades como líder político. Allí, Álvaro García Linera asume una función determinante: consejero, equilibrista, contrapeso de un líder a la vez personalista, democrático, imprevisible y radical.
En ese marco, mantendrán la relación con Estados Unidos pero sin condiciones, y se volverá a una política de “gas por mar” con Chile, sin concesiones, en pos de una salida soberana al océano Pacífico. Los temas fuertes del Gobierno de Morales van a ser tratados en España, Brasil y China.

“La transformación más importante tiene que ver con el nuevo papel del Estado boliviano en el control, la generación y la utilización del excedente. Nosotros recibimos un Estado sin una sola empresa, porque todas las empresas públicas habían sido transferidas al sector privado en el marco de lo que se denominó neoliberalismo. Y, en algo más de un año, el Estado boliviano ha comenzado a intervenir abierta y directamente en la producción y el control de la riqueza. En hidrocarburos, a través de YPFB, que no solamente se ha convertido en un regulador de contratos, sino que se transformó en propietaria de todo el gas que posee Bolivia mediante el decreto de nacionalización. Es YPFB quien define los precios, los volúmenes y los lugares de distribución. Es el Estado el que establece los costos de producción y las utilidades de las empresas privadas que explotan el gas. Así, el Estado boliviano ha pasado de controlar del 6 o7% al 19% del Producto Interno Bruto (PIB). Nuestro objetivo es llegar al 30%. En minería también se está afianzando la presencia del Estado, sobre todo en Huanuni, donde está la principal empresa minera con el proletariado más numeroso, 5.000 obreros de un total de 10.000 mineros. En los siguientes meses asumiremos el control de las telecomunicaciones y el Estado emprenderá la construcción de tres o cuatro fábricas: de papel, de cemento, plantas separadoras de gas, posiblemente una fábrica de refinamiento de plástico. También se está trabajando en la construcción de una nueva línea aérea estatal -en reemplazo del Lloyd Aéreo Boliviano que se encuentra al borde de la quiebra y dejó de volar-. Ese es el primer núcleo de ruptura con el viejo régimen y la puerta para avanzar hacia un posneoliberalismo. Un Estado productor, controlador de la mayor parte del PIB.

«Si el Estado es el principal generador de riquezas, debe comenzar a transferir recursos y tecnología hacia los sectores microempresariales y campesinos. Ahí, este proyecto se distancia del desarrollismo que predominó en los años cuarenta y cincuenta, según el cual todos debían convertirse en obreros o burgueses. Acá estamos imaginando una modernización pluralista, con renovación tecnológica, especialización y diversificación, acceso a mercados, provisión de servicios, pero dentro de la propia lógica microempresarial y campesina comunitaria. Hay tres modernizaciones en paralelo, mientras que el desarrollismo cepalino impulsaba una sola vía de modernización. La moderna industrial, la microempresarial artesanal urbana y la campesina comunitaria rural. En ese marco estamos potenciando la introducción de tecnología productiva en el área rural, como los tractores, para remover la base arcaica de la economía campesina tradicional, aún sostenida en el arado egipcio del siglo XVI.
En un año repartimos unos 800 tractores con equipamiento adecuado para los distintos tipos de suelos. Buena parte de los recursos de la cooperación externa los estamos dirigiendo hacia estos sectores. Tenemos muy clara esta lógica de las tres modernidades, parafraseando a Mao Tse Tung, mediante la transferencia de excedentes del Estado».

Y el Comunismo ¿en dónde queda?

García nos explica: “Recuerdo que, desde 2002, vamos teniendo una lectura mucho más clara y hablamos del carácter de la revolución, como democrática y descolonizadora. Y dijimos: no vemos aún comunismo. Por doctrina, la posibilidad del comunismo la vimos en un fuerte movimiento obrero autoorganizado, que hoy no existe, y que, en todo caso, podrá volver a emerger en veinte o treinta años.
Y agrega:
En los años noventa se produjo una reconfiguración total de la condición obrera que desorganizó todo lo anterior y dejó micro núcleos dispersos y fragmentados de identidad y de capacidad autoorganizativa. En el mundo campesino indígena vimos la enorme vitalidad en términos de transformación política, de conquistas de igualdad, pero la enorme limitación y la ausencia de posibilidades de formas comunitaristas de gestión y producción de la riqueza.
Y añade:
Entonces, ¿cómo interpretar todo esto? El horizonte general de la época es comunista. Y ese comunismo se tendrá que construir a partir de capacidades autoorganizativas de la sociedad, de procesos de generación y distribución de riqueza comunitaria, autogestionaria. Pero en este momento está claro que no es un horizonte inmediato, el cual se centra en conquista de igualdad, redistribución de riqueza, ampliación de derechos.
Cómo incorporan Gracía y Evo la realidad del “abuenamiento” entre EEUU y Cuba; la ruina de Venezuela en manos de Maduro; el fin sin gloria del Kirchnerismo en Argentina; la decadencia de Correa, y sobre todo el abandono del “lulismo” y la decadencia del Partido de los Trabajadores en Brasil, son preguntas sin respuestas, pero como ya sabemos, los revolucionarios no se enredan en esas “pequeñeces”, ellos ven el “gran e inevitable cuadro del movimiento de la historia”.

Nos guste o no, somos vecinos de Bolivia y ellos quieren “Mar(x) para Bolivia”, pero no nos sorprendamos de no poder seguir sus lógicas, están en otra, en la sesentera – en una de hace medio siglo, antes del celular y el DVD, antes de internet y el supermercado.

https://yds1ac52a81dtazc7.wordssl.net/video/la-planta-siniestra-del-socialismo-totalitario-desnudando-las-mentiras-del-socialismo-del-siglo-xxi/

Fernando Thauby García
T3 SpA
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12 de Julio 2015

FILTRACIONES JUDICIALES: ¿búsqueda de la verdad o intereses personales?

El diario El Mostrador en su edición del 10 de junio, nos informa las increíbles declaraciones del Jefe de la Zona Oriente Alberto Ayala a los periodistas, respecto a la eliminación de Carlos Gajardo de su función de persecutor en el caso Corpesca: “ … todas las investigaciones deben tener un debido proceso y cuando yo veo permanentemente que elementos de una investigación están en los diarios y medios, yo como fiscal regional tengo que tomar las medidas del caso», … «no tengo cómo imputar nada a nadie, sería una infamia de mi parte hacerlo, pero tengo que tomar las medidas. Tuve muchas personas afectadas, por esto abrimos investigaciones respecto a filtraciones. De muchas otras causas ustedes se acogieron al legítimo derecho de guardar sus fuentes y yo debo resguardar el debido proceso».

El fiscal jefe sostuvo que no ha conversado con el fiscal Gajardo. Que no comete la infamia de imputar nada a nadie, pero igual lo defenestra. Hubo persona afectadas que siguen sin ser reparadas. Inicia investigaciones respecto a filtraciones pero no puede mostrar resultados.
El Mostrador también señala que: “El movimiento de Ayala fue interpretado como un “golpe blanco” al fiscal Gajardo. De acuerdo a fuentes internas, Gajardo era el único que no se “agachaba” ante Ayala”.
“Las versiones decían entonces que Ayala tenía un “dilema” con Gajardo por no poder “controlarlo” y no poder “sacarlo”, ya que es el fiscal “estrella”.
“Para muchos, dejar a Gajardo fuera del caso Corpesca es una pasada de cuentas de Alberto Ayala, ya que ambos mantienen una “difícil” relación desde hace meses, cuyo punto más álgido fue en febrero”.

Considero increíbles estas declaraciones porque dejan al descubierto una mezquina lucha de vanidades, una guerra despiadada por la notoriedad y el escalamiento burocrático, a costa de lo que se supone que es su muy delicada función: impartir justicia. Si hay algo desmoralizador para la sociedad son estos abusos; constituyen una traición a la buena fe de los ciudadanos y un abuso de poder inaceptable. Dejan al descubierto que las “filtraciones” de los elementos de las investigaciones -que se suponen reservadas- ocurren en beneficio de los miembros del poder judicial tratando de alcanzar el estrellato por medio de una impúdica competencia.
Pero esto es aun mas escandaloso: Las infidencias y abuso de poder de los funcionarios de la justicia destruyen carreras, reputaciones y causan graves e irreparables perjuicios a las personas que tienen la desgracia de caer en medio de esta lucha de intereses personales, sin que la Corte Suprema, el Ministerio de Justicia, ni el Congreso se den siquiera por aludidos. Tan grave como eso, es que en la furia de esta riña nadie tiene tampoco el menor recato en atentar grave e impunemente contra la seguridad nacional.
Dentro de lo que la prensa bautizó como “Caso Fragatas”, -la investigación llevada a cabo por el Fiscal de la Zona Oriente Carlos Gajardo para esclarecer los posibles delitos ocurridos en el proceso de modificación de las estructuras de las fragatas adquiridas por Chile al gobierno de Holanda-, se dispuso la incautación de la información contenida en el computador de uno de los investigados, el empresario Guillermo Ibieta.
Este “disco duro” fue incautado por la policía civil y entregado a la Fiscalía Oriente para, se supone, su custodia y análisis para los fines de la investigación. Muy poco después, un periódico electrónico nacional dio a conocer que había tenido acceso a los 100.000 archivos de información referida a “transacciones bancarias, informes de ex marinos chilenos, recomendaciones de lobby para distintos proyectos y un contrato secreto de Asmar”. Y precisa aun más: “Se trata de sólo una muestra de lo que contiene el disco duro de este “intermediario” de cuyos 43 gigabytes (el diario electrónico citado) obtuvo una copia íntegra. La misma que está en manos del fiscal de la zona oriente Carlos Gajardo”.
Esta información fue el puntapié inicial para varias semanas de especulaciones, suposiciones, cuestionamientos y nuevas acusaciones periodísticas a todas las personas y organismos que tuvieron la desgracia de estar mencionados en los documentos de Ibieta que, por lo demás, nadie podía asegurar que dijeran la verdad o mintieran.
Los afectados fueron severamente vulnerados en sus derechos. Los antecedentes obtenidos por la policía, en uso de las atribuciones entregadas a ellos para apoyar a la justicia, se transformaron en instrumento para juzgarlos y condenarlos frente a la opinión pública. No tuvieron ocasión de defenderse; fueron declarados culpables aunque la justicia, eventualmente, los declarara inocentes.
El procedimiento fue ilegal e inmoral, sin embargo lo más grave es que nunca se aclaró la fuga de información secreta desde la Fiscalía Oriente, desde la Policía o desde otra fuente, hacia el medio electrónico.
Pero es peor, esta situación, en si misma seria y preocupante, no terminó ahí. El fenómeno volvió a repetirse.
Dentro de la misma investigación, el Ministro de Fuero Manuel Antonio Valderrama Rebolledo y el Fiscal Metropolitano Oriente Carlos Gajardo, solicitaron al Ministro de Defensa amplia información respecto al proceso de adquisición de los buques y materiales conexos, la que fue entregada por el Comandante en Jefe de la Armada al Ministro de Defensa Nacional mediante el Oficio Secreto N° 4561/3079 del 25 de Junio de 2012, – junto a una carpeta con información clasificada como Secreto, respecto al cual se solicitó tener presente lo señalado en el Código de Justicia Militar, el Código de Procedimiento Penal y el Código Procesal Penal en cuanto a “evitar la divulgación de la información durante la investigación y substanciación del eventual proceso y que al término de éste, los antecedentes sean devueltos a la Armada”.
Pues bien, muy poco después, el mismo medio digital los dio a conocer, in extenso y completamente, en su publicación electrónica. Nuevamente, ni el Ministro de Defensa Nacional, ni el Ministerio de Justicia, ni la Corte Suprema, ni el Ministro de Fuero, ni el Fiscal de la Zona Oriente tomaron acción legal ante esta gravísima vulneración de la seguridad de la defensa nacional.
De acuerdo a la ley, dentro de las 24 horas de haberse producido la publicación de estos documentos, y mediante ella, de haberse producido un eventual delito, las autoridades afectadas debieron haber interpuestos las denuncias correspondientes. En efecto, sea el Fiscal de la Zona Oriente o el Ministro de Defensa debieron haber procedido en la forma señalada. Algunos días después, sólo el Comandante en Jefe de la Armada lo había hecho.
No pasó nada, ni entonces ni después.
Esto se ha repetido muchas veces, por ejemplo, con la Investigación respecto a lo sucedido el 27 de febrero de 2010, en que todos los tomos de la investigación fueron a parar al escritorio de Ascanio Cavallo, decano de Periodismo de la Universidad Adolfo Ibáñez, quien la usó para especular, suponer y desprestigiar impunemente a personas e instituciones.
Caben muchas preguntas, pero sin duda la primera y principal es saber la causa del incumplimiento de la obligación funcionaria de diversas autoridades del Ejecutivo y también del Poder Judicial de denunciar posibles delitos y llevar a cabo las investigaciones necesarias para identificar a los culpables, los responsables, sus cómplices y determinar las razones de la reiterada repetición de hechos similares que configuran graves violaciones a un Derecho Humano como es la honra y dignidad de las personas, y a la seguridad de la defensa nacional, ambos delitos sancionados con severidad en todo el mundo.
No es conducente ni justo atribuir estas situaciones a la prensa como actividad o como gremio; menos cuestionar la libertad de prensa. Tampoco debilitar lo avanzado respecto a transparencia de los actos de las autoridades o funcionarios, pero es imprescindible la existencia de una supervisión y una contrapartida efectiva que acote la impunidad de los que trasgreden esas normas en beneficio propio -fama o dinero-.
El incumplimiento por parte de las autoridades Judiciales, Ministeriales, de la Policía y otros, de las normas legales que los obligan a denunciar, investigar y sancionar las conductas ilegales, abusivas y prepotentes de las autoridades judiciales en perjuicio de los ciudadanos de a pié, no puede ser tolerado. Menos la conformación de asociaciones ilícitas entre periodistas carentes de ética y traficantes de información reservada.
La pregunta clave es: ¿quién custodia a los custodios?. Sus autoridades jerárquicas, obviamente que no. Las autoridades políticas y judiciales se desentendieron y guardaron silencio, hoy están pagando por su complicidad.
Cuando los afectados son miembros de la Judicatura las investigaciones mueren en la nada. Cuando son otros, los fiscales abusan de su poder.
Mañana el afectado puede ser ser usted y estará indefenso.

Fernando Thauby García
T3 SpA
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11 de junio de 2015

Comisión Rettig de Verdad y Probidad Política

Suavemente al comienzo, pero con fuerza desde comienzos del mes de mayo, tanto la Prensa  como la Oposición y la Nueva Mayoría declaraban que el 21 de mayo recién pasado era la última oportunidad para que la Presidente tomara las riendas de la crisis y recuperara el control de la agenda y la capacidad de gobernar.

El Gobierno prefirió una Mensaje con medidas sociales poco significativas para la mayoría y omitir, no digamos solo el enfrentamiento de la crisis política y moral que vive el país, sino cualquier referencia al respecto. Su Mensaje fue claro: En Chile no pasa nada anormal y funciona como siempre lo ha hecho. No por ignorar un problema éste desaparece.

Pocas horas después del Mensaje, el destituido Director del Servicio de Impuestos Internos sacó del ropero de la Nueva Mayoría un cadáver en descomposición: existieron presiones del Ministerio del Interior y de “los políticos” para que retardara o trabara la investigación de lo que, ya era claro, se trataba de una organización para obtener recursos en forma fraudulenta para financiar la precampaña de la candidatura de la actual presidente.

Estamos ante dos problemas en extremo difíciles: primero, la Jefe de Estado no pudo, no supo o no quiso enfrentar la crisis y profirió soslayarla sacrificando a algunos de sus acompañantes. El problema crítico es que es imposible que la opinión pública acepte el mensaje de la presidente de que ella no estaba informada de todo esta maquinaria delictiva, que para colmo incluía no solo a empresarios que podríamos calificar como algunos de “los poderosos de siempre”, sino conspicuamente, el ex yerno del general Pinochet, beneficiario emblemático de la privatización de industrias estatizadas por la Unidad Popular y segundo, que el problema al no ser enfrentado, terminó de liquidar la escasa credibilidad que aun conservaba Bachelet y la entrega por capítulos de esta fea telenovela no le permitirá dejarla atrás y seguir ejerciendo el mando de la República. Estamos en el peor de los mundos, sin liderazgo creíble y con una gotera de escándalos que caen en su cercanía, con el riesgo de que en cualquier momento alguno la toque directa e irremediablemente y con instituciones vitales para la República sometidas a un desgaste que podría llevarlas a su debilitamiento y destrucción. Hoy día el riesgo de un escándalo que impacte directo a Bachelet es significativo, y las consecuencias de eso pueden llevarla a la misma posición de Richard Nixon: jurando por TV que era inocente sin que nadie le creyera y que a esas alturas era irrelevante que fuera o no cierto ya que a nadie le importaba y todos querían que se fuera.

La pregunta que todos los chilenos nos hacemos ya no es si existieron -y existen- o no máquinas armadas para hacer cohecho en gran escala, defraudar al fisco para obtener y traficar poder, sino cómo y cuándo el Poder Ejecutivo estará en condiciones morales, éticas y mentales para hacer el trabajo para el cual fue elegido y dotado de recursos y atribuciones: Gobernar el país de acuerdo a la Constitución y las leyes.

Un elemento que agudiza esta crisis es que el desastre y la pérdida de credibilidad afecta también al Poder Legislativo que venía en un tobogán de desprestigio que ya lo tenía en el piso. La ciudadanía no quiere, respeta ni valora para nada a los senadores y diputados. Abomina de “los políticos” en general y quiere no verlos mas. Justo es reconocer que muchos miembros de ambas corporaciones han hecho todo lo que han podido para ponerse en esa posición, desde bailar con vedettes en plena sede porteña hasta todo tipo de abusos y excesos en sus gastos, honorarios y procedimientos.

El tercer Poder del Estado, el Judicial tiene una rama, las Fiscalías, que aun conservan algo de credibilidad pero debilitadas por su recurrente y ya antiguo abuso de poder mediante la “filtración” de antecedentes y declaraciones reservadas y partes del secreto del sumario, que a los pocos minutos de obtenerse, salen a la publicidad a través de “medios amigos”, con grave desmedro de la reputación y los derechos de los afectados, todo en beneficio de las carreras de los custodios de dichos documentos. Por un lado es cierto que los fiscales no pueden hacer carrera funcionaria y en los escasos años de su ejercicio deben de hacer todo lo que puedan para cimentar su futuro en otra parte, pero suelen poner demasiado empeño en detrimento de los acusados de turno.

En breve, el Ejecutivo está paralizado y ha mostrado persistente incapacidad y voluntad de enfrentar el desastre político y moral que lo llevó y lo mantiene en el poder. El Legislativo es parte del problema. No tiene la legitimidad para enfrentar un proceso de limpieza y regeneración política y el Poder Judicial y aun conserva la capacidad de seguir ventilando la corruptela pero carece de la legitimidad política y moral para jugar un rol de liderazgo. La opinión pública no confia en ninguno de ellos y prefiere a Carabineros y las FFAA por decenas de puntos en cada encuesta que haya en el país, pero ellas están excluidas del problema y para todos es mejor que eso siga así.

¿Qué hacer?, ¿Cómo salir de esta encrucijada?.

Lo que no hay que hacer es terminar de demoler la institucionalidad que aun existe.

Tenemos un Congreso que está golpeado, desprestigiado y que alberga a demasiadas personas que reiteradamente han mostrado falta de honradez y pudor, pero su renovación mediante una forma arbitraria o por fuera de los márgenes constitucionales agravaría la situación. Esto indica que la renovación de esa instancia solo puede ser gradual y a lo largo de un lapso de algunos años.

Tenemos un Poder Judicial que está prestando servicios útiles. Hay pues que potenciarlo, rodearlo de respeto y consideración y exigirle en forma inclemente que cumpla sus deberes. Ese es un rol que debe cumplir la prensa y la opinión pública.

Y tenemos un Poder Ejecutivo. Paralizado, extraviado y hasta asustado. No viene al caso seguir devaluándolo, por el contrario es preciso apuntalarlo con buena fe y criticarlo con lealtad y espíritu de cuerpo. Es el gobierno de Chile.

No hay que terminar de destruir las instituciones sino que debemos rescatarlas de las manos de quienes abusaron de ellas; restaurarlas, reforzarlas y recuperarles su majestad y honor.

Pero falta algo, creo que lo mas importante: falta el motor que dinamice esta renovación. Falta la instancia que identifique y permita la eliminación de la minoría dominante que se apoderó de la política en Chile.

Y aquí ya tenemos una experiencia que en su momento fue útil.

Me refiero a la Comisión Rettig.

El Decreto Nº 355 del 25 de abril de 1990 creó una Comisión de Verdad Y Reconciliación que en sus considerandos adaptados a las presentes circunstancias diría:

1º.- Que la conciencia moral de la Nación requiere el esclarecimiento de la verdad sobre las graves violaciones a la probidad y a la ética política cometidas en el país entre 1990 y 2015:

2º.- Que sólo sobre la base de la verdad será posible satisfacer las exigencias elementales de la justicia y crear las condiciones indispensables para alcanzar una efectiva confianza pública e instituciones sólidas.

3º.- Que sólo el conocimiento de la verdad rehabilitará en el concepto público la dignidad de la política y de la función pública y permitirá reparar en alguna medida el daño causado;

4º.- Que el juzgamiento de cada caso particular, para establecer los delitos que puedan haberse cometido, individualizar a los culpables y aplicar las sanciones que correspondan, es atribución exclusiva de los Tribunales de Justicia.

5º.- Que el ejercicio de las acciones judiciales para dichos efectos, no permite esperar que el país pueda lograr una apreciación global sobre lo ocurrido en un plazo más o menos breve;

6º.- Que la demora en la formación de un serio concepto colectivo al respecto es un factor de perturbación de la convivencia nacional y conspira contra el anhelo de disponer de un estado probo y eficaz.

7º.- Que sin perjuicio de las atribuciones que corresponden a los Tribunales de Justicia, es deber del Presidente de la República, en cuanto encargado del gobierno y la administración del Estado y responsable de promover el bien común de la sociedad, hacer todo lo que su autoridad le permita para contribuir al más pronto y efectivo esclarecimiento de esa verdad;

8º.- Que el informe en conciencia de personas de reconocido prestigio y autoridad moral en el país, que reciban, recojan y analicen todos los antecedentes que se les proporcionen o puedan obtener sobre las más graves violaciones a la probidad y la honradez, permitirá a la opinión nacional formarse un concepto racional y fundado sobre lo ocurrido y proporcionará a los Poderes del Estado elementos que les permitan o faciliten la adopción de las decisiones que a cada cual correspondan;

9º.- Que para satisfacer sus objetivos, la tarea de esas personas ha de cumplirse en un lapso relativamente breve, lo que exige limitarla a casos de asociaciones ilícitas, trafico de influencias, elusión de impuestos y falsificaciones ideológicas para la justificación de transacciones financieras.

Me parece que una instancia así podría ayudar a restablecer el control de la situación y aliviar al Ejecutivo de una carga paralizante; liberar al Congreso para que legisle y advertirlo que viene cambios radicales en la permanencia y comportamiento de sus miembros, y satisfacer los anhelos de Justicia y claridad de la opinión pública.

Podría identificar y sancionar moralmente a los corruptos -o al menos a algunos de ellos- y detendría el deterioro de las instituciones sin las cuales la democracia y la República sufrirán un daño quizás irreparable.

Obviamente nada puede comenzar sin un “Nunca Mas” corporativo del Congreso, Diputados y Senadores; de los Partidos Políticos, y sin un un reconocimiento explícito del Gobierno de sus manejos financieros pre y pos electorales.

El problema es grave y requiere actuar ahora mismo, no queda tiempo para seguir debatiéndonos en el patético deporte de demoler la República.

Algunos políticos se comportan como niños peleando por el asiento, en un tren que corre velozmente hacia el descarrilamiento.

El ministro Gómez y su lucha por la justicia y contra las drogas

El 1º de mayo a las 06:00, no se sabe si en celebración del Día del Trabajo o uniéndose a la celebración del Mes del Mar, el Director Nacional de Gendarmería, Coronel Juan Letelier Araneda, subordinado directo del hasta ayer Ministro de Justicia y actual Ministro de Defensa José Antonio Gómez, al mando de un grupo de 100 gendarmes cuasi Swat: uniformes de combate negros, botas y cascos negros, con armas disuasivas y de fuego, acompañados de 16 perros, se aprestaban a asaltar el penal de Punta Peuco. Los combatientes presentaban un aspecto marcial y combativo y el Comandante Táctico Letelier, lucía decidido a vencer: patria o muerte, venceremos.

A 06:00 horas en punto, las fuerzas iniciaron el asalto al recinto donde dormían 80 ex militares y carabineros con una edad promedio de … 76 años. Ellos también estaban con vestuario apropiado: pijamas, gorros de dormir los calvos, sin dientes postizos los mas ancianos, pantuflas al alcance de la mano.

Los atacantes entraron decididamente, y con gran arrojo penetraron en las celdas desde donde sacaron a empellones y gritos a sus ocupantes, sus fieles perros, adiestrados para esos efectos, gruñían a las órdenes y señales de sus amos, amenazando a los prisioneros. Los reos fueron formados en el patio de la Prisión donde esperaron semivestidos o semidesnudos a esas horas de la mañana a que los ágiles guardias efectuaran un completo rastreo y emporcamiento de sus celdas en busca de drogas.

Las informaciones del servicio de inteligencia de Gendarmería había detectado la presencia y consumo de una amplia variedad de drogas que se consumían y incluso se inyectaban los prisioneros.

La búsqueda fue fructífera. Se encontró Enalapril, Valatran; Concor; Valdine, Eutirox, Glafornil y otras drogas potentes para vicios como la diabetes, infartos, cáncer, úlceras gástricas y otros aún peores y la infaltable Famotidina, para evitar los efectos de esas drogas dañinas, en los estómagos de los viciosos.

Gendarmería, fiel a su Misión, de “Contribuir a una sociedad más segura, garantizando el cumplimiento eficaz de la detención preventiva y de las condenas que los Tribunales determinen, proporcionando a los afectados un trato digno, acorde a su calidad de persona humana y desarrollando programas de reinserción social que tiendan a disminuir las probabilidades de reincidencia delictual” se ha esforzado en todo momento por ajustarse a las políticas penitenciarias justas y equitativas que se aplican a los prisioneros militares: nada de beneficios de salidas para trabajo como se aplican a los mapuches, nada de salidas dominicales como sucede con los presos civiles, nada de indultos ni remisiones de las penas como a los terroristas de izquierda. Nada de perdón y olvido como se aplicó a los asesinos de militares y carabineros.

Implacables en su apego a su “objetivo estratégico” institucional de “Garantizar el cumplimiento eficaz de la detención preventiva y de las condenas que los Tribunales determinen, previniendo conductas y situaciones que pongan en riesgo el cumplimiento de este objetivo” se superan a si mismos como en el caso del Comandante Infante de Marina Raúl Cáceres Gonzáles. Con cinco hernias en la columna, fue operado en el Hospital Naval; al día siguiente una partida de combatientes de gendarmería lo sacó y lo traslado a una enfermería que llaman hospital institucional, de ahí hubo que sacarlo a los pocos días con una infección mayor y enviarlo al Hospital de la FACH, donde se encuentra grave.

Tampoco se alejan un milímetro de su segundo “objetivo estratégico” “Proporcionar una atención y un trato digno a la población puesta bajo la custodia del Servicio, reconociendo y respetando los derechos inalienables de las personas, entregando un conjunto de condiciones básicas de vida que faciliten el ejercicio de los derechos no restringidos por la reclusión” un caso en que esta atención se lleva al extremo es en el caso del Suboficial Infante de Marina Bernardo Daza Navarro, un soldado de excepción, que está aquejado de cáncer terminal con cuatro meses de expectativas de vida que no puede salir a ver a su familia y que morirá encerrado mientras traficantes, delincuentes y terroristas salen en libertad bajo indulto presidencial, y otro caso, el de un oficial que se niega a servir de “mocito” para sacar la basura de las habitaciones de los gendarmes y es “apretado” sin asco.

Tampoco aflojan en su tercer “objetivo” “Fomentar conductas, habilidades, destrezas y capacidades que incrementen las probabilidades de reinserción social de la población penal, involucrando en este proceso a sus familias, instituciones, empresas y comunidad en general”. Esto se aplica con particular esmero a ancianos de bastante mas de 80 años a los que no dejan ver a sus familias y los mantienen encerrados sin ningún tipo de beneficio para poder involucrar a sus familias, empresas y comunidad. Suena raro considerar como meta preparar a la “población penal” de esa edad para su “reinserción social”.

Pero no culpemos solo a Letelier, el aspira a agradar a sus jefes y continuar en su cargo, no mucho más. La “mano que aprieta” está mas lejos, está en el Ministerio del Interior y en el Ministerio de Defensa, curiosamente ambos ahora en manos de “amigos de los militares”: Burgos y Gómez.

Hay amores que matan.

Uno de ellos es el de la presidente de la República. El 18 de marzo de este año en su sorpresiva e inesperada alocución en la ceremonia de iniciación del año académico de las FFAA, sin presiones de ninguna especie, voluntaria y emocionadamente declaraba: “Hace exactamente trece años, en marzo del 2002, me correspondió, como ministra de Defensa, en el Gobierno del Presidente Ricardo Lagos, dictar la Clase Magistral que abría el año lectivo de las Academias de la Defensa Nacional.

Era una de mis primeras actividades al frente del Ministerio –un Ministerio en el que ya me había desempeñado como asesora-. Era la primera vez que una mujer ocupaba el cargo de ministro de Defensa. Era, en muchos sentidos, un momento inaugural para esta mujer, hoy Presidenta de la República, que como ustedes saben proviene y se siente parte de eso que llamamos “la familia militar”. Era un momento de reencuentro, de reconocimiento mutuo y de inicio de un trabajo conjunto que ha dado frutos en muchas áreas”.

Un trato justo a los jóvenes de ayer y ancianos de hoy, que se encuentran prisioneros no es uno de esos frutos.

En Punta Peuco hay culpables, hay inocentes y hay personas cuyas penas han sido magnificadas para “dar una lección” a los futuros jefes militares, pero todos ellos son personas, chilenos acreedores al mismo trato que reciben otros chilenos en las mismas condiciones.

Hoy por hoy, en que los líderes políticos y sociales muestran sus fracturas y fallas, deberían, con un poco de autocrítica, revisar sus conciencias respecto a sus responsabilidades en la tragedia de 1973 y actuar en justicia.

Bolivia ¿a quién beneficia el acceso “soberano” al mar?

El sentido común sugiere que para entender lo que una persona o grupo quiere, debemos comenzar por entender las palabras con que lo definen. Bolivia aspira a obtener “un acceso soberano al mar”.

La palabra “acceso” tiene un significado relativo a “acercarse o llegar a algo”; es “tener entrada o paso a algún lugar o persona”; y “soberano”, que ejerce o posee la autoridad suprema e independiente.

Actualmente y como ha quedado demostrado hasta la saciedad, Bolivia tiene acceso al mar y lo tiene en condiciones excepcionalmente amplias y convenientes, como beneficio obtenido en el Tratado de Paz y Amistad con Chile, de 1904. Puede acercarse, llegar y entrar al mar. Tiene acceso.

Lo que busca entonces es soberanía sobre un espacio terrestre para transitar por territorio chileno y un tramo en la costa de Chile apto para construir un puerto bajo su control.

Tener un “corredor de territorio soberano” y un “espacio costero” no significa obtener una ganancia económica ni de eficiencia del transporte de carga y pasajeros, muy probablemente la calidad de los servicios decaiga durante un lapso significativo, antes de igualar a lo que tienen hoy, si es que ello llegara a suceder.

¿A quién beneficia el acceso ”soberano”?.

Los comerciantes y exportadores bolivianos privilegian un “acceso eficiente” -acercarse, llegar y entrar al mar con rapidez, seguridad y a bajo costo-, que ya lo tiene y que muy probablemente no mejorará en manos del gobierno boliviano. Los emigrantes ya circulan por miles entrando y saliendo de Chile sin necesidad de que el acceso sea “soberano”. Los pequeños comerciantes llevan y traen su contrabando hormiga. Los turistas van y viene a su antojo.

El periódico El Día, de Santa Cruz – Bolivia- del martes 5 de mayo, bajo el título de ¿A quién beneficia el mar?, señala: “Hay un juego de política y otro mayor de intereses económico. Morales & Cía. tiene mucho que ganar. El mundo sobrio olvida reclamos territoriales, tal vez justos, en aras de una coyuntura nueva, diferente, globalizada, donde los nacionalismos vienen a ser un énfasis retrógrado. No imaginamos a México pidiendo a Texas”.

“Pareciera que no se pide mucho, un pasadizo soberano para en su extremo, en la costa, levantar barracones y muelles cuyo único destino será, siendo realistas, el de trampolín para el tráfico de cocaína. Ya se intentó en oriente con la vergüenza del Tipnis (carretera que  cruza un parque nacional). Allí se olvidó a la Pachamama, se le quitó la identidad de ser vivo a la Madre Tierra porque los insignes cocaleros deseaban (y lo están haciendo) expandirse para fortificar su imperio. Bien se denominó a ese proyecto “la rodovía de la cocaína”. Lula y otros en Brasil y los conocidos de siempre en este lado apostaban al fantástico negocio con una retórica de progreso y bienestar”. Los traficantes “de solo imaginar un pase libre hasta el Pacífico sin trabas ni control, se marean”. “Nuestro producto estrella de exportación es la droga. No mientan los jerarcas, se necesita el mar para exportar”. “No me importa lo de Chile, allá ellos y su propia perspectiva. Muy pocos (bolivianos) se beneficiarán si un día las olas golpean un territorio llamado “nuestro”. Este es un baile de poderosos y los de abajo no danzan en este ruedo”.

En Chile hay quienes creen que es una aspiración del pueblo boliviano, otros piensan es una necesidad sicológica para tratar de superar su limitaciones históricas, otros que es una herramienta para jugar en la política interna. Para otros –los mas activos en mostrar su apoyo a las maniobras bolivianas- es una parte de su concepción ideológica latinoamericanista, que privilegia los intereses colectivos de una imaginaria comunidad latinoamericana y pospone los intereses nacionales que considera estrechos y clasistas. Al igualar la lucha de clases con la lucha de los países mas pobres contra los mas ricos, toman posición con los primeros en desmedro de los intereses nacionales.

Han terminado los alegatos de esta parte del pleito. Morales hoy nos ha notificado que “su país tiene otros planes «mucho más interesantes» en caso de que no le fuera bien con la demanda que interpuso contra Chile ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya”. «Si en esta primera demanda no (nos) fuera bien, ni se imaginan ustedes que tenemos planes mucho más interesantes que esta primera etapa de batalla legal en la comunidad internacional», Agregó que los nueve años que lleva en el Gobierno le han permitido «aprender y entender no solamente los procedimientos internacionales, sino también cómo hacer planes para que Bolivia vuelva al Pacífico con soberanía». http://www.emol.com/noticias/nacional/2015/05/09/716234/morales-dice-que-bolivia-tiene-otros-planes-si-no-le-va-bien-ante-la-cij.html. Anteriormente ya nos había amenazado con agitar el asunto del río Silala y del Río Lauca y tal vez llevarlos también a la Corte Internacional de Justicia.

Es evidente que las interferencias bolivianas no terminarán con este pleito. Asi las cosas, tendríamos que ser estúpidos para no darnos por enterados y ponernos en acción desde ahora. Lo primero, es tomar nota que hay mucha personas y grupos en Bolivia que son mas sensatos que Morales y sus coqueros. Es tarea nuestra contactarlos, apoyarlos y transformarlos en interlocución válidos y privilegiados. Lo segundo, es que hay que tomar acción para evitar que Morales siga usando la CIJ para sus maniobras y jugarretas y eso comienza con el Pacto de Bogotá. Lo tercero, es que Morales y su gobierno deben sufrir las consecuencias de los insultos y agresiones a Chile, tenemos como y con qué hacerlo, en varios ámbitos, comenzando por una agudización del combate al tráfico de drogas por vía marítima y la identificación pública de los líderes de las redes que las dirigen desde Bolivia.

No es razonables quedar a la espera de que nos demanden o que armen una encerrona contra nuestro país para entonces empezar a preparar una “defensa jurídica” que nos tendrá, otra vez, ocupados perdiendo el tiempo con este individuo y su lote.

Pareciera muy poco inteligente volver a negociar con el actual gobierno boliviano. Solo es fortalecerlo para que nos agreda mas.

Sería toda una experiencia ver a nuestro país tomando la iniciativa y no limitándose a reaccionar cuando ya estamos bajo ataque.

Por último, nuestro gobierno, con estas y anteriores experiencias, debería revisar su posicionamiento ideológico latinoamericanista, pasando por su incomprensible entusiasmo por Unasur y terminando con Tellier y el Partido Comunista gritando en apoyo a los enemigos de Chile y solidarizando con ellos pública y encubiertamente.

UNASUR – ¡¡ HAY QUE APURAR EL PROCESO!!

Los mayorcitos se deben acordar del grito de combate de los ultras en las finales del gobierno de la Unidad Popular: ¡Hay que apurar el proceso!. El país se venía abajo; la economía corría hacia la ruina; el desabastecimiento obligaba al pueblo a hacer colas interminables para “conseguir” lo que fuera; la capacidad de conversar se agotaba y los mas radicalizados, ausentes de todo realismo, exigían ¡apurar el proceso!. Pero no eran los primeros ni serán los últimos ideólogos fanatizados, hoy día, los dueños de Unasur siguen sus aguas creyéndose originales. Como dijo un escritor norteamericano: “Cuando los fanáticos pierden el control, aceleran”.

Recordemos que Unasur fue un producto del Foro de Rio, en el cual Chávez y Lula se organizaron para retomar el control de las huestes comunistas regionales desbandadas después de la caída del Muro de Berlín. Ahí se decidió el nacimiento de una organización bajo la tutela ideológica de ambos líderes marxistas que reemplazara a la OEA. Chávez intentó asumir el mando pero fue desplazado por Lula que tiró sobre la mesa el peso y las ambiciones brasileñas de ejercer la supremacía regional. Luego comenzó la creación de una burocracia regional ilimitada, inepta pero frondosa. En estos días en que los socios principales de Unasur, Venezuela, Brasil, Argentina, Ecuador y Bolivia se encuentran en crisis terminales, Dilma y Cristina; Evo y Maduro y sobre todo Correa y Ernesto Samper, aprietan el acelerador a fondo y crean dentro de Unasur una organización tras tras otra y Chile, con entusiasmo, se anota en todas. Los hinchas nacionales de Unasur no son muchos, no son mayoría en ninguna parte, pero son solapados y activos, escriben columnas y “papers” cargados de ideología y “operan” desde cargos de gobierno. No son sólidos para nada, solo están bien ubicados, eso es todo.

El origen ideológico de la política exterior de Chile hacia la región está bien explicada en la columna de Gonzalo Martner, “El socialismo y la década perdida” publicado en la prensa nacional. Se queja del “fracaso” de este gobierno en hacer las “reforma profundas”, dice: “Atrás quedó el intento de una construcción política plural inspirada en una nueva síntesis ideológica que reivindicara la democracia en lo político, el dinamismo y la sustentabilidad en lo económico, la igualdad en lo social, el progresismo en lo cultural y el latinoamericanismo en lo internacional”.

Estas aspiraciones fueron incorporadas íntegramente en el programa del actual gobierno y se está reflejando en su actitud frente a las tropelías de Maduro, posición que ha suscitado el rechazo de toda la comunidad política nacional e internacional, transversalmente. Devoción que, por lo demás, no suscita ningún apoyo a Chile frente a nuestros pleitos vecinales.

En Unasur ya existen doce consejos sectoriales: Energético; de Defensa; de Salud; de Desarrollo Social; de Infraestructura y Planeamiento; del Problema Mundial de las Drogas; de Economía y Finanzas; Electoral; de Educación; de Cultura, de Ciencia, Tecnología e Innovación y el de Seguridad Ciudadana, Justicia y de Coordinación de Acciones contra la Delincuencia Organizada Transnacional. Si alguien ha sabido de algún aporte positivo de esta frondosa colección de consejos, merece el reconocimiento agradecido de Unasur. Pero vienen muchos mas consejos y grupos. Tantos como sean necesario para dar cabida a los intelectuales y políticos que requieran un bote salvavidas para cuando pierdan el poder en sus países.

El 13 de marzo, Eduardo Montealegre Fiscal General de Colombia desde el año 2012, se reunió en Colombia con el Fiscal General de Ecuador, Galo Chiriboga. Durante ese encuentro, con el aplauso de Ernesto Samper -Secretario General de Unasur desde julio del 2014-, lanzaron los proyectos de creación de una “Comisión de Verdad Regional (CVR)”; de una “Corte Penal de la Unión de Naciones Suramericanas (CP UNASUR) para el juzgamiento de la delincuencia organizada transnacional” y la participación militar través de la Fuerza Cruz del Sur” (Chile – Argentina) para operar en el control de los acuerdos de paz entre Colombia y las FARC bajo la autoridad de Unasur.

Ernesto Samper, ex presidente de Colombia entre los años 1994 y 1998, fue acusado de recibir financiamiento de las FARC en su campaña electoral presidencial. Durante su mandato las FARC se expandieron e incrementaron su poder y actividad terrorista en forma exponencial. Su persona no da ninguna garantía de solvencia moral, transparencia ni probidad. No es pecar de suspicaz pensar que dado el historial de Samper y de quienes lo pusieron en el cargo, las Comisiones Mixtas de Verdad Regional tendrán como protagonistas centrales a los gobiernos actuales de Argentina, Brasil, Venezuela, Ecuador, Bolivia y Guyana. La mirada “sociológica”, -ajena al derecho- de ese tipo de Comisiones constituirá la base para la exculpación política de los terroristas y la inculpación de los civiles y militares que los combatieron y derrotaron.

Respecto a la participación de la Fuerza de Paz Cruz del Sur, -integrada por fuerzas militares de Chile y Argentina-, Montealegre señala que: “lo más probable es que alguna fuerza internacional acompañe la verificación de los acuerdos. La idea es que Unasur, a través de la Fuerza de Paz Cruz del Sur, canalice las posibilidades de cooperación que pueden resultar útiles”. “Una fuerza de paz binacional puede encargarse de ubicar y proteger a los desmovilizados en unas zonas determinadas. Adicionalmente, dentro de sus funciones se pueden incluir labores relacionadas con asistir, monitorear y facilitar un cese del fuego entre las partes en el conflicto”. No hay en la región otra fuerza de paz “binacional” que Cruz del Sur.

Considerando que tanto las FFAA de Colombia como las FARC son fuerzas aguerridas, con medio siglo de combates en un territorio montañoso y selvático inmenso, en que la operación es de dificultad extrema, habría que preguntarse por qué mejor Unasur no envía una fuerza combinada de Ecuador con Brasil, financiada por ellos mismos.

Mas interesante aun es el proyecto de la Corte Penal de la Unión de Naciones Suramericanas (CP UNASUR) para el juzgamiento de la delincuencia organizada transnacional. Esta es una propuesta original de Chiriboga, que se auto define como “comprometido con las luchas sociales, la defensa de los Derechos Humanos y el bienestar colectivo”. Según Chiriboga “se ha planteado que la Corte investigue crímenes transnacionales que sean planeados o cometidos en más de un Estado ,parte de Unasur. La Corte operaría bajo un sistema penal acusatorio y contaría con jueces permanentes, así como con una fiscalía. La investigación y ejecución de sus órdenes se haría por medio de las autoridades locales de los Estados parte”. “La Corte Penal de Unasur tendría jurisdicción penal sobre personas pertenecientes a organizaciones criminales que cometan ciertos delitos y sus sentencias serían de obligatorio cumplimiento para los Estados parte del estatuto”. Cabe preguntarse: ¿son las Farc una organización criminal?; ¿qué hay del tráfico de drogas y de los crímenes asociados?, ¿que pasa con los gobiernos que apoyaron o se asociaron en ese tráfico, como Venezuela y Cuba?. ¿Qué pasara con las autoridades bolivianas envueltas en el tráfico de drogas?. ¿Qué pasa con los gobiernos regionales que financian ilegalmente partidos y movimientos y acciones políticas en otros países de la región?

Nuevamente, sin ser mal pensado parece evidente que este “tribunal” espera hacerse cargo de los delitos de trafico de drogas y todos sus delitos conexos cometidos por las FARC, las FFAA de Venezuela y el Gobierno de Cuba, relacionados con el tráfico de drogas.

Cuando el periodista que lo entrevista manifiesta sus dudas, indignado, replica: “Los ideólogos y formadores de opinión de la extrema derecha colombiana han empezado a difundir la idea falsa de que la Corte Penal de Unasur se está diseñando para juzgar la guerrilla colombiana. Desmiento categóricamente esa afirmación”. Listo!, lo desmintió y se acabó el problema.

Parece evidente que este es un esquema que se creará para dejar el asunto de los crímenes relacionados con el terrorismo y el tráfico de drogas en un ámbito mas “familiar”, con una perspectiva “antiimperialista” y bajo el control de los gobiernos chavistas involucrados con las drogas: Venezuela, Bolivia, Cuba, Ecuador y algunos políticos colombianos como el mismo Samper.

El 2 de mayo, en un diario digital nacional se publicó una larga y detallada columna que informa sobre la creación de una “Escuela Suramericana de Defensa” (ESUDE), también de Unasur. Su propósito sería: “fortalecer el desarrollo de una doctrina y visión compartida de la defensa nacional y regional”. La escuela ya fue inaugurada, el 17 de abril pasado, en el marco del octavo aniversario de Unasur y su primer director será ¡sorpresa! el académico brasileño Antonio Jorge Ramalho. La ESUDE se suma al Centro de Estudios Estratégicos de la Defensa (CEED-CDS) que funciona en Buenos Aires en esta misma tarea de crear “una visión distinta de la defensa”.

Celso Amorin, ministro de Defensa de Brasil, y uno de los principales impulsores de la ESUDE junto a la ex ministra argentina Nilda Garré, dijo que “el proyecto es una manera de crear un pensamiento profundamente suramericano de defensa que, por un lado, respete nuestras necesidades y, por otro, se aleje de antiguos conflictos de la Guerra Fría que no tienen nada que ver con nosotros”.

Según el ministro de Defensa ecuatoriano, Fernando Cordero, la ESUDE constituye un paso más en el proceso de integración del continente” y tiene “el compromiso de construir una doctrina propia (y compartida) velando siempre por la paz”. Tampoco hay que ser muy suspicaz para pensar que detrás de esta palabrería está la intención de intervenir políticamente en los ámbitos superiores de la Seguridad y Defensa de los países a través de procesos de “cooperación, homologación y confianza mutua”.

Es difícil pensar que en una organización ideológica como Unasur, organizada y controlada por sus propios dueños, los intereses nacionales de Chile tengan alguna importancia. Ahora mismo, ¿quién tiene mas simpatías en Unasur, Bolivia o Chile?. Si el pleito por las exigencias marítimas de Bolivia fuera llevado a Unasur, ¿cómo nos iría?, si nos viéramos en la situación de tener que negociar con Bolivia ¿qué países de Unasur nos apoyarían?, ¿sería un aporte a nuestra seguridad y defensa o nos debilitaría?

Se dice que la ESUDE pretende “crear un pensamiento profundamente suramericano de defensa que respete nuestras necesidades”. Suena bien. Pero, “el pensamiento” que los chilenos necesitan en sus FFAA, ¿es el mismo que el que quieren o tienen los gobiernos de Ecuador, Venezuela, Bolivia o Argentina?.

En el acto del 1º de mayo, Evo hizo público el decreto 2348, que liquida la libertad sindical centralizando en el mismo Evo la autorización para la creación de sindicatos y el 3 de mayo se expidió: “Quiero reafirmar que el gobierno es antiimperialista y mientras sea Presidente de nuestro Estado el Gobierno será antiimperialista” y añadió “fueron los norteamericanos los que impusieron la idea de que las FFAA sean “apolíticas” y que los obreros pregonen la independencia sindical». Es decir, cree y quiere que las FFAA sean políticas y adhieran a un partido ¿adivine cual?: Maduro, Cristina y Correa ya lo hicieron y tienen la respuesta.

Para Evo, los periodistas son espías y la libertad de prensa es una actividad de inteligencia; una curiosa manera de interpretar la libertad de prensa en democracia, similar a los desplantes de Correa en Ecuador. En Argentina, el Ejército se ha hecho cargo de la inteligencia interna, en beneficio del gobierno de Cristina Fernández, sin controles externos de ninguna especie. Maduro “hace sombra” boxeando solo para mantener el poder, acompañado en forma irrestricta por sus FFAA, que no solo lo apoyan, sino que forman parte integral del aparato gubernamental y represivo de la oposición.

Este es el “pensamiento militar» que nuestros socios de Unasur están promoviendo y que nuestro gobierno está suscribiendo, ¿será lo que Chile quiere?

Pese al fervor chavista de algunos funcionarios de gobierno, con Evo, Cristina, Correa y Maduro como condiscípulos no vamos a llegar muy lejos y es muy poco probable que nuestras FFAA aprendan algo de utilidad.

La región después de la Cumbre de Panamá

Fue un parto de los montes, los rugidos de Maduro que presagiaban un cataclismo telúrico terminó en una reunión “accidental” de 10 minutos con Obama en un salón cualquiera, para hablar generalidades que no concluyeron en nada. Abogó por los dineros de los siete funcionarios venezolanos que se enriquecieron ilegalmente y cuyas cuentas fueron congeladas por Obama, pero no obtuvo ni el menor resultado. Maduro recibió el apoyo del pintoresco Evo Morales de Bolivia; la presidente de Argentina Cristina Fernández y del inevitable Daniel Ortega de Nicaragua, un elenco de perdedores en proceso de extinción. Eso, mientras 25 ex Presidentes de América y España pedían la liberación de los presos políticos de oposición.

La excusa pueril de Maduro ante Obama: “él y sus simpatizantes no son enemigos de Estados Unidos, sino “revolucionarios apasionados” que quieren “construir la paz”.

A Evo, por su parte le pasó como al zorro hambriento de la fábula: después de saltar infructuosamente una y otra vez tratando de alcanzar y comerse el racimo de uvas rojas que colgaba de un árbol, debió alejarse mascullando ¡no importa, total, estaban verdes!. Obama no le prestó ni la mas mínima atención y la Cumbre no estaba para bollos marítimos.

Dilma Rouseff fue y volvió a Brasil a la carrera para no quedarse sin el sillón presidencial. Mas del 60% de los brasileños quieren que renuncie o sea destituida del cargo; sus pujos revolucionarios están de capa caída, tanto así que le dijo a Maduro que se abstuviera de forzar un conflicto con Obama o lo dejaría caer, tuvo que cambiar de bando y unirse a los presidentes que reclamaban la liberación de los presos políticos venezolanos. Parece evidente que el liderazgo regional de izquierda inaugurado por Lula naufragó en la crisis política, económica y social que Brasil vive en estos meses. Con una inflación del 7,5%, un desempleo del 6% y aumentando y con una perspectiva de crecimiento negativo de 0,9% no hay liderazgo posible.

Argentina vive su propio mundo, con la crisis del obscuro asesinato del Fiscal Niesman; el eterno caso Amia; el conflicto con sus acreedores internacionales y la crisis económica cada día mas profunda, tampoco está para liderazgos. Así y todo Cristina encontró la oportunidad de decir algunos desatinos.

La VII Cumbre de las Américas deja detrás de si el inicio de un probable cambio en el escenario regional. Los gobiernos “chavistas”, sea como comparsas o como usuarios de los exabruptos del extinto Chávez, se encuentran con la resaca de una fiesta en grande que duró demasiado y se gastó en exceso.

El abandono de la revolución por parte de Cuba, sellada con apretones de mano y alabanzas al presidente del Imperio por parte de Raúl Castro da la medida de la crisis del grupo. El inminente fin del flujo gratuito de petróleo desde Venezuela a los caribeños del Alba obligó a esos gobiernos a ir con sus cuitas donde Obama.

Castro el menor, con habilidad y oportunidad se las arregló para alejarse de Maduro, salvar la cara y quedar en el centro de la escena gracias a las negociaciones entre Colombia y las Farc que aloja en su isla y quedar en inmejorables condiciones para acoger la inversión cubano – norteamericana en su país al borde del colapso.

Los “gusanos” vuelven con sus bolsillos llenos de dólares y con probada habilidad para actuar como «capitalistas salvajes».

La actuación política de los EEUU ha sido de manual. Puso fin a la añeja versión de la Guerra Fría aun vigente en el hemisferio y regresó a Cuba con el amor de los sufridos cubanos de a pié. El discurso de Obama renunciando al imperialismo y la intervención fue acogido con alegría por su auditorio cansado ya de insultarlos sin oficio ni beneficio.

Mostró a rusos, chinos e iraníes que esta es su región, la de EEUU, y que ellos son solo visitas exóticas. El envío de Bernard Aronson a La Habana para “acompañar el proceso de negociaciones entre las Farc y Colombia” es un palmetazo a los que intentan poner a China, Rusia e Irán como alternativa a su liderazgo regional. Y regresa poderoso y fuerte, económica, militar y políticamente fuerte. Tan fuerte que se permite ser benevolente y aceptar los insultos de Correa y las criticas de los “maduristas”, sin inmutarse e ignorarlos con un sonriente silencio.

Nuestro pobre país ni siquiera asistió al encuentro, quisiera creer que nuestra autoridades tuvieron pudor de mostrase en público. Hace ya muchos años que Chile no tiene política exterior y este gobierno no es el mas indicado para iniciarla. La indecorosa negativa de Bachelet a recibir a las esposas de los presos políticos en Venezuela y el vergonzoso silencio respecto a lo que ocurre en ese país es subrayado por los acuerdos parlamentarios en sentido contrario, dejándola en completa orfandad.

Vienen cambios, tomará uno o dos años, pero la región dejará de ser como es y nuevos vientos soplarán. Es de esperar que sean cambios para bien y no nuevas versiones del populismo que vengan a profundizar la miseria intelectual y moral en que la región se ha debatido en estos últimos quince años.

El posible “regreso” de los EEUU a la región, de prolongarse en el próximo gobierno norteamericano, sería un potente elemento disruptor del actual ordenamiento.